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Felipe Acedo Colunga, el creador de la “solución final” de la represión franquista

Los historiadores Francisco Espinosa, Guillermo Portilla y Ángel Viñas descubren al responsable de la fórmula sistemática “para exterminar” a los defensores del orden constitucional a partir de un documento hallado en un archivo

Felipe Acedo Colunga, jefe provincial del movimiento y gobernador de Barcelona.

El fiscal Felipe Acedo Colunga fue el ideólogo de las tesis defendidas en los consejos de guerra sumarísimos de urgencia entre 1937 y 1939. También a él se le debe la creación del plan que determinó cómo debía llevarse a cabo la depuración de todos los colectivos fieles a la República. Fue inflexible con los defensores de la Constitución republicana. Dio forma a una norma penal destinada a exterminar al enemigo, como se aclara en la investigación Castigar a los rojos. Acedo Colunga, el gran arquitecto de la represión franquista (Editorial Crítica), de los historiadores Francisco Espinosa, Guillermo Portilla y Ángel Viñas. La obra descubre un personaje cruel y decisivo, que actuó en la sombra en la construcción de los criterios sistemáticos para ejecutar un gran crimen contra la humanidad durante la Guerra Civil y la dictadura, como indica el juez Baltasar Garzón en la introducción del ensayo.

El “horror penal”, como lo define Garzón, que imagina Acedo Colunga queda patente en la Memoria del final del Ejército de Ocupación, redactada el 15 de enero de 1939, que aplicó “con generosidad” sobre aquellos que defendieron al Gobierno salido de las urnas y al orden constitucional. Para Francisco Espinosa el objetivo de este documento –hallado en el Archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla– fue mantener viva la represión. “Aunque la guerra hubiera terminado, la campaña seguía vigente”, apunta el historiador. Y solo cesó en 1944, durante cierto tiempo, cuando la dictadura necesitó abrirse al mercado internacional. Cuando Franco comprobó que los aliados mirarían para otro lado ante la existencia del fascismo español, la maquinaria judicial militar volvió a encenderse.

“Los militares tenían un proyecto ideológico de control y exterminio. No pudieron matar a toda la gente que les habría gustado. ” Francisco Espinosa — historiador

Primero, reprimir. Luego, afirmar y justificar: “Demostrar al mundo de forma incontrovertible y documentada nuestra tesis acusatoria contra los sedicentes poderes legítimos, a saber, que los órganos y las personas que el 18 de julio de 1936 detentaban el poder adolecían de tales vicios de ilegitimidad en sus títulos y en el ejercicio del mismo, que, al alzarse contra ellos el Ejército y el pueblo, no realizaron ningún acto de rebelión contra la Autoridad ni contra la Ley”, puede leerse en el objetivo de la memoria.

Sádaba, la segunda fosa común más grande de la represión franquista en Aragón

El redactor del infierno
El fiscal del horror, ideólogo jurídico de tan cruenta represión, procedía de la rama de aviación del ejército. Durante la República ya se había mostrado como un convencido antidemócrata y participó en el golpe de Sanjurjo, el 10 de agosto de 1932. Con el tiempo llegaría a ser, entre otros cargos, gobernador civil de Barcelona entre 1951 y 1960.

Francisco Espinosa cuenta a este periódico que su encuentro casual con la Memoria en los archivos militares demuestra lo que muchos se han empeñado en negar hasta el momento: “Que los militares tenían un proyecto ideológico de control y exterminio. No pudieron matar a toda la gente que les habría gustado. Dejaron vivos a los que tenían que trabajar el campo”, apunta el historiador, que advierte que Acedo Colunga era admirador de la Alemania nazi.

Lo asombroso, añade, es que este documento tan significativo pero tan poco conocido se haya conservado. Tiene cerca de 90 páginas mecanografiadas y, a simple vista, va sin firmar. El nombre de Felipe Acedo Colunga está al final del documento. Era un archivo de uso interno, orientado a las auditorías y no para salir de los círculos castrenses, en el que quedan detallados los fundamentos ideológicos de la represión. En esas páginas el final del horror puso negro sobre blanco su experiencia de “limpieza” de las poblaciones andaluzas según eran ocupadas por el ejército franquista. Su misión empezó en Málaga, donde hicieron miles de consejos de guerra en unos meses… “y se carga cerca de 4.000 personas”, cuenta Espinosa. Sin la farsa de los Consejos de Guerra.

¿Hasta cuándo han persistido esos conceptos terribles, inhumanos y fascistas en nuestras normas legales? ¿Cuánto hay que trabajar aún para arrancar las raíces de aquel odio implantado con tanto rigor? Baltasar Garzón

En noviembre de 1936, Acedo Colunga fue nombrado director de la Fiscalía del Ejército de Ocupación. Tres años después solicitó la pena de muerte para Julián Besteiro, presidente de las Cortes durante la Segunda República y también del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de la Unión General de Trabajadores (UGT). El tribunal desechó la petición y fue condenado a cadena perpetua, que se concretó en 30 años de reclusión. El político murió en prisión.

La judicatura pendiente
El plan para la represión penal de los desafectos al Movimiento Nacional funcionó desde el primer día. La Memoria maldita es el boceto para concluir legalmente el exterminio físico, moral y económico de los defensores de la República. A estos se les consideró enemigos ilegítimos carentes de derechos y como tal los asesinaron sin escrúpulos y sin consecuencias.

Baltasar Garzón se pregunta si, una vez pasada la Transición por España, pasó la judicatura por la Transición. “¿Hasta cuándo han persistido esos conceptos terribles, inhumanos y fascistas en nuestras normas legales? ¿Cuándo y hasta dónde se produjo el cambio de mentalidad y cultura en la judicatura, una estructura cerrada y endogámica? ¿Cuánto hay que trabajar aún para arrancar las raíces de aquel odio implantado con tanto rigor?”, se pregunta el juez en la introducción del ensayo.

A la voluntad sistemática de exterminar a los defensores del orden constitucional y a todo su entorno Francisco Espinosa la llama “lobotomía de la zona izquierda” de España. “Lo que sale del franquismo ya no tiene nada que ver con lo que fue durante la República, ni el PCE ni el PSOE fueron igual. Ese es el efecto real de todo aquel proyecto de Acedo Colunga, crear una sociedad nueva en la que se borrara cierta línea de pensamiento”, sostiene Francisco Espinosa. Hoy, cuenta, afloran las consecuencias.

https://www.eldiario.es/sociedad/felipe-acedo-colunga-creador-solucion-final-represion-franquista_1_9083186.html

En la Transición hubo un poco de generosidad y un 90% de miedo

El periodista José Antonio Martínez Soler publica sus memorias, que cubren décadas de trabajo periodístico en el final de la dictadura y la democracia. Un momento para olvidar: las presiones del Gobierno en TVE durante la campaña del referéndum de la OTAN

El periodista José Antonio Martínez Soler. Nando Ochando

La vida periodística de José Antonio Martínez Soler (Almería, 1947) recorre desde el final de la dictadura de Franco hasta la Transición y unos cuantos años de democracia. Trabajó en Arriba, el diario falangista donde un subdirector ponía la pistola encima de la mesa al comenzar la jornada de trabajo, fue el primer director de la revista Doblón, donde desveló los escándalos económicos del final del franquismo, y dirigió Cambio 16 cuando la revista solo podía publicar información económica. Trabajó en varias etapas distintas en El País, dio un nuevo estilo a las noticias económicas en TVE y fundó medios como El Sol, La Gaceta de los Negocios y 20 minutos. Ahora publica sus memorias, ‘La prensa libre no fue un regalo’, donde queda claro que en democracia tanto los gobiernos como las propias empresas periodísticas pueden ser un peligro para la libertad de los periodistas.

En el libro menciona varias veces la idea del arte del disimulo, que es algo esencial para sobrevivir en una dictadura.

En mi caso, es algo innato.

¿Era una cosa que le venía de familia o del ambiente de la época? A su padre, teniente republicano, no le fusilaron porque consiguió ocultar que era oficial y se hizo pasar por un soldado.

Siempre me ha impresionado la posibilidad de sobrevivir en situaciones difíciles. Y para mí la más difícil fue en la adolescencia, cuando fui con beca a un colegio religioso de ricos en Almería y tuve que disimular muchísimo de dónde venían mis padres, que eran rojos. Eran del Ejército Republicano, habían perdido la guerra. Entonces los frailes me enseñaron una cosa muy importante que es la duda. Dudar de todo lo que te dicen. ¿Por qué tenía que disimular? Porque cuando el fraile decía que el cuarzo cristaliza en el sistema hexagonal, yo no me lo creía, porque media hora antes había dicho que los rojos violaban niños, quemaban iglesias y mataban mujeres. Mis padres no eran así. Entonces aprendí desde muy niño que tenía que buscar dos versiones de cada acontecimiento. Los hechos son sagrados. Sí, pero ¿qué hechos? ¿Y cómo los interpretas?

La desconfianza ante las figuras de poder es normal. En una dictadura, obligada. Pero eso del disimulo no es la mejor actitud cuando uno empieza a trabajar en periodismo.

Sí, es verdad, porque de lo que se trata es de descubrir la verdad en lo que te están contando. Y lo primero que sabes es que la verdad no existe. Eso es una cosa absoluta que creen los teólogos. La verdad absoluta no existe. En el periodismo me parecía que era una tendencia maravillosa la búsqueda de la verdad, sabiendo que nunca la iba a alcanzar. Creo que un periodista tiene que buscar varios ángulos de la realidad. Cuanto más puntos de vista tengas de un acontecimiento, más te acercas a la verdad. Aquellos colegas que dicen que son objetivos, neutrales, independientes, mienten sencillamente, porque no soy un objeto, soy un sujeto.

La objetividad es un concepto académico que se cita mucho en la universidad, pero que tiene mal encaje en la realidad.

Tú tiendes a ser tolerante, tiendes a ser objetivo, tiendes a ser neutral. Tiendes a ser independiente sabiendo que jamás lo vas a conseguir al cien por cien. Bueno, eso me da un poco de humildad, que parece que no va conmigo porque soy un tipo muy presumido, pero aprendí. El periodismo me vino como anillo al dedo. Creo que estaba predestinado a ejercer el periodismo buscando varias fuentes y sin fiarme de ninguna de ellas.

Otro elemento esencial en una dictadura es el miedo, el compañero constante para cualquier ciudadano. También para los periodistas.

El miedo de mi madre lo cuento en el libro. Yo pensaba que era una miedosa terrible. Luego descubrí que no, que era una valiente heroica que en la posguerra ayudaba a los maquis. Decía siempre: hijo mío, no te signifiques, no hables, cierra la boca. Las paredes oyen. Yo me he criado en un ambiente de silencio con la puerta cerrada. El miedo era permanente. Pero también nos protegía.

Siempre se ha dicho que la Ley de Prensa de Fraga redujo un poco la arbitrariedad y eliminó la censura previa. La realidad era muy diferente. Cuando dirigía Cambio 16 debía enviar antes diez ejemplares a la censura.

Claro, pero voluntariamente.

Por si acaso.

Con esa ley hubo un pequeño espejismo. Cuando Fraga saca la Ley de Prensa, se buscaba lavar la cara a la dictadura. Imprimíamos y enviábamos diez ejemplares con mi firma en la portada al Ministerio de Información para que los autorizara. No se hablaba de censura, sino de autorización. Si te ponían el sello en la portada, podías repartir y la policía no te lo retiraba. Pero normalmente una vez al mes me llamaban y me decían que ese ejemplar no podía ir a los quioscos. Fernández Sordo, el director general de Prensa, decía: “¿Estás loco? Martínez Soler, ¿qué te has creído?”. Por ejemplo, un día me censuró la revista porque titulamos con la huelga en Motor Ibérica. Había una huelga cuando salió Marcelino Camacho de la cárcel de Carabanchel. ¿Pero no sabes que no se puede escribir huelga en España, que está prohibido?, decía. Esa palabra no existe.

En Cambio 16, tuvo la ocasión de probar algo también habitual en democracia. Un artículo titulado ‘El Recorte Inglés’ por una sentencia contra los grandes almacenes por recortes ilegales de las nóminas nunca se publicó. El editor, Juan Tomás de Salas, lo retiró cuando ya estaba en la rotativa. Los periodistas descubrieron muy pronto que no solo existía la censura política, sino también la económica.

Era otra censura distinta. Es verdad que la censura económica es más sutil, porque tú decides o tu empresa decide publicar o no algo por si perjudica al anunciante. Cuando la conciencia chirría mucho y no coincide con la cultura corporativa de la empresa periodística, tienes que cambiar de empleo o cambiar de conciencia. Para mí, era más fácil cambiar de empleo.

En marzo de 1976 unos hombres armados y encapuchados le secuestran y torturan por un artículo sobre la Guardia Civil en la revista Doblón que dirigía por el que además fue procesado. Pasaron muchos años, hasta 2006, hasta que se atrevió a contar en detalle toda esa historia.

Lo empecé a contar después de que leí el libro biográfico del general Sáenz de Santamaría que hizo nuestro colega Diego Carcedo, que se titulaba ‘El general que cambió de bando’. Él dice que sí, que fue la Guardia Civil y que el general Ángel Campano (director de la Guardia Civil) era proclive a autorizar ese tipo de secuestros. Entonces me atreví a contarlo después de más de treinta años, porque antes tenía miedo. Mis secuestradores seguían vivos, eran del Servicio de Información de la Guardia Civil y podían ser ya generales, qué sé yo. Me había metido en un lío sin saber lo grave que era al pensar que podía ser interesante descubrir la purga de jefes y oficiales moderados en la Guardia Civil. Franco está moribundo, y en el último Consejo de Ministros que él preside en octubre un nombramiento me llama la atención. Quitan al general Vega, que era un moderado, de director de la Guardia Civil y ponen al general Campano, que era del búnker. Si con un dictador moribundo tienes el control de la Guardia Civil, controlas España. El Ejército no sale de los cuarteles sin una orden del Gobierno. La Guardia Civil es un ejército de 70.000 hombres armados en permanente movilización. No hay que sacarlos de los cuarteles, están en la calle.

Me interceptaron en Las Matas al salir de casa, me metieron en mi coche en la parte de atrás y me subieron a la sierra de Guadarrama. Me hicieron un interrogatorio profesional de siete u ocho horas hasta que oscureció. Y lo que querían desde el primer momento era saber quién me había filtrado esos cambios. Y dije: sinceramente me podéis matar, pero no puedo decirlo porque no lo sé. En vista de que no podían sacarme nada, un señor con un pasamontañas y una pistola apuntando a la frente me dijo: voy a contar hasta tres. Si no nos dices el nombre de los dos generales, que sabemos quiénes son, aquí te quedas y no te encuentran ni los cuervos. Los demás se apartaron para que no les salpicara la sangre. Y a la de tres, en lugar de disparar los de atrás se me echaron encima para seguir pegándome. Pero pensé: estoy vivo. Ya no me pueden hacer nada más después de un fusilamiento simulado.

Tanto en el Ejército como en la Policía y la Guardia Civil, había una parte del aparato de la dictadura que tenía mucho poder y pretendía seguir teniéndolo.

Sí, pero no era una piña. Yo aprendí eso más tarde. Teníamos mucho miedo al ruido de sables y al búnker. Un año antes de la muerte de Franco, nos dio mucha alegría la Revolución de los Claveles en Portugal, los civiles abrazando a los militares con claveles. Y eso nos abrió la posibilidad de una transición en paz. Eso y que Carrillo dijo muchas veces que no habría violencia si había libertad, y esa fue la clave.

Manifestación en Madrid en protesta contra el secuestro de Martínez Soler el 24 de marzo de 1976. EFE

Sobre el secuestro tiene una conversación con el general Vega cuando él ya es capitán general de la región militar de Madrid. Es bastante reveladora. Vega sabe lo que había pasado.

Lo sabe todo. Fue una conversación interesantísima, porque en los silencios nos entendíamos y eso que no hablamos casi nada del secuestro. Solo me dijo: quiero que sepa usted que los hemos localizado. Y por qué me persiguen a mí por ese artículo si usted conoce la historia?, le dije. Y me dijo: “para calmarlos, había que echar carne a las fieras”. “Y yo soy la carne”, dije. Y dice: “sí, y ellos son las fieras”. Ellos eran la otra parte del Ejército.

Volviendo al periodismo, ha pasado varias etapas en El País y conoció muy bien a Juan Luis Cebrián.

Creo conocerle bastante bien. Para mí, Cebrián es un personaje digno de biografía. Lo conozco y lo aprecio porque, aunque tiene sus sombras como todos, yo siempre he dicho que era muy inteligente porque me contrató tres o cuatro veces. Me acuerdo de un día en que me dijo en su despacho cuando me fui a TVE: “Oye, no te creas que esto es un tren que lo dejas aquí y lo coges en la siguiente estación. Si te vas de aquí, ya no vuelves más a El País”. Y me acuerdo de que le dije: “Mira, Juan, me alegro de que me lo digas aquí en privado, entre tú y yo, porque si lo dices en público, haces el ridículo porque me vas a contratar otra vez”. Entonces el tío se reía y decía: “Lárgate”.

¿Cómo se entiende la evolución de Cebrián, alguien que es periodista y se lanza a un capitalismo de ganar dinero y aumentar el negocio de la empresa como sea y acaba en el desastre?

Él quiso ser más que periodista. Quiso ser empresario, quiso ser rico. Yo creo que siempre tuvo esa vocación. Hay una cosa de él que no me gusta. Tenía la impresión de que era un niño un poco malcriado, que le gustaban sus juguetes, pero le gustaba más el juguete que tú tenías, el camioncito y estaba a ver si te pillaba el camioncito hasta que se lo quitaban al niño y se lo daban a él. Y una vez que lo tenía, lo tiraba. Es un hombre que tiene pocos amigos porque era temido más que querido, y yo a él le quería. Yo no le temía.

¿Qué se puede decir de los periodistas de la Transición para diferenciarlos de los actuales? Las circunstancias históricas eran muy singulares, pero ese compadreo con los políticos…

Eso nos ha hecho mucho daño.

Esa relación tan directa en la que el periodista olvida cuál es su función.

Eso nos ha hecho muchísimo daño porque en las redacciones del final de la dictadura, convivíamos periodistas y políticos, gente que tenía vocación periodística y gente que tenía vocación política. Los políticos estaban en los periódicos, en las agencias, en las revistas, convivían con nosotros, nos ayudábamos mutuamente. Esa complicidad y ese compadreo nos ha perjudicado mucho en la credibilidad a los que elegimos el periodismo a secas. Creo que el compadreo nos ha perjudicado en la democracia, porque se mantiene. La mayor fuente de corrupción del mundo es la amistad. ¿Por qué? Porque a un amigo le crees todo lo que te cuenta, no lo pones en duda y publicas su versión.

Martínez Soler, derecha, antes de moderar un debate de Corcuera, Romero, Olabarria y Gallardón en la campaña de las elecciones de 1993 en TVE. EFE

¿Se puede hacer una reflexión similar con la monarquía? Me refiero a cómo los directores sabían mucho más de la conducta de Juan Carlos de Borbón de lo que estaban dispuestos a contar.

Ahí funcionó muy bien el miedo. Fíjate, todo el mundo dice siempre que la Transición fue un acto de generosidad, de nobleza del pueblo español y de perdonarse los unos a los otros. Hubo un poco de generosidad. Seguramente un poco de nobleza, sí, pero lo que hubo en un 90% fue miedo, hubo mucho miedo. Por eso para mí el miedo preside toda la historia de mi libro. Porque los demócratas y los que habían sufrido la opresión de la dictadura habían perdido la guerra. Cuarenta años machacados. Machacados porque la guerra no terminó en el 39. La guerra terminó en el 75, cuando muere Franco. En realidad, en el 78, cuando se aprobó la Constitución. En aquella época cuando veían que Franco se moría, los del búnker se encerraron en la caverna y tenían miedo a una revancha por parte de los demócratas. Revancha que hubiera sido legítima y que no se ejerció. Pero los demócratas teníamos mucho miedo a los sables. De hecho, no era una fantasía, hubo un golpe de Estado en el 81. Por eso, digo que el miedo nos hizo demócratas a todos. En ese sentido fue más miedo que generosidad.

¿Y con respecto a la figura de Juan Carlos?

Desde el principio, el rey se ganó la simpatía de los demócratas porque prometía democracia para todos. Y había que apoyarle. Al principio no sabíamos que era un golfo. A mí me dio muestras de apoyo. Cuando murió Franco, se intentó secuestrar la revista Doblón. Y nos salvó el rey, cuando aún no había sido nombrado rey. Le envié un escrito a través de su hermana diciéndole: señor, nos han secuestrado la revista, somos demócratas y queremos servirle en una democracia. Y me llamó a su despacho el ministro de Franco León Herrera y me dijo: “No sé cómo lo has hecho, hijo mío, ¿qué prisa tenéis? Acaba de morir el generalísimo, decía, y ya queréis quedaros con todo. No sé cómo lo has hecho, pero puedes repartir la revista”. El rey me permitió sacar la revista. Eso se lo agradecía siempre. Entonces, como ayudó a que el cambio fuera posible, pues le dimos una carta blanca. Miramos para otro lado cuando veíamos que salía con su moto y tenía sus ligues.

Lo peor era cuando supimos que robaba, porque tanto Ruiz-Mateos como Mario Conde nos decían: es que puedo probar que yo le he dado una maleta (con dinero). Nosotros no teníamos pruebas. ¿Sabíamos que robaba? Sí, pero sin pruebas. Cómo publicas algo sin pruebas contra el rey al que le debes cierta gratitud, es que es inviable. Como los sobres de Aznar o de Rajoy. Todos sabíamos que eran sobrecogedores en el Partido Popular, que cogían sobres de dinero B. ¿Pero cómo lo publicas si no tienes pruebas hasta que salieron los papeles de Bárcenas? De hecho, en cuanto tuve pruebas publiqué todo lo que pude. Pero como director no tenía que censurar a nadie. Había una autocensura personal de cada uno. Con el rey emérito, tengo el alma dividida porque le agradezco lo que hizo al principio y repudio todo su comportamiento. ¿Qué ha pasado? No quería ser como su padre. Su padre, don Juan, era pobre. No tenía para comer. Le llevaban a Estoril dinero para que comiera. Y él vivió esa etapa de infancia en Estoril.

Una vez que ganas el primer millón, los problemas económicos desaparecen.

Él quería ser rico y se hizo rico. Es riquísimo. Así como el 23F fue una vacuna para los golpistas y para el ejército, espero que el golfo del rey emérito sea una vacuna para Felipe VI.

En otro momento importante tenía un puesto muy influyente en TVE como editor del Telediario cuando se celebró el referéndum de la OTAN. Cuenta en el libro que la campaña estuvo llena de “artimañas y chantajes sectarios”.

Sí. A mí todavía me duele. Aquella etapa fue terrible. Es que era tremendo. El cambio de política oficial nos sorprendió a todos. Después del golpe, Calvo Sotelo nos metió en la OTAN deprisa y corriendo. Y en ese momento Felipe vio que había un yacimiento de votos con el no a la OTAN y movilizó a toda la sociedad. Luego dio un cambio total. Fue durísimo, rompió el país en dos y torció nuestra conciencia periodística. De verdad fue el momento más traumático de toda la Transición.

¿Cómo afectaba en el día a día al director de un informativo de TVE?

Tenía que decirles a los redactores: oye, esto no. Antes sí, pero es que ahora nos echan a todos. A ti te echan al pasillo y te quitan el plus, ¿no? Así de claro. En el libro he escrito por primera vez que voté no a la OTAN como represalia, casi como revancha contra Felipe.

Eso quiere decir que había informaciones que no se podían dar en el Telediario.

Tú no podías poner el telediario ninguna información que desanimara a los favorables a la OTAN. Todo tenía que ser dirigido a convencer, a machacar que los países de la OTAN eran demócratas, y no lo eran, porque Grecia y Turquía no eran demócratas. Todo eran falsedades para convencer al votante del sí a la OTAN. Y cuando él dijo “Yo o el caos”, Felipe se la jugó. Luego reconoció que fue un error. Desde entonces me fío menos de Felipe.

https://www.eldiario.es/politica/martinez-soler-transicion-hubo-generosidad-miedo_128_9112853.html

Moreno Bonilla, què li semblaria demanar als empresaris andalusos que creessin riquesa?

Suposo que ja estan al cas que el president d’Andalusia ha suprimit l’impost de patrimoni i ha aprovat una nova rebaixa de l’IRPF, la sisena.

Seria més útil que el president andalús cridés els empresaris andalusos a crear riquesa al seu propi país, més que no pas anar a parasitar les rendes altes d’altres comunitats. Però això voldria dir arremangar-se, i per què hauria de treballar, si és molt més fàcil subministrar una bona dosi de populisme?

https://www.ara.cat/analisi/l-analisi-d-antoni-bassas-moreno-bonilla-li-semblaria-demanar-als-empresaris-andalusos-creessin-riquesa_1_4495526.html

Edmundo Bal cree que en la Guerra Civil “no hubo buenos ni malos” y que la democracia llegó “respetando las normas de la dictadura”

El portavoz de Ciudadanos cree que el acuerdo entre el PSOE y Bildu para sacar adelante la Ley de Memoria busca “derribar una Transición modélica”

El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal,
durante una rueda de prensa ofrecida en el Congreso EFE

El portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Edmundo Bal, ha afirmado este martes que España consiguió avanzar hacia la democracia “respetando las normas de la dictadura”. En una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, comentando el desbloqueo de la Ley de Memoria Democrática tras un acuerdo entre el PSOE y Bildu, Bal ha acusado a los socialistas de querer “derribar” una Transición “modélica”. “Nos repugna el pacto Bildu-PSOE”, ha dicho.

Para Bal, en la Guerra Civil que sucedió al golpe de Estado del general Franco no hubo “ni buenos ni malos”. “Ni la memoria ni los muertos tienen adjetivos. No hay ni buenos ni malos. Hay memoria, que son hechos, y hay muertos que fueron injustamente asesinados por los dos bandos”, ha enfatizado.

En su opinión esta división quedó atrás “cuando murió Francisco Franco y cuando en España se dio lugar a un proceso de transición que no se ha dado en ningún lugar del mundo” y ha añadido: “Respetando las normas de la dictadura conseguimos avanzar hacia la democracia y construir una democracia avanzada y reconocer derechos y libertades con mucho sufrimiento, con mucho sacrificio de nuestros abuelos y de nuestros padres”.

La acusación contra el Gobierno de coalición de querer “destruir” la Transición está siendo estos días esgrimida también por Vox: “Ya advirtió Santiago Abascal en 2019 que el objetivo de Pedro Sánchez era reescribir la historia, destruir la reconciliación entre españoles y derrocar a Felipe VI”, ha publicado hoy la formación de extrema derecha en sus redes sociales.

La represión perpetrada por el bando sublevado a las órdenes del general Franco durante la Guerra Civil –y durante los 40 años de dictadura cuyas normas, según Edmundo Bal, se han “respetado”– fue planificada y utilizada como arma de guerra: se cifra según los últimos estudios en 150.000 asesinatos extrajudiciales y en la construcción de 300 campos de concentración donde se encerró a entre 700.000 y un millón de españoles.

La represión en el bando republicano, circunscrita sobre todo al año 1936, se cifra en 50.000 asesinatos atribuibles a grupos extremistas y a la ausencia de un mando único capaz de hacer cumplir la ley. El Gobierno democrático de la República llegó a juzgar a los responsables de algunas de las matanzas perpetradas en el territorio bajo su control, según recordó en 2016 el historiador Carlos Hernández.

https://www.eldiario.es/rastreador/edmundo-bal-dice-guerra-civil-no-hubo-buenos-malos-democracia-logro-respetando-normas-dictadura_132_9146423.html

“Perdón” y “Paz”: la carta de una nieta de un represor franquista a las víctimas

Una vecina de Santa Eulalia de Cabrera reconoce la violenta muerte de dos vecinos en una operación para acabar con el mítico líder de la guerrilla antifranquista Manuel Girón en 1951 en un gesto que los nietos de las víctimas agradecen

Una cascada de dolores y perdones. Muchísimas décadas después. Eso es lo que una sencillísima carta manuscrita que ha aparecido en el pueblo de Santa Eulalia de Cabrera (municipio de Encinedo en la provincia de León) ha conseguido arrancar a raíz de reconocerse de manera por primera vez pública y directa algunos salvajes asesinatos de represión ocurridos en la comarca leonesa de la Cabrera, que fuera santuario de la primera guerrilla antifranquista de España, con el mítico Manuel Girón como uno de sus líderes.

La carta del perdón final, asumiendo aquellos crímenes siempre conocidos pero jamás aireados, está firmada por Gema Rodríguez Ballester. Ella ha querido hacer el esfuerzo que varias generaciones obviaron y escribir el reconocimiento de algunas muertes de la represión en la dura posguerra de esta comarca, repleta de violencia silenciada durante décadas.

En la puerta del Cabildo del pueblo, el punto donde de manera habitual se sitúan escritos y avisos oficiales o populares, ella pegó hace unas semanas una carta de su puño y letra que seguro que fue difícil de escribir. Decorada con unas flores, el texto reza así:

“Santa Eulalia. 7 de julio de 2022

Estas flores blancas son para el hombre y la mujer, cuyos nombres desconozco, vecinos de Santa Eulalia de Cabrera, que en los años 50 fueron torturados y asesinados a manos de mi abuelo, Benjamín Rodríguez Cañueto, y de su hermano pequeño, José Rodríguez Cañueto. Ambos emigraron a Sevilla, como una forma de huida, imagino.

A las familias de este hombre y esta mujer, en nombre de mi familia quiero decir: “LO SIENTO”

Siento mucho todo lo que sucedió. Siento mucho vuestro dolor. Una pérdida así no se puede reparar pero con este gesto pretendo al menos reconocer la responsabilidad que mi linaje paterno tuvo en estos actos criminales. Y pedir PERDÓN.

La guerra terminó. Que la paz sea para todos, para los que ya murieron y para los que seguimos vivos.

Que Dios tenga en su Reino a aquellas víctimas que tanto sufrieron sin comprender y a sus perpetradores, haciéndoles reflexionar sobre sus actos y haciéndoles restablecer el equilibrio en el continuum de la vida.

La Guerra terminó. Paz para todos.

Si alguien encuentra esta carta y conoce a algún miembro de estas familias a las que me dirijo, le agradecería que les hiciera llegar estas palabras“

No parecía conocer mucho los detalles pero sí el dolor que sin duda la actuación de sus propios familiares causó. Así, salió a la luz la historia de los Rodríguez Cañueto. Ahora se reconoce por fin que fueron ellos los artífices de la muerte de los vecinos Antonio León Carrera y Carmen Ballesteros Rodríguez un fatídico 23 de abril de 1951.

La traición que acabó con el mítico Girón
Tal y como relata y demostró en su libro ‘El monte o la muerte’ Santiago Macías, “mientras José fue uno de los autores materiales, su hermano Benjamín lo fue de forma intelectual, tanto para contactar con algunos miembros del último grupo guerrillero -que estaban al tanto de la operación- como señalando a los objetivos entre la población”.

Además de este episodio, también sale a la luz indirectamente una especie de demostración definitiva de que José Rodríguez Cañueto fue el artífice de la histórica traición por la que cayó El Girón, quien fuera desde 1936 la pesadilla de resistencia antifranquista en el monte para el régimen fascista de Francisco Franco.

Infiltrado en la última cuadrilla maqui de Girón, se ganó la amistad del líder y aprovechando una ocasión única le mató disparándole a bocajarro mientras desayunaba cerca de Molinaseca el 2 de mayo de 1951, desfigurándole la cabeza para causar confusión y enterrándole evitando que su sepultura se convirtiera en un referente de la lucha contra el dictador y su régimen de 40 años. Dicen que cobró 80.000 pesetas, una fortuna de la época.

Reacciones a la historia
Ahora, las simples líneas de Gema Rodríguez Ballester han desatado el perdón que reclamaban, en cascada. En el grupo de Facebook ‘Cabreireses entusiastas’, donde se compartió su escrito, ya son dos los familiares directos de los vecinos asesinados los que han reaccionado a los detalles de la historia.

Tere Franco afirma: “Soy nieta de Antonio León y aunque nada va a cambiar el dolor de mi abuela y de sus hijos me parece un buen gesto que desde aquí quiero dar las gracias”. Parecido mensaje que desde Francia ha escrito Carmina Cortes: “Hola. La mujer que mataron en Santa Eulalia era mi abuela Carmen Ballesteros. Gracias por reconocer públicamente el horror que cometió tu familia”, le replica ella a Rodríguez Ballester.

Para Santiago Macías, que arrojó tanta luz sobre hechos como estos, las de la emotiva carta “son unas palabras que no van a cambiar el pasado, pero honran a quien las ha escrito porque pocas veces se pueden ver cosas así”. Porque “para perdonar, alguien tiene que pedir previamente perdón”, zanja. Es así como la verdad, la historia y los sentimientos pueden ayudar a cerrar heridas.

https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/perdon-paz-carta-nieta-represor-franquista-victimas-abuelo-pueblo-leon_1_9221094.html

El BBVA ha de demanar perdó si va comerciar amb nazis

Polítics i acadèmics bascos, descendents de víctimes dels camps de concentració nazis i representants dels jueus creuen que el BBVA ha de demanar perdó “si es confirmen” els negocis amb el Tercer Reich d’antics directius dels bancs que es van fusionar per donar lloc a l’entitat. L’Amical de Mauthausen creu que la corporació ha d’investigar també el seu fosc passat i donar-lo a conèixer. Aquest és el quart lliurament d’una sèrie sobre el nazisme a Catalunya, després de la primera, la segona i la tercera.

“Si es demostra el vincle dels seus antics directius amb el Tercer Reich, el mínim que podrien fer els responsables del BBVA seria demanar perdó per col·laborar amb els nazis“, assegura la vicepresidenta de l’Amical de Mauthausen, Concha Díaz Berzosa. Aquesta organització va ser creada el 1962 a Barcelona per víctimes del Tercer Reich per defensar els drets de les aproximadament 10.000 persones de l’Estat espanyol deportades als camps de concentració. Actualment, reuneix prop de mil socis.

Els vincles que cita Díaz Berzosa entre el nazisme i alguns dels principals accionistes dels bancs que van donar lloc al BBVA després de la fusió han quedat provats a través de documents i testimonis divulgats per El Nacional en reportatges precedents. En aquest lliurament, hi afegim noves evidències. La vicepresidenta de l’Amical de Mauthausen entén que el que procediria no seria únicament sol·licitar perdó per les responsabilitats, “sinó seguir l’exemple del que van fer moltes empreses d’Alemanya com Berterlsmann i contractar una sèrie d’investigadors per conèixer en profunditat el costat fosc de la història de l’empresa que han heretat, fins i tot si això donés lloc a responsabilitats. Estem parlant de crims de lesa humanitat que no han prescrit. És obvi que els directius actuals no tenen una responsabilitat directa, però sí un compromís moral amb les víctimes i la història. Que obrin els arxius a investigadors externs és, sens dubte, important, però ells mateixos haurien d’indagar en el passat i pagar de la seva butxaca la investigació”.

“Es dona la circumstància que aquesta mateixa entitat ha organitzat exposicions divulgatives sobre el nazisme o sobre la Xoà a través de la fundació”, li comentem a Díaz Berzosa. “Sí, però això no em val”, replica. “Si de veritat vols fer alguna cosa no em vinguis amb donatius. A Espanya queden més comptes pendents per ajustar que fins i tot a Alemanya perquè la situació és terriblement complexa, donat que el feixisme no va ser derrotat com va passar al centre d’Europa, de manera que el problema va molt més enllà de la Segona Guerra Mundial i això, fins al punt que durant moltes dècades la Península va continuar sent un santuari nazi privilegiat. El més trist és que els Aliats ho sabien i van fer els ulls grossos. Jo els culpo a ells”.

Igual com l’associació barcelonina Amical de Mauthausen, els representants dels jueus creuen també que el banc ha de fer pública una disculpa pública i aclarir el passat. “Creiem que honraria al BBVA que demanés perdó si tal com indica la investigació duta a terme per El Nacional, accionistes de les entitats que es van fusionar per originar el banc actual van fer negocis amb els nazis”, ha indicat un portaveu de la Federació de Comunitats Jueves d’Espanya (FCJE) en relació amb les informacions divulgades per aquest digital.

“De fet, és que no seria la primera”, continua. “BMW, Hugo Boss i unes altres 6.000 empreses alemanyes ho han fet. El mateix govern d’Alemanya va demanar perdó el 2000 i va establir un fons d’ajuda per a les víctimes del nazisme. És clar que els actuals directius, i els anteriors, no en tenen pas responsabilitat, però si una empresa té un passat fosc, el millor és indagar-hi. No s’ha d’oblidar que les persones i empreses que van col·laborar amb el Tercer Reich van contribuir al fet que la seva maquinària de crim i guerra es perpetués”.

Iñaki Anasagasti / E.N.

Casalots a Neguri

“Demanar perdó? No ho faran pas”, diu el polític Iñaki Anasagasti. “Però per descomptat que els empresaris del clan de Neguri haurien de demanar disculpes pels crims. Jo tinc la impressió que la societat basca ni tan sols coneix els vincles de certa dreta d’aquí amb el nazisme. Deia Dulce Chacón que som fills del silenci dels nostres pares i responsables de la ignorància dels nostres fills”, segueix l’antic senador del PNB. “Cert és que aquesta societat mai no ha pogut fer una feina d’aclariment de la memòria. En primer lloc, perquè no s’ha permès obrir els arxius. I en segon lloc, perquè hi ha molt tabú. El tema es va tocar al llibre Los españoles que dejaron de serlo de Gregorio Morán i t’ho pots imaginar. Una de les principals responsabilitats que ha tingut ETA en aquest país és impedir que es puguin estudiar i investigar afers com aquest. Nosaltres volíem fer un llibre sobre José Félix de Lequerica i pensàvem titular-lo Heil, Lequerica. Però no vam poder seguir perquè ens van dir que els posàvem en el punt de mira”.

L’anomenat “clan de Neguri” que esmenta Anasagasti és una denominació col·loquial amb la qual s’acostuma a designar l’oligarquia d’industrials i financers que van crear amb el temps el BBV, resultat de la fusió del Bilbao i el Biscaia el 1988. Onze anys després, se li afegiria l'”A” d’Argentaria, una entitat creada per Felipe González que agrupava diversos bancs públics. Els de Neguri devien el sobrenom al fet que es concentraven al marge dret del barri homònim de la ciutat de Getxo, una àrea on encara avui dia salpebren les mansions i els ostentosos palauets (a l’esquerra s’hi va instal·lar la indústria). El barri va néixer al principi del segle passat, pocs anys després de la construcció del pont de Biscaia, com una zona residencial dissenyada d’acord amb la tradició anglòfila de l’alta burgesia de Biscaia, a imatge i semblança de les ciutats-jardí angleses.

És veritat que si els financers i els industrials bascos van buscar inspiració en el Regne Unit per construir-se un barri a mida, part dels diners amb què van consolidar o van fundar les fortunes eren procedents dels negocis amb l’Alemanya nazi i, de forma semblant, amb les oportunitats que els van brindar les amistats amb el règim franquista, que és la part més coneguda de l’esborronadora història de col·laboració amb dictadures sanguinàries de bona part de la burgesia de Neguri. “El Banc de Biscaia està vigilant el compte de crèdit dels alemanys perquè que els directius de l’entitat temen que s’embarguin actius alemanys”, es llegeix en un document secret dels aliats desclassificat el 1987 i originalment datat a finals de 1945 (Document1).

Document desclassificat EUA 1

“Tanmateix, els comptes deuen estar camuflats i els directors i responsables del banc sens dubte deuen ajudar en aquesta feina perquè tots són germanòfils i totalitaris”. En un altre dels papers desclassificats pels nord-americans aquell mateix any (Document3) pot llegir-s’hi: “Guillermo Ibáñez, director del Banc de Biscaia, està ajudant a camuflar el capital alemany a Espanya. Aquest capital se sol posar a nom de certa Mdme. Bergarche i enviat a la seva família a Buenos Aires”.

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DOCUMENT3 desclassificat EUA

Els sinistres Lipperheide

Les potències vencedores mai no van tenir dubtes de les simpaties nazis dels principals accionistes dels bancs de Biscaia i de Bilbao que amb els anys van crear el BBV i, a falta de documents espanyols que acreditin aquest vincle (escassos, destruïts, perduts o encara ocults), fa anys que els nord-americans van desclassificar papers que parlen de la implicació de les dues entitats i dels directius en negocis que embolicaven empreses com Minersa (fundada, entre altres, per Friedrich Lipperheide Henke, un nazi alemany de sinistre passat, establert al País Basc i directament vinculat al Banc de Biscaia) o a organitzacions comercials i industrials del Tercer Reich com IG Farben i Sofindus, un conglomerat d’empreses alemanyes que va operar des del 1938 al 1945 i que va ser engegat per l’empresari nazi Johannes Bernhardt. Però la informació que hi ha sobre els vincles d’aquestes entitats bancàries amb els xiringuitos hitlerians és escassa, fragmentària o nul·la. “És una pàgina de la història que no ha estat escrita encara”, coincideix Anasagasti.

Hi ha diversos assajos acadèmics sobre les relacions comercials hispanoalemanyes que citen els vincles amb el nazisme dels Lipperheide o altres accionistes del Banc de Biscaia. Entre els catedràtics que millor han documentat aquestes relacions hi ha la professora Nuria Puig Raposo. No obstant això, els seus estudis no s’endinsen en els vincles amb el Tercer Reich dels bancs la fusió dels quals va donar lloc al BBV. “Vaig seguir la pista de Lipperheide fa gairebé vint anys, quan el seu fill encara vivia. No vaig aconseguir entrevistar-lo i la informació biogràfica que em va enviar era poc rellevant. Ara em dedico a altres temes, però les colònies alemanyes a Espanya segueixen pendents d’estudi. L’entramat social i empresarial va tenir bastanta continuïtat i m’hauria agradat explorar els arxius de les escoles i de les esglésies catòlica i evangèlica, entre altres coses”, ens va dir Puig Raposo en un breu missatge de correu electrònic, mentre es negava a respondre els nostres missatges i la nostra petició d’una entrevista. Almenys un dels treballs d’aquesta catedràtica de la Complutense sobre les xarxes comercials hispanoalemanyes va ser finançat parcialment per la Fundació BBVA.

A diferència del que va passar a altres països com la mateixa Alemanya, cap empresa o banc de l’Estat espanyol ha aclarit públicament, investigat o, menys encara, ha demanat perdó per la contribució a mantenir al poder el Führer gràcies, entre altres coses, en el cas de la Península, al comerç amb el Tercer Reich i al subministrament de productes i minerals estratègics per a l’esforç bèl·lic, assumpte al qual El Nacional ha dedicat tres reportatges anteriors d’una sèrie d’investigació que arrenca amb la troballa fortuïta a Sant Feliu de Guíxols — per un llibreter de Badalona, Marçal Font— d’un diari escrit per un soldat de la Wehrmacht. I són precisament diversos cognoms associats al clan de Neguri els que més sovint reverberen a mesura que un es capbussa en els documents i els estudis acadèmics que miren d’explicar la història d’aquestes connexions.

Blanquejant la timba de Neguri

“Demanar perdó?”, afegeix Iñaki Anasagasti. “Aquesta gent no demana perdó. Aquesta gent considera que no s’ha de mirar al passat sinó al futur, i aquesta és la gran trampa. La llei de punt final i l’amnistia del 77 van crear un paraigua d’impunitat. I un cop més això va passar perquè existia ETA. Si no hi hagués hagut l’organització, els hauríem posat en el punt de mira. El primer que va fer ETA després de les eleccions del 77 va ser assassinar d’una forma immisericordiosa Javier Ybarra, que havia estat alcalde de Bilbao. També a José Lipperheide el va segrestar ETA i, d’aquesta manera, el va convertir en una víctima. I quan un és una víctima, és de molt mal gust burxar-ne el passat”.

“No només no han demanat perdó, sinó que tot aquest món i els seus personatges han estat blanquejats”, afirma l’antic senador del PNB. “Allò de Neguri s’ha anat desmuntant a poc a poc perquè la majoria dels grans negocis els van fer en connivència amb el règim. Entre que uns se n’han anat; entre que d’altres van pagar l’impost revolucionari; entre que són pocs… al final, han gaudit de molts presents i, en un moment donat, han arribat a creure que el PNB era el seu majordom. La majoria han mort i només en queden els fills i els nets. Molts han dilapidat les fortunes familiars. Per culpa dels seus paradisos fiscals, Emilio Ybarra, que va ser regidor de l’Ajuntament de Bilbao, ha perdut la joia de la corona, que era el Banc de Bilbao i de Biscaia. Abans, normalment, es dedicava el fill ruc a la política i el llest a l’economia, però amb Ybarra va ser a l’inrevés, cosa que explica que hagi enfonsat el vaixell. Nosaltres portem molt temps lluitant perquè s’obrin els arxius encara que imagino que el que deu quedar és molt poc perquè els interessats en què no es coneguin aquests fets hauran fet la seva feina”.

“Una excepció entre els de Neguri va ser la família del senyor Ramón de la Sota, propera al PNB, i que va ser forçada a exiliar-se mentre els Aznar li robaven la flota“, continua Anasagasti. En efecte, Ramón de la Sota y Llano va morir a Getxo el 17 d’agost del 1936, poc després del començament de la Guerra Civil espanyola. Tres anys després, el Tribunal de Responsabilitats Polítiques condemnava els descendents a l’abonament d’una sanció de cent milions de pessetes “per conspiració per a la rebel·lió militar”, de tal forma que els llavors abundants béns van ser embargats i, entre ells, quaranta vaixells de les seves companyies que havien estat utilitzats per evacuar Bilbao.

Llicència per robar dels Aznar

 

Darrere d’aquesta operació política hi havia, entre d’altres, els hereus del cosí carnal i antic soci Eduardo Aznar y de la Sota, marquès de Bérriz, que van acabar apropiant-se de tots els actius amb l’ajuda dels amics franquistes. Va ser un atracament en tota regla.

La Compañía Naviera Sota y Aznar va passar a dir-se després de la Guerra Civil Naviera Aznar i va acabar per convertir-se en la flota mercant més gran d’Espanya, amb 44 vaixells i més de 175.000 tones de registre brut. Al capdavant d’ella hi havia José Luis de Aznar i Zavala, net del fundador i una de les personalitats més riques de l’època. Tal com explica Jesús María Valdaliso en un llibre sobre La familia Aznar, “va haver d’esperar-se al relleu generacional de les dues famílies perquè les relacions, almenys en el terreny personal, tornessin a normalitzar-se”.

La germanofília i inclinacions totalitàries dels Aznar està ben documentada, de la mateixa manera que hi ha proves irrefutables de la manera com es va utilitzar la naviliera com a part de la logística de les ratlines o rutes de fugida a l’Amèrica Llatina dels nazis perseguits després del final de la Segona Guerra Mundial. El periodista José María Irujo va documentar al llibre La lista negra com l’espia Reinhard Spitzy va aconseguir escapar des d’Espanya en el vaixell Monte Urbasa, propietat d’aquesta família. “Tota aquesta gent com els Aznar de la naviliera o els Ybarra són una vergonya”, afirma Iñaki Anasagasti. “Es dona la circumstància que fa un cert temps es va fer “il·lustre de Bilbao” un dels seus descendents, Alejandro Aznar, i jo em vaig indignar però, ésclar, la meva paraula era la veu que clama al desert”.

El Nacional ha proporcionat proves addicionals en una sèrie de reportatges d’investigació sobre el Tercer Reich a la Costa Brava de com José Luis de Aznar va ajudar a amargar-se a la seva finca manxega de Cabañeros al nazi Friedrich Lipperheide Henke, que, — segons la investigació duta a terme per aquest digital al costat del llibreter badaloní Marçal Font, Miriam Noheras i Francisco Muñoz-, va fundar part de la fortuna, igual com els seus germans, en la venda a Hitler de fluorita o wolframi mitjançant societats com Somimet o l’encara viva Minersa, i mitjançant la comercialització i explotació a Espanya a través d’Unicolor de les patents d’IG Farben. IG Farbenindustrie AG o IG Farben va ser un conglomerat nazi de companyies químiques creat el 25 de desembre de 1925 com a resultat de la fusió de BASF, Bayer, Hoechst i Agfa, entre d’altres. Inicialment, produïen colorants, però aviat van començar a investigar altres àrees de la química. Durant l’Alemanya nazi, van produir Zyklon B.

El banc “germanòfil i totalitari”

Els Lipperheide són també una altra de les famílies llegendàries de Neguri i fins i tot avui dia, els hereus continuen sent els accionistes majoritaris de Minersa (una empresa creada per un malànima nazi per comerciar amb nazis i que va operar també a Catalunya), al costat d’Alejandro Aznar, president de Marqués de Riscal i descendent de José Luis Aznar, l’autor material i el cervell de l’atracament a la naviliera dels de la Sota. Documents desclassificats dels aliats criden igualment l’atenció sobre la implicació del Banc de Biscaia en la creació d’aquesta societat d’explotacions mineres, nascuda senso stricto al caliu del Tercer Reich. Amb freqüència, allà on hi havia un membre de la burgesia industrial de Getxo apareixen, tard o d’hora, els noms del Banc de Biscaia o de Bilbao, i en ocasions, no gaire lluny, el d’un nazi, al costat dels cognoms clàssics de la cort franquista de l’època establerta a les províncies vascongadas. “El Sr. Heiler va opinar que el Sr. Lipperheide (Unquinesa) continuaria com en el passat treballant amb IG Farben si els camps d’interès fossin clarament definits”, s’assegura en un altre informe desclassificat dels serveis d’espionatge nord-americans escrit durant la Segona Guerra Mundial (Document4).

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DOCUMENT4 desclassificat EUA

Unquinesa va ser la societat al voltant de la qual els Lipperheide van refundar el 1940 part del negoci. Concretament, el que aglutinava totes les seves indústries químiques del país (les activitats mineres giraven al voltant de l’esmentada Minersa). Doncs bé, aquell mateix any, va ser quan Unquinesa va firmar un acord comercial amb Unicolor, la franquícia espanyola d’IG Farben, que li garantia un 12% de les vendes d’Unicolor a Espanya”.

L’informe dels serveis secrets nord-americans segueix: “Entre els altres interessos de Lipperheide, hi ha les mines d’Osor [la Selva]. El 1943, el Sr. Lipperheide va informar al Dr. Hailer que les accions es repartien de la següent manera: 41% de la família Lipperheide; 19% d’amics de Lipperheide (Konsorten); 40% d’espanyols (Banc de Biscaia, etc)”. En aquesta mina s’explotava amb usos militars fluorita que després eren enviada a Alemanya de forma clandestina amb la col·laboració de diversos industrials catalans, certes empreses pantalla i navilieres com els de l’Aznar. Els detalls d’aquest tràfic també estan explicats en dos dels tres reportatges d’investigació publicats per El Nacional els diumenges precedents.

Friedrich Lipperheide va ser inclòs en la llista de 104 nazis reclamats a Espanya pels aliats que fa alguns anys va donar a conèixer el periodista d’El País José María Irujo. Quan el reporter va preguntar al seu fill —que va ser també vicepresident del Banc de Biscaia— sobre les martingales de Friedrich, el seu pare, Federico Lipperheide Wicke va al·legar una ignorància i una amnèsia inversemblant sobre les suposades relacions de la família amb l’Alemanya nazi.

Oxigen per al Führer

Aquest mateix document dels Aliats prova de forma inequívoca com els Lipperheide i els seus amics de Neguri (la resta d’accionistes de Minersa, l’empresa que explotava, entre altres jaciments, les mines catalanes d’Osor) van contribuir a rezolzar l’esforç bèl·lic del Führer d’una manera determinant: “Els lliuraments de fluorita a Alemanya es van pagar a través de l’oficina de compensació hispanoalemanya. L’empresa, és a dir, el president del Banc de Biscaia, ha rebut una proposta molt avantatjosa dels nord-americans que van oferir efectiu. Atès que alguns dels membres de la junta directiva es van sentir inclinats a acceptar l’oferta, el Sr. Lipperheide va témer perdre el control de la societat. Per tant, va suggerir que IG Farben adquirís una participació d’1/4. Lipperheide i IG Farben tindrien llavors el 55% de les accions. Considerant que els estrangers no estan autoritzats a posseir més del 40 per cent del capital d’una mina, IG Farben hauria de comprar les accions a través d’Unicolor”.

En altres paraules, a Lipperheide l’inquietava que la fluorita es vengués als nord-americans i apostava de manera entusiasta per incloure a la seva societat els fabricants del gas Zyclon, l’esmentat IG Farben, que sovint ha estat descrit pels historiadors com el “conglomerat industrial més notori del Tercer Reich”. Va ser una de les seves subsidiàries, Degesch, la que va fabricar el pesticida amb el qual es va gasar un milió d’hebreus en camps de concentració com Auschwitz II i Majdanek. Una altra de les empreses del grup, la famosa Bayer, va fer experiments mèdics amb presoners a Mauthausen. Friedrich, tanmateix, se sentia molt més còmode amb ells en l’accionariat que no pas venent fluorita als Aliats. I segons es diu en aquest informe, per no incomplir la llei franquista que obligava a mantenir la majoria de les accions de les societats en mans espanyoles, va suggerir fer la compra de les accions a través d’Unicolor, que venia a ser la forma espanyola maquillada d’IG Farben. Això finalment mai no va passar, però dona una idea molt precisa de la manera com s’articulaven les inclinacions polítiques d’aquest tètric individu que solia honrar les visites a Bilbao del caudillo saludant amb el braç alçat, a l’estil falangista.

És interessant precisar que tant el wolframi o tungstè —denominacions sinònimes— com la fluorita eren indispensables per als plans militars de Hitler. El wolframi era utilitzat per endurir l’acer i reforçar el blindatge dels tancs i augmentar la capacitat de penetració dels projectils. Els principals exportadors de tungstè eren la Xina i Birmània, però en previsió que es tallessin les vies de subministrament, el Führer va decidir cobrar-se part del deute que havia contret Franco amb el mineral essencialment procedent de Galícia. I el mateix passava amb la fluorita, utilitzada, entre altres coses, per a la fabricació de l’alumini i en certs processos necessaris per blindar els vehicles militars.

A última hora, l’espat de fluor es va revelar també fonamental a la indústria nuclear per a l’enriquiment de l’urani i el plutoni. La part del lleó procedia de la cornisa cantàbrica i va ser comercialitzada a través de Sofindus, entre d’altres, per un cobdiciós i immoral oportunista anomenat Ángel Pérez de Leza. Tanmateix, es van extreure i van exportar de forma clandestina diversos milers més de tones d’altres mines catalanes com el Papiol (Baix Llobregat) o Osor (la Selva). Allò del Papiol pertanyia a Sofindus però els fluorurs d’Osor — en part extrets pels “rojos” durant l’època de la Guerra Civil quan la mina estava col·lectivitzada— van ser venuts per Lipperheide i els seus amics banquers. Hi ha informes dels Aliats que suggereixen fins i tot que Pérez de Leza va arribar a treballar també per a Somimet, societat predecessora de Minersa fundada, entre altres, pel mateix Friedrich i per un altre directiu del Banc de Biscaia, Guillermo Ibáñez.

El conglomerat nazi Sofindus va arribar a acaparar prop del 80% dels intercanvis comercials hispanoalemanys. En el 20% restant va ser on els Lipperheide van consolidar la fortuna. També Friedrich, com a accionista, va ocupar càrrecs de la màxima responsabilitat al Banc de Biscaia. Va morir, igual com tots els seus amics de Getxo, com un empresari respectable. La seva família d’origen alemany s’havia acabat convertint en una de les dinasties de referència del clan de Neguri i també en un notori exemple de la manera com certa burgesia biscaïna es va lucrar fent negocis amb el Führer i traficant a l’ombra del caudillo. Això sí, el cognom havia quedat perfectament blanquejat, i no pas exclusivament pel franquisme. La Història els havia absolt fins a avui per desídia, desconeixement, obscurantisme en la gestió dels arxius, mancada de recursos dels especialistes en Humanitats o, en altres casos més notoris, per pura mala fe i per la deliberada ocultació d’informació per part dels hereus dels criminals.

En el punt de mira d’ETA

Va tenir a veure també la indulgència i el silenci fins i tot d’una part de la mateixa premsa basca amb alguns d’aquests cognoms, amb l’activitat d’ETA? Això és justament el que sosté Anasagasti, per a qui “la presència indesitjable” d’aquesta organització en la vida política d’Euskadi va contribuir de forma especialment rellevant a enrarir l’atmosfera social i a impedir la restauració de la memòria i alguna forma pòstuma de justícia.

Neguri i els seus membres filonazis van ser sempre objectius preferents d’ETA. El 2008, l’organització va atemptar directament contra el cor de la vida social del clan, al club marítim de l’Abra, a Getxo. I amb aquest eren sis els cotxes bomba que havien esclatat en tan sols vuit anys al barri de Neguri i Las Arenas. El primer d’aquests atemptats va tenir lloc el 25 de juny del 2000 al carrer Manuel Smith amb un cotxe bomba estacionat davant del xalet d’un membre de la família Delclaux, un altre cognom clàssic vinculat als de Neguri. Divuit anys abans, el 1982, va ser segrestat per ETA i posteriorment alliberat després del pagament d’un rescat, el germà de Friedrich, José Lipperheide.

“En certa manera comparteixo la percepció que el fet que algunes persones fossin objectiu o fins i tot víctimes d’ETA ha ajudat a no aprofundir o a no investigar-ne el passat, però crec que això va molt més enllà”, assegura el diputat d’EH-Bildu, Jon Iñarritu. “Que tinguessin una vinculació amb el nazisme deriva també del fet que estiguessin a prop del poder franquista i a causa del mite de la transició exemplar i pacífica, molts d’ells es van aixecar de la nit al dia després de la mort del dictador convertits en demòcrates amb pedigrí. Continuaven sent influents, especialment, en l’economia. I això va contribuir al fet que no es volgués burxar en els orígens de totes aquestes grans dinasties de renom relacionades amb la dictadura [i el Tercer Reich] o que es fes d’una forma molt parcial. Va passar a Euskadi però també a Espanya”.

Jon Iñarritu / E.N.

Iñarritu és de l’opinió que les empreses i els descendents dels personatges relacionats amb l’Alemanya nazi haurien, de forma prioritària, d’aclarir aquests vincles. “Certament, els responsables directes d’aquestes activitats, que van grimpar amb els nazis, ja no són vius. Però sí que ho estan els hereus, tant en la política com en l’economia. No sé fins a quin punt són directament responsables d’alguna cosa, més enllà d’haver heretat, però tot i així, crec que les societats i les companyies que van comerciar i van col·laborar amb els nazis haurien d’entonar un mea culpa, tal com s’ha fet a Alemanya. I de la mateixa manera haurien de procedir les que es van fer d’or amb els béns expropiats pel franquisme, les que van utilitzar mà d’obra esclava republicana —a casa meva tinc el cas proper del meu avi— i, en general, totes les vinculades amb la dictadura”.

