Design a site like this with WordPress.com
Get started

Sandra, transexual arrepentida: «Cambiar de género te convierte en un paciente enfermo de por vida»

Después de todo el dolor físico y mental por el que ha pasado, le parece deleznable que se lleve a cabo la polémica ley trans

andra Mercado nació varón, pero desde que tiene uso de razón le han gustado los hombres. En el pueblo donde nació en el 1986 todo el mundo era heterosexual, por lo que ella creció en un ambiente totalmente contrario a lo que ella sentía. Su madre siempre la apoyó y nunca le dio importancia. En cambio, su padre, que tenía problemas con el alcohol y las drogas y maltrataba a su mujer, nunca lo aceptó. Lo mismo pasaba con sus abuelos: cuando Sandra salía de casa vestida con los colores que se llevaban en los 90 –o las mechas tan características de la época– le decían «maricón, ¿dónde vas con eso de niñas?».

La cosa no solo era familiar. En el instituto, Sandra sufrió bullying por parte de los compañeros y de los profesores. De hecho, nunca terminó sus estudios. «Yo sufrí mucho la discriminación, todo el mundo me insultaba», explica a este medio.

Sandra vivía con miedo, le perseguían por las calles para darle palizas. Fue ahí, en la adolescencia cuando inconscientemente comenzó a interpretar muchas cosas. Como dejó los estudios en 3º de ESO, se desplazó a Barcelona a estudiar Arte Dramático para ser actor, pero comenzó a decaer. «Empiezas a avergonzarte de tu cuerpo y te avergüenzas de ser homosexual. Sentía que estaba cometiendo un delito», comenta.

Fue creciendo y comenzó a salir con amigos que no le convenían. Fue en ese momento cuando comenzó en el mundo de la noche, donde conoció la disforia de género: «Por mucho que yo llevaba ropa de chica, yo en el espejo veía un hombre y odiaba mi vello corporal al igual que algunas facciones».
Llegó un día que su madre decidió separarse de su padre y Sandra le dijo a su madre que era una mujer. En ese momento, le comentó los tratamientos hormonales que había –que anteriormente se lo habían comentado los transexuales que conoció en el mundo de la noche– y decidió comenzar su «mal llamado cambio de sexo». Para ello, lo primero que hizo fue acudir a un psicólogo, que al verle tan femenino y su voz le dio la razón. «Lo que yo denuncio a día de hoy es que cuando una persona con disforia consulta a un psicólogo o psiquiatra lo que hay que hacer es indagar en la raíz del problema que tiene esa persona, porque esa persona tiene disconformidad con su propio cuerpo, y no hay que empujarlo a mutilarse».
Como casi todos los transexuales, comenzó a hormonarse antes de tiempo: «Te decían qué tomar en la calle. Además, tuve que ejercer la prostitución para poder pagarme los tratamientos». Luego fue al endocrino, pero no consultaron a ningún profesional en salud mental y le dieron más hormonas. «Este endocrino privado me llevó un control durante un buen tiempo con estrógenos pinchados, me dio un andrógeno, que es un medicamento muy tóxico y que lo siguen recetando, ya que hoy es un medicamento que se usa para el cáncer de próstata». Tras los tratamientos, Sandra comenzó a experimentar efectos secundarios en su cuerpo que no eran habituales, empezó a estar montada en una montaña rusa de sentimientos de la que nadie le advirtió.
Cuando decidió hacerse una vaginoplastia solicitó cita en la Unidad de Género del Hospital Clínico de Barcelona. Durante las citas en el centro médico no profundizaron en nada relevante: «En el periodo de reflexión me preguntaron si me gustaba el rosa y si me vestía de chica o si en el sexo era activa o pasiva», relata Sandra. Aun así, decidió someterse a una vaginoplastia, intervención para la que había una lista de espera de seis años. «Yo tenía ansiedad, ataques de pánico, depresión, pero me sentía feliz porque creía que iba a cumplir mi sueño», cuenta. Era cuestión de tiempo.
Llegó la ansiada operación, pero una vez salió del quirófano, la realidad le golpeó muy fuerte. Tras varias semanas de dolores y de sufrimiento comenzó a dudar: «Todo esto es muy experimental. Me dieron documentos para firmar que no vi. Entre otras cosas, acepté sin saberlo que me grabasen haciéndome una vaginoplastia, que lo veo bien si es para seguir avanzando en la ciencia. Ahora, he recuperado todos los informes».

Cuando se realizó la operación, se dio cuenta de que había perdido muchísima sangre, pero no le dieron importancia. De hecho, tal y como comenta, lo tomaron todo con mucho secretismo, sin contarle nada. Los dolores cada vez eran mayores, tanto, que tuvieron que ponerle morfina y dos bolsas más de analgésicos que le hacían ver alucinaciones y acrecentaron sus ataques de ansiedad.

Varios años después, Sandra seguía experimentando dolores muy fuertes, tenía una inflamación de la uretra muy severa, pero el doctor solo le mandaba antiinflamatorios: «Tener problemas después de pasar tanto dolor, psicológicamente te machaca y acabas mal», explica Sandra. Le construyeron una vagina, pero nada estaba como le dijeron. Una vez más, le habían ocultado información. «Ahí me di cuenta de que éramos conejillos de indias, porque el doctor me dijo que estaban probando cosas nuevas», admite.

Tres años después, volvieron las complicaciones. Ella pensaba que tenía infección de orina, pero de nuevo, la falta de información le hacía errar. Comenzó a investigar por su cuenta y descubrió que lo que realmente le pasaba era que le habían dejado mal el suelo pélvico durante la intervención. Nadie le dijo nada y tuvo que descubrir por su cuenta algo por lo que va a tener que tratarse de por vida. «Cuando veo todo lo que me pasa y pienso que hay madres que se llevan a sus niños a que les den hormonas cruzadas, es una locura. Deben pensar en cómo estará ese hijo en 50 años, pero no psicológicamente, sino mentalmente», avisa Sandra, que sabe de lo que habla.

Toda está situación Sandra la ha plasmado en un libro llamado La estafa del transgenerismo quesaldrá a la venta a principios de noviembre. En él la autora cuenta su vida y como ha peleado y superado momentos para ser quién es hoy.

¡¡Atentas!! ¡¡Atentos!!
La estafa del transgenerismo
Memorias de una destransición
¡A la venta a principios de noviembre!
En breve comunicaré la fecha en la que podéis comenzar a comprar mi libro.
LibrosRecomendados #TransRightsAreMenRights #StopDelirioTrans

Crítica a la ley trans
Después de todo el dolor físico y mental por el que ha pasado Sandra, le parece deleznable que la polémica ley trans llegue a su aprobación impulsada por el Ministerio de Igualdad, bajo las órdenes de Irene Montero.
«Es como si el Estado quisiera adueñarse de los menores para experimentar con ellos. Es terrible porque ese niño o niña necesita ayuda. Todos los que sufrimos disforia necesitamos ayuda de verdad. Y que la transición sea la última opción», anota Sandra.
«Tienen que investigar para salvar vidas, porque cambiar de género te convierte en un paciente enfermo de por vida». Sandra no quiere tomar hormonas de por vida, pero ya no tiene otra opción. A día de hoy, visita con regularidad a todo tipo de médicos. Sigue arrastrando las consecuencias de una operación de cuyas consecuencias no le informaron. En la actualidad le duelen el estómago y los intestinos: «Las hormonas femeninas me han dejado en el estómago como dispepsia o distensión. Me han dejado una hinchazón estomacal que ya es crónica», concluye.

https://www.eldebate.com/sociedad/20221022/te-convierte-en-un-paciente-enfermo-de-por-vida_67781.html


La “estafa” trans: “La transexualidad es homofobia, terapia de conversión para homosexuales”

Tras sufrir daños irreversibles, Sandra Mercado denuncia la “degradación de la transexualidad” que pretende Irene Montero y el “nuevo fascismo queer”.

