” La meditación se convierte en un nuevo instrumento al servicio del liberalismo económico” .
“El ‘yoga para ejecutivos ’ nunca podrá ser un tranquilizador de conciencias, ni aunque tenga la ventaja de no enfrentar al hombre con ninguna Instancia Superior a la que rendir cuentas. Tampoco conseguirá llevar a una paz duradera y profunda, sino a momentos de relajación más o menos fugaces”, añade.