Category Archives: Espanya vs Catalunya

Carlos Castresana, fiscal: “El Estado de Derecho nos viene de Estrasburgo y de Bruselas”

Castresana, autor como fiscal de denuncias que terminaron con el procesamiento de Laureano Oubiña, Jesús Gil o Augusto Pinochet, habla en esta entrevista sobre la situación de la Justicia y critica la politización del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional

El fiscal español Carlos Castresana. EFE/Sáshenka Gutiérrez/Archivo
El fiscal español Carlos Castresana. EFE/Sáshenka Gutiérrez/Archivo

Grandes nombres del mundo de la Justicia llevan advirtiendo desde hace tiempo sobre su deterioro. Para Perfecto Andrés Ibáñez, exmagistrado del Tribunal Supremo, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) “exhibe desde su primera formación el estigma de la manipulación político-instrumental partidista” y es “una instancia que vive desde hace más de seis lustros en una grave crisis de legitimidad.” En 2015, Francisco Rubio Llorente, exmiembro del Tribunal Constitucional y expresidente del Consejo de Estado alertó, a propósito de una reforma, de que el “Partido Popular echaría una carga política sobre el Tribunal Constitucional que terminaría por aplastarlo”, y se mostró “de luto” para quienes quisieron “librarlo del triste destino del Tribunal de Garantías Constitucionales de la Segunda República, cuya destrucción contribuyó no poco a la de esta”. 

Ahora uno de los fiscales más prestigiosos de España ha denunciado la deriva de “parecer estar asistiendo a una sucesión de acciones coordinadas […] que pretenden conseguir, a base de bloqueos y sentencias, lo que no les han dado las urnas.” Se trata del fiscal Carlos Castresana, gran conocedor del mundo judicial por su experiencia en diferentes puestos de la Fiscalía (Anticorrupción, Tribunal Supremo, Tribunal de Cuentas, etc.). Castresana fue autor de las denuncias que dieron lugar a los procesamientos del narco Laureano Oubiña, Jesús Gil, del expresidente italiano Silvio Berlusconi o del dictador chileno Augusto Pinochet, lo que le valió ser nombrado Comisionado contra la Impunidad en Guatemala por la ONU y, recientemente, llegar a finalista en la elección de fiscal de la Corte Penal Internacional. Con varios doctorados honoris causa en su haber y condecorado con la Legión de Honor de la República Francesa en reconocimiento a sus méritos “en favor de la justicia y el Estado de Derecho”, Carlos Castresana recibe a elDiario.es para discutir sobre el estado de la Justicia. 

Recientemente, usted ha escrito que para comprender la Justicia en España se tiene que abordar “el origen nunca corregido de una carrera que pasó de puntillas por la Transición”. ¿A qué se refiere?

Básicamente, a que en todas las transiciones, según establecen los instrumentos de la justicia transicional, hay que cumplir una serie de condiciones para transformar un Estado autoritario en uno democrático, de Derecho. En primer lugar, tiene que haber representantes elegidos en procesos electorales razonablemente transparentes. En segundo lugar, los gobernantes, los gobernados, y el aparato del Estado deben someterse al principio de legalidad. Esta regla elemental no se ha cumplido suficientemente. No cambiaron las personas, ni las estructuras, ni las instituciones. No se impuso una cultura democrática, y esas personas, que venían de servir durante cuatro décadas en una dictadura, siguieron haciendo lo que venían haciendo: mostrarse fuertes con los débiles y débiles con los poderosos.

Esto me hace pensar en el magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Luis Vivas Marzal, excombatiente de la División Azul, que se jactaba de haber “servido con entusiasmo” al régimen franquista y se jubiló con todos los honores en 1987. 

No hubo ninguna renovación: nadie fue apartado ni vetado. Los mismos que habían sido magistrados y fiscales en el Tribunal de Orden Público pasaron en 1977, sin transición alguna, por un decreto del Gobierno de Suárez, a ser magistrados y fiscales en la Audiencia Nacional recién creada. En aquel entonces esa medida se valoró como positiva porque los juicios de terrorismo se sacaron de la jurisdicción militar y se traspasaron a esta nueva jurisdicción especial de la Audiencia Nacional. No se cuestionó el perfil manifiestamente antidemocrático de algunas personas que tendrían que haber pasado a retiro; como sí se hizo, por ejemplo, con los militares. 

¿Cuán alargada es la sombra de este pecado original? 

La regla para prosperar en la carrera judicial y fiscal del régimen franquista era nunca oponerse al poder, siempre plegarse a las decisiones que venían de arriba, y esa regla se siguió aplicando después. Sin renovación de las personas y de la cultura jurídica, nos encontramos con decisiones que no resultan sorprendentes.

¿Por ejemplo? 

Las víctimas del franquismo. Las normas vigentes en el derecho internacional, ratificadas por España durante la Transición, fueron deliberadamente ignoradas. 

¿Por qué?

Las personas que tienen que aplicar esas normas españolas e internacionales carecen de la sensibilidad democrática y de la noción de servicio público que sería indispensable para ocupar un cargo de cierta responsabilidad. No me refiero a un juez de pueblo sino, por ejemplo, a los magistrados del Tribunal Constitucional (TC). Si uno escarba un poco en  la extracción personal de quienes fueron elegidos magistrados del TC, salvo excepciones excelentes como por ejemplo Tomás y Valiente o María Emilia Casas, es una sucesión de magistrados que no tenían el nivel científico ni técnico para llegar hasta ahí y que, sobre todo, carecían de la independencia y de esa cultura democrática que hubiera sido indispensable para poner todo el aparato del Estado al servicio de los ciudadanos, que es lo que ocurre en una democracia y no pasa en un régimen autoritario.

En los años 90 y 2000 usted trabajó, en calidad de Fiscal Anticorrupción, en varias de las causas más importantes de aquella época. Usted sostiene que “los escasos pero importantes asuntos en que están comprometidos grandes intereses políticos o económicos, el poder judicial sigue mostrando un déficit de independencia y un corporativismo preocupantes”.