Sandra Mercado, transexual | LD

Desde que la ministra de Igualdad, Irene Montero, anunció la llamada ley Trans, las feministas han venido denunciando que dicha normativa es literalmente “una aberración“. Sin embargo, no son las únicas. Aunque muchos no se atreven a alzar la voz, lo cierto es que cada vez son más los propios transexuales que la consideran “una locura”. Sandra Mercado es una de ellos. “La transexualidad es homofobia, terapia de conversión para homosexuales“, denuncia abiertamente.

Sandrita -como le gusta que la llamen- nació siendo un hombre. Y hoy, insiste, lo sigue siendo, a pesar de su apariencia de mujer. Hace unos años completó su transición con una vaginoplastia y, en contra de lo que esperaba y de lo que muchos le prometieron, su disforia no ha desparecido. Darse cuenta de la “estafa” de la transexualidad le hizo caer en un pozo muy hondo: “Es como si te hubieras hecho de una secta y, de repente, fueras consciente de ello. Para mí fue un shock el darme cuenta de la verdad de la transexualidad”.

Hoy, gracias a la ayuda de psicólogos y psiquiatras -abolicionistas del género, matiza- resurge de sus cenizas para mostrar al mundo esa verdad a través de su propia historia. Lo hace en su canal de Youtube y en esta charla con Libertad Digital, en la que denuncia “ese nuevo fascismo llamado queer, lleno de purpurina” por el que se ha dejado llevar la ministra de Igualdad y que, según dice, ha desembocado en una “degradación de la transexualidad“.

Nazismo, maltrato y acoso escolar

“Yo siempre tuve claro que era homosexual. En el colegio, yo me enamoraba de chicos, como mis amigas. Nunca he sentido atracción por las mujeres”, arranca su relato. No era lo único que tenía claro: “Ya en la guardería, siempre me fijaba en las profesoras con el pelo largo, en el maquillaje, en los tacones… Todo eso me fascinaba, pero no me hacía plantearme que fuera una niña, simplemente yo tenía esos gustos”.Me perseguían por la calle para intentar matarme, me hacían bullying en el colegio y hasta mi padre me llamaba ‘maricón’

sandrita-sandra-mercado-transexual-05-11022022.jpeg
Sandra Mercado, cuando todavía era un niño

Sin embargo, todo aquello pronto empezó a ocasionarle graves problemas en el pueblo en el que vivía, un pequeño municipio situado a unos 40 kilómetros de Barcelona, donde se convirtió en el objetivo de uno de los tantos grupos neonazis de principios de los 90. “Me perseguían por la calle para intentar matarme, me hacían bullying en el colegio y hasta mi padre me llamaba ‘maricón’ -explica tratando de no dejarse llevar por el dolor de los recuerdos-. Me obligaba a jugar al fútbol, me decía que tenía que ser del Real Madrid, y yo todo eso lo odiaba. Yo solo quería barbies, me gustaba el color rosa… Pero esperaban que yo me comportara como un machote. No me dejaban expresarme como yo quería, porque a la mínima ya me decían que todo eso era de niñas”.

Su madre fue la única que trató de comprenderle: “Fue a hablar con las profesoras para preguntarles qué me pasaba y ellas le dijeron que no tenía ningún problema, que los juguetes no eran nada más que eso, juguetes, así que me compraba todas las muñecas que yo quería, pero me las escondía debajo de la cama para que mi padre no las viera”.

La ‘plumofobia’ y el origen de su disforia

Hoy, a sus 35 años, es consciente de que todo aquello fue el origen de su disforia. Y no sólo la homofobia, sino también la “plumofobia” que existe en la sociedad y a la que, según dice, contribuyen muchos homosexuales: “Yo siempre he sido muy amanerado, con muchísima pluma, era un niño con una voz muy femenina, gesticulaba mucho… Y cuando empiezas a sufrir discriminación y maltrato, todo eso poco a poco te empuja a querer pensar que eres una mujer porque piensas que, si encajas como mujer heterosexual, te van a dejar en paz”.Piensas que si encajas como mujer heterosexual, te van a dejar en paz

El punto de inflexión llegó en la adolescencia. “Empecé a tener disforia, pero yo creo que la disforia o dismorfia la sufrimos todos. La sociedad en la que vivimos nos hace crearnos complejos. Yo era un chico que tenía mucho vello en la cara y en el pecho, y que se metieran conmigo por eso también me hacía rechazar mi cuerpo, pero no creo que tenga que ver con la transexualidad -reflexiona dos décadas después-. Es como cuando las chicas gorditas o un niño que lleva gafas y tiene granos en la cara no le gusta verse así, pero porque nos han metido en la cabeza que eso es algo horrible”.

sandrita-sandra-mercado-transexual-06-11022022.jpeg
Siempre ha sentido predilección por la ropa de mujer

Por aquel entonces, ya usaba ropa considerada de chica. “Iba al Bershka y me compraba mis pantalones de campana, mis plataformas…”, recuerda orgullosa. Sin embargo, cuando empezó a desarrollar su disforia pensó que aquello no era suficiente. “Seguía siendo un hombre, así que necesitaba un tratamiento hormonal”.

El inicio de la hormonación

Empezó a trabajar en bares y discotecas y conoció a muchos transexuales que le hicieron replantearse todo e iniciar la transición para tratar de convertirse así en una mujer: “De alguna manera, piensas que te vas a volver invisible, ya no eres ese maricón al que van a insultar o al que van a pegar. Hay muchas variables que pueden influir, pero en mi caso fue por culpa de la discriminación, el maltrato y los estereotipos sexistas”.Hay muchas variables que pueden influir, pero en mi caso fue por culpa de la discriminación, el maltrato y los estereotipos sexistas

Y así fue como inició el tratamiento hormonal de la mano de psicólogos que, según denuncia, nunca le dieron alternativa: “La disforia tiene un origen, una raíz, y nadie indagó en mi raíz. Simplemente me señalaron ese camino“. Aunque Sandra está convencida de que, si muchos profesionales no lo hacen, es por miedo. “No es que no quieran, es que la ley no les deja, porque si cuestionan el origen de tu disforia, pueden tener problemas”.

Al igual que a otros tantos jóvenes de la época, le dijeron que tenía “la mente de una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre”. Y ella se lo creyó a pies juntillas: “Llegué a pensar que, en el embarazo de mi madre, había habido algún problema y me había quedado a medias, porque todo me hacía ver que parecía una mujer y que, con unas cuantas hormonas y una cirugía, ya sería una mujer completa”.

