Category Archives: Història

Estado-Cloaca, Estado Neofranquista

Antonio García Ferreras y Juan Luis Cebrián

Que no falte el contexto
Vamos a ir por partes para que Ana Pastor no pueda alegar que falta contexto.

Gracias a Francisco de Goya y Lucientes cualquier visitante del Museo del Prado podrá apreciar en su “Familia de Carlos IV” algunos rasgos borbónicos característicos y repetitivos; entre otros, sus mutuas y entrecruzadas deslealtades e infidelidades. Además de un gran pintor, también fue un excelente Grabador y a él se debe, entre otras series, la dedicada a las salvajadas y los crímenes de unos y otros, los “desastres de la Guerra”. Murió en el exilio.

Por el contrario, el más popular Grabador del siglo XXI, José Manuel Villarejo Pérez, una excelente síntesis goyesca, un artista de los pies a la cabeza, sí que es un esforzado hijo del Reino de España; y no merece morir en el exilio. El genio esta vez ha resultado ser un policía español y patriótico. A pelo y con una Grabadora ha construido un cuadro irrebatible de la Corte de Juan Carlos I y Felipe VI, de la maquinaria de su Estado y el botín de sus miserias.

Él debe estar convencido que merece medallas y reconocimiento por los innumerables servicios prestados a la patria, pero se ha pasado cuatro años provisionales en el trullo y sigue metido en juicios. Pero igual le caen por las escaleras, porque en los Puestos de Mando andan, pero muy mucho, mosqueados ante el reparto por todas partes de copias de sus innumerables grabaciones. Ya advirtió que podía hacer mucho daño al Estado.

La “obra de arte” de Villarejo es de una obscenidad difícil de superar. Muestra y demuestra la articulación de la maquinaria del Estado encargada de la Guerra Sucia, y que ha resultado ser prácticamente todo el Estado. Policías, agentes secretos, políticos, jueces y fiscales, altos funcionarios del Estado, periodistas y medios de comunicación, poderosos empresarios… Cada uno en su rol, cada objetico sus procedimientos, cada etapa una misión. No se trata de las Cloacas del Estado, es el Estado-Cloaca. Y viene de muy lejos…

Un poco más de contexto. Medios de comunicación y periodistas.
Los que se deben estar forrando son los de las mensajerías, con tanto reparto de cintas. Recuerdo aquella masiva distribución de videos con la Exuperancia Rapú y su intrépido galán y periodista en plena faena, aquel que montaba dossiers contra todo el mundo; y si no te dedicaba uno es que no eras nadie. Pedro J. Ramírez fue, entre otras cosas, una pieza clave en aquello conocido como Sindicato del Crimen; un colectivo, y no solo periodistas, haciendo todas las maldades posibles (según lo reconoció en 1998 Luís María Anson (que ya venía de conspirar contra Adolfo Suárez) para echar del gobierno a los socialistas. Según algunas fuentes, eran expertos en juguetear (para decirlo finamente) con los dineros de la publicidad, de los negocios y de las reputaciones O sea que lo de Inda, Ferreras y Etc. viene de muy antiguo.

Mucho más contexto
Anson lo reconoció 9 años después del cese de Pedro J. Ramírez de la dirección de Diario 16. En aquella fecha andaba Ramírez buscando cómo echar al propietario y dando palos día sí, día también, al gobierno de Felipe González con todo lo que podía: Amedo, los Gal y la gota que quizá colmó el vaso de Juan Tomás de Sala, el editorial mofándose del ministro Semprún y llamándole “capullo”. Diario 16, tocado y hundido.

La operación de El Mundo a finales de 1989, el nuevo periódico de Ramírez, tiene su cosa. Hace ya algunos años se publicó un estudio que mostraba cómo sus lectores iniciales (captados de Diario 16) se posicionaban en la izquierda moderada. Tiempo después se ubicaban en la derecha. La persecución mediática al gobierno socialista no fomentó una audiencia más crítica, en busca de una nueva izquierda alejada de la “beatiful people”, de la guerra sucia, de las puertas giratorias y de sus contradicciones entre discurso y práctica. Provocó el descredito del PSOE y el final de un ensueño; y propició el desplazamiento de una parte de su electorado hacia un “marco mental” más conservador. Empezó en Diario 16 y culminó con El Mundo. Puro y exitoso “pastoreo” sociopolítico.

Contexto y texto
No fue el único caso de “pastoreo”. Ni mucho menos. Hay que reivindicar una operación más sutil. Más fundacional. La que nace en las cloacas periodísticas del franquismo que apadrinarán y ayudarán a alumbrar la Operación Transición Política y el Régimen del 78. Cloacas exquisitamente blanqueadas. Como solo se puede hacerse desde los salones del Poder. Los salones donde los Aporreadores de una generación transmiten a sus vástagos el Cuarto Poder Aporreador. O sea, desde “la ley a la ley” y desde el puesto de mando al puesto de mando.

Érase una vez, un periódico órgano del partido fascista español. Se llamaba Arriba. También, había un órgano de los Sindicatos fascistas españoles. Diario Pueblo, se llamaba; sutil ironía. Había mucho más, pero con estas dos cloacas bastará. Al frente de Arriba, Vicente Cebrián. En el de Pueblo, Emilio Romero. Además de compartir afinidades ideológicas, ambos eran muy buenos e íntimos amigos. El vástago llamado a recoger uno de los testigos sería Juan Luis Cebrián. Con 19 años ya era redactor jefe en Pueblo y muy poco después ocupaba su subdirección. En 1974 y con 30 años, es jefe de los servicios informativos de Radio Televisión Española.

Una carrera tan meteórica presagiaba un destino fulgurante y exclusivo: ser cofundador y primer director de El Pais. Así nace un nuevo periódico (4 de mayo de 1976) que, seis meses después de la muerte de Franco y autorizado por el fascista Arias Navarro (Carnicerito de Málaga por sus fechorías durante la guerra civil), se presentaba en sociedad con el propósito de posicionarse como el medio escrito de referencia para el antifranquismo y el izquierdismo. Y con un objetivo estratégico inmediato, contribuir al éxito de la operación de los franquistas reformistas en prejuicio de la ruptura democrática. Justificar la rendición. Misión: hacer creíble y deseable entre los antifranquistas el proyecto de Adolfo Suárez y colaborar, sobre todo en una segunda fase, en la creación del liderazgo de Felipe González, un “reformista” ejemplar. El resto de los periódicos, con muy escasas excepciones, ya estaban bajo el control de los Medios de Comunicación del Estado o de los propietarios privados fieles colaboradores de la dictadura. RTVE cumplió también su papel.

Las elecciones de 15 de junio de 1977 (las primeras en 40 años) eran importantísimas por razones obvias. En una Tribuna de El Pais de tres días antes, Juan Luis Cebrián reconocía:

“EL PAIS, a decir verdad, ni siquiera ha sido un diario de oposición. Ha colaborado con el poder hasta donde dignamente ha sido posible, no en la ocultación de informaciones – cosa que el poder hubiera deseado -, pero sí en la moderación de pareceres y actitudes”.

Y en el mismo texto lanzaba dardos, siempre sutiles, acusando a algunas izquierdas de modales “fascistas”: “La reacción de algunos partidos de izquierda a los editoriales recientes de nuestro periódico, nada tiene que envidiar en modales a la de ilustres colaboradores de la dictadura” ¿Se estaba refiriendo a los modales de su propio padre, que conocía a la perfección?

Por situar el contexto. Cebrián se estaba defendiendo de las críticas por un reportaje que su diario había dedicado a Adolfo Suárez: “Yo no digo que un reportaje a color de Suárez en un diario de gran circulación no le pueda favorecer…”

Todo parece indicar que Suárez había tocado a rebato. Según el semanario Cambio 16 que apareció el 1 de junio, “El presidente Suárez, relegado a un segundo término en la campaña electoral, ha decidido iniciar contactos privados con la prensa, por medio de reuniones semanales con destacados periodistas en el Palacio de la Moncloa. A Suárez le preocupa la pérdida de imagen que pudiera estar sufriendo mientras periódicos y revistas dedican grandes titulares a políticos de partidos adversarios de la Unión del Centro Democrático”. Diríase que el reportaje a color publicado tendría algo ver. Tal vez también tendría que ver que el mismo día que se publicaba esa información de Cambio 16, el editorial de El Pais (diario independiente de la mañana) decía: “El PSOE se verá ante la grave responsabilidad de administrar un resultado electoral que no es seguro sea capaz de digerir”. Y añade: El PSOE seguirá siendo un carrusel de verbalismo revolucionario y de hechos moderados”. Además, les acusa de “una verdadera crisis de identidad”. Todo eso en puertas de unas elecciones decisivas para consolidar la Monarquía y el proyecto reformista; y frustrar definitivamente la “ruptura democrática”. Y el día después, en su Tribuna, Cebrián reclama un pacto nacional: “Habrá que comenzar por arriba: estableciendo las bases constitucionales de una Monarquía…” Blanco y en vidrio.

El gran pacto de los Cebrianes. La prensa del franquismo (el padre) y la nueva prensa de la democracia (el hijo). La metáfora explícita del Pacto de las Familias. Controlando el Castillo de Naipes. Una clave sobre la que deberemos volver más adelante.

La “misión” del diario del grupo PRISA ha ido adoptándose al compás de los acontecimientos. El modelo bipartidista del Régimen del 78 corrió algún peligro cuando irrumpió un nuevo diario impreso en papel, Público (muy bien recibido por la audiencia), porque amenazaba la “moderación” del partido socialista y del electorado de izquierdas. El Pais se alzó frente al “fuego cruzado”.

Más tarde, la cristalización de un nuevo proyecto político, Podemos, y su posible sorpasso al PSOE pronosticado por las encuestas, movilizó a El País del director Antonio Caño, tanto como cualquiera de los otros Medios de las Cloacas. Tas solo lo hizo con mayor sutileza.

Y es que El País siempre ha estado donde se le necesitaba; en primera línea contra la izquierda no domesticada y contra el independentismo catalán. Exactamente los objetivos estratégicos del Reino de España que nació para matar el 18 de julio de 1936. (En este artículo que publiqué hace ya algunos años pueden seguirse muchas de las piezas del puzle fundacional franquista); y siempre a favor de la Monarquía y del Régimen del 78, demostrando su lealtad con los silencios (cómplices) durante décadas sobre la corrupción en la cúspide del Estado, la guerra sucia, la práctica de torturas y los muchos chanchullos…

Durante la llamada Transición, una etapa que debería denominarse la “Adaptación”, la mayor parte del resto de los medios de comunicación, eran propiedad del Estado o estaban a su servicio. Cumplieron con las instrucciones del Gobierno. Estaban acostumbrados. Durante 40 años habían formado parte del aparato ideológico del franquismo, en amigable camaradería con el partido único (FET y de las JONS-Movimiento Nacional), la Iglesia Católica y el sistema educativo. Por cierto y no en balde, la Iglesia ha continuado controlando a cientos de miles de alumnos a través de sus 2.400 colegios concertados en los que continúan adoctrinando con los más de 4.000 millones de euros anuales que reciben del actual Estado “laico”; una Iglesia que se proyecta también en los medios a través de la COPE y 13TV, donde no dan respiro a la izquierda ni al independentismo. Podríamos añadir sus homilías, hojas parroquiales y declaraciones de la jerarquía. Todo por la Patria. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los medios han seguido en la tarea durante los últimos 45 años.