Algunos de los giros jurisprudenciales más importantes tienen nombres propios que se pueden identificar con el Ibex 35. Es un síntoma y hay que saber interpretarlo. No es casualidad que el cambio de la doctrina de los procedimientos abreviados y del ejercicio de la acción popular se llame ‘doctrina Botín’, el cambio de la interpretación sobre la prescripción en el Tribunal Supremo, sea el caso Alierta, y ese mismo cambio en el TC se conozca como el de ‘los Albertos’; es una constante. No estoy hablando de corrupción. No creo que esos magistrados hubieran sido sobornados, sino de que la cultura jurídica democrática no ha calado suficientemente, y que esos magistrados son partícipes de esa herencia que les lleva a no ser rigurosos con esos poderosos que todos conocemos. El otro problema enorme que hay en los procesos penales es el de la igualdad de armas, que se predica para que la defensa tenga las mismas posibilidades que la acusación. En España es muchas veces al revés: la defensa dispone de muchos más recursos que la acusación, y los fiscales normalmente van a esos macroprocesos como Don Quijote contra los molinos.

¿Puede darnos un ejemplo concreto? 

Me encontré en el caso de Jesús Gil ante la Audiencia de Málaga sólo frente a catorce acusados defendidos por los catorce despachos de abogados más importantes de España, con la consecuencia de que la capacidad de gestión del proceso que tenía la defensa era infinitamente superior a la que tenía el fiscal. Hay una desproporción de fuerzas. Lo hemos visto ahora en todos los casos importantes que llegan a la Audiencia Nacional, de corrupción o de desvío de poder en lo económico. Se produce un desequilibrio ostensible entre la capacidad de actuación procesal de las acusaciones y la de las defensas. Siempre como David ante Goliat. La sociedad está indefensa porque quienes patrocinan sus intereses ante los tribunales tienen mucha menos capacidad de articulación que la que tienen quienes son acusados de haber avasallado esos intereses.

¿Hay un bloqueo institucional por parte de la oposición?

Es, una vez más, una política que adolece de un déficit de cultura democrática. No veo que haya dificultad en el sistema de elección parlamentaria de los vocales del CGPJ, es un sistema garantista, máxime si eligen a los jueces a partir de una selección previa de los representantes de la carrera. Los magistrados del Tribunal Constitucional alemán y los de la Corte Suprema de EEUU se eligen a través de los órganos parlamentarios, y eso no plantea ninguna dificultad. El problema en España es que el Congreso y el Senado no han estado a la altura, no han hecho una verdadera selección objetiva de los mejores candidatos por sus méritos profesionales y por su acreditada independencia, que me parece que son las condiciones esenciales. El problema no es, pues, cómo se les elige, sino a quién se elige. Creo que el bloqueo actual no es causado por el sistema de elección. Me parece que es un pretexto.

¿A qué se debe? 

A que la oposición no quiere renovar esos órganos porque prefiere mantener la correa de transmisión entre lo político y lo jurisdiccional —que no debería existir, pero es una realidad— al carecer hoy de la mayoría política de la que disfrutaba hace unos años, cuando esos órganos fueron elegidos. Es un pretexto, insisto, porque el sistema de elección no es el problema. Se puede arbitrar un procedimiento para que lleguen los mejores con ese sistema o con otro; esto es lo importante. Sin embargo, en honor a la justicia, creo que no es solo un problema de la oposición: casi nadie está interesado en que lleguen los mejores, sino los más leales, o los más afines.

El profesor de Derecho Constitucional Joan Ridao coincide y ha recordado que “la Justicia es un poder del Estado, no un gremio; son las mayorías parlamentarias, que tienen legitimidad directa, las que deben elegir al Poder Judicial”.

Las elecciones corporativas únicamente son legítimas dentro de la propia corporación. Es normal que los abogados elijan a los representantes de los colegios de abogados y que éstos elijan al Consejo General de la Abogacía, pero en pocos sitios se ha visto en los organismos públicos elecciones corporativas; eso corresponde más bien a ideologías en línea con el fascismo italiano, con las elecciones de los Procuradores en las Cortes franquistas. No tendría ningún sentido, ni nadie sensato está proponiendo, que el director de la Agencia Tributaria lo tengan que elegir los inspectores de Hacienda, o que el director general de los Registros lo tengan que elegir los notarios y los registradores. No sé por qué el Poder Judicial tendrían que elegirlo los jueces.

En lo que no falla el Poder Judicial es en negar amparo a los jueces cuando combaten la ilegalidad del poder político o económico. Cuando el magistrado Marino Barbero investigó el caso Filesa, el expresidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, lo acusó de intervenir en política sin presentarse a las elecciones, “al igual que ETA, que quiere participar en la vida política poniendo bombas”. También le ha ocurrido recientemente al magistrado José Ricardo de Prada respecto a la corrupción del PP de Mariano Rajoy.

Ahí es donde, por desgracia, no tiene presencia efectiva el CGPJ. Más allá de trámites administrativos, de los que podría ocuparse perfectamente el Ministerio de Justicia, el Poder Judicial debería ser el órgano que vela por la independencia de los jueces. Y cuando se han producido crisis graves de independencia judicial, en casos que afectaban al poder político o al poder económico, el Consejo ha brillado por su ausencia. No está cumpliendo con esa función. El único Consejo que funcionó razonablemente bien fue el primero, porque todavía mantenía el espíritu de consenso de la Transición. Desde 1985 en adelante ha ido a peor, hasta hoy.

Hace cinco años Perfecto Andrés Ibáñez, exmagistrado emérito del Tribunal Supremo, me indicaba que el problema del CGPJ “no tiene solución”. ¿Comparte su pesimismo?

Sí, no soy optimista. Me temo que van a seguir llegando personas que no son idóneas. Los primeros Consejos tenían juristas insignes; no eran todos, pero los suficientes para representar un cierto cambio de calidad democrática. Después, ha predominado cada vez más el alineamiento de los vocales con los partidos que los habían propuesto. Los debates en el Congreso y en el Senado para elegir a esos vocales fueron escandalosos, si los comparamos con el mismo proceso en EEUU, que tampoco es un sistema perfecto, pero en el que cada candidato a la Corte Suprema se pasa dos o tres días desde por la mañana hasta por la noche, respondiendo a todas las preguntas imaginables de los congresistas de los dos grandes partidos sobre su vida profesional y privada; y aquí es un trámite de cinco minutos. ¡Si al Consejo han llegado vocales hasta con antecedentes penales! ¿Cómo han podido llegar?