El “infierno” de la vaginoplastia

En aquella época no existían las unidades de género en los hospitales, así que inició el tratamiento hormonal con un endocrino privado. Llegó a visitar al famoso cirujano Iván Mañero para hacerse la vaginoplastia, pero la operación que le ofrecía costaba entre 30.000 y 40.000 euros, así que decidió esperar. “La transexualidad es un negocio que mueve millones, no te imaginas hasta qué punto”, lamenta.La transexualidad es un negocio que mueve millones, no te imaginas hasta qué punto

En 2010, la Seguridad Social empezó a incluir la cirugía en su cartera de servicios y se apuntó en la lista de espera. Tardó cinco años en recibir una llamada, pero, en 2015, por fin le dieron cita con un psiquiatra para que valorase si era candidata a una vaginoplastia. “Lo único que hizo fue hacerme preguntas sexistas: si de pequeña jugaba con muñecas o con coches, si en el sexo era la pasiva o la activa… Y, claro, concluyó que era la candidata ideal, y como yo en aquella época tenía el sexismo muy interiorizado, pues también”.

Unos meses después, llegaría la primera consulta con el cirujano. “Lo único que me dijo fue que me quedaría poca profundidad. Solamente te dicen eso. No te explican nada, esconden las consecuencias a corto y a largo plazo”, denuncia Sandra, a la que aquella operación le ha ocasionado “daños irreversibles”.Tengo momentos mejores, momentos peores, pero es un daño que ya es irreversible

Sin entrar en muchos detalles, nos cuenta que la vaginoplastia es “una cirugía muy invasiva”, que “el postoperatorio es un infierno” y que, en muchos casos, como el suyo, el sufrimiento no termina ahí. Pasado un año y medio o dos años, le diagnosticaron una estenosis en la uretra. “Me daban antinflamatorios, pero llegó un momento en que casi no podía orinar. Imagínate los dolores que pasé”. Finalmente, la volvieron a operar. “Experimentaron conmigo”, denuncia. Y, aunque finalmente todo salió bien, los nervios del suelo pélvico le han quedado dañados para siempre. “Tengo momentos mejores, momentos peores, pero es un daño que ya es irreversible. Es como si tuviera una cistitis permanente”.

sandrita-sandra-mercado-transexual-02-11022022.jpeg
Hoy, Sandra cuenta su experiencia en un canal de Youtube

Así, lo primero que Sandra reclama es transparencia: “Siempre he dicho que ojalá por lo menos hubieran sido honestos conmigo y me hubieran explicado los riesgos, porque si me los cuentan, te prometo que yo me lo hubiera pensado mejor”. Por eso, hoy se siente orgullosa de poder ayudar a otras personas a través de sus redes sociales: “Si una vez que escuchan mi historia quieren seguir adelante, que lo hagan, pero muchos se han puesto en contacto conmigo y me han dicho ‘gracias, porque gracias a tu testimonio, me lo he replanteado y no me hago la vaginoplastia. Me quedo con mi pene y me expreso, me visto y luzco como quiero’ “. De hecho, advierte de que incluso las hormonas pueden provocar daños irreversibles. En su caso, dispepsia estomacal o, lo que es lo mismo, una inflamación severa del estómago.

La “estafa” de la transexualidad

Sandra empezó a movilizarse en las redes sociales hace dos años, cuando descubrió que las cirugías no habían acabado con su disforia. Sin embargo, ha tenido que pasar unos meses alejada de todas las plataformas por el shock que le produjo entender cuál había sido la verdadera raíz de su problema: el sexismo. “Después de leer mucho, me di cuenta de que la transexualidad era una estafa, de que realmente somos homosexuales atormentados por estereotipos sexistas y que el único camino para poder superar la disforia o llevarla lo mejor posible es aceptarme tal y como soy”.Transexualidad es homofobia, terapia de conversión para homosexuales. Es querer heterosexualizar la homosexualidad

Hoy, trata de hacer ver a sus seguidores que muchos de los problemas que padecen se acabarían con la supresión de los estereotipos sexistas: olvidarse de que hay cosas de chicas y cosas de chicos, cosas que están bien vistas si tu apariencia física es la de una mujer y cosas que no. “Transexualidad es homofobia, terapia de conversión para homosexuales. Cuando escucho a transexuales decir ‘yo soy una mujer heterosexual’, es mentira. Primero, porque el sexo no se puede cambiar, porque es inmutable y segundo, porque sigue siendo el mismo varón homosexual. Es querer heterosexualizar la homosexualidad”.

La “degradación” de la ley trans

Reconoce que el asunto “es muy complejo”, pero, precisamente por eso, Sandra cree que no se puede despachar con una ley como la que promueve la ministra Montero: “La ley de 2007, que es cuando yo me hice el cambio de nombre, ya era maravillosa. Esto es una degradación de la transexualidad”. De hecho, incluso se queja del nombre de la propia ley. “Ahora todo es un paragua trans dentro del que cabe todo: hombres autoginefílicos, el fetichismo travesti, el tema de las drac… Es un borrado de las propias personas transexuales que sufrimos de disforia”, lamenta Sandra, mientras insiste en lo absurdo de promover cientos de géneros distintos. “¿Dónde quedan luego las estadísticas de la violencia de género?”, se pregunta indignada.

Además, Sandra advierte del peligro de la despatologización que promueve el Gobierno. “Ahora cualquier menor que quiera hormonas o bloqueadores, los tendrá y, por eso, a mi esta ley me da terror, me da muchísimo miedo”, confiesa tras entender que esa no ha sido la solución a sus problemas y que, sin embargo, ya no tiene marcha atrás. La misma indignación muestra por el limitado papel de los progenitores: “Si un padre o una madre se opone o le da a entender a su hijo que hay otras alternativas, le pueden quitar hasta la custodia“.Si una persona transexual no ni tiene ningún problema, ¿por qué la Seguridad Social le va a cubrir con hormonas y cirugía?

Y eso por no hablar de la contradicción que supone despatologizar la disforia, pero incluir los tratamientos dentro del sistema público de salud: “Si una persona transexual no ni tiene ningún problema, ¿por qué la Seguridad Social le va a cubrir con hormonas y cirugía? Es que esta ley no hay por donde cogerla, es absurda la mires por donde la mires”. De ahí que recomiende a lrene Montero que se preocupe “por las hembras biológicas de la especie humana, cosa que no hace, y luego, si quiere, que se preocupe por los verdaderos homosexuales que hemos sufrido homofobia, pero no por identidades ficticias”.

El “fascismo queer” y los menores

Es consciente de que su discurso es y será criticado por muchas personas que pensarán que ella no es una auténtica transexual. “¿Y por qué ahora ya no soy transexual? ¿Porque mi discurso ya no va con el suyo?”, se responde a sí misma. “Es que esto ya es una especie de nazismo. Lo queer es muy fascista”, sentencia sin renunciar a su verdad: “Las personas que piensan que estoy loca son personas transexuales que tienen el género muy interiorizado, y yo te estoy hablando de la raíz del problema y eso duele, porque la verdad duele”.

sandrita-sandra-mercado-transexual-03-11022022.jpeg
Aunque aparentemente ya es una mujer, sigue sufriendo disforia

Sin embargo, a Sandra no le importa esta sobreexposición si con ella consigue evitar un arrepentimiento tardío, sobre todo cuando aquellos que emprenden el camino de la transición son menores de edad: “Estamos hablando de estereotipos sexistas que son reversibles, pero cuando los menores empiezan con los bloqueadores, hay cosas que son irreversibles“.