El Estado-Cloaca
Las cloacas no solo utilizan periodistas y medios. Una inestimable aportación de las cintas de Villarejo (rindamos homenaje también a los Papeles de Bárcenas) es que está dibujando el funcionamiento de los elementos de la maquinaria y su ensamblaje. Cloacas, a fin de cuentas, aunque no siempre ni todos se ensucien directamente las manos. Su larga continuidad y la diversidad funcional de sus partícipes demuestra el carácter sistémico de las Cloacas, de su lógica constitutiva, de la naturaleza del Estado-Cloaca. En su origen, el Régimen del 18 de julio, un Estado-Cloaca, que también fue un Estado-Mafia.

El Reino de España es una estructura estatal, con sus cloacas “sucias” y sus cloacas “limpias” bien coordinadas, creada al servicio de unas élites que llevan ejerciendo el poder desde hace mucho tiempo.

Continuará, porque nos queda mucho texto y mucho contexto. Los que puedan, disfruten de un buen verano.

Al sur de la frontera

Documental producido y dirigido por Oliver Stone, realizado en 5 países de Latinoamérica con entrevistas a ex y actuales presidentes, tales como Hugo Chavez, Lula da Silva, Cristina Fernandez de Kirchner, Rafael Correa, Evo Morales, Néstor Kirchner, etc.

La cinta examina asimismo las políticas económicas de libre mercado favorecidas por los gobiernos de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional durante los últimos años, y cómo estas han favorecido las grandes disparidades económicas de los países latinoamericanos.

Sugiere asimismo que la colapso del peso argentino en 2001, junto a las sospechas de los planes de erradicación de narcóticos y el descontento por la venta de los recursos naturales a las multinacionales, también han contribuido en la región al ascenso de líderes socialistas y socialdemócratas.

La Barcelona o la societat amnèsica

L’Ajuntament de Barcelona va convocar una festassa, amenitzada per Comediants, per celebrar la retirada de l’estàtua de l’empresari, mecenes i primer marquès de Comillas, Antonio López y López (1817-1883), un català, amb orígens càntabres, que es va fer ric amb el comerç d’esclaus. Van acudir a la festa un miler de persones, incloent-hi un munt de nens que xalaven amb els números de circ, els tallers de plastilina, la xocolatada i la música d’Always Drinking Marching Band i del grup africà Djilandiang.

Festa per la retirada de l’estàtua d’Antonio López

Abans que una grua retirés l’estàtua del gran sòcol —el qual, per cert, continua al mateix lloc sense que n’hagin retirat unes al·legories més aviat sospitoses ni el nom de qui el coronava—, el cel de Barcelona va retronar amb els habituals focs artificials. La fanfàrria mediterrània de petards i festa provoca sempre l’admiració de grans i petits. Va ser un acte d’exorcisme com és degut. A falta de polítiques públiques de veritat, Barcelona en Comú sobreviu amb el recurs d’exalçar els simbolismes. Digueu-me quin biaix tenen els cerimonials simbòlics i us diré de quin peu calcen els que els organitzen.

L’estàtua-retrat en bronze d’Antonio López va ser esculpida per Venanci Vallmitjana i es va inaugurar el 13 de setembre del 1884. El 26 d’agost de 1936, l’estàtua va ser enderrocada per primera vegada i el bronze va ser destinat a les indústries de guerra. Acabada la Guerra Civil, Frederic Marès, diguem-ne un reputat escultor del règim, va refer el monument però va utilitzar pedra en lloc de bronze per a l’estàtua principal.

Tot això ho va explicar la meva amiga Judit Subirachs i Burgaya en un llibre excel·lent: L’escultura del segle XIX a Catalunya (1994). En repassar-lo m’he refermat en la idea que allò que està matant les ciutats és l’exhibició descarada de la ignorància, de la uniformització ahistòrica, que converteix els centres urbans en centres comercials a l’aire lliure sense ressaltar el que tenen d’històric els edificis que alberguen les grans i idèntiques marques que un transeünt pot trobar a Barcelona, a París o a Budapest. Als nens els enganyem amb llepolies en comptes d’ensenyar-los a gaudir de la ciutat històrica.

De l’ànima profunda d’una urbs que, com no podria ser d’una altra  manera, és feta amb retalls del passat que se superposen. Personalment, per exemple, em fascinava que l’estàtua del negrer i fundador de la Transmediterrània estigues a tocar, gairebé davant per davant, de Barcelona Head, l’escultura de grans dimensions de l’artista gràfic i escultor nord-americà Roy Lichtenstein, realitzada en col·laboració amb l’escultor extremeny Diego Delgado Rajado, i que es va instal·lar al moll de la fusta amb motiu dels Jocs Olímpics del 92. L’art públic urbà hauria d’adquirir la categoria dels estrats geològics i esdevenir la mesura del temps d’una ciutat.

Barcelona és, sobretot, un museu a l’aire lliure del segle XIX, amb illes setcentistes o gòtiques que en reforcen el sentit històric. Només caldria ajudar a interpretar-lo. Cluquin els ulls i imaginin-se que arrenquen a caminar des del carrer dels Montcada fins a l’estació de França, passant pel Born. En un espai tan reduït com aquest, s’hi condensa la història de la Catalunya medieval, moderna i contemporània. Una vegada vaig acompanyar uns amics japonesos a visitar les restes del Born. En van quedar admirats. Però el que més em va sorprendre va ser que, alçant la mirada cap amunt, va i em diuen: “El que ens agrada molt és l’edifici que han construït per preservar el jaciment”. Vaig quedar astorat. Va ser llavors que se’n va acudir que calia musegrafiar millor la ciutat. De passada ens estalviaríem els debats estèrils sobre la idoneïtat d’haver recuperat les restes del barri que va ser destruït per la repressió posterior al 1714. El Born no és un santuari nacionalista. És l’explicació més o menys ben resolta de la història d’una ciutat i té un aire, sense ser ben bé el mateix, del Covern Garden de Londres.

Els proposo un d’aquests itineraris imaginats. Baixin des de l’Arc de Triomf pel passeig de Lluís Companys (abans Saló de Sant Joan i durant la República de Fermín Galán i en època de Franco de Víctor Pradera), fins a les estàtues de l’alcalde Rius i Taulet (de Manel Fuxà i Pere Falqués 1897-1901), impulsor de l’Exposició Universal de 1888; de Roger de Llúria (de Josep Reynés 1885) i del pintor Antoni Viladomat (de Torquat Tasso 1888). Contemplin entretant l’estàtua de Pau Claris —deguda a Rafael Atché el 1917, retirada el 1939 i reinstal·lada el 1977—, i l’actual seu del Tribunal de Justícia, que es va començar a construir el 1887 i no es va inaugurar fins al 1908. L’estil de l’edifici és força eclèctic i en van ser responsables els arquitectes Enric Sagnier i Villavecchia i Josep Domènech i Estapà.

El conjunt contrasta amb l’estil modernista dels fanals del passeig, dissenyats per Pere Falqués, que són com guardians en la nit. Després entrin a la Ciutadella i topin amb l’estàtua eqüestre del general Prim (1887), obra de Lluís Puiggener, i facin un tomb pel parc, avui seu del Parlament, però que al segle XVIII es va concebre com un fortí, i el 1888 va acollir l’Exposició Universal. Ara té un aire de decadència impropi del que hauria de ser l’entorn de la seu de la sobirania popular. Des d’allí poden encarar l’avinguda del Marquès de l’Argentera (abans d’Eduard Maristany) i triar quin dels dos grans edificis d’arquitectura de ferro volen contemplar: el mercat del Born (ideat per Josep Fontserè i l’enginyer Josep Cornet i Mas, 1876) o bé l’estació de França (de Pedro de Muguruza, Raimon Duran i Reynals i Andreu Montaner i Serra, 1924-29).

Poden continuar avinguda avall cap al monument dedicat a Colom —un conjunt de ferro i pedra concebut el 1888 per Gaietà Buïgas i Monravà, que també caldria retirar si seguíssim la lògica d’Ada Colau—, i entretenir-se al Pla de Palau amb la Font del Geni Català (de Fausto Baratta i Francesc Daniel Molina, 1856) i els frisos dels porxos d’En Xifré, en un dels edificis més moderns de la seva època (1836-1840), del qual fins i tot es diu que va ser dels primers a tenir aigua corrent. És on hi ha el Restaurant 7 Portes.

Després podem passar per la plaça del duc Medinaceli, on hi ha la font-monument dedicada a l’almirall de l’armada medieval catalana Galceran Marquet, erigida el 1851, i explicar allà mateix els efectes de la desamortització eclesiàstica de 1835, que va afectar el primer establiment de l’orde franciscà, el convent de Sant Francesc, construït al segle XIII i enderrocat el 1836. On hi havia el convent ara hi ha la seu de la CNT. Paradoxes del temps. Els quadres de l’antic convent framenor van ser retirats per la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi abans de l’enderrocament i avui s’exposen al Museu Nacional d’Art de Catalunya. No hi ha res que ho indiqui.

Quan encara amb els ulls closos arribin a l’alçada de la Porta de la Pau, posin-se d’esquena al mar i busquin al començament de la Rambla, a mà dreta, l’Al·legoria del Comerç i de la Indústria (de Venanci i Agapit Vallmitjana, 1858-59) en una porta, ara inutilitzada, del lateral del Departament de Cultura, que abans donava entrada a l’antic Banc de Barcelona. Quin itinerari més bonic i ple d’història, oi?

Ara, però, si vull explicar als meus amics estrangers que Catalunya també havia estat un país esclavista, els hauré d’ensenyar una postal del monument d’Antonio López que ha estat retirat absurdament. Qui vulgui comparar el significat d’aquesta estàtua amb la polèmica i els disturbis generats per la retirada de l’estàtua del general Robert E. Lee a Charlottesville, senzillament fa demagògia.

És impensable que a Barcelona algú s’atrevís a convocar una manifestació supremacista als peus del negrer català, com sí que va passar amb els nostàlgics confederats nord-americans. Les accions polítiques han de guardar proporció amb el context on es donen i al dany o al benefici que provoquen.

David Rieff, un reconegut historiador i reporter nord-americà, fa temps va publicar dos llibres, Against Remembrance (2011) i In Praise of Forgetting (2016), tot i que el segon és una ampliació del primer, amb capítols idèntics entre l’un i l’altre. Aquest veterà corresponsal de guerra, fill de la gran Susan Sontag, és al·lèrgic al culte del passat. Arran d’haver palpat l’horror des d’inferns tan diversos com ara Irlanda del Nord, Bòsnia, Rwanda, Libèria, Sierra Leone o Kosova, ha fet seu un consell de Philip Roth: “recorda oblidar”. Les reflexions de Rieff no són fetes a la babalà. Escriu que al principi acceptava acríticament la cèlebre frase de l’assagista i filòsof hispano-nord-americà George Santayana (va néixer a Madrid el 1863 i va morir a Roma el 1952): “Aquells que no poden recordar el passat estan condemnats a repetir-lo”. Però el seu entusiasme memorialista va anar minvant amb l’impacte sobre seu de l’horror que diu així: “En tots aquests llocs [on va fer cròniques dels conflictes] vaig poder veure els efectes nefasts de l’ús de la memòria com a arma de guerra”. La memòria pot ser, certament, una arma llancívola perquè es basa en la regla, sempre arbitrària, de tants caps, tants barrets.

El temps tot ho cura, però. Almenys això diuen, sobretot si fem ús de la història i ens oblidem de la memòria, que n’és l’abús, perquè engalipa més que no pas explica. Recordar és un acte ètic, si es vol. I de vegades és necessari, sempre que no esdevingui un acte de fe. La política barrejada amb la religió, que és el que són les ideologies totalistes, és molt perillosa. La història és una altra cosa, atès que és font de coneixement i es construeix amb dades i no pas amb percepcions o opinions preconcebudes.