Para terminar, me gustaría abordar la legitimidad del Tribunal Constitucional.

El TC, como Tribunal de garantías constitucionales, no debería tener ninguna potestad ejecutiva sino solamente una función declarativa. El Tribunal declara lo que es acorde o no con la Constitución, y después son los poderes del Estado quienes tienen que aplicar las consecuencias materiales de lo que ha declarado. La primera disfunción grave se produjo con ocasión del procés. Le dieron al TC la función de control previo de constitucionalidad con la capacidad de suspender los actos recurridos. Eso arrojó al Tribunal a la arena política del día a día, y en ella se ha dejado buena parte del pellejo, en esas idas y venidas con la Generalitat de Cataluña. Tampoco eso sería fundamental, no obstante, si la extracción democrática, la calidad y el compromiso de los elegidos les permitiera administrar esas potestades con sentido común. Desgraciadamente no ha sido el caso.

¿Es decir?

No han llegado los mejores, y los que han llegado lo han hecho con una adscripción política partidista; no solamente ideológica -porque se puede ser conservador o progresista o lo que sea, siempre y cuando tengas conciencia del Estado-. Sin embargo, con el carné del partido en la boca, hacen política, y eso no es lo que se espera del TC.

El Tribunal Constitucional empezó con insignes juristas: García Pelayo, Tomás y Valiente o Rubio Llorente, pero se ha ido degradando con el tiempo.

El TC ha hecho una contribución enorme. En los años 80 y 90 construyó el Estado desde el punto de vista democrático y constitucional, es decir, llenó de contenido los derechos fundamentales y todas las instituciones desde una perspectiva democrática, interpretando las leyes orgánicas, y creo que lo hizo razonablemente bien. Quedan sin embargo algunas asignaturas pendientes como la de las víctimas del franquismo, por ejemplo, donde se ha consolidado un tabú de impunidad desde la Transición que parece inamovible, y en ese ámbito no ha habido ni un solo paso que podamos considerar positivo. No entiendo cómo en cuatro décadas el TC no ha sido capaz de establecer en la interpretación de nuestros derechos fundamentales un puente de constitucionalidad entre 1931 y 1978, porque las principales garantías ya estaban en la Constitución de la República, y nunca fueron válidamente derogadas. ¿Cómo no han sabido hacer una interpretación constitucional de la Ley de Amnistía de 1977? Más bien, no han querido. Dicho esto, el TC se ha deteriorado a ojos vistas. Creo que nadie puede negarlo, porque desafortunadamente se ha convertido en una correa de transmisión de los partidos y los debates del tribunal, que debería expresar el máximo de garantías constitucionales, se han convertido en los debates ordinarios de cualquier comisión en el Congreso.

Durante la entrevista ha insistido en la falta de cultura democrática. 

Sí, hace falta cambiar el talante democrático de las personas que encarnan las instituciones y a partir de ahí, por lo menos, que abran los oídos. La cultura democrática que disfrutamos nos viene fundamentalmente de haber ingresado en la Unión Europea y de haber ratificado el Convenio de Derechos Humanos y todo el sistema legal del Consejo de Europa. Es decir, a nosotros el Estado de Derecho nos viene de Estrasburgo y de Bruselas, pero no nace en Madrid, como debería. 

https://www.eldiario.es/politica/carlos-castresana-fiscal-derecho-viene-estrasburgo-bruselas_1_8449956.html

El poble espanyol

“La posició que mantenen aquests quatre partits pel que fa a Catalunya és la mateixa: negar-li qualsevol condició o característica nacional al nostre poble”

Què pensa avui l’anomenat poble espanyol sobre Catalunya? Ho podem saber? Com que no podem preguntar-los-hi un per un, només hi ha una única manera d’esbrinar-ho i és a través del seu capteniment electoral. Què i a qui voten?

Dels tres-cents cinquanta diputats que configuren el congrés dels diputats, dos-cents seixanta- nou formen part del PSOE, PP, Vox i Ciudadanos. Estem parlant de més tres quartes parts del total de l’hemicicle. La posició que mantenen aquests quatre partits pel que fa a Catalunya és la mateixa: negar-li qualsevol condició o característica nacional al nostre poble. Ho manifestin o no, ens consideren “tierra conquistada”. Uns ho diran més alt que uns altres, però al capdavall, tots ells actuen de la mateixa manera. No trobareu cap diferència entre les paraules d’un socialista com Garcia Paje, una popular com Ayuso, una “ciutadana” com Arrimadas o un energumen de Vox quan es tracta de parlar sobre nosaltres. Tots desprenen un odi malaltís contra tot allò que signifiqui, no la independència, sinó simplement una catalanitat una mica acusada. Faran mans i mànigues per reduïr-nos a una Rioja qualsevol.

Per poder fer efectiu el seu objectiu, no tenen cap mania. Ens acusen de nazis o supremacistes perquè del que es tracta és d’aconseguir un clima col.lectiu entre la seva gent on, aquells catalans que no volem ser espanyols, esdevinguem uns éssers miserables que mereixen desaparèixer. Criminalitzar i fer detestable a la víctima aplana el camí per agredir-la impunement. Tot plegat té una base històrica, però també es producte d’un pla que tenen ben pactat entre tots ells.

Als catalans, generalment, aquestes coses e ens semblen exageracions. No hem aprés a discernir la mentalitat de l’ocupant. Possiblement una de les poques vegades que li vam veure les orelles al llop, fou durant les setmanes prèvies al primer d’octubre del 2017 quan la població espanyola va sortir al carrer per acomiadar als seus “soldats” amb el famós crit “a por ellos!”. Però després ja s’han encarregat els polítics independentistes de casa de desdramatitzar el fet, tot fent responsable exclusivament a l’estat espanyol. És la manera que tenen de mirar cap a una banda i no voler anar al fons del problema.