Por eso, el último mensaje de esta larga charla es para ellos: “A los menores que quieran iniciar la transición o se lo estén planteado, yo les diría que su biología es perfecta, que deberían aprender lo que es el sexismo y el género. Y si son muy muy pequeñitos, que los propios padres lo aprendan y eduquen a sus hijos a través de la aceptación de sus cuerpos. Si quieren lucir, vestirse y expresarse como quieran, que lo hagan, pero no por ello significa que son del sexo opuesto“.

https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2022-02-12/la-estafa-trans-la-transexualidad-es-homofobia-terapia-de-conversion-para-homosexuales-6864361/

COP15: aturar l’extinció massiva d’espècies, imprescindible per a la supervivència humana

La setmana que ve comencen les negociacions per reservar el 30% del planeta per a la vida salvatge. L’aire que respirem, l’aigua que bevem i el menjar que mengem depenen de poder mantenir la diversitat de la vida

Molts científics consideren que ja estem vivint la sisena extinció massiva d’espècies (Pixabay)

Conferència sobre Biodiversitat, COP15

Del 7 al 19 de desembre se celebrarà la quinzena Conferència de l’ONU sobre Diversitat Biològica, la COP15. S’havia de celebrar a la Xina, però s’anava a ajornar per la covid-19, com va passar el 2020 i el 2021, quan el Canadà va proposar organitzar-la a Mont-real.

Cada deu anys, des del 1993, els governs acorden plans estratègics per conservar la biodiversitat. La COP15 revisarà el compliment del pla 2011-2020. Serà una revisió ràpida, no s’ha assolit cap dels 20 objectius acordats.

A la COP15, la ciència i l’ONU proposen un Acord Global per la Natura, un equivalent del que és per a l’escalfament global l’Acord de París, del 2015. L’objectiu central de la proposta d’acord és que el 2030 un 30% de la superfície del planeta siguin reserves naturals.

Un centenar de països, liderats per Costa Rica i França, s’han unit en la High Ambition Coalition for Nature and People, per defensar el 30% de reserves per a la natura el 2030.

Si s’aconsegueix el 30%, seria el pas previ a la protecció del 50% el 2050.

Mig planeta reserva natural?

Reserva natural estricta, sense activitats humanes. És l’única manera comprovada de mantenir la biodiversitat: grans reserves naturals on pugui prosperar la vida diversa.

Segons els científics, si deixem per a la vida salvatge el 50% dels oceans i dels continents, un 80% de les espècies s’estabilitzarà i s’evitarà la realimentació d’extincions d’espècies.

S’estima que avui dia estan protegits un 15% dels continents i un 7% dels oceans, però no de forma estricta, sovint es mantenen activitats humanes destructives.

Les taxes de destrucció d’ecosistemes i d’extinció d’espècies indiquen que l’oportunitat per conservar l’estabilitat de la natura s’està tancant ràpidament.

S’estima que un 7% dels oceans estan protegits, però sovint es mantenen activitats humanes destructives (Pixabay)

Sisena extinció massiva?

És el que molts científics consideren que ja estem vivint, la sisena extinció massiva d’espècies. L’anterior va ser la que va acabar amb els dinosaures i va reconfigurar tota la biosfera.

L’actual, que avança 1.000 vegades més ràpidament, posa en risc la pervivència de l’espècie humana, perquè els humans som profundament interdependents amb les altres espècies.

El 2019 l’ONU va publicar el primer gran informe científic sobre l’estat de la biodiversitat mundial.

Va trobar que els darrers 50 anys, des del 1970, les activitats humanes han eliminat el 50% dels ecosistemes i han reduït la vida salvatge en un 69%. Hi ha risc d’extinció, en els pròxims 20 anys, del 12% de les espècies d’ocells, del 20% de les de rèptils o del 40% de les vegetals, per exemple.

Aquest ràpid descens de la biodiversitat “està erosionant els fonaments de les nostres economies, dels mitjans de vida, de la seguretat alimentària, de la salut i de la qualitat de vida a tot el món”.

La proposta d’acord per aquest any és que el 2030 un 30% de la superfície del planeta siguin reserves naturals (Pixabay)

La pèrdua de biodiversitat afecta directament la salut humana, per exemple, amb més risc de pandèmies, com la covid-19, per l’aproximació entre humans i altres espècies per la destrucció d’ecosistemes. A més, la pèrdua de biodiversitat desestabilitza l’ecosistema global.

El biòleg nord-americà Edward O. Wilson assenyala la gravetat del problema:

“El pitjor que pot passar no és l’esgotament de l’energia, ni el col·lapse econòmic, ni la guerra convencional, ni l’expansió dels governs totalitaris. Tot això seria tràgic, però es repararia en unes generacions. L’únic procés en marxa i que trigarà milions d’anys a reparar-se és la pèrdua de diversitat genètica i d’espècies. És la bogeria que els nostres descendents menys ens perdonaran.”

Estem subvencionant la nostra extinció

Sí, amb 1,8 bilions de dòlars l’any, el 2% del PIB mundial, en subvencions a activitats destructores de la natura. És la valoració d’un informe publicat el febrer del 2022, elaborat amb el suport de 330 institucions empresarials i financeres de 52 països.

La COP15 té previst discutir la reducció de mig bilió d’aquestes subvencions, quasi un terç del total, per al 2030.

També hi ha un preacord per al finançament dels països rics a la protecció de la natura als països vulnerables. El Brasil, amb suport de països sud-americans i africans, va presentar, a la reunió preparatòria del juny, a Nairobi, una proposta per crear un fons global per a la biodiversitat, el 2023, que es posarà en funcionament el 2025. No hi ha acord en les xifres d’aquest fons, però es parla que podria arribar als 100.000 milions de dòlars anuals fins al 2030.

Aquesta mateixa setmana, l’Agència de l’ONU pel medi ambient ha publicat l’informe Estat de Finances per a la Natura 2022, on destaca que, per aturar la pèrdua de biodiversitat, cal duplicar el finançament actual a la natura per al 2025.

La biodiversitat també és important per a la supervivència humana i la nostra economia (Pexels)

La biodiversitat és la base de l’economia

És el que més destaca l’informe de referència sobre la importància econòmica de la natura, “L’economia de la biodiversitat: la revisió de Dasgupta“, elaborat per encàrrec del Ministeri de Finances del Regne Unit al professor de la Universitat de Cambridge, Partha Dasgupta, i publicat el 2021.

L’informe Dasgupta conclou: “El sistema econòmic actual és insostenible i posa en perill la prosperitat de les generacions actuals i futures; les nostres economies, mitjans de vida i benestar depenen de la natura, que ha de ser el centre de l’economia; el PIB s’hauria d’abandonar com a mesura de la riquesa per poder protegir la vida salvatge i els humans.”

Un altre estudi del 2020 del grup d’assegurances Swiss Re conclou que el 55% del PIB mundial depèn de la biodiversitat i de l’estabilitat dels ecosistemes.

Bones experiències

Hi ha moltes experiències dels bons resultats, també per a l’economia, de les reserves naturals estrictes, sense presència humana.

Destaquen les reserves als oceans, on quan una zona es protegeix estrictament es dispara la biodiversitat i al seu entorn és molt més fàcil i abundant la pesca, perquè l’interior de la reserva desborda de vida salvatge.

Les reserves més grans s’han començat a fer aquest segle, tot i que hi ha moltes experiències anteriors, com la reserva marina de les illes Medes, que va crear la Generalitat el 1983.