Historiar una ciutat és omplir-la de vida. És recrear-la i modificar-la alhora, perquè està feta amb les capes del temps. És un espai viscut. Només cal explicar-lo, com l’exercici que acabo de fer aquí. Gerardo Pisarello, doctor en Dret i tinent d’Alcalde de l’Ajuntament de Barcelona, va insistir a dir durant la festa de celebració de la retirada de l’estàtua d’Antonio López que aquella decisió era “un acte de reparació. El colonialisme i l’esclavatge són els pitjors productes de l’espècie humana”. Oh, i tant! Però la història no és cap judici sumaríssim. Reparar i recordar és possible. En canvi, fomentar l’amnèsia ciutadana converteix les ciutats en un geriàtric ple de malalts d’Alzheimer o en una guarderia de pàrvuls permanents. Els il·luminats que creuen tenir visions celestes de la vida així ho voldrien.

Publicat a elnacional.cat, 19/03/2018

Apàtrides de Bielorússia per lluitar contra l’última dictadura d’Europa

Lukaixenko imposa una llei per deixar sense nacionalitat els opositors bielorussos a la diàspora

Dones bieloruses que es quedaran sense pasaport
Alena Turava, Ana Mikalitxik i Margarita Yarmats. PAU DE LA CALLE

Oposar-se a l’últim dictador d’Europa es paga car. El règim d’Aleksandr Lukaixenko, que va ofegar les protestes prodemocràtiques de l’agost del 2020 amb el suport decisiu de Vladímir Putin, ara ataca la diàspora. Les dones i homes bielorussos que l’han denunciat a fora de les fronteres del país s’arrisquen a perdre la nacionalitat i quedar com a apàtrides. És el cas de l’Alena, l’Anna i la Margarita, de l’Associació Razam de Bielorussos a Catalunya.

“Apàtrides… sona molt fort”, reflexiona Alena Turava, presidenta de l’associació: “Almenys tenir un país que et reconegui, no?” Aquesta guia turística de 48 anys i les seves companyes -la majoria dones- no van dubtar ni un minut quan van veure desenes de milers de persones als carrers de Minsk denunciant el frau electoral massiu de fa dos estius: Lukaixenko, després de 26 anys al poder, s’havia proclamat guanyador de les eleccions amb un resultat oficial de més del 80% dels vots que ningú es creia. Com que no té la nacionalitat espanyola i no la podrà obtenir fins d’aquí dos anys, si els tribunals bielorussos la condemnen es quedarà sense passaport, de manera que no podrà sortir fora de l’estat espanyol. I si la situació s’allarga tindrà problemes per renovar la targeta de residència a Espanya, un tràmit que requereix un passaport en vigor.

 

L’Alena, l’Anna i la Margarita, tres bielorusses opositores que viuen a Catalunya en un moment de l’entrevista PAU DE LA CALLE
El president rus Vladímir Putin i el president bielorús Aleksandr Lukaixenko amb el responsable de Roscosmos, Dmitri Rogozin DPA/ EUROPA PRESS

Els familiars de Turava a Bielorússia han estat interrogats pel totpoderós KGB -Bielorússia, que es va independitzar de l’antiga URSS el 1991, ni tan sols es va molestar a canviar el nom dels temuts serveis secrets del Kremlin-. Els van preguntar per les seves activitats a Barcelona. “Totes les nostres denúncies sempre han estat públiques, les hem difós a les xarxes socials”, recorda. Es van manifestar davant el consolat bielorús a la rambla de Catalunya fins que el cònsol honorari va plegar, van protestar en una fira a Lleida contra els plans per comprar autobusos elèctrics a una fàbrica estatal de Minsk i van posar el crit al cel quan van saber que un partit de matriu estalinista a Catalunya promovia l’agermanament d’Amposta amb una ciutat industrial bielorussa. La diàspora també s’ha mobilitzat contra la invasió d’Ucraïna i tem que Putin es cobri els favors prestats a Lukaixenko arrossegant el seu país a una guerra que “a Bielorússia ningú vol”, assegura l’activista.

Acusats d'”extremisme”

El règim de Lukaixenko reprimeix sistemàticament tota forma de dissidència i segons els organismes de drets humans hi ha uns 1.500 presoners polítics al país. Ara li toca el torn a l’oposició a fora. El 21 de desembre el Parlament bielorús va aprovar canvis a la llei de ciutadania perquè els dissidents que viuen fora del país i que hagin estat condemnats per “participació en una organització extremista” o per “danyar greument els interessos de Bielorússia”, entre molts altres delictes, els puguin retirar la nacionalitat. Contra el que preveu el dret internacional i la mateixa Constitució del país, aquesta condemna s’aplica també als que no tenen una segona nacionalitat, de manera que a la pràctica es converteixen en apàtrides. A l’estiu s’havia modificat una altra llei per permetre jutjar la gent a l’exili en absència, mitjançant un “procediment especial”, sense que ni tan sols els siguin notificats personalment els càrrecs de què se’ls acusa. 

La de Bielorússia no és la primera dictadura que castiga els opositors a l’exili deixant-los sense nacionalitat. El règim de Franco va fer el mateix amb els republicans que els nazis havien detingut i empresonat en camps de concentració. Un tribunal de Minsk va sentenciar en absència dilluns passat a 12 anys de presó l’exnedadora olímpica Aliaksandra Herasimenia i l’activista Aleksandr Opeikin, que van ser declarats culpables d’haver atacat la seguretat nacional i haver creat una organització extremista. El seu “crim”?: haver fundat el 2020 el Fons Bielorús de Solidaritat Esportiva, una organització que ajuda els atletes del país perseguits pel règim. Fins a 14 persones més tenen procediments especials oberts, entre les quals membres del grup opositor Consell de Coordinació, els defensors dels drets humans del grup Viasna (que va ser guardonat aquest any amb el Nobel de la pau) i els promotors del grup de Telegram El llibre negre de Bielorússia, que denunciava els agents i jutges implicats en la repressió de les protestes. 

“A Bielorússia vas a la presó per un missatge a Telegram”

Com Turava, les seves companyes fa dues dècades que viuen i treballen a Catalunya i aquí han nascut els seus fills o nets, però elles mai s’havien plantejat sol·licitar la nacionalitat espanyola. “Tenia el permís de residència i mai l’havia necessitada, però quan vaig veure com actuava el règim la vaig sol·licitar al juny. Ja he fet l’examen, però ens diuen que els tràmits s’allarguen dos anys”, explica Margarita Yarmats. Ella també sap que consta a les llistes negres perquè a la seva galeria d’art va organitzar una exposició de fotografies amb el títol La revolució de Bielorússia té rostre de dona. “A Bielorússia vas a la presó només per haver rebut un missatge de Telegram que critiqui el govern”, recorda. 

L’activista bielorús Ales Bialiatski, opositor al règim i que treballa al grup Viasna, l’organització que ha guanyat el Nobel de la pau 2022. REUTERS
Maria Kolesnikova, l’opositora bielorussa que es va enfrontar a Lukaixenko i que darrerament ha tingut problemes greus de salut a la presó. RAMIL NASIBULIN/ AFP

L’Anna Mikaltxik és una administrativa de 44 anys que en fa 19 que viu a Catalunya. “Dono per fet que estic fitxada pel KGB perquè he participat en les manifestacions d’aquí a cara descoberta. El meu passaport caducarà el desembre de l’any que ve i evidentment no puc tornar a Bielorússia a renovar-lo perquè no vull acabar a la presó com molts dels nostres activistes que ara estan intentant sortir clandestinament del país”, explica. Recorda que quan l’any passat un opositor bielorús va aparèixer penjat a Polònia, ella va dir al seu marit: “Si un dia desaparec, busca’m al bosc, perquè no tinc cap altre enemic que el règim de Lukaixenko”. Però l’Anna no perd l’esperança. Assegura que “quan” caigui el règim i tinguin democràcia recuperarà la nacionalitat.

https://www.ara.cat/internacional/europa/apatrides-catalunya-lluitar-l-ultima-dictadura-d-europa_130_4587073.html

Rafael Argullol: “Crec que es pot considerar la tragèdia del món i, alhora, dir sí a la vida”

Filòsof, escriptor i catedràtic d’estètica i teoria de les arts (UPF)

El professor Rafael Argullol (Barcelona, 1949) manté la seva lúcida capacitat d’analitzar el món des de la filosofia i l’art. Aquest 2023 ho farà a través de deu llibres compilats en un volum de “preguntes bàsiques”, en diu, sobre temes com la llibertat i la veritat. La idea d’Europa, l’humanisme, l’extrema dreta i el mirall de les xarxes socials: tot alimenta el gruix d’un pensador que escriu tant a prop del soroll de l’actualitat com del silenci de la poesia.

En moments d’incertesa mirem als filòsofs a la recerca de respostes. ¿En aquest moment té més respostes o més preguntes?

— Més preguntes. Jo no em considero filòsof, em considero cercador de coneixement i de llibertat. Com diu l’etimologia de la paraula, som amants o entusiastes del coneixement, no tant posseïdors del coneixement. La nostra arma són les preguntes. Les respostes, quan hi ha respostes, són sempre provisionals, transitòries. Un ha de treballar el món de les preguntes i això ens acosta a l’art, que és un espai a través del qual l’home s’ha fet preguntes i ha donat respostes sensorials limitades a través de les obres. Però la cultura és sobretot un gran dipòsit de preguntes.

Ha estat treballant durant els últims quatre anys en un llibre que sortirà al maig.

— És un llibre molt extens, de mil pàgines, i està dividit en deu llibres. El primer es diu llibre de la veritat, el segon de la restitució, n’hi ha un de la jovialitat, de la llum, de l’afinitat, de la llibertat… Són una sèrie de preguntes que jo em faig respecte a mi i respecte a l’època que m’ha tocar viure. ¿M’he dit la veritat, he estat lliure, he restituït allò que se m’ha donat?

¿Té resposta a la pregunta de què és la veritat?

— És de les preguntes més antigues i més difícils de contestar, perquè mentim contínuament. Des que som petits ens ensenyen que l’estratègia vital per sobreviure és no afrontar les coses sempre com una veritat crua. Per tant, la vida és una indagació sobre la veritat. Als Evangelis, a la part de la passió, quan Jesucrist diu “vinc a donar testimoni de la veritat”, el prefecte romà Ponç Pilat li diu: “Què és la veritat?” I se’n va. Aquesta pregunta plana sobre els segles i sobre les diverses cultures. Crec que és important dir-li a l’ésser humà que la veritat ens permet viure la vida d’una manera més rica. Sobretot hem d’intentar no mentir-nos a nosaltres mateixos.

¿Vivim precisament en un moment en què excel·leix la mentida col·lectiva? Estic pensant en les xarxes socials.

— És un moment en què la mentida col·lectiva té un cert prestigi. La mentida col·lectiva sempre ha existit, a tots els segles, a totes les cultures, el que passa és que hi havia com una muralla davant d’aquesta mentida col·lectiva que pretenia desprestigiar-la i intentar lleis, comportaments, conductes que cerquessin la veritat. El que és peculiar i perillós és que a la nostra època hi ha una indistinció entre la veritat i la mentida, i aquesta indistinció no és penalitzada, fins i tot hi ha vegades que és elogiada i premiada.