Ens costa assumir que som objecte d’odi. No ens sentim encara prou vexats, menyspreats o mortificats. És clar, com que a Catalunya guanyen partits polítics que afirmen que el seu ideari és “amor”, ens costarà que arribem a sentir aquestes coses. Sempre ha fet molt de mal a la política catalana l’estil capellanesc.

Remuntar aquesta situació significa implementar un estil i un to rotund en les nostres aspiracions. La política d’alliberament nacional l’hem de contemplar com un combat. O ells o nosaltres. Sense oblidar que, qui dóna primer, dóna dos cops. No és cap conflicte, és una guerra que ens han declarat per gosar dir que volem la llibertat de la pàtria. Assumir aquest escenari és l’únic camí que ens pot dur a la victòria.

El secret del sistema informàtic de l’1-O encara desespera Espanya

Un atestat de la Guàrdia Civil mostra l’institut armat resignat a no esbrinar com va funcionar la xarxa que van intentar rebentar

Una mesa electoral amb l'aplicació de vot encesa durant el Primer d'Octubre/ACN

Les urnes i el cens universal van ser dues de les victòries del referèndum de l’1 d’octubre del 2017 sobre la independència de Catalunya, ara fa just quatre anys. Dos elements que van sobreviure sobradament a la conjura dels poders de l’Estat per impedir la celebració del referèndum. Tant és així que quatre anys després, malgrat una llarguíssima instrucció en diverses instàncies judicials –hi ha causes que encara s’arrosseguen–, algunes de tan poderoses com el Tribunal Suprem i l’Audiència Nacional, no s’ha pogut determinar ni com es va muntar ni qui en va ser el responsable. De fet, tant les urnes com el sistema informàtic van passar absolutament desapercebuts en el judici del Procés a la sala penal que comandava Manuel Marchena. I la Guàrdia Civil admet que encara no se n’ha sortit.

El sistema informàtic del referèndum va ser el primer gran operatiu de ciberdefensa de la Generalitat de Catalunya, al marge i contra l’Estat. “Una primera DUI del control de l’Estat”, apunten fonts dels participants. “Van tenir el control del territori informàtic”, comparen les mateixes fonts.

De fet, només hi ha un informe sumarial sobre la xarxa informàtica del referèndum. És l’informe número 2018-005605-188, que signa la Prefectura de la Policia Judicial de la Guàrdia Civil. Un atestat, al qual ha tingut accés El Món, que inclou més d’una quinzena d’investigats i testimonis així com la intervenció de totes les seves comunicacions. Un total de 123 pàgines on s’admet que no han pogut determinar totes les persones implicades en l’articulació del sistema informàtic de l’1 d’octubre.

Un dossier on també s’accepta amb resignació que no s’ha pogut acreditar la despesa pública en la famosa web del referèndum. I, en tercer terme, s’hi reconeix que només han identificat alts càrrecs del Govern que d’alguna manera o altra tenien una relació amb la web per aportar-hi continguts o comprar altres dominis per, suposadament, escapar de l’escomesa policial. 

Fins i tot, els agents L75733Z i H91607F, que signen l’informe, fallen en intentar radiografiar els responsables de la xarxa informàtica de l’1-O. Només poden saber que el set de setembre del 2017 es va activar la web gràcies a “subjectes radicats a Londres” que mai s’han identificat. L’anàlisi de la policia judicial és que els responsables de la Generalitat van preparar tot l’entramat per a quan s’aprovés la llei del Referèndum i que després van externalitzar la gestió de la xarxa informàtica per al referèndum. Una estratègia per defugir l’escomesa policial.

L'informe de la Guàrdia Civil
L’informe de la Guàrdia Civil sobre el sistema informàtic del referèndum/QS

En aquesta línia, és interessant el relat del dia del referèndum i dels dies anteriors que va fer l’actual vicepresident i conseller de Territori i Polítiques Digitals i aleshores Secretari de Telecomunicacions, Ciberseguretat i Societat Digital, Jordi Puigneró. En el llibre El 5è poder (La Campana, 2020), l’ara conseller relata les 29 entrades i escorcolls de la Guàrdia Civil al Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació, el CTTI.

En concret, fa esment a l’escorcoll del dissabte 30 de setembre que la Guàrdia Civil i membres del Centre Nacional d’Intel·ligència quan l’institut armat va ocupar, literalment, la seu ubicada a l’Hospitalet del Llobregat, perquè estaven convençuts que era el centre neuràlgic del sistema de control de la votació per la independència. A aquest balanç, cal afegir-hi el tancament de webs de l’ANC i d’Òmnium.

L’ordre que tenien era “apagar tots els sistemes informàtics sospitosos de ser utilitzats per al referèndum i de prendre el control sobre les xarxes de comunicacions del Govern”. De fet, en van apagar una trentena i un total de fins a 130 serveis de la Generalitat es van veure afectats, trastocats o suspesos per l’actuació policial. Mariano Rajoy va assegurar poques hores després que “havien desarticulat el xiringuito informàtic del referèndum”. La sensació de l’ara conseller és que “no havien previst que a primera hora es posaria en marxa el cens universal”. Aquest sistema va desmuntar el pla i va obligar a la Guàrdia Civil a fer mans i mànigues per intentar bloquejar la votació.

Fins i tot tallant la xarxa d’internet en algun centre de votació, al capdavall no tenien prou capacitat per bloquejar totes les IPs i els servidors que s’utilitzaven per gestionar el cens”, expliquen a El Món fonts que treballaven al CTTI durant el Primer d’Octubre i que corroboren la versió del vicepresident Puigneró. “A banda, l’encesa de la rotació de servidors també feia anar de corcoll els atacants perquè, un cop es bloquejava una IP, se’n recuperava una d’anterior o se’n prenia una de nova”, recorden les mateixes fonts. 