Destaquen sobretot les reserves oceàniques que ha promogut el projecte Pristine Seas, de National Geographic, fundat i dirigit pel català Enric Sala: des del 2008 ha aconseguit la protecció de 6 milions de quilòmetres quadrats, com dotze vegades Espanya.

La reserva oceànica més gran del món és a Hawaii, el Monument Nacional Papahanaumokuakea. Ampliar-la als 1,5 milions de quilòmetres quadrats actuals, com tres vegades Espanya, va ser l’última signatura com a president dels Estats Units de Barack Obama, el 2016.

Els beneficis de deixar viure en pau la natura es van evidenciar durant el confinament del 2020, quan la vida salvatge es va recuperar i va fer acte de presència a ciutats d’arreu del món.

Entendre qui som

L’origen de l’extinció massiva d’espècies és la incomprensió dels humans sobre el funcionament de la vida al planeta Terra. 

Encara es manté el mite, construït al neolític, que els humans som superiors i que ens han fet un planeta a mida. Un mite que potser va ser útil per desenvolupar-nos al neolític, però que ara és un obstacle per poder evolucionar. 

Fa quasi dos segles que sabem que els humans, i totes les altres espècies, som el resultat de 3.800 milions d’anys d’evolució. Els humans hem sorgit de la vida terrícola, com la resta de mamífers, de vertebrats, de vegetals, de fongs i de bacteris.

Fa més de mig segle que sabem que la vida terrícola regula les condicions del planeta per poder-se mantenir i que el planeta funciona com un ecosistema. Per això totes les espècies som profundament interdependents, per respirar, per beure aigua, per menjar, per eliminar residus. Res no es pot entendre de forma aïllada, perquè totes les accions de tots realimenten l’ecosistema global.

La interdependència dels humans i la natura és una evidència (Pexels)

Ara els humans estem desestabilitzant l’ecosistema global, destruint ecosistemes i provocant l’escalfament global.

Escalfament global i pèrdua d’ecosistemes són dos aspectes d’una mateixa crisi que es realimenta: la pèrdua d’ecosistemes treu capacitat al planeta per refrescar-se i l’escalfament global accelera la pèrdua d’ecosistemes.

El repte dels humans és evolucionar ràpidament cap a societats adaptades a viure al planeta Terra. En altres paraules: aturar ràpidament la guerra contra la natura.

https://www.ccma.cat/324/cop15-aturar-lextincio-massiva-despecies-imprescindible-per-a-la-supervivencia-humana/noticia/3199561/

El director del Clínic esclata per les agressions sexuals: “La societat és masclista, està malalta”

Josep Maria Campistol qualfica les dades d'”esfereïdores” i ha instat les administracions a fer “tot el que puguem per intentar eliminar aquesta xacra”

L’augment de les dones ateses per violacions i agressions sexuals a l’Hospital Clínic han posat en alerta els responsables del centre. Durant la presentació de l’informe anual que s’ha fet aquest dijous, el director general de l’hospital, Josep Maria Campistol, les ha qualificades d’”esfereïdores” i ha afirmat que els números confirmen que “tenim una societat masclista i violenta, que està malalta”.

Campistol ha afegit que “és absolutament dramàtic que al segle XXI tinguem aquestes xifres” i ha instat les administracions i els responsables sanitaris a fer “tot el que puguem per intentar eliminar aquesta xacra”. El director general del Clínic ha assegurat que “avui no estem contents, no és un bon dia“.

La xifra més alta d’atencions a l’hospital

El nombre de víctimes ateses ha estat la més alta que s’ha registrat mai a l’Hospital Clínic i suposen un augment del 51 % respecte a l’any anterior. La doctora Lluïsa Garcia Esteve, psiquiatra i presidenta de la Comissió de Violència Intrafamiliar i de Gènere, i Teresa Echevarría, infermera i fundadora de la comissió, creuen que l’augment es deu a diversos factors i que un dels principals és que “les dones joves són més conscients i no tenen tanta vergonya de denunciar” com podia passar anys enrere.

72 dones ateses per punxades

Una de les dades destacades de l’informe és que durant el 2022 s’han atès 72 dones que havien patit punxades a discoteques i zones d’oci. En dos dels casos, hi va haver una agressió sexual posterior i les noies no es van adonar de les punxades fins que se’ls va fer l’exploració física. En la resta —70— no es va produir cap agressió. Ara bé, tot i que no es poden considerar agressions sexuals, els responsables del Clínic afirmen que “és igualment violència masclista”, perquè es tracta “d’una manera d’atemorir les dones”. Des de l’hospital confirmen que en cap del casos es van detectar substàncies.

https://beteve.cat/societat/director-hospital-clinic-esclata-agressions-sexuals-societat-masclista-malalta/?s=03

Cada hora moren 5 dones o nenes assassinades per violència masclista arreu del món

L’informe de l’ONU amb motiu del 25N denuncia que “la llar és un lloc mortal per a moltes dones i nenes” del món

La majoria de les dones i nenes assassinades arreu del món són assassinades pel simple fet de ser dones i nenes.

Així ho mostren les dades recollides per l’ONU, que calculen que cada any són assassinades unes 81.100 dones i nenes.

D’aquestes, gairebé 6 de cada 10 (un 56%), està demostrat que moren per violència masclista, a mans de la parella o exparella, o per membres de la seva família.


La llar, un lloc mortal

I és que per a moltes dones i nenes, casa seva, que hauria de ser el lloc més segur, es converteix en un lloc mortal.

Són 45.000 dones i nenes que moren cada any per violència masclista, cosa que vol dir que, de mitjana, cada hora més de cinc dones i nenes són assassinades per la parella o per familiars.

Manifestació contra la violència masclista a Mèxic durant la celebració del Dia dels Morts(Reuters/Raquel Cunha)

I és probable que siguin molts més, perquè l’informe de l’ONU presentat amb motiu del 25N, Dia Internacional per a l’Eliminació de la Violència contra les Dones, denuncia que “la veritable escala del feminicidi pot ser molt més gran”.

El motiu? Sobre la resta de morts intencionades de dones que s’han pogut comptabilitzar -més de 4 de cada 10- no hi ha dades que permetin saber si estaven motivades o no pel gènere de la víctima.


“Una dona o nena a la qual hem fallat”

“Cap dona o nena hauria de témer per la seva vida per ser qui és”, diu Ghada Waly, directora executiva de l’Oficina de les Nacions Unides contra la Droga i el Delicte, que signa l’informe juntament amb Sima Bahous, directora executiva d’ONU Dones

“Per aturar totes les formes d’assassinats de dones i nenes relacionats amb el gènere hem de comptar totes les víctimes, a tot arreu i millorar la comprensió dels riscos i els factors del feminicidi”, explica, “per poder dissenyar respostes de prevenció i justícia penal millors i més efectives”.

Una moto de la policia crema a Teheran durant les protestes per la mort de Mahsa Amini després de ser detinguda (Reuters)

Bahous, per la seva banda, remarca que “darrere de cada estadística de feminicidi hi ha la història d’una dona o nena a la qual hem fallat”, perquè “aquestes morts es poden prevenir; els coneixements i les eines per fer-ho ja existeixen”.

Violència masclista arreu del món, amb formes diverses

L’informe “Assassinats per raó de gènere de dones i nenes” denuncia també que “la violència contra les dones i les nenes és una de les violacions de drets humans més generalitzades arreu del món”.

Assenyala, però, l’existència de diferències en funció de la regió del món on s’habita. 