Ara fa 30 anys que vostè va publicar El cansancio de Occidente, el diàleg amb Eugenio Trias. ¿S’ha redreçat aquest rumb?

— En alguns aspectes la situació ha variat molt, sobretot pel predomini de les noves tecnologies. L’any 92, que és l’època olímpica en què escrivim aquest llibre, hi havia l’existència d’ideologies i de tradicions culturals que llavors semblaven molt fermes i ara, en canvi, no ho semblen. Un dels fets distintius de la nostra època és com avances cap al futur sense capacitat per mirar al passat, analitzar-lo i reflexionar-hi. Es descarten molts dels exemples de la gran cultura que havien sigut fars per a l’home europeu, per a l’home occidental i per a l’home en general.

¿La incapacitat de reflexionar sobre el passat és, per tant, una incapacitat d’aprendre?

— Tenim una gran incapacitat de memòria. Cedim la memòria a la tecnologia. Moltes coses que abans sabíem de memòria ara confiem que internet ens les digui. Però no únicament cedim les dades a la tecnologia, sinó la capacitat de reflexió. Per exemple la cultura. La cultura no és una dada concreta. Si jo pregunto per Voltaire, no cal saber qui és Voltaire, es mira a internet. Si pregunto per la Il·lustració, igual. Si pregunto per la Revolució Francesa, igual. Tot això es trobarà a internet més o menys ben explicat, però el que internet no farà serà lligar Voltaire, Il·lustració i Revolució Francesa. La capacitat d’interrelació que en efecte és la cultura tenia o té un dels seus eixos principals en la memòria. Per això els grecs a la memòria, mnemòsine, la posaven com la matrona de les arts. La memòria és la capacitat d’interrelació, i això també en la nostra vida personal i col·lectiva. En el moment en què perdem la memòria de nosaltres mateixos, de la nostra vida, perdem d’alguna manera la nostra humanitat.

¿Sense memòria, capacitat de concentració ni capacitat d’interconnectar, ens aboquem a un temps de frivolitat?

— Diria de fragilitat. Una manca de defenses, una manca de capacitat de resistència, una manca de capacitat de concentració, això porta a una fragilitat. L’ésser humà està immers en una mena de tirania de l’actualitat contínua que fa que allò que avui és decisiu i molt important potser demà o demà passat ja no es considera o no existeix, i això el porta a una sensació que els seus referents són escassos, una sensació de nuesa.
És una paradoxa perquè en teoria tenim l’ésser humà més armat tecnològicament de tota la història de la condició humana, però això, al mateix temps, va acompanyat d’una nuesa espiritual i fins i tot una nuesa mental considerable.

I com evitem aquesta fragilitat o nuesa? Amb l’humanisme?

— L’humanisme que hem d’intentar ha de tenir en compte la fi de l’egocentrisme, la fi de tants prejudicis de tot tipus que tenia la nostra cultura, fins i tot és un humanisme que ha de tenir en compte que l’home no es pot considerar el centre del món en el sentit absolut, sinó que s’han de considerar tots els éssers vius, el cosmos. És a dir, d’una manera egoista no podem proclamar que l’home és el centre del món, com el vell humanisme feia.

Com accedim a aquest nou humanisme?

— Hi ha dos corrents contraposats. Aquest predomini de la tecnologia que porta potser una pèrdua de la memòria, de referents, etcètera, sembla que podria anar en contra de l’humanisme. Però en els últims 20 anys el nou humanisme ha afrontat de cara molts prejudicis que tenia el que hem anomenat civilització i cultura. En aquest sentit, les desarticulacions més o menys revolucionàries que s’estan produint a la nostra època en el terreny de la raça, del sexe, en tots els terrenys que estaven oblidats, són molt interessants per a la construcció d’un nou humanisme.

¿Aquest nou humanisme té una revolució clau en el lloc de les dones al món?

— Indubtablement és un aspecte molt important, potser el més destacat, però també és molt important la nova relació que molts proclamen amb el planeta, amb la terra, amb el cosmos, amb els animals. Jo aquest estiu he estat llegint molt Simenon, i és un escriptor molt important i molt interessant, pràcticament un Balzac del segle XX, però els prejudicis que hi ha a la narrativa de Simenon, com en tots els escriptors del segle XIX, farien que molta gent s’escandalitzés actualment. Em penedeixo d’haver llegit un 80 per cent de llibres que tenien contingut antijueu, perquè això era habitual a la historia de la cultura europea, de la mateixa manera que era habitual el contingut racista i el contingut masclista.

¿Potser ara sí que haurem d’arribar a la conclusió que, malgrat el que sembla, evolucionem?

— Per això deia que es troben dos corrents contraposats, un que ens despulla i un altre que ens vesteix de manera diferent de com anàvem. I si això passa amb una certa saviesa, ens pot ajudar en aquest nou humanisme i pot facilitar un futur per a la condició humana.

¿Aquest nou humanisme com dialoga amb una Europa en guerra?

— L’humanisme vell va dialogar sempre amb situacions de guerra. L’humanisme reneix al Renaixement amb guerres contínues. El Renaixement es fa a Florència amb la pesta negra molt recent i amb guerres i lluites contínues. Montaigne escrivia assajos meravellosos a 20 quilòmetres del front de guerra al sud de França. Aquest nou humanisme ha d’apel·lar a la no-guerra, com feia l’antic, però amb les condicions actuals. Per posar un exemple, la invasió russa d’Ucraïna és totalment injusta i injustificada, però s’ha de tenir en compte que el manteniment de la geopolítica antiga també és injust. Intentar mantenir l’OTAN com el bloc hegemònic al món xoca amb la nova realitat del món, i per això la Xina, l’Índia, etcètera, no es conformaran que les coses siguin igual que al segle XX.

Europa ha de ser un territori flexible i obert a les migracions ”

Quina és la seva idea d’Europa?

— De les idees polítiques, la que més il·lusió m’ha fet a la meva vida és la idea d’Europa, però la idea que jo tenia és la de Goethe, de Rilke, de Valéry; és a dir, d’una Europa creativa des del punt de vista espiritual i cultural. Això ha estat substituït per una Europa que està massa construïda en termes burocràtics i centralistes, i en termes, per què no dir-ho, de corrupció, com s’està veient aquests dies. L’Europa unida a la qual podem aspirar és la dels primers grans pensadors, però tenint en compte que Europa de cap manera es pot plantejar recuperar la posició colonial o neocolonial, això és obvi. Europa ha de ser un territori flexible i obert a les migracions, fins i tot per necessitats demogràfiques.

¿La seva és una visió optimista de la realitat?

— Jo soc optimista o pessimista depenent de com em va el dia des del punt de vista emocional. El primer grau de coneixement de la veritat és saber com estàs tu. Els dolors i plaers de la humanitat no deixen de ser abstractes enfront del nostre plaer i el nostre dolor. Crec que es pot ser capaç de considerar la situació tràgica del món i, alhora, voler dir sí a la vida. No únicament sobreviure sinó viure. Per això torno al començament: un ha de viure per poder viure la vida dels altres, de la mateixa manera que un ha de tenir amor propi per poder estimar.

Però vivim un auge de la ultradreta. És un fruit humà més?

— M’indigna que quan es parla de Hitler o del nazisme es digui que és una cosa inhumana… Tant de bo fos diabòlica i inhumana! El problema és que va ser humana. Jo crec que els populismes d’ultradreta actuals són la conseqüència de l’enfonsament de les ideologies il·lustrades i romàntiques en la segona meitat del segle XX. El segle XXI és bastant orfe d’ideologia i, lligat amb l’amnèsia, és molt més fàcil que surtin a l’escenari bruixots que t’ofereixin curacions i salvacions immediates.

¿Per això nosaltres som més orfes en certeses?

— Som orfes en certeses perquè les velles ideologies humanístiques creaven complicitats entre aquells que hi participaven, i nosaltres tenim la sensació de campi qui pugui. Les noves tecnologies també juguen un gran paper d’emmascarament: la gent es creu que ja està connectada, però no està connectada amb profunditat. I com a conseqüència, un dels aspectes importants de la nostra època és el sentiment de soledat, del qual se n’ha parlat força últimament.

Estem més a la intempèrie.

— Estem més a la intempèrie, sí.

https://www.ara.cat/cultura/rafael-argullol-tragedia-vida-humanisme-ultradreta-cultura_128_4583137.html

Rafael Argullol: “El hombre con miedo es proclive a creer en fanatismos”
https://www.elmundo.es/papel/cultura/2019/02/08/5c5c059afc6c83526a8b466b.html

Sixena: ferides molt obertes

L’11 de desembre del 2017, la Guàrdia Civil va ocupar el Museu de Lleida per endur-se els béns del monestir

El fotògraf Jordi V. Pou va documentar, per encàrrec del museu, tots els passos del requisament. JORDI V. POU (MUSEU DE LLEIDA

El Museu de Lleida no ha tor­nat a ser el mateix des de l’11 de desem­bre del 2017. En una Cata­lu­nya minada per l’arti­cle 155, un cen­te­nar de guàrdies civils armats van entrar al cen­tre i es van endur 44 obres ori­ginàries del mones­tir de Sixena per ordre d’un jut­jat de pri­mera instància d’Osca i d’un Íñigo Méndez de Vigo que exer­cia de con­se­ller de Cul­tura. L’ope­ració va començar a les 00.00 h, en una nit freda i plu­josa, i va durar catorze hores; les últi­mes, mar­ca­des per les càrre­gues dels Mos­sos d’Esqua­dra con­tra la gent vin­guda d’arreu del país que va pro­tes­tar als car­rers. Les sen­sa­ci­ons i els sen­ti­ments dels que van viure aque­lla acció, dins i fora del museu, roma­nen cinc anys després. Aquest repor­tatge és un exer­cici de memòria d’onze per­so­nes que mai obli­da­ran el traumàtic 11-D del 2017.

“Va ser un cúmul de per­ver­si­tats”, exclama el direc­tor del Museu de Lleida, Josep Giralt, que va haver de reac­ci­o­nar amb molt poc marge de temps i pren­dre deci­si­ons que aca­ba­rien sent clau per tram­pe­jar els embats de l’ordre d’exe­cució del tras­llat. “El jutge, que era tem­po­ral, va ome­tre que hi fos pre­sent un secre­tari judi­cial, un fet inau­dit. Se’n va obli­dar o ho va fer expres­sa­ment? A més, en decla­ra­ci­ons a la premsa ara­go­nesa, deia que no estàvem col·labo­rant i que, per por que la gent assaltés els fur­gons poli­ci­als i cremés les obres, va adop­tar un dis­po­si­tiu poli­cial exa­ge­rat, amb helicòpter inclòs. Això es pot con­sen­tir? El nos­tre neguit era: amb quina pre­dis­po­sició vin­dria la Guàrdia Civil? La meva gran pre­o­cu­pació era que no pren­gues­sin mal la ins­ti­tució ni els tre­ba­lla­dors del museu que vaig con­vo­car aque­lla nit. I la millor decisió que vaig pren­dre, asses­so­rat pels nos­tres advo­cats, va ser con­trac­tar un notari que fes segui­ment de tot i donés fe de totes les acci­ons. Així és com ens vam blin­dar. ¿No ho va ser també, de per­vers, que la línia de pro­tecció de la Guàrdia Civil fos­sin els Mos­sos per si s’havia de repar­tir lle­nya con­tra els mani­fes­tants, com així va ser? Encara em dol el silenci abso­lut que els pro­fes­si­o­nals de museus espa­nyols van man­te­nir en aquesta ope­ració, amb comp­tadíssi­mes excep­ci­ons (Com­promís del País Valencià i el direc­tor del Museo de León, Luis Grau). Tant la soci­e­tat civil llei­da­tana i cata­lana com els pro­fes­si­o­nals dels museus del país ens van acom­pa­nyar en cos i ànima, i això no es pot obli­dar mai. Cinc anys després, mal­grat les sen­sa­ci­ons agres que han que­dat latents, n’hem de fer una bona lec­tura: el museu s’ha situat en l’ima­gi­nari de tot el país, mai no ha dei­xat de rebre mos­tres de suport dels ciu­ta­dans, ha gua­nyat públic, s’ha reno­vat i té un pla de futur potent que els patrons estan ava­lant.”