Així mateix, voluntaris que van participar en l’operació admeten que van posar en marxa tallafocs per evitar “rastrejos” que va funcionar perfectament. La pressió que rebien els informàtics de l’Estat per aturar les votacions feia remetre les IPs que s’utilitzaven a fòrums com Forocoches perquè hi enviessin peticions i col·lapessin la gestió del cens.

La seu del CTTI
La seu del CTTI

En el llibre de Puigneró es transcriu una conversa entre el cap de l’operatiu de la Guàrdia Civil al CTTI i el seu comandament a Madrid: “Cap a les deu del matí els nervis entre els comandaments de la Guàrdia Civil i el CNI congregats en una de les sales del CTTI eren ben palpables. Una tensió i un silenci que es va veure de sobte pertorbat pel so d’una melodia molt popular entre els militars de la Legión Española: El novio de la muerte. Efectivament, estava sonant el mòbil del cap de l’operatiu de la Guàrdia Civil. La trucada era de Madrid. I els crits de l’esbroncada des de l’altre cantó de la línia se sentien perfectament: “¡Antonio que están votando, coño!”. Tota una metàfora d’un dels secrets que encara es mantenen vius, com es va fer i com es va controlar el sistema inform`àtic del Primer d’Octubre.

L’informe de la Guàrdia Civil és concloent en el sentit que admet, no sense resignació, que el sistema informàtic va resistir el setge digital de l’Estat. Si fa o no fa, com el sistema de comunicació de Tsunami Democràtic o Anonymus Catalunya, objecte d’investigació per part de l’Audiència Nacional, amb una causa per terrorisme, i dels millors especialistes de ciberintel·ligència i ciberseguretat del món.

Només cal recordar que aquests perfils van ser analitzats i estudiats a les XIII Jornades STIC del Centre Criptològic Nacional, el braç de la ciberdefensa i ciberseguretat del Centre Nacional d’Intel·ligència, l’any 2019. Amb el títol, Comunidad y Confianza, bases de nuestra ciberseguridad, el conclave és el més important del sector a tot l’Estat i va reunir més de 3.800 experts. En l’intens programa del simposi, l’obsessió amb la guerra informativa sobre el Procés va ser constant, fins al punt que perfils a les xarxes de mobilització independentista van ser analitzats amb profunditat com a “fenòmens que en la ciberintel·ligència s’han de tenir presents“.

Una Generalitat espanyola mai salvarà el català

EL CASTELLÀ ES EL CÀNCER QUE MATA LA LLENGUA CATALANA

 

“Que una llengua clarament en perill com el català no la salvarà l’Estat (ni per extensió una estructura estatal com la Generalitat) ho sap qualsevol que hagi superat el parvulari”

És obvi que aquesta filtració és una posada de catifa del PSOE perquè Gabriel Rufián pugui fer tuits indignats i Pere Aragonès es pugui fer el milhomes als mitjans subvencionats per després rebre uns xoco crispies secs i poder presentar-los com a virutes de xocolata de l’Oriol Balaguer, i això, si arriben, perquè el repte és trobar un sol cop en què un govern espanyol hagi complert amb Catalunya. Un de sol.

Si us plau, parla'm en català | AVUI.cat | Política | El Punt Avui

El català ha passat d’un 90% de parlants a un 36% en noranta anys

El resultat no sorprendrà a ningú, però cal tenir dades per mostrar i visualitzar el gran retrocés del català en el darrer segle:

  • S’ha passat d’un 90% de parlants habituals el 1930, a un 36% el 2018.
  • Només hi ha 200.000 parlants habituals de català més en 2018 que el 1930.
  • L’any 2002 el català va deixar de ser la llengua més parlada a Catalunya.
r/catalunya - Ús habitual del català a Catalunya, 1930-2018. El català ha passat d'un 90% de parlants a un 36% en noranta anys.

https://www.racocatala.cat/forums/fil/232632/evolucio-catala-com-llengua-habitual-de-1930?pag=1

cuevadanos – Take My Energy – Euskal Herria
Això passa quan la nostra llengua (la vostra, no soc catalana però sí basca) no es veu com necessària per viure a Catalunya i territoris catalanoparlants. La gent no fa l’esforç d’aprendre el català, per què? Si no el necessiten?

Jo crec que hi ha dues solucions. La primera, l’independència, per que si seguim sent part d’Espanya i de França, mai aconseguirem la normalitat absoluta de les nostres llengües. Sempre hi haurà discriminació.

La segona és fer les llengües, necessaris. Parlem i utilitzem les nostres llengües tot arreu i tot el temps. Adoptem la mentalitat de “la nostra llengua primer, el castellà després”. La primera paraula SEMPRE a la nostra llengua. I així contribuirem a fer-la sobreviure.

Els ‘octubristes’ del Parlament condecoren Puigdemont a la casa Macià

Puigdemont amb la medalla Carrasco a la casa Macià/QS

El president de la Generalitat a l’exili, Carles Puigdemont, ha estat guardonat aquest matí amb la medalla de Manuel Carrasco i Formiguera, el líder d’Unió Democràtica assassinat pel bàndol feixista a Burgos . Un guardó que lliura Demòcrates, el partit hereu de la Unió Democràtica de Catalunya independentista, i que actualment té un diputada al Parlament, Titón Laïlla, adscrita al grup de Junts per Catalunya. Demòcrates és la formació parlamentària que més desacomplexadament defensa les opcions unilateralistes arran dels resultats del Primer d’Octubre. L’escenari del lliurament, tot un temple, la vil·la Denise. La casa del Vallespir des d’on el president Francesc Macià va planificar l’acció armada per alliberar Catalunya de la dictadura de Primo de Rivera l’any 1926.  

L’acte ha estat una festa unilateralista i de reconeixement del Primer d’Octubre. De fet, la Medalla Manuel Carrasco i Formiguera ha estat lliurada Puigdemont pel seu “el ferm compromís” en el “camí que ens va conduir al referèndum del Primer d’Octubre” perquè “encaixa perfectament amb l’esperit i el llegat de Manuel Carrasco“. El guardó es lliura per la conjunció Demòcrates de Catalunya, la família Carrasco i FUNDEM, -la fundació de Demòcrates- per “distingir dues persones amb projecció pública que han excel·lit a l’hora de portar el seu compromís cívic i polític fins a les darreres conseqüències, amb generositat i sentit del deure, conscients de la gravetat del moment, però sense perdre mai les formes ni el sentit institucional”.

Puigdemont ha pronunciat un discurs basat en la “il·lusió de rebre la medalla de Carrasco” que ha qualificat de referent. En aquesta línia l’ha definit com “l’exemple de les línies mestres del que cal fer”. A més, ha qualificat la seva mort de “crim de guerra de manual” perquè va ser assassinat per “catalanista, demòcrata i republicà”. Així mateix ha subratllat que la seva mort ensenya una “cara del patriotisme espanyol que mai s’ha donat en el patriotisme català”. Fins i tot, ha llegit un article d’un diari belga catòlic que recollia una carta d’un home “indignat” per l’assassinat de Carrasco arran que un “adversari li havia justificat la seva mort per les seves “idees polítiques” tot i que en ressaltava la “bondat cristiana”. També ha comparat Carrasco amb la situació actual de cert catalanisme en el sentit que han “volgut esborrar la seva memòria”. En la mateixa línia ha demanat unitat d’acció perquè com acredita el Primer d’Octubre, el catalanisme “venç quan admet tots els seus matisos”.

El portaveu de Demòcrates ha estat l’encarregat de fer la glossa del guardonat. “Una persona bona que ha portat al límit la defensa del Primer d’Octubre”, ha sentenciat. Així mateix ha assegurat que existeix una “connexió històrica entre Manuel Carrasco i Formiguera, Francesc Macià i Carles Puigdemont”. De fet, ha remarcat que el president a l’exili “manté la flama davant tots els que passarien pàgina, per això és molest per alguns, referents per molts i coherent amb els seus valors”.  Fins i tot, Castellà ha asseverat que la seva posició de “defensa de la llibertat i la justícia de forma integral” han convertit Puigdemont en un personatge “incòmode”. 

A l’acte hi ha assistit l’expresidenta del Parlament, Núria de Gispert, el conseller Lluís Puig, la senadora d’ERC, Elisenda Pérez, la presidenta de l’ANC, Elisenda Paluzie, la jurista Neus Torbisco d’Òmnium,  i el líder de Demòcrates, Antoni Castellà. Així mateix, ha encetat l’acte amb una sentida bevniguda l’alcalde de Prats de Molló, Claudi Ferrer, el president de FUNDEM, Jordi Mas i Manel Martí Carrasco, en nom de la família Carrasco Azemar, que ha demanat rememorant les paraules de Carrasco, unitat d’acció a l’independentisme i ha recordat que la independència només la portaran els catalans, “ni un ministre espanyol ni un dirigent estranger”. 

Coses que esquincen una societat

Hi ha moltes coses que esquincen una societat, i no una amnistia per treure de l’espiral judicial polítics i activistes i permetre que tornin els exiliats

El president del govern espanyol, Pedro Sánchez, va portar dimecres a Barcelona, a la carpeta de la taula de diàleg, versions de dos arguments suats sobre el que passa a Catalunya. La primera va ser la remasterització de la frase que José Luis Rodríguez Zapatero va fer servir per al País Basc: “Si vivim junts, hem de decidir junts”. A la qual Juan José Ibarretxe va respondre: “El que hem de poder decidir és si vivim junts”. Pedro Sánchez ha estirat l’eslògan de Zapatero i hi ha afegit: “El que és d’Espanya ho han de decidir tots els espanyols”. Produeix calfreds aquest joc de paraules en què semblava que parlés d’Espanya com si fos una finca amb propietaris. Però encara és més revelador que digués que no és acceptable la demanda de referèndum i amnistia perquè “esquinçaria” la societat catalana.

A banda de tunejar la cançoneta dels dinars de Nadal amb famílies dividides i separades per culpa de l’independentisme, aquest avís té un fons especialment fosc. Que pensi que fer un referèndum divideix una societat és xocant en ple segle XXI, quan els conflictes polítics s’han de resoldre amb processos democràtics i no amb violència com s’ha fet històricament. Però encara és més preocupant que inclogui una amnistia en el que “esquinçaria” la societat.

El que esquinça una societat és tenir gent a la presó i a l’exili per la seva activitat política, no tenir la garantia de poder parlar en la teva llengua quan et fan anar com a testimoni a un judici, arriscar-te a una denúncia si pretens fer servir aquesta mateixa llengua amb els policies que controlen l’aeroport, no poder decidir si vols regular el preu dels lloguers, no poder donar permís de treball –i per tant, integrar-los realment– als joves nouvinguts que has tutelat fins als 18 anys…

Totes aquestes coses, i moltes altres, són les que esquincen una societat, i no una amnistia per treure de l’espiral judicial polítics i activistes i permetre que tornin els exiliats. És clar que precisament aquest retorn esquinçaria el plans de Pedro Sánchez.

“Todos los catalanes son una mierda”

Luego Fue director de Abc de Sevilla de febrero del 1937 A febrero de 1939)  - Archivo ABC
Hagiógrafo de Franco, Galinsoga se dirigió a la sacristía gritando: “Vengo a protestar, porque la misa es en catalán”. Galinsoga cayó en la “trampa” y reconoció que era él mismo y no otra persona, el que había entrado a la sacristía para quejarse por el sermón. Se escribieron cartas a los anunciantes del diario explicando los hechos e instándolos al boicot.

Esta frase ocasionó, ahora hace 60 años, el conocido caso Galinsoga, fruto de la lucha y de la resistencia catalanista y antifranquista (con la participación de la Iglesia catalana) ante la soberbia y la mala educación de Luis Martínez de Galinsoga, director de la Vanguardia Española y hagiógrafo de Franco, al que había definido como “Vigía de Occidente”.

El domingo 21 de junio de 1959, hoy hace 60 años, Galinsoga fue a misa de 9 a la parroquia de San Ildefons de Barcelona. En iniciar la homilía el sacerdote, en catalán, Galinsoga se dirigió a la sacristía, gritando: “Vengo a protestar, porque la misa es en catalán”.

“Usted perdone, le contestó el sacristán, pero la misa, como en todos los lugares, es en latín”. Mossèn Lluís Gómez Rubiera, que estaba leyendo el periódico, cuando oyó aquellos gritos se dirigió a Galinsoga que repetía:
“Vengo a protestar porque es intolerable que se predique en catalán”.

Mossèn Lluís Gómez explicó a Galinsoga que, por el hecho de ser la misa parroquial, el sacerdote hacía la homilía en catalán. Galinsoga le respondió, mientras dejaba una tarjeta suya encima de una mesita: “Diga a ese señor y a todos sus feligreses, que son una mierda”. Y salió de la sacristía repitiendo: “Catalanes de mierda”. Una mujer cuando oyó los insultos le dijo: “Pero qué dice, maleducado”. Y Galinsoga repitió gritando: “Que todos los catalanes son una mierda”.

El 25 de junio, mossèn Narcís Saguer, cura de San Ildefons, muy inteligentemente, le escribió a Galinsoga esta carta: “El pasado domingo día 21, mientras se celebraba en esta iglesia la misa parroquial, se presentó en la sacristía un individuo que utilizó esta tarjeta que lleva el nombre de V. S. y que le adjunto, y que en forma incorrecta y grosera se permitió proferir unas frases soeces contra el infraescrito y contra sus feligreses. Como debe tratarse, indudablemente, de un caso de suplantación de personalidad, pongo el hecho en conocimiento de V. S. , para que pueda tomar las medidas pertinentes y evitar en lo sucesivo que ocurran escenas de ésta índole que podrían redundar en menoscabo de la fama, honorabilidad y caballerosidad que goza V. S. entre los ciudadanos de Barcelona”.

Misa en Cataluña

Galinsoga cayó en la “trampa” y contestó a mossèn Saguer, reconociendo que era él mismo y no otra persona, el que había entrado a la sacristía para quejarse por el sermón en catalán. Estos hechos comenzaron a conocerse y se inició una campaña ciudadana contra La Vanguardia Española, con gente de CC como Jordi Pujol, Jaume Casajuana o Xavier Polo. Aparecieron diarios de La Vanguardia rotos, se escribieron cartas a los anunciantes del diario explicando los hechos e instándolos al boicot y también se invitaba a los subscriptores a darse de baja del periódico hasta que Galinsoga fuese destituido. Los cristales de la redacción de La Vanguardia fueron rotos y aparecieron pintadas de “Visca Catalunya”.

De la imprenta de Francesc Pizon salió un texto clandestino, redactado por Jordi Pujol, titulado: “TODOS LOS CATALANES SON UNA MIERDA” y que decía: “A desgrat de la injúria proferida pel tal Galinsoga, el Govern l’ha confirmat en el lloc de director de La Vanguardia. Amb aquest acte, el Govern es fa seua la injúria i la llança a la cara de tots els catalans. És el que calia esperar. Cal respondre dignament al repte: EL CATALÀ QUE ANUNCIÏ, LLEGEIXI, COMPRI O NO ES DONI DE BAIXA, SI ESTÀ INSCRIT, ÉS UN RENEGAT. Els no catalans que treballen i viuen a Catalunya, tenen el deure de defensar la terra que els acull i els considera seus, igual com els seus fills. Enfront de tal injúria, no hi ha diferències : Cal ofegar amb una muntanya de Vanguardies refusades, aquest gos empestat de Galinsoga. BOICOT TOTAL A LA VANGUARDIA”.

La tirada del diario se había reducido en 30000 ejemplares, se dieron de baja cerca de 20000 subscriptores y el conde de Godó, propietario de La Vanguardia, perdió un millón y medio de pesetas.

A la vista de la magnitud de la campaña, Galinsoga tuvo miedo y el 19 de enero de 1960 escribió un artículo en el que pregonaba su afecto y su servicio a Cataluña y su amistad con Puig i Cadafalch y con Francesc Cambó.
La oposición a Galinsoga sacó otro texto, que se distribuyó ampliamente y donde se refutaban los argumentos dados por el director de La Vanguardia en su artículo del 19 de enero. El texto decía: “RESPOSTA al Sr. LUIS de GALINSOGA, director (encara) de “LA VANGUARDIA”: “Sr. Galinsoga: Com vol que el creguem quan desmenteix els fets que se li atribueixen? … Vostè que és manifestament anticatalà, vostè amic d’en Pug i Cadafalch? Vostè amic d’en Cambó, d’en Rahola, d’en Ventosa….de tots els homes que feien sentir la veu de Catalunya en el Parlament espanyol, dels homes que defensaven la llengua, l’economia, els drets de tot ordre de Catalunya ? Vostè, rabiosament partidari de la proscripció total de la llengua catalana (tot l’incident de Sant Ildefons arrenca d’aquí) vostè amic d’en Cambó?….Vostè s’havia arribat a creure que els catalans ja no teníem capacitat de reacció…no ha tingut present que, malgrat el silenci obligat, Catalunya segueix viva, per això vostè Sr. Galinsoga, ens ha insultat greument, una vegada i una altra. Fins que hem dit prou”.

El texto acababa con estas palabras: “CATALANS: mentre en Galinsoga, adulador professional, home de baixa categoria personal, anticatalà rabiós, periodista mentider, segueixi de director del diari, NO EL COMPREU. DONEU-VOS-EN DE BAIXA. NO HI ANUNCIEU. BOICOT TOTAL a “LA VANGUARDIA”. El 28 de diciembre de 1959, el editor del diario se había dirigido a las autoridades franquistas para solicitar el relevo del director. El 7 de febrero siguiente, el nombre de Galinsoga ya había desaparecido de La Vanguardia.

El temps que no passa: seixanta anys del “Todos los catalanes son una  mierda”, de Luis de Galinsoga. - Totxanes, totxos i maons

El caso Galinsoga fue un éxito de los grupos catalanistas y de la oposición democrática, juntamente con la Iglesia catalana (que siempre ha amado y ha defendido nuestra lengua) en la lucha contra la dictadura franquista y contra la prepotencia de los enemigos de Cataluña. De hecho, recientemente (Avui, 14 de mayo de 2019) el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, en sintonía con los documentos del episcopado catalán, declaraba: “Manifestamos nuestro profundo amor por el país, lo amamos”.