Així, el 2021, la taxa d’assassinats relacionats amb el gènere en l’àmbit de la llar es va estimar en 2,5 per cada 100.000 dones a l’Àfrica, 1,4 a Amèrica, 1,2 a Oceania, 0,8 a Àsia i 0,6 a Europa. La mitjana mundial és d’1,1 assassinat per cada 100.000 dones.

Manifestació contra la discriminació i la violència masclista a París, aquest novembre (Reuters/Benoit Tessier)

Els casos recollits en l’informe de l’ONU inclouen els assassinats fruit de la violència en l’àmbit de la parella, les violacions amb assassinat, els anomenats “assassinats d’honor”, els assassinats relacionats amb el dot, els assassinats de dones acusades de bruixeria i els assassinats per raons de gènere relacionats amb conflictes armats, amb el tràfic de persones i altres formes de crim organitzat.

Més enllà de mesures per prevenir la violència masclista, com identificar les víctimes de seguida i oferir-los suport i protecció, i recollir totes les dades sobre feminicidis, l’informe també remarca la necessitat d’abordar-ne les causes profundes, transformant les masculinitats i les normes socials perjudicials, i eliminant les desigualtats estructurals de gènere.


Guterres: “Que el món declari: ‘Tots som feministes'”

En un missatge amb motiu de la commemoració del 25N, el secretari general de l’ONU, António Guterres, ha volgut remarcar que la discriminació de les dones “limita la participació de les dones i les nenes en tots els àmbits de la vida, nega els seus drets i llibertats bàsiques i bloqueja la recuperació econòmica equitativa i el creixement sostenible que el nostre món necessita”.

Guterres ha fet una crida als governs i a la societat civil a actuar per combatre aquesta xacra, dissenyant, finançant, aplicant i participant en lleis i plans d’acció específics, i ha tancat la seva intervenció demanant que el món “alci la veu en suport als drets de les dones i declari amb orgull: ‘Tots som feministes'”.

https://www.ccma.cat/324/5-dones-o-nenes-assassinades-cada-hora-per-violencia-masclista-arreu-del-mon/noticia/3198169/

LA VOLUNTAT DE SER

Tant a Moscou com a Madrid creuen que la voluntat dels individus és un problema que cal eliminar pel bé de l’ordre col·lectiu i de la història. A Moscou els líders van disfressats de Napoleó, aquí semblen venedors d’assegurances.

Hi ha dies que n’hi ha prou de llegir els articulistes de La Vanguardia o d’El Periódico, o de qualsevol altre diari castellà, per adonar-se que si Putin s’acarnissa amb la vida dels ucraïnesos, els espanyols destrueixen l’esperit dels catalans. Pedro Sánchez i els seus assessors no estan tan lluny com es pensen del president rus i la seva cort de generals. Espanya i Rússia només són dos extrems de la putrefacció que les concepcions més materialistes de l’estat nació han portat a Europa.   

Putin va creure que podria passar per sobre de la voluntat dels ucraïnesos perquè tenia més tancs i més soldats i ara està enfangat en una guerra que si no vigila li costarà el cap i el prestigi del país que tant estima. Els espanyols creuen que poden desmoralitzar els catalans i destruir la seva voluntat de ser purament de franc, només a còpia d’envilir els polítics i d’estovar els conceptes amb mentides blanques. Sense fer soroll, també hipotequen el seu futur amb l’esperança de tapar la misèria que els vindrà amb els parracs de la desgràcia aliena.

Hi vaig tornar a pensar dissabte, mentre llegia l’article del notari Burniol sobre l’acord entre ERC i el PSOE per abolir el delicte de sedició. Burniol diu ara que, per culpa de Pedro Sánchez, Catalunya va cap a un referèndum d’autodeterminació. El 2015 deia que gràcies a Podemos la política viuria un procés de gran renovació. Els meus amics republicans riuen amb pena perquè saben que és mentida. Saben que Burniol escriu aquestes collonades per fer veure que la democràcia espanyola encara té alguna cosa a veure amb Catalunya.

Així com els russos són presoners del militarisme que va portar Europa a dues guerres mundials, a Espanya tot es resol a través de l’hedonisme que els americans van escampar per vendre els seus productes. Són dues cultures rivals del segle XX, que tenen en comú l’estadi de momificació en el qual es troben. Tant a Moscou com a Madrid creuen que la voluntat dels individus és un problema que cal eliminar pel bé de l’ordre col·lectiu i de la història. A Moscou els líders van disfressats de Napoleó, aquí semblen venedors d’assegurances.

Ni a Espanya ni a Rússia no hi ha interès a recordar que el món rutlla, en bona part, gràcies a la força de voluntat de la gent; que és l’esforç dels homes concrets per fer-se valdre allò que estimula l’esperança i la creativitat i, sobretot, manté el mal a ratlla. No és casualitat que la voluntat del ciutadà corrent fos una de les columnes vertebrals de l’imaginari de Jordi Pujol, de Vicens Vives o de Josep Pla. I tampoc no és casualitat, naturalment, que ni Franco, ni Felipe González ni Aznar sentissin la necessitat de parlar-ne en els seus discursos patriòtics no nacionalistes.

Si agafem els discursos dels partits processistes i els comparem amb la propaganda dels diaris de Vichy veurem que tenen en comú el mateix menyspreu per la dimensió espiritual de les nacions i els individus. Moscou vol destruir l’esperit dels ucraïnesos a través del dret de conquesta; Madrid vol destruir l’ànima dels catalans a través de les prevendes i la comoditat dels drets adquirits. Si el futur del Continent es juga a Kíiv i a Barcelona és perquè enlloc d’Europa el mal té les portes tan obertes. 

Burniol i els seus amics volen convertir l’autodeterminació en un altre element del circ electoral per intentar que l’abstenció no sigui escandalosa. L’abstenció és com el record de Primàries o el Patreon de Casablanca, deixa en fals els que voldrien que Colau i Xavier Trias tinguessin 15 anys menys. Amb l’abstenció no es resol el problema històric que Espanya té amb Catalunya. Però es manté viu el sentit comú i la memòria, i s’evita que Madrid pugui promoure un canvi constitucional que legitimi la ignomínia que hem viscut els darrers anys.

Burniol vol neutralitzar la voluntat de ser dels catalans a base de penjar, a l’autodeterminació, la cueta antifeixista que Madrid va tallar a Pablo Iglesias. Un gat vell que treballa als diaris de Vichy em deia l’altre dia, justament, com si hagués sentit tocar campanes: “hem de mirar que Espanya s’assembli al Canadà”. Jo, que sé com es fan baixar les ordres des de dalt, pensava, sense menysprear el Quebec ni els indis iroquesos: “I també podem anar a Suïssa i pagar perquè ens facin l’eutanàsia”.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/voluntat-ser-enric-vila_921201_102.html

Treballem per l’emergència climàtica

La Diputació de Barcelona porta les energies renovables als municipis i consciencia la ciutadania sobre el canvi climàtic

Treballar per l'emergència climàtica és feina de totes i tots   Shutterstock

El nostre planeta té uns recursos naturals finits i, en un context d’emergència climàtica, hem d’apostar de manera ferma per la sostenibilitat, la minimització de residus, el desenvolupament de les energies renovables, l’autoconsum i la gestió sostenible de l’aigua. En els últims anys, la situació s’ha agreujat a causa d’un model basat en el consum de combustibles fòssils que ha derivat en una crisi energètica sense precedents. La conseqüència directa ha estat l’encariment del preu de l’energia, que ha afectat de ple l’economia dels ajuntaments i de la ciutadania. Ara mateix, hi ha un únic camí possible: la necessitat de reduir el nostre consum energètic.