Galeria d’imatges del que es va viure dins del museu l’11-D.
JORDI V. POU (MUSEU DE LLEIDA)

‘¿Por esto tanto follón?’

“Va ser el pit­jor dia de la meva vida”, con­fessa el lla­vors con­ser­va­dor del Museu de Lleida Albert Velasco, un dels tes­ti­mo­nis del que es va viure i es va patir dins del cen­tre a par­tir de les dues de la mati­nada, quan ell, jun­ta­ment amb els altres tècnics cata­lans, hi va entrar. La Guàrdia Civil i els tècnics ara­go­ne­sos van arri­bar minuts abans de dos quarts de qua­tre: “El vigi­lant de segu­re­tat del museu ens va avi­sar quan va escol­tar pel walkie d’un mosso que ja eren al peatge de Soses. La sen­sació men­tre els esperàvem era estra­nya, com la dels ostat­ges de l’atra­ca­ment d’un banc a les pel·lícules, amb la diferència que la poli­cia que estava a punt d’arri­bar sabies que no venia a sal­var-te. Pri­mer van reti­rar les peces del magat­zem, de poc o cap interès. «¿Por esto tanto follón?», va dir un poli­cia en veure-les. El més dur va ser quan van anar a bus­car les obres de les sales i vaig veure dos agents fent-se una sel­fie amb les cai­xes sepul­crals de les mon­ges. «On posa en el vos­tre pla de tre­ball que us heu de fer fotos amb les peces?», els vaig etzi­bar cri­dant. Els van obli­gar a esbor­rar-les. La relació amb els tècnics ara­go­ne­sos va ser cor­recta. Excepte amb el direc­tor gene­ral de Patri­moni, Nacho Escuín, que a esto­nes ens va estar pro­vo­cant. Al seu cap de premsa el van fer fora quan el van enxam­par tru­cant a peri­o­dis­tes per pas­sar-los infor­mació con­fi­den­cial. Un altre moment col­pi­dor va ser quan, de dins estant, ens van enviar per What­sApp els vídeos de les càrre­gues poli­ci­als con­tra la gent que pro­tes­tava al car­rer. Vaig plo­rar molt. Hi ha res de posi­tiu en uns fets tan bèsties? Doncs sí: que aquell dia i els següents el Museu de Lleida va arre­lar al cor dels ciu­ta­dans.”

La con­ser­va­dora del Museu de Lleida Car­men Ber­labé va ser una llui­ta­dora incan­sa­ble del patri­moni de Sixena pre­ser­vat a Cata­lu­nya des dels ini­cis del con­flicte. “Encara ara m’angoixo quan recordo l’entrada de la Guàrdia Civil al museu, en for­mació i a pas mili­tar. Van ocu­par el museu. Tots els que érem a dins vam estar retin­guts. Com si fóssim una banda armada. Nosal­tres érem l’ene­mic. Vaig pas­sar molta por. Sabíem que qual­se­vol situ­ació de pèrdua de ner­vis podia tenir unes con­seqüències bru­tals. I, de pro­vo­ca­ci­ons per fer-nos exal­tar, n’hi va haver. Tot estava pla­ni­fi­cat per crear psi­cosi. Per què, si no, van venir de nit? Era abso­lu­ta­ment inne­ces­sari. Va ser un acte d’escarni. Volien ense­nyar-nos que ens havien vençut. Un estat tota­li­tari ens va obli­gar a viure això. Va ser un escar­ment als cata­lans. L’únic moment en què em vaig sen­tir recon­for­tada va ser quan vam sor­tir a aco­mi­a­dar les obres i vam veure la gent del car­rer plo­rant i cri­dant de des­es­pe­ració. Les seves cares no les obli­daré mai [plora]. Quanta dig­ni­tat. Se’l sen­tien seu, aquell patri­moni. Les peces van ser les altres vícti­mes: d’estar ben cui­da­des en un museu públic ara estan en un edi­fici en obres de pro­pi­e­tat pri­vada. L’únic que espero és que el que vam viure aque­lla nit no es repe­teixi mai més. A mi m’ha que­dat estrès post­traumàtic. Vaig estar temps sense poder dor­mir bé. Tinc sobre­salts quan hi penso.”

Pocs dies abans, la cap de comu­ni­cació del Museu de Lleida, Marga del Campo, ja va veure les ore­lles al llop. “Estàvem a punt de tan­car, al museu ja pràcti­ca­ment no hi que­dava ningú, i es van pre­sen­tar un grup de guàrdies civils amb una ordre que jo vaig inter­pre­tar com una inti­mi­dació. Ner­vi­osa, vaig tru­car a l’advo­cat i em va dir que no hi podien entrar perquè l’ordre tenia un defecte de forma. Van mar­xar enfa­dats i em van dir: «El día 11 de dici­em­bre empi­eza a las 00.00 h.» El dia 10, diu­menge, al matí vaig anar a tre­ba­llar per aten­dre la premsa. Vaig pas­sar la tarda a casa i a les onze vaig tor­nar al museu, i ja no en vaig sor­tir. Els tècnics ara­go­ne­sos van venir proveïts de men­jar i cafè. Nosal­tres no teníem res. Només por. No hi va haver cap estona de des­cans. No sabies quina hora era. Et sen­ties sol i aïllat. No t’immu­ta­ves amb cap pro­vo­cació, ni quan et feien bro­me­tes. Pot­ser espe­ra­ven sen­tir-nos cri­dar o veure’ns plo­rar. No els vam donar aquest plaer. Vam voler cui­dar al màxim la imatge del museu, un museu públic obert a tot­hom. Als tre­ba­lla­dors ens havien posat al cen­tre de la diana. Hi vam res­pon­dre amb pro­fes­si­o­na­li­tat. I la nos­tra gran sort va ser con­trac­tar un notari perquè aixequés acta de tot el que passés aque­lla nit dins del museu. No se l’espe­ra­ven. No sé què hau­ria pas­sat sense la seva presència vet­lla­dora. Estàvem real­ment espan­tats. En aquell con­text de repressió, política, econòmica i també cul­tu­ral, el Museu de Lleida va ser una víctima més.”

La con­ser­va­dora res­tau­ra­dora del Museu de Lleida Núria Gilart té poques ganes de tor­nar a recor­dar. La seva feina va con­sis­tir a fer les fit­xes de totes les obres que van mar­xar, amb les ano­ta­ci­ons del seu estat de con­ser­vació: “El que els passés pel camí i al seu nou destí ja no era res­pon­sa­bi­li­tat nos­tra.” Però res va ser sen­zill. “Vam tre­ba­llar sota molta pressió i estrès. D’entrada ens van dir que tam­poc calia que fóssim allà, que ells ja tenien les fotos del que s’havien d’endur. Com si no fóssim neces­sa­ris. Ens hi vam qua­drar: les peces les trauríem nosal­tres una per una i ho docu­men­taríem tot, amb foto­gra­fies i vídeos. No s’espe­ra­ven que estiguéssim tan pre­pa­rats. Vaig anar per feina, con­cen­trada, en bucle, obvi­ant tota la resta. La relació amb els tècnics ara­go­ne­sos va ser dis­tant. No parlàvem. Només vaig interac­tuar amb les res­tau­ra­do­res. No crec que els fes gràcia el paper que els va tocar fer. A mi no me n’hau­ria fet. La situ­ació era sur­re­a­lista, incom­pren­si­ble. No tenia cap sen­tit des del punt de vista tècnic. Tot estava al ser­vei de la política. Vaig aca­bar molt can­sada i, sobre­tot, trista. Sense ganes de par­lar amb ningú, vaig mar­xar cor­rents cap a casa. Em va emo­ci­o­nar veure els mis­sat­ges al mòbil de tants col·legues que eren a fora i que patien per nosal­tres perquè no sabien què estava pas­sant a dins. El que vaig viure aque­lla jor­nada em va fer replan­te­jar mol­tes coses. No calia fer-ho així. Pro­curo no pen­sar-hi.”

“Tu saps què és estar envol­tat de 100 agents de la Guàrdia Civil armats amb metra­lla­do­res, fins i tot per anar al lavabo?” Jusèp Boya, lla­vors direc­tor gene­ral de Patri­moni de la Gene­ra­li­tat, va deci­dir motu pro­prio, jun­ta­ment amb Magda Gassó, cap del ser­vei de Museus, anar a Lleida. “El 155 havia dei­xat el govern escapçat i nosal­tres dos érem les dues úniques auto­ri­tats que quedàvem al Depar­ta­ment de Cul­tura. No vam volem dei­xar sol l’equip del Museu de Lleida. Ningú ens va orde­nar que hi anéssim, i el cas és que, un cop allà, els ara­go­ne­sos em volien fer fora. M’hi vaig qua­drar: «Soc aquí perquè això és casa meva.» Va ser una de les nits més dures de la meva vida pro­fes­si­o­nal. Vaig sen­tir una bar­reja de sen­ti­ments, d’impotència, ràbia i deso­lació. Tot el que va suc­ceir aque­lla llarga nit em va afec­tar moltíssim. Vam sen­tir el suport de la gent que hi havia a fora cri­dant (les càrre­gues dels Mos­sos em van fer plo­rar) i em va emo­ci­o­nar veure-hi tants com­panys dels museus cata­lans. Quan va mar­xar l’última caixa, vaig dir al per­so­nal del museu: «Hem de tan­car el dol. El Museu de Lleida ha de tirar enda­vant.» I ho ha fet. Aragó va bus­car pre­me­di­ta­da­ment aquesta punya­lada final. Mai va estar dis­po­sat a dia­lo­gar. Els vam ofe­rir un dipòsit de llarga durada d’una part impor­tant del fons, sem­pre que reco­ne­gues­sin la pro­pi­e­tat de la Gene­ra­li­tat. Però no, ells el que volien era la ren­dició. La lluita no s’ha aca­bat: els tri­bu­nals euro­peus encara hi han de dir la seva. Perquè no obli­dem que es van lliu­rar les obres, però no els diners.”

L’his­to­ri­a­dor de l’art i museòleg Damià Amorós va sor­tir de casa seva, a Sar­ral, que encara era de nit, i a Lleida el va rebre la mateixa fos­cor. “Les llums bla­ves de les sire­nes dels cot­xes poli­ci­als que tenyien la façana del museu van ser el pri­mer senyal que el que estava suc­ceint no era nor­mal. Hi havia un ambi­ent d’enter­ra­ment. De ràbia i de decepció. Era una der­rota. El que més em va col­pir no va ser el moment de la marxa de les obres, sinó la imatge just després, quan els tre­ba­lla­dors del museu van sor­tir tots junts a fora. Va ser un moment de molta con­nexió amb els pro­fes­si­o­nals dels museus cata­lans que érem allà. Vaig tro­bar fora de lloc que en la con­cen­tració també hi hagués polítics. A ells els per­to­cava fer una altra feina: les ges­ti­ons per impe­dir el que estava pas­sant, tan dramàtic per a la gent de Lleida que estava veient com li des­a­pa­rei­xia una part de la història del seu ter­ri­tori. Em dol que tot hagi que­dat confós en un fume­ral naci­o­nal ben estrany. Les grans dam­ni­fi­ca­des de la ins­tru­men­ta­lit­zació política d’aquest patri­moni han estat les peces. Pri­va­tit­zar el que era una col·lecció pública és gravíssim.”