“Pel que fa als bancs de Biscaia i de Bilbao, tots dos van evolucionar fins a fusionar-se i convertir-se en el que avui dia és el BBVA. En nom de la transparència i per una qüestió de reparació històrica i de justícia, tanmateix haurien d’obrir els arxius i aclarir les relacions amb el Tercer Reich”, afegeix el diputat. “Durant el procés d’industrialització basca del segle XIX, grans famílies van fer abundants fortunes i es van establir en el marge dret de la ria, a Getxo, i més especialment a Neguri. Cal tenir en compte que les grans zones d’industrialització van ser Catalunya i Euskal Herria, així que no resulta sorprenent que aquells membres de la burgesia que tenien relació amb Alemanya o Àustria utilitzessin aquests vincles per fer negocis amb Berlín o per promoure les idees abjectes del nazisme en el clima propici del franquisme. Després de la Guerra Civil, els qui no simpatitzaven amb el règim se’n van anar a l’exili, però la resta va grimpar i molts encara conserven poder. És cert que ja no viuen a Bizkaia, sinó que se’ls troba, sobretot, en llocs com Madrid, Marsella o Londres”. El diputat de Bildu creu que ni tan sols la societat basca coneix bé el passat nazi d’aquestes famílies, fora dels restringits cercles polítics i acadèmics.

Crims impunes

Segons el parer de l’historiador Xabier Irujo, president del Centre d’Estudis Bascos a Reno (Nevada, Estats Units), la vinculació amb el Tercer Reich de certs bancs i certa burgesia basca són episodis de la història encara inexplorats. “No es va fer justícia al seu dia ni tan sols a Alemanya i dubto que se’n faci mai, però l’única forma de reparació on podem aferrar-nos és la recuperació de la memòria històrica. Per suposadíssim que el BBVA hauria de demanar perdó per les activitats comercials del passat. A Alemanya hi ha encara un munt d’empreses que van col·laborar amb l’Eix, ésclar que algunes van haver de respondre a Nuremberg i altres moments històrics. És veritat que allò va ser simbòlic i es va jutjar una insignificant minoria d’implicats. Fora d’això, la majoria de les conegudes van col·laborar amb Hitler. Parlo de Mercedes Benz, Bayer, Hugo Boss, Opel, Audi o tantes d’altres. La societat que va fabricar els forns d’Auschwitz estava oberta fins fa cinc o sis anys, però va abonar reparacions. Aquí, les empreses no només es van lucrar comerciant durant la guerra, sinó gràcies als espolis. I entre ells, els mateixos bancs. Conec bons exemples d’això en la meva família”.

El besavi de Xabier va ser el navarrès Manuel de Irujo Ollo, diputat del PNB i ministre amb els governs de Largo Caballero i de Negrín durant la Segona República. Després de la Guerra Civil Espanyola es va exiliar al Regne Unit. “A tots els germans els van posar a la presó i a algun d’ells fins i tot el van condemnar a mort“, precisa l’historiador. “El que feien era embargar-los i treure a subhasta els béns robats. Fins i tot no fa gaire, els documents judicials d’aquests processos eren sota cadenat, però recentment, almenys, a Navarra, han sortit a la llum i, amb ells, han aparegut llibres. A l’inventari que van fer de la farmàcia que van robar al meu avi van incloure-hi fins i tot un tub de pasta de dents obert. Qui o quins aconseguien aquestes propietats? Les classes mitjanes no podien permetre-s’ho així que, en la majoria dels casos, eren grans empreses. I a mi no em sorprendria que entre elles hi hagués els bancs que van donar lloc al BBV i que, com en el cas del Biscaia, formaven part d’aquest ordit de negocis de franquistes i nazis”.

“Una de les fórmules dels nazis per a l’evasió de capital pot ser denominada ‘exportació d’experts tècnics’. Els alemanys ja tenien les connexions necessàries amb el Banc Alemany Transatlàntic d’Espanya i durant 1942 van convertir totes les possessions en accions i títols estrangers enviant-los a Espanya i invertint-los en préstecs als següents bancs: Banc de Biscaia, Banc Hispanoamericà, Banc Exterior de Crèdit i Banc Urquijo Català”, pot llegir-se en un altre document dels serveis secrets dels Aliats datat a Tànger el 25 d’abril de 1946 (Document2).

DOCUMENTO02
DOCUMENT2 desclassificat EUA

El text porta per títol Capital enemic ocult a Espanya i prossegueix d’aquesta manera: “El Banc Alemany Transatlàntic d’Espanya era el canal de totes les transferències de patents i capitals de la indústria automotriu alemanya: Daimler, Opel, Mercedes Benz, etc. Hi havia un grup que s’ocupava especialment de les patents de màquines per a la indústria tèxtil. És a dir, es va formar una societat de cartera i tenia l’oficina principal a Düsseldorf. Els patrons d’aquest grup són industrials catalans i bilbaïns que es fan passar per refugiats o tenen passaport espanyol”.

El Nacional ha identificat almenys uns altres dotze documents desclassificats més que proporcionen proves i indicis consistents de la col·laboració amb el Tercer Reich durant la Segona Guerra Mundial dels responsables del Banc de Biscaia i de Bilbao. Els mateixos Aliats tenien problemes sovint per desentranyar les veritables relacions d’aquests i altres bancs amb l’embolic d’empreses i societats ordit a Espanya pels nazis per ocultar les activitats. “En l’intent d’aclarir l’informe, s’utilitza un diagrama a la pàgina onze, que es creu que simplifica massa les relacions molt complexes entre Farben, Unicolor, Sefanitro i Unquinesa i, per tant, distorsiona la situació real”, s’afirma en un altre document desclassificat fa deu anys (Document5).

DOCUMENTO05
Document5 desclassificat EUA

“Dit això, parlar del “control” d’IG Farben sobre Sefanitro i Unquinesa és excessiu perquè l’evidència acumulada fins ara mostra col·laboració entre Farben i les corporacions espanyoles, però poc més que això. Unicolor és accionista d’Unquinesa però no s’ha demostrat que hi tingui una participació financera majoritària. També s’informa que són accionistes el Banc de Biscaia, el Banc Espanyol de Crèdit i Lipperheide i Guzmán. Sefanitro té un extens contracte amb IG Farben però dir que Farben controla la Corporació Espanyola és ambigu i possiblement no sigui cert. Els accionistes, segons l’Ambaixada, són Alts Forns de Biscaia, el Banc de Bilbao, el Banc de Biscaia i el Banc Urquijo”.

Consultats sobre aquests suposats vincles amb el nazisme, fonts del BBVA han assenyalat a El Nacional: “No tenim d’informació, donat el temps que ha transcorregut. Que si no tenim arxius? No tenim més informació”.

A la fotografia principal, Adolf Hitler i Francisco Franco a l’estació de tren d’Hendaia, a Euskadi Nord / Arxiu

Ferran Barber és un periodista independent d’investigació especialitzat en conflictes internacionals i assumptes socials.

https://www.elnacional.cat/ca/politica/bbva-demanar-perdo-nazis-jueus-victimes-mauthausen_872772_102.html

La teranyina global de l’extrema dreta

El rus Alexander Dugin, líder del Moviment Eurasiàtic Internacional, en una cerimònia de dol per la seva filla. MAXIM SHIPENKOV / EFE

El nom d’Aleksandr Dugin, fins a l’atemptat que va matar dissabte la seva filla, només sonava als especialistes, als que segueixen a fons l’actualitat internacional i a extremistes de dretes. Ideòleg de l’anomenada quarta teoria política –a la pràctica, una actualització més del feixisme–, fundador amb Eduard Limónov del Partit Nacional Bolxevic i admirador confés del tradicionalista i esoterista antisemita Julius Evola, Dugin ha estat un dels inspiradors de la política expansionista de Vladímir Putin. És un d’aquests pensadors amb els quals el Kremlin actual se sent còmode i, per tant, una demostració més que el govern rus és capaç d’assimilar i acollir l’extrema dreta i fins i tot teòrics del neofeixisme sense cap mena de problema. Encara que és difícil determinar el grau d’influència de Dugin a l’entorn de Putin, el seu llibre Fonaments de geopolítica és el tractat més influent en l’exèrcit, la policia i les elits estatals russes des de l’enfonsament de l’URSS.

https://www.ara.cat/editorial/aleksandr-dugin-teranyina-global-extrema-dreta-editorial-diari-ara-24-agost-2022_129_4468839.html