Y es que como decía también (Ara, 16 de junio de 2019) el arzobispo Planellas, en relación a la defensa de la lengua catalana por parte de la Iglesia: “¿Quién puede renegar de su tierra?¿De Cataluña que tiene cultura, lengua y talante propio? La Iglesia tiene que afirmar este amor por la tierra donde vives”. Una vez más se demuestra que cuando un pueblo está unido para de defender su dignidad y su identidad nacional, David es capaz de vencer Goliat.

https://www.religiondigital.org/opinion/catalanes-mierda_0_2133086704.html

Catalans culpables

Jo tambe soc culpable i els gairebe 2 milios de la VIA! "@Alice ciù: Fes RT  per a donar suport al #presidentMas pic.twitter.com/W5C93NlXHe" | Culpables,  Jaba

El català ja no és una nosa per als supremacistes espanyols, ara ja és directament una merda, com avui el qualifica a Libertal Digital el txètnik José García Domínguez, un gallec tan acastellanat com el general Franco. Un pobre assimilat. Els nacionalistes espanyols s’omplen la boca i altres cavitats corporals amb el negre fal·lus de la Constitució Espanyola, exigint que ha de ser obeïda, cegament i muda, però sempre es descuiden que la merda, el català que per a ells és concretament una merda, està específicament protegit en l’article tres, el que assegura que “les altres llengües espanyoles seran també oficials en les respectives comunitats autònomes” i que “la riquesa de les diferents modalitats lingüístiques d’Espanya és un patrimoni cultural que serà objecte d’especial respecte i protecció”. En això la Constitució no s’aplica, perquè l’única llei que s’aplica a Espanya és la llei de l’embut, només s’aplica si afavoreix els vencedors de la guerra civil, que en són els únics beneficiaris. I perquè a Espanya parlar de cultura és un sarcasme, com ha acreditat fa poc la Universitat Juan Carlos I.

Espanya De Merda (NOVEL-LA) : Albert Pla I Alvarez: Amazon.es: Libros

Perquè Espanya es caracteritza pel tradicional menyspreu a la cultura i per la infinita celebració de la ignorància i del gregarisme, per l’odi visceral a la diferència, a la diversitat, a les minories, avui i sempre, aquest Estat encapçalat per Felip VI, el primer rei que ha aconseguit, d’alguna manera, un títol de batxillerat, a diferència dels seus augusts avantpassats. L’espanyolisme voldria eliminar físicament tots els catalanoparlants o deportar-nos fora de casa nostra, tallar l’arrel amb el català per sempre més, ai, el català, aquesta merda, segons els espanyolistes, segons Sean Scully i Liliane Tomasko, que porten quinze anys suportant-la.

La llengua més civilitzada de la península Ibèrica, la primera en què es va escriure filosofia, la primera en què es va poder llegir la Divina Comèdia i el Decameró, la primera en poesia i novel·la, la saborosa i envejable llengua dels nostres reis, papes i mercaders, dels mariners i pagesos, de metges i científics. De treballadors. La llengua acollidora que, en la nostra època, ha cohesionat i igualat tots els catalans com mai no va aconseguir l’espanyol a casa nostra, perquè a la nostra societat ja no ens importa la puresa de sang, ni la religió, ni l’origen, ni totes les supersticions totalitàries en les quals es fonamenta el nostre espanyolisme d’importació. Ja ho va deixar dit Miguel de Unamuno durant el famós discurs del 12 d’octubre de 1936 en el paranimf de la Universitat de Salamanca: “…Vèncer no és convèncer i cal convèncer, sobretot, i no pot convèncer l’odi perquè no permet la compassió, l’odi a la intel·ligència que és crítica i diferenciadora, inquisitiva, però no d’inquisició…”. L’Espanya actual és filla de la inquisició, té tota la raó l’escriptor basc, n’és filla legítima i del trastornat marc mental que la va fer possible.

Tots els catalans són una merda” va dir Luis Martínez de Galinsoga el 1959, director de La Vanguardia Española i escandalitzat txètnik que va trobar inacceptable oir una missa en llengua catalana. Sostenia que en aquella Barcelona grisa i colonitzada del franquisme espanyolista, la Barcelona que encara avui celebra Mario Vargas Llosa, on es perseguia l’ús social de la llengua pròpia, una missa en català era un crim majúscul. I que calia castellanitzar encara més Barcelona fins a desvirtuar-la. Galinsoga havia estat imposat en la direcció del rotatiu del carrer Pelai pel nazi Ramón Serrano Súñer, escrit així, amb accent a la u, per mirar de dissimular l’origen català del seu segon cognom.

Perquè els nazis espanyols han de mantenir sempre l’ideal de la puresa castellana. En aquella Barcelona inhòspita, dividida entre vencedors espanyols i perdedors catalans i espanyols, encara es continuaven fent bromes sobre la mà dreta, perduda durant la Guerra Civil, la mà de Martí de Riquer, la mà que havia estat castigada per Déu en haver escrit tant i tant bé en llengua catalana abans de 1936, per haver escrit en aquella merda. Abans de canviar de camisa. Perquè els catalans són culpables de totes les desgràcies que els passin. Ells s’ho han buscat. Aquesta és la tesi que ara recupera, per a tots nosaltres, la diputada Anna Grau, de Ciutadans, immortalitzada per sempre més amb un clavell blanc damunt el pavelló auricular. Si l’ús del català a Barcelona disminueix, és culpa dels catalans, i concretament dels independentistes, que són uns inútils. Que no han sabut recuperar la llengua. Som culpables de tot el que ens passi i més. Això mateix havia dit el sant pare Goebbels dels jueus, que ells eren els únics responsables de la solució final. Que els pobres nazis havien estat obligats per la maldat dels jueus a arribar fins a la desagradable solució final. Una autèntica llàstima. Ole con ole y olé.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/catalans-culpables_639377_102.html