El futur pre­si­dent de la Gene­ra­li­tat, Quim Torra, que con­cor­ria com a número onze en la llista de Junts per Cata­lu­nya a Bar­ce­lona en les elec­ci­ons al Par­la­ment, va arri­bar a Lleida de mati­nada. “Feia un fred ter­ri­ble, però la sen­sació de fred era, sobre­tot, inte­rior. Sem­blava men­tida que s’hagués arri­bat a aque­lla situ­ació, que no s’hagués pogut atu­rar. Era increïble que allò estigués pas­sant davant dels nos­tres nas­sos. Tots els que hi érem com­partíem un sen­ti­ment d’inde­fensió abso­luta davant d’aque­lla aber­ració patri­mo­nial. Ens sentíem ultrat­jats. Quan les obres van mar­xar, al car­rer es van viure moments de molta tensió. Vaig ser a un pam d’un poli­cia, un mosso… La con­tun­dent reacció de la gent va ser d’alta civi­li­tat. Em va com­moure sobre­tot el coratge del per­so­nal del museu, i aque­lla escena final, quan van sor­tir tots junts i els vam aplau­dir. Esta­ven des­fets.”

Estàvem en guerra?

La direc­tora del Museu d’Art de Girona, Carme Clu­se­llas, va aga­far l’últim tren que sor­tia de Girona i a les onze ja era a Lleida. Havia reser­vat una habi­tació d’hotel, però… “No em vaig moure del car­rer en tota la nit. Al prin­cipi n’érem poquets, va ser al matí que es va començar a omplir. Que què em va impac­tar més? Veure tants poli­cies armats, com si estiguéssim en guerra. Als museus no en por­tem, d’armes. I les mane­res amenaçado­res d’aquests poli­cies. Ens fil­ma­ven. Dues dones grans a pri­mera fila cri­da­ven: «Ens roben!» És el que va ser: un roba­tori. Com pot ser que se’ns estigués mal­trac­tant així? El Museu de Lleida l’únic que havia fet amb aquell patri­moni era cui­dar-lo, res­tau­rar-lo, difon­dre’l i expli­car-lo. No estava ama­gat en cap cata­cumba. La imatge dels tre­ba­lla­dors del museu al final de tot va ser un moment de llàgrima. Grans pro­fes­si­o­nals. Cinc anys després, les obres s’estan podrint i ningú diu res, no ho entenc. Aquí a Cata­lu­nya no interessa crear con­flicte, però allà, a Aragó, sí, perquè els dona uns enor­mes rèdits polítics. Som veïns, és tristíssim. Sí, ho tor­na­ria a fer, tor­na­ria a pas­sar una nit al ras per defen­sar el nos­tre patri­moni, a Lleida i allà on fes falta.”

El peri­o­dista d’El País José Ángel Montañés, amb una llarga tra­jectòria en diver­sos con­flic­tes patri­mo­ni­als, el de Sixena con­cre­ta­ment des del seu inici, va ser un dels pro­fes­si­o­nals de la infor­mació que van cobrir els fets de l’11 de desem­bre des de les dotze en punt de la nit, quan els Mos­sos van blin­dar l’accés al museu. “Intuïem que pas­sa­ria alguna cosa, però no sabíem ni quan ni com. A títol per­so­nal, va ser l’experiència més extrema que he vis­cut mai. Les sen­sa­ci­ons de sor­presa i incre­du­li­tat van ser inten­ses, perquè aque­lla brus­que­dat només l’asso­ci­a­ves a museus de països en situ­a­ci­ons de guerra. En el meu cas, vaig veure les dues cares de la notícia. A Lleida, la de la desgràcia, amb una violència en tots els sen­tits, no només física, i a menys de 60 quilòmetres, a Vila­nova de Sixena, la de l’ale­gria quan hi van arri­bar les obres. Les reac­ci­ons tan opo­sa­des de la gent, una gent que pot­ser fins lla­vors no s’havia interes­sat pas per aque­lles obres, ni aquí ni allà, em van sac­se­jar. La lliçó de tot ple­gat és que no és bo per al patri­moni que se’l col·loqui en l’àmbit de la política.”

El direc­tor del Museu d’Art Jaume Morera de Lleida, Jesús Navarro, ja era a mit­ja­nit al car­rer per donar suport als seus com­panys, i no se’n va moure. “Va ser una nit excep­ci­o­nal, amb molts moments durs, però també emo­tius, de soli­da­ri­tat i empa­tia. La gent, sobre­tot la de Lleida, se sen­tia iden­ti­fi­cada amb aquell patri­moni i ho va rebre com una agressió. Es va con­su­mar una ope­ració sense pre­ce­dents en l’àmbit dels museus i que difícil­ment es repe­tirà en un futur. El que menys impor­tava en aquest con­flicte era el patri­moni, perquè, si hagués estat l’interès pri­mor­dial, s’hau­ria acor­dat una gestió com­par­tida, una via que va ser ban­de­jada tot d’una. En por­tar-ho al pla polític, far­cit d’anti­ca­ta­la­nisme, ja no hi havia diàleg pos­si­ble, perquè tot es plan­te­java com la victòria dels uns i la der­rota dels altres. I el gran con­tra­sen­tit és haver tret les obres de l’expo­sició pública. Ni tan sols podem par­lar de res­ti­tució: a qui si les pro­pietàries ori­gi­nals ja ni exis­tei­xen?”

La marxa de les obres, catorze hores després. AGÈNCIES.

TRETZE DATES CLAU 

1188

El reial mones­tir de Santa Maria de Sixena (Vila­nova de Sixena, Osca), expo­nent de la riquesa de la Corona d’Aragó, va ser fun­dat per la reina Sança de Cas­te­lla, esposa d’Alfons el Cast, en ple desert dels Mone­gres. Des de l’ori­gen l’habi­ta­ven mon­ges de l’orde de Sant Joan de Jeru­sa­lem, que n’eren les pro­pietàries (tant de l’edi­fici com dels seus béns). 

1923 

El con­junt monàstic és decla­rat patri­moni naci­o­nal. Però la seva decadència, que ve de segles, con­ti­nuarà impa­ra­ble i en ple segle XXI encara no s’hi han fet les inver­si­ons per refor­mar-lo. 

1936 

A l’inici de la guerra, el cenobi va ser incen­diat pels revo­lu­ci­o­na­ris de la zona. Les pin­tu­res murals, molt afec­ta­des pel foc, van ser arren­ca­des per una expe­dició de ‘monu­ments men’ cata­lans, amb l’ajuda de gent del poble, i van ser tras­lla­da­des al MNAC per sal­va­guar­dar-les. 

1960 

Les mon­ges fir­men un como­dat (un préstec inde­fi­nit) de les pin­tu­res murals amb el museu català, que les ha res­tau­rat i les tracta amb cura màxima per pro­te­gir-les. 

1970 

Les reli­gi­o­ses, poques i ja grans, dei­xen el ruïnós mones­tir, aban­do­nat per les auto­ri­tats d’Aragó, i s’ins­tal·len a Cata­lu­nya, pri­mer a la Bona­nova de Bar­ce­lona i després en un con­vent de nova planta a Vall­do­reix. 

1983-94 

La Gene­ra­li­tat i el MNAC els com­pren 97 obres per 50 mili­ons de pes­se­tes (300.000 euros). També acti­ven con­jun­ta­ment les ges­ti­ons per con­ver­tir en donació la cessió de les pin­tu­res murals, però la mort de les últi­mes reli­gi­o­ses frena que es for­ma­lit­zin. 

1995 

La Santa Seu, pres­si­o­nada per l’Església espa­nyola, par­teix la diòcesi de Lleida, de la qual Sixena for­mava part, i trenca així vuit segles d’història comuna. 

2012 

El Tri­bu­nal Cons­ti­tu­ci­o­nal denega el dret de retracte per adqui­rir les obres que havia recla­mat Aragó catorze anys abans. Aragó activa imme­di­a­ta­ment un altre litigi, ara per la via civil, perquè es decla­rin il·legals els con­trac­tes de com­pra­venda de les peces. En paral·lel, també judi­ci­a­litza el cas de les pin­tu­res murals. Totes les sentències que es dic­ten a par­tir del 2015 seran a favor seu. Les auto­ri­tats ara­go­ne­ses en dema­nen les exe­cu­ci­ons pro­vi­si­o­nals, i els tri­bu­nals ara­go­ne­sos ho con­sen­ten. 

2016 

El jut­jat núm. 1 d’Osca obliga a entre­gar, encara sense sentència ferma, les 97 peces al mones­tir abans del 25 de juliol. El dia 26 només hi arri­ben les 53 que con­serva el MNAC als seus magat­zems. 

2017 

L’11 de desem­bre la Guàrdia Civil entra al Museu de Lleida i s’endú els altres 44 béns. 

2018 

El jut­jat núm. 2 d’Osca, que du el cas de les pin­tu­res murals, para­litza el retorn pro­vi­si­o­nal del con­junt, aler­tat pels experts, que l’avi­sen del seu deli­cat estat de con­ser­vació. Deixa la decisió final al Tri­bu­nal Suprem. 

2020 

La comu­ni­tat eclesiàstica que resi­deix de llo­guer a Sixena, de l’orde de Bet­lem i que no té res a veure amb les mon­ges sant­jo­a­nis­tes (a l’Estat, ja només resi­dei­xen en un con­vent, a Àlaba), deixa el mones­tir farta de l’enre­nou mediàtic i els menys­preus del govern d’Aragó

2022 

A finals de novem­bre, el Tri­bu­nal Suprem va adme­tre a tràmit els recur­sos de cas­sació que va pre­sen­tar fa dos anys la part cata­lana con­tra la sentència de les pin­tu­res murals. A la comu­ni­tat veïna han anat sor­tint veus crítiques amb la gestió de l’afer. Diver­ses enti­tats reli­gi­o­ses i civils han fet una reco­llida de fir­mes per dema­nar al papa que es reins­tauri la vida espi­ri­tual al mones­tir.

https://www.elpuntavui.cat/cultura/article/19-cultura/2227701-sixena-ferides-molt-obertes

Guinea Ecuatorial, la dictadura olvidada: “En España hay gente muy poderosa que sostiene la tiranía de Obiang”

El exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos justifica sus palabras de defensa de Teodoro Obiang, el jefe de Estado que más tiempo lleva gobernando en todo el mundo, y subraya que el país tiene “una situación de paz” en comparación con otros

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema. Juan Carlos Torrejón / EFE

Sacó la pistola y golpeó con ella la mesa. “Cuando estas cosas empiecen a hablar, tú serás el próximo muerto en Guinea Ecuatorial y no te vamos a dejar refugiarte en la embajada de España porque la vamos a rodear”. Así relata el periodista Donato Ndongo a elDiario.es su reunión en septiembre de 1994 en el despacho del entonces secretario de Estado para la Seguridad, Manuel Nguema Mba, tío del dictador Teodoro Obiang. Ndongo era delegado de la agencia EFE en el país y al Gobierno no le gustaban sus informaciones. “Yo no dije nada. Solo pensaba ‘Dios mío, como la pistola se dispare, voy a morir aquí como un idiota’. Sabía que él no iba a disparar”.