La Diputació de Barcelona i els municipis de la província treballem per l’emergència climàtica i articulem diverses estratègies d’adaptació i de transició energètica.

Impulsem polítiques de transició energètica

Amb l’objectiu de reduir les emissions de gasos amb efecte d’hivernacle i disminuir el consum d’energia, treballem amb els ajuntaments per fer sostenibles i eficients energèticament els edificis municipals. Actuem en centres educatius, en escoles d’adults i d’educació especial, en conservatoris d’art i música, en casals de joves i centres cívics, en punts d’informació juvenil i en instal·lacions esportives municipals. També desenvolupem polítiques de mobilitat sostenible, incentivem l’ús del transport públic i comptem amb automòbils elèctrics o híbrids i amb bicicletes a les flotes municipals. 

Foment de la mobilitat sostenible amb bicicletes a les flotes municipals   Diputació de Barcelona
Foment de la mobilitat sostenible amb bicicletes a les flotes municipals / Diputació de Barcelona

Pas ferm cap a les renovables

Un cop aconseguit que els equipaments redueixin el seu consum energètic, el següent pas consisteix en subministrar-los energia a través de renovables. I ho fem donant suport als municipis per instal·lar plaques fotovoltaiques i plantes de biomassa, i també millorant l’enllumenat públic. Són actuacions amb un elevat impacte climàtic i es prioritzen aquelles que contribueixen a una reducció major de les emissions de gasos amb efecte d’hivernacle. Aquesta política té una concreció tangible en el projecte «Renovables 2030», que fins al moment ha invertit 70 milions d’euros en els municipis de la província, amb més de 120 projectes de gran rellevància.

Energia renovables al centre d'informació de la Pleta, al Parc del Garraf   Diputació de Barcelona
Energia renovable al centre d’informació de la Pleta, al Parc del Garraf / Diputació de Barcelona

Adaptats a les noves circumstàncies

Per altra banda, desenvolupem polítiques per adaptar-nos a la nova situació climàtica. Es creen refugis climàtics —espais per fer front a les onades de calor—; s’aposta per la renaturalització de les ciutats, amb més verd i ombra als carrers; s’actualitzen els protocols d’actuació davant l’augment d’episodis climàtics cada cop més intensos i es reforcen les tasques de prevenció d’incendis.

Prendre consciència dels nostres actes

Una de les dades més rellevants és que, si apliquem bones pràctiques, podem estalviar fins a un 15% d’energia en la gestió dels edificis. És per això que la Diputació de Barcelona ofereix suport econòmic i tècnic als ajuntaments de la província que es comprometin a estalviar energia en els seus equipaments i a involucrar-hi els treballadors i la ciutadania. L’objectiu és millorar l’eficiència energètica dels equipaments i destinar l’estalvi aconseguit a les llars amb pobresa energètica.

Enllumenat públic cada vegada més sostenible   Diputació de Barcelona
Enllumenat públic cada vegada més sostenible / Diputació de Barcelona

Bona part d’aquesta gestió es pot dur a terme gràcies a les campanyes d’educació i conscienciació ambiental que compten amb el suport de la Diputació de Barcelona.

La Corporació també ha posat en marxa el Pla Clima, un projecte intern que ens permet aplicar les mateixes mesures d’eficiència energètica en els nostres edificis i en la flota de vehicles, a les vies locals i a la xarxa d’espais naturals, i que pretén assolir la neutralitat climàtica el 2030, vint anys abans de les fites marcades per la Unió Europea.

La Diputació de Barcelona treballa per assolir els 17 Objectius de Desenvolupament Sostenible (ODS) i desplega la seva acció de suport als governs locals de la província d’acord amb aquests ODS, que van ser proclamats per l’Assemblea General de Nacions Unides el 25 de setembre de 2015 i formen part de l’Agenda global per a 2030.

https://www.elnacional.cat/ca/societat/treballem-emergencia-climatica_914955_102.html

Cobrar per estudiar i més places de FP: reclamen un pla de xoc contra l’abandonament

La Fundació Bofill calcula que les mesures costen uns 350 milions d’euros anuals

El sistema educatiu català és com un colador, amb forats gegants per on cauen milers de nois i noies que deixen els seus estudis abans d’hora: només l’any passat 74.000 joves van abandonar els estudis abans de graduar-se. Les xifres són escandaloses: el 14,8% dels nois entre 18 i 24 anys no tenen cap titulació més enllà de l’ESO, cosa que situa Catalunya al capdavant dels països europeus amb més joves poc qualificats i sense estudis obligatoris, només per darrere de Romania.

Un de cada deu no té l’ESO, un de cada quatre deixa batxillerat abans d’acabar i –atenció– 4 de cada 10 matriculats a cicles de grau mitjà no arriben a finalitzar-los. Per situar l’abandonament escolar prematur per sota del 10%, tal com demana la Unió Europea, la Fundació Bofill ha preparat un pla de xoc amb mesures concretes, que costarien uns 350 milions d’euros anuals, entre les quals destaquen les 11.000 beques salari anuals a joves de 16 a 18 anys perquè estudiïn i les 15.000 noves places públiques de grau mitjà a la FP.

Tot i que en els últims anys s’han reduït notablement les xifres d’abandonament –el 2008 un 32,9% d’alumnes deixaven els estudis– perquè les crisis econòmiques retenen els alumnes al sistema, el director de la Fundació, Ismael Palacín, diu que “tenim un abandonament escolar que no ens mereixem” i que hi ha un “risc de cronificar i normalitzar” els nivells d’abandonament actuals. I ha explicat que en l’última dècada han demanat insistentment als polítics que ataquin el problema i que “tothom diu que és gravíssim però mai acaba passant res”.

L’abandonament escolar afecta especialment els joves d’origen immigrant i de famílies amb nivells baixos de renda i estudis, i té conseqüències nefastes per als afectats: pateixen pràcticament el doble d’atur i tenen sous més baixos, més problemes d’habitatge i més mala salut.

Davant d’aquesta situació, la Fundació Bofill ha presentat la proposta Zero abandonament: una agenda de xoc contra l’abandonament escolar prematur a Catalunya, elaborada per Elena Sintes, Miquel Àngel Alegre i Alejandro Montes. Les propostes es mouen en quatre àmbits.

1. Identificar els alumnes en risc
Des del 2016, el departament d’Educació té en marxa el RALC, un registre d’alumnes que es limita a recollir dades molt bàsiques de cada estudiant. El que proposa la Bofill és que aquest registre s’utilitzi per identificar i fer seguiment de cada alumne, introduint-hi dades més enllà de les acadèmiques i, sobretot, compartint-les amb els ajuntaments i centres educatius per facilitar l’acompanyament dels joves.

2. Més beques i ajuts
Un cop s’hagin identificat els joves vulnerables i en risc de deixar els estudis, es planteja donar uns 570 euros mensuals a 11.000 joves de 16 a 18 anys de llars desfavorides per desincentivar-los de buscar feina i garantir que segueixin al sistema educatiu, en el que es coneix com a beques salari, una iniciativa que ja fan algunes universitats. Segons la Bofill, la mesura tindria un cost de quasi 63 milions d’euros. També es plantegen 13.000 ajuts al transport per als joves que han de desplaçar-se per accedir als estudis postobligatoris i reservar places de FP per als alumnes vulnerables, tal com ja es fa a infantil i ESO.

3. Recursos d’orientació i suport
La fundació assegura que trencar les barreres econòmiques és una condició “necessària però no suficient”. El que cal, afirmen, també és reforçar l’acompanyament als que estan a punt de deixar d’estudiar: proposen plans individualitzats d’orientació educativa, suport socioemocional i acompanyament des de 1r d’ESO fins al final de la postobligatòria, així com programes locals de mentoria a les grans ciutats perquè els joves absentistes tinguin referents estables.

4. Ampliació de l’oferta pública
Les alternatives actuals al batxillerat són “insuficients”, segons la Bofill, que reclama 27.000 places més a la pública: 15.000 de FP de grau mitjà (costaria 81,5 milions d’euros), 5.000 de PFI (18 milions) i 5.000 més en centres de noves oportunitats.

https://www.ara.cat/societat/educacio/cobrar-estudiar-mes-places-fp-reclamen-pla-xoc-l-abandonament_1_4542446.html

Avui vivim un individualisme de masses

José R. Ubieto, 14-11-2022

Vivim al nostre món, alhora global –i sembla que il·limitat– i alhora local i reduït. Un món on l’individualisme està de moda, però no el que és tradicional, que es caracteritzava per encarnar els valors del deure, la fermesa o l’autenticitat, sempre a distància del seguidisme de la massa. Avui vivim en un individualisme de masses, cosa que no deixa de ser una paradoxa: cadascú se sent especial, diferent, excepcional –tot ell o tot ella–, i, tot i això, tots consumim el mateix, als mateixos llocs i alhora.

Si abans ens definíem a partir del que fèiem (forner, cirurgiana, periodista) o dels ideals que ens servien de brúixola (catòlic, d’esquerres, ecologista), avui som el que sentim (de gènere fluid, víctimes, depressius, indignats…). El nostre jo ha pres les regnes de les nostres vides i es prolonga, ara, en el metavers i els seus avatars, on podrem tunejar-lo fins a fer-lo irreconeixible. Aspirem a redecorar el nostre món per escapar-nos –encara que sigui unes quantes hores– d’aquella altra escena virtual, però també somiem augmentar la nostra realitat i les nostres capacitats amb nous gadgets, xips corporals, assistents d’intel·ligència artificial, robots… Qui no té ja un rellotge que l’informa cada minut de les constants vitals i les performances diàries (passos, velocitat), cosa que alimenta la fantasia de l’autocontrol i el domini del cos?

Fins aquí les bones notícies. Descobrim ara el vel del costat salvatge del nostre món: més adolescents tancats a casa després de la pandèmia i refugiats en les pantalles, autolesions i temptatives de suïcidi en augment, consum de psicofàrmacs (a Espanya, més de 2,5 milions de persones en consumeixen cada dia, som líders a Europa), patologies de la feina (burn-out), precarietat social (desnonaments, pobresa), bretxa de gènere… I, cada vegada més, bombolles d’odi digitals que serveixen de refugi a molts subjectes que se senten commocionats pels canvis accelerats i orfes de referències estables.

No ens hem d’espantar, però sí pensar alternatives que conjuguin el nostre món particular amb els altres que habiten el seu. Les promeses miraculoses de la felicitat enllaunada i el coaching emocional –com a pedaços d’aquest jo en conflictes, angoixat i confús– serveixen per al que serveixen. Són efímeres i instantànies, i els seus efectes es dilueixen amb la mateixa velocitat amb què arriben.

Hi ha una altra fórmula més realista i interessant sobre la qual han debatut aquests dies a Barcelona 500 psicoanalistes (ELP): les invencions singulars que cadascú troba –amb ajuda d’altres– i que li permeten fer el seu món més suportable.

https://www.lavanguardia.com/vida/20221114/8604029/hoy-vivimos-individualismo-masas.html

Suïcidis

Els experts addueixen molts motius pel suïcidi, i en molts casos no és un desig de morir, sinó un desig de deixar de patir i una manca de trobar sentit al perquè de tot plegat. Parlar-ne no és promoure’l, ni atiar nefastos efectes mimètics.

A Catalunya fa uns mesos que funciona un nou telèfon. És el 061, una veu contra el suïcidi. És un servei personalitzat d’atenció especialitzada per a persones amb conducta o ideació suïcida. També atenen familiars i persones properes. Són especialistes, infermers, psicòlegs i psiquiatres. Naturalment un servei així està obert 24 hores i els experts escolten i deriven els casos a emergències o activen el codi Risc Suïcidi. També són aquests experts els qui demanen als mitjans de comunicació que procurem parlar més del fenomen del suïcidi, i no de detalls de casos concrets. Recomanen que es posi el tema sobre la taula, perquè no estem davant d’una minoria de casos sinó d’una realitat tabú que existeix i que es veu afectat per l’estigma, la falta d’informació i la desinformació.

Aquesta setmana , i dins el marc del cicle “Els reptes ètics del periodisme”, el Col·legi de Periodistes, el Consell de la Informació de Catalunya i la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna han aplegat periodistes, entitats de salut mental i experts per abordar aquesta temàtica entre els quals hi havia Salut Mental Catalunya, Metges de Catalunya i Associació Catalana per la Prevenció del Suïcidi. Els joves que escoltaven no es distreien mirant el mòbil. El tema els toca i els interessa sens dubte. La salut mental ha passat a ser un dels àmbits que més els preocupa. El telèfon es va activar al juny i al setembre van sortir les primeres dades: 1.716 consultes i 12 activacions del Codi Risc Suïcidi. El 43% de les trucades s’han fet a la nit, i un 61% són dones. Un 15,1% dels episodis de conducta suïcida els protagonitzen menors d’edat. La dada més crua, però, no és la telefònica sinó aquesta: a Catalunya el 2020 es van produir 527 suïcidis. Gairebé dos per dia. Un 74% són homes. Davant aquesta realitat, les administracions han activat programes d’atenció a la salut mental de manera intensa, i programes de benestar emocional i de salut comunitària.

Les comunitats religioses i les parròquies també s’han anat traient el tabú i ho afronten, perquè amagar el suïcidi  només crea dolor a les famílies que l’han patit i no contribueix a abordar-lo ni prevenir-lo. Es parla de la mort i del suïcidi assistit, es discuteix sobre l’autolesió i les insatisfaccions corporals en els adolescents. De les crisis d’ansietat creixents entre els joves. I també d’un tema poc explorat, el suïcidi entre gent gran. Una civilització que tanqui els ulls al suïcidi no contribueix a la salut, ni mental ni de cap tipus, de la seva gent. Els experts addueixen molts motius per al suïcidi, i en molts casos no és un desig de morir, sinó un desig de deixar de patir i una manca de trobar sentit al perquè de tot plegat. Parlar-ne no és promoure’l, ni atiar nefastos efectes mimètics. Parlar-ne és exercir un dels deures del periodisme, que protegint la dignitat de la persona, posa en el debat públic les qüestions, pors, fracassos i èxits de la nostra societat. No posarem sordina davant del suïcidi precisament perquè encara creiem en la capacitat dels mitjans de comunicació de ser un servei públic, útil i transformador del nostre món.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/suicidis-miriam-diez_920025_102.html