Donato Ndongo acudió ese mismo día al ministro de Exteriores, Miguel Oyono –hoy embajador de Guinea Ecuatorial en Francia– y este le dio a leer un documento. “Era una nota verbal que habían enviado a la embajada de España y en la que pedían al Gobierno español que mandase a un periodista español y blanco”, recuerda. En la embajada española le confirmaron la recepción de la nota y desde allí mismo llamó a sus superiores de la agencia. “No queremos verte muerto”, cuenta que le dijo el entonces director, Alfonso Palomares. En una decisión consensuada con sus jefes, Ndongo salió del país. Desde entonces no ha vuelto a vivir en Guinea Ecuatorial y reside como exiliado en España.

El escritor y periodista es hoy uno de los intelectuales más conocidos de Guinea Ecuatorial y uno de los grandes críticos del régimen de Obiang, que la semana pasada fue reelegido presidente por sexta vez consecutiva con el 97% de los votos. Las elecciones más difíciles a las que se ha enfrentado Obiang en toda su vida fueron las de 2016, cuando obtuvo un 93,5% de los votos. Las demás oscilan entre el 95% y el 99%. 

Imagen de archivo de Teodoro Obiang tras el golpe de Estado a Macías en 1979 EFE

En un país con una de las cifras de esperanza de vida más bajas del mundo (59 años, según cifras de 2020 del Banco Mundial), a sus 80 años Obiang lleva 43 en el poder –es el jefe de Estado que más tiempo lleva gobernando en todo el mundo (sin contar monarquías)– y tras estas elecciones podría llegar a los 50. Teodoro Obiang se hizo con el control del país en 1979 tras dar un golpe de Estado contra su tío, Francisco Macías, que fue capturado en la selva y ejecutado. Desde entonces, por orden del presidente, el 3 de agosto es festivo nacional para celebrar el “día del golpe de la libertad”.

Además de las presidenciales, el pasado 20 de noviembre se celebraron elecciones legislativas y municipales y el partido del presidente ha ganado absolutamente todos los diputados, senadores y concejales del país. Según el recuento oficial, Andrés Esono, secretario general de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el único partido realmente opositor que se presentó a las elecciones del mes pasado, obtuvo en la carrera presidencial 9.684 votos frente a los 405.910 de Obiang. De los 7.381 votos depositados en embajadas en el extranjero, Esono solo habría recibido 16. “Es ridículo. He mantenido charlas por internet con guineanos en el extranjero en las que llegábamos a congregar a cerca de 2.000 jóvenes y todos con las mismas inquietudes”, dice el opositor socialista a elDiario.es. 

Sabía que iba a perder, “pero no se trata de tener opciones”, dice Esono. “Gracias a nuestra participación dejamos al régimen en evidencia, que tiene que mostrar su verdadera cara de dictador. En segundo lugar, las elecciones nos permiten dirigirnos a la población porque los medios están al servicio exclusivo del partido en el Gobierno”.

La polémica con Moratinos

El alto representante para la Alianza de Civilizaciones de la ONU, Miguel Ángel Moratinos, diplomático y exministro de Exteriores español, celebró los resultados. “El pueblo de Guinea Ecuatorial está satisfecho y contento. El continente africano y toda la comunidad internacional están satisfechos de que estas elecciones se hayan podido celebrar de manera libre, democrática y favorable para los deseos de toda la ciudadanía ecuatoguineana”. Sin embargo, en un comunicado crítico, la UE ha lamentado “que el ambiente en el que se desarrollaron no fuera propicio para unas elecciones democráticas, plurales y participativas”.

“Hace muchos años que sabemos y decimos que en España hay gente muy poderosa que está sosteniendo la tiranía de Guinea Ecuatorial. No nos creían, pero ellos mismos dejan las evidencias”, dice Donato Ndongo. “Esa contradicción nos afecta porque si yo estoy exiliado en España, no es por mi voluntad”. Por su parte, el líder opositor Andrés Esono asegura que las declaraciones del exministro no le han sorprendido: “Es amigo personal del dictador Obiang. Más que una persona imparcial y neutral, es parte del régimen y me duele mucho al ser un socialista como yo. Incluso sus declaraciones van más allá de las declaraciones que haría un miembro del Gobierno”.

Explicando sus declaraciones a elDiario.es, Moratinos dice que “con criterios europeos, algunos pueden estar en desacuerdo [con los estándares democráticos]”. “Pero no quiero entrar en polémica. Mi voluntad con Guinea es que avancen en el camino del diálogo, paz y convivencia. Los organismos que estaban ahí observando les dieron una aprobación y hay que atender también a lo que dicen los africanos”. La misión de observación de la Unión Africana ha señalado que los comicios se celebraron “de acuerdo con los estándares internacionales”.

“Podemos entrar en una discusión y todos podemos tener algo de razón, pero Guinea, en comparación con otros países de la zona, tiene una situación de paz. Hay una evolución positiva”, dice el exministro. “Me preocupa que en España la gente no se preocupe por Guinea, sino solo por criticar unas elecciones o un personaje. ¿Acaso alguien sabe que Guinea Ecuatorial va a presidir la OPEP y va a jugar un papel clave en el contexto energético? Yo he dado la cara y hemos logrado mejoras en algunos campos. No podemos caer en paternalismos”.

Teodoro Obiang condecora al entonces ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, en 2009 Kote Rodrigo / EFE

Ante las acusaciones de Andrés Esono sugiriendo que Moratinos tiene negocios en Guinea, el alto representante de la ONU responde: “Cuando dejé la función pública ayudé a una empresa española, pero esa etapa ya está cerrada y la honestidad me ha acompañado en toda mi carrera”.

El periodista Donato Ndongo cuenta que tras su salida de Guinea Ecuatorial en los 90 pasó unos meses en Libreville (Gabón), desde donde siguió informando del régimen de Obiang y la represión política. “Ese trabajo molestaba a Moratinos, que me llamó varias veces para presionarme y me decía literalmente que bajase el diapasón, es decir, no quería que pusiera al régimen en apuros. Eso me llevó a pensar y a saber que Moratinos ya trabajaba a favor de Obiang cuando era director general de Asuntos de África”, dice. “Nunca lo había dicho, pero ya estoy cansado”, añade irritado. Moratinos recuerda ese episodio y dice: “Estábamos haciendo todos los esfuerzos por conciliar y este hombre hacía su trabajo. Mi política ha sido siempre la misma: diálogo y acompañamiento hacia una democratización”.

En 2014, Moratinos publicó un artículo en El Mundo en el que afirmaba que existía cierta “esquizofrenia” en la visión hacia Guinea Ecuatorial. “Mi sugerencia es que muchos españoles y analistas políticos visiten este país libremente, conozcan los avances sociales y los cambios económicos”, escribía

“El doble rasero” de España
Esa democratización con Obiang o cualquier miembro de su familia “es imposible”, dice Ndongo. “Desde 1980 escribí muchos artículos diciendo que Obiang no es la persona adecuada para llevar un régimen de libertades a Guinea Ecuatorial en contra de toda la opinión de políticos y gobernantes españoles que le apoyaban, le arroparon y le pusieron ahí. Han pasado 40 años y sigo diciendo lo mismo. La evidencia me avala”, añade Ndongo, que es autor del libro Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial.

“Nosotros sabíamos perfectamente quién era Obiang. Era la mano derecha de Macías, el jefe de todas las cárceles. Las atrocidades en la dictadura de Macías las cometía gente concreta y uno de los dirigentes de todo aquello era Obiang. Lo sabíamos, lo dijimos y nadie nos hizo caso”, dice.

Sobre el papel de España, Andrés Esono señala: “La experiencia me ha hecho ver que las potencias no juegan un papel decisivo para cambiar regímenes y gobiernos dictatoriales, pero sí pueden influir para mantenerlos, que es lo que pasa en Guinea”. “Ya sabemos que España no va a jugar el papel que se creía que iba a jugar y nos hemos olvidado de eso. Solo nosotros podemos cambiar las cosas con nuestro esfuerzo y movilización”.

“España ha borrado a Guinea Ecuatorial de la conciencia de los españoles. Doy conferencias por toda España y mucha gente todavía se sorprende de que hablo bien español. Eso no lo hemos provocado los guineanos, sino España. A estas alturas yo no tengo por qué estar explicando la historia colonial de España”, dice Ndongo.

“Siempre ha habido un doble rasero con Guinea”, denuncia el periodista citando la solidaridad mostrada cuando ocurrieron los golpes de Estado en Chile, Argentina o Nicaragua. “Esa solidaridad y ese amor nunca lo hemos sentido nosotros y por eso nos quejamos de racismo”. “Todo lo que ha rodeado a Guinea Ecuatorial desde la colonización hasta ahora han sido mentiras. Os han mentido a vosotros los españoles y nos han mentido a nosotros los guineanos”.

En materia de libertad de prensa, Guinea Ecuatorial está en el puesto 141 de 180 países en la lista de Reporteros Sin Fronteras. En la práctica solo hay dos medios, la cadena pública de radiotelevisión, RTVGE, y la cadena privada Asonga, propiedad de ‘Teodorín’, vicepresidente e hijo del presidente. “Ambas desempeñan el mismo papel de propaganda a favor del régimen”, dice la ONG. “No existe ningún medio independiente y las autoridades pueden destituir a los periodistas que no respeten la censura impuesta. En Guinea Ecuatorial, los periodistas son amenazados e intimidados a diario y son objeto de detenciones arbitrarias”, añade.

Sin embargo, Ndongo sostiene que “la gente conoce perfectamente la situación e incluso está perdiendo el miedo”. “Por eso Obiang está recrudeciendo la represión, porque ya no puede controlar las cosas. Lo que pasa es que tiene todas las armas y le apoya España, al menos pasivamente”. En 2008, el relator especial de la ONU sobre la tortura, Manfred Nowak, concluyó una visita al país y denunció que “la tortura es practicada sistemáticamente en las comisarías”. Nowak confirmó algunas de esas tácticas de tortura: golpes en las plantas de los pies y los glúteos con porras, barras de madera y cables forrados de goma; descargas eléctricas con cargadores o baterías de vehículos; suspensión con las manos y pies atados

Poco antes de las elecciones, las autoridades rodearon y asediaron durante varios días la sede del Partido Ciudadanos por la Innovación (CI), que consiguió un escaño en los comicios de 2016, pero que poco después fue ilegalizado. Finalmente, las fuerzas de seguridad asaltaron el edificio y detuvieron al líder del partido, Gabriel Nsé Obiang –antiguo alto cargo del gobierno de Obiang y formado con Felipe VI en la Academia Militar de Zaragoza– y a decenas de militantes. En la operación murieron cinco personas, cuatro civiles y un policía, según TVGE. Un comunicado del partido denunció que las autoridades desnudaron públicamente a su líder ante su militancia y el mundo entero. Vídeos que han circulado por redes sociales parecen mostrar a Gabriel Nsé detenido semidesnudo.

Corrupción descarada
Guinea Ecuatorial es también el país con mayor renta per cápita de todo el continente, solo por detrás de Seychelles y Mauricio. Sin embargo, la tasa de pobreza en 2020 era del 67% de la población. “El país ha sufrido un saqueo brutal por parte de ministros y fundamentalmente de la familia del presidente”, denuncia Andrés Esono. “Es un saqueo sin precedentes en la historia contemporánea porque nadie controla al señor Obiang. El Estado es él”.

Mientras buena parte de su población vive sumida en la pobreza, el vicepresidente del país e hijo del presidente, Teodorin Obiang, hace ostentación en redes sociales de su vida de lujo. En uno de sus vídeos de TikTok aparece conduciendo un exclusivo Ferrari modelo LaFerrari amarillo. Solo se fabricaron 499 ejemplares, tiene 936 caballos y es el primer modelo híbrido de la marca. Tiene un precio estimado de entre 2,3 y 2,5 millones de euros.

En otro vídeo aparece conduciendo un deportivo Koenigsegg One:1, uno de los seis que existen en todo el mundo y que está valorado entre 1,6 y 2 millones de euros. El nombre del modelo deriva de su relación entre peso y potencia, ya que tiene un caballo por cada kilo de peso, con un total de 1.360 caballos. Aparentemente los dos coches fueron incautados por las autoridades suizas junto a otros 23 vehículos en una investigación por blanqueo de capitales contra Teodorín. Sin embargo, ambos reaparecieron en sus redes sociales. Suiza hizo una subasta con los coches (en total recaudaron 27 millones de dólares) para destinar el dinero a la población ecuatoguineana. Según una investigación del periódico suizo Le Temps, Teodorín recuperó alguno de los vehículos enviando a un emisario que aquel día compró más de la mitad de los coches.

Imagen de la casa de subastas Bonhams, la cual gestionó la venta de los vehículos incautados a ‘Teodorín’ Obiang. Bonhams

“Teodorín es el más conocido porque es el más bruto y menos escrupuloso en ese sentido, pero en su familia todos hacen lo mismo. Están dilapidando los recursos del país. Una sola familia acapara toda la riqueza y eso explica la pobreza extrema”, dice Ndongo.

En otra investigación, el vicepresidente del país fue condenado en Francia por blanquear decenas de millones de euros producto del cobro de comisiones ilegales. Como resultado, las autoridades embargaron propiedades del presidente en el país por valor de 150 millones de euros, según la organización Transparencia Internacional, que formó parte del proceso. En otro caso abierto contra el vicepresidente guineano en EEUU, Teodorín aceptó entregar “más de 30 millones de dólares de activos adquiridos con fondos procedentes de la corrupción”.

“A través de una implacable malversación y extorsión, el vicepresidente Nguema Obiang saqueó descaradamente a su Gobierno y estafó a las empresas de su país para mantener su fastuoso estilo de vida, mientras muchos de sus conciudadanos vivían en la extrema pobreza”, dijo entonces la fiscal general adjunta Leslie R. Caldwell. Entre los bienes estaban una mansión en Malibú (California), un Ferrari y varios objetos de una colección de Michael Jackson.

https://www.eldiario.es/internacional/guinea-ecuatorial-dictadura-olvidada-espana-hay-gente-poderosa-sostiene-tirania-obiang_1_9762938.html

Els negrers catalans

Els cinquanta principals noms de l’esclavisme català

Sàpiens publica un dossier dedicat al comerç d’esclaus, una activitat en què els catalans també hi van participar. Catalunya no va ser cap potència negrera, però la implicació dels catalans en l’inhumà comerç transoceànic no va ser menor. És més, parlant en termes històrics, Catalunya ha estat un territori molt vinculat amb l’esclavitud.

A la revista trobareu els reportatges del dossier i, al web, els cinquanta principals noms de l’esclavisme català. Els hem classificat en tres categories:

  • capitans de vaixells negrers,
  • propietaris de factories a Àfrica -uns centres esclavistes dirigits per europeus que servien per proveir de captius amb més facilitat i rapidesa els vaixells d’esclaus-
  • i propietaris d’ingenis, finques colonials iberoamericanes amb instal·lacions per processar canya de sucre amb l’objectiu d’obtenir sucre, rom, alcohol i altres productes.

https://www.sapiens.cat/interactius/esclaus_203564_102.html

https://www.sapiens.cat/revista/quan-erem-negrers_205959_102.html

https://www.sapiens.cat/temes/catalunya/personatges-nefastos-que-encara-donen-nom-a-carrers_17702_102.html

Tots els projectes catalans de concòrdia amb Espanya han fracassat

Borja de Riquer, Historiador. Autor de la biografia ‘Francesc Cambó. L’últim retrat’

Francesc Cambó al seu despatx de ministre de Foment el 1918. CAMPÚA / CEDIDA

Després de 30 anys de recerca, l’historiador Borja de Riquer publica a Edicions 62 la seva monumental biografia, de 900 pàgines, sobre una figura clau per a la història contemporània catalana i espanyola: Francesc Cambó (1876-1947). Farcida de descobertes, Riquer desconstrueix les memòries del factòtum de la Lliga i treu a la llum molts angles ocults de la seva complexa trajectòria: ens descobreix la faceta del Cambó multimilionari (tacada per la corrupció a gran escala), la seva desconeguda i intensa vida íntima (amb diverses amants i amigues), fa un ampli recorregut per la rellevant i fracassada carrera política del líder conservador (el més preparat i modern del seu temps), reconstrueix com va aconseguir la seva excepcional col·lecció d’art (es va gastar en 10 anys l’equivalent a 300 milions d’euros) i detalla el seu cabdal i generós rol de mecenes de la cultura catalana.

Per què ha trigat tant a fer el llibre?
— Al llarg dels anys no he parat de localitzar documentació, per exemple un text inèdit de Cambó dels anys 1930-31 que desmenteix totalment el que ell explicava a les seves memòries: és de quan volia tornar i presentar-se com un home no hostil a la República. Carrega les tintes amb el dictador i explica que si el 1923 no el van nomenar cap del govern no va ser per la malaltia, el famós càncer, sinó per l’oposició a la seva persona dels primoriveristes, que van amenaçar Alfons XIII amb un cop d’estat. Per tant, d’una banda, he completat molta informació que Cambó no havia donat i, de l’altra, incorporo opinions d’ell que el fan més contradictori i alhora més humà, algú que dubta, que té problemes. Un altre exemple: davant del 18 de juliol del 36, ¿és cert el que diu a les memòries? “Jo ja havia previst…” Doncs no. No solament no havia previst una guerra civil, sinó que estava en contra de la militarada, creia que seria perjudicial i en tot cas temporal. La seva opció era que continués el govern del Front Popular fins que es desprestigiés, no pas enderrocar-lo.

Però amb la guerra se’l volen carregar. 
— Si l’haguessin trobat a Barcelona, l’haurien matat. I a partir d’aquí fa un altre discurs, pren partit per l’ordre, encara que l’ordre sigui Franco i els militars, i això ho ha de justificar a les memòries, on desapareixien els dubtes i els matisos.

Cambó es va veure mai amb Franco?
— No. Durant la guerra, la seva mà dreta, Joan Ventosa, s’entrevista amb Franco moltes vegades. Ell no. Ni tampoc l’havia tractat abans. A Primo de Rivera sí, però poc. Creu que és impossible que Franco es consolidi al poder, i que al final caldrà recórrer als polítics i per tant la seva gent ha d’estar ben posicionada.

“Cambó va voler fer una cosa molt complexa: aconseguir dins el règim monàrquic més autonomia per a Catalunya en el marc d’una Espanya més moderna i europea. No l’hi van comprar ”

¿Cambó va ser el polític més influent i preparat de Catalunya i Espanya del primer terç del segle XX?
— El més preparat, sense dubte. I entre els que jugaven dins el món de la política legal, el que tenia més projectes de canvi. Estava ben considerat pels seus competidors, tant els dinàstics com fins i tot els republicans. Però Cambó volia fer una cosa extremadament complexa: aconseguir una certa autonomia catalana dins una Espanya nova, renovada, més moderna, més europea, en la qual els catalans influïssin més. I això tenia un gran consens a Catalunya, però gens a Espanya.

Es va preparar tota la vida per manar i només va acabar sent ministre dos cops, i per vuit mesos cada vegada.
— Sí, i al final el seu moment va passar. Després de la dictadura, quan el novembre de 1930 torna, molta gent ja s’ha republicanitzat, entre ells els intel·lectuals. És una de les grans errades de Cambó: no copsar el moment republicà. Acaba sent l’últim gran defensor de la monarquia. 

A Catalunya, la imatge que n’ha quedat és la de “Visca Macià! Mori Cambó!”, la de l’home que dona suport a Franco, i una mica la del mecenes. 
— Sí, perquè el seu projecte polític fracassa, tant a Catalunya com a Espanya. La Lliga aconsegueix la Mancomunitat. Però l’autonomia a Catalunya la porta la gent d’esquerra, als quals ells menyspreava. 

A Espanya ningú el recorda, tot i que va tenir, per exemple, una interlocució molt directa amb la monarquia. 
— Només se l’esmenta com un catalanista que va tenir una certa influència. Res més. S’ha oblidat la seva dimensió política i intel·lectual, molt superior als seus contemporanis: ni Maura ni Canalejas ni ningú té uns assajos com ell, ni la seva visió i el seu projecte. 

Ja l’any 1912 protagonitza un episodi amb Alfons XIII quasi esperpèntic.
— Cambó visita el rei. Hi ha sobre la taula la proposta de fer la Mancomunitat unint les quatre diputacions provincials. Però davant les reticències dels sectors espanyolistes, Alfons XIII, reflectint la seva manca de cultura política i la seva frivolitat, li diu que d’acord, però que en lloc de Tarragona hi posi Osca. Cambó reacciona d’una forma bastant comprensible: majestat, això és una “tonteria”. I el rei s’ofèn. 

Però al cap d’uns anys, el 1922, Alfons XIII el torna a cridar per fer-lo primer ministre i que li arregli el país.
— De nou amb una condició impossible: que no actuï com a catalanista, que faci només de reformador d’Espanya. És una trampa. I Cambó no accepta, esclar. 

D’això fa exactament 100 anys. I el plet català segueix irresolt.
— Han fracassat tots els projectes catalans que volien vincular una millor situació de Catalunya a la construcció d’una Espanya diferent, més moderna, avançada, tolerant i plurinacional, en la qual els catalans es puguin sentir reconeguts i còmodes. Van fracassar Prat i Cambó, Macià i Companys, Pujol i Maragall. Aquests quatre projectes buscaven el que Cambó va batejar com la “concòrdia”, un pacte cap al futur, superar diferències anant cap a realitats noves. En canvi, els polítics espanyols, almenys els de centre i esquerra, són hereus de la conllevancia d’Ortega y Gasset, que vol dir suportar-nos, però no canviar la situació, simplement tolero que existeixis però no accepto el teu projecte de concòrdia. Aquesta és la realitat de la política espanyola i de la situació actual. 

¿Es pot dir que en Cambó acaba pesant més el conservador i l’home ric que el polític catalanista i reformista? 
— És un home superbiós, molt pagat de si mateix. I, per tant, creu que ha de ser el protagonista dels grans canvis. I si el 1931 hagués optat per la República, ell no n’hauria sigut el líder. Per tant, la clau personal també pesa. Veu Macià i els seus com una colla d’arreplegats…

…tot i que venien de les experiències conjuntes de la Solidaritat Catalana del 1906 i de l’Assemblea de Parlamentaris del 1917. 
— Sí. Però això ja queda lluny. I és veritat que el 1930 Cambó ja és un milionari i, per tant, té una visió dels interessos globals molt amb una pauta conservadora. I això explica les seves tries del 1931 i del 1936. Fins a quin punt això posa en qüestió la seva catalanitat? Aquesta és una de les grans contradiccions del personatge i també de la política catalana. 

Vostè remarca que Prat de la Riba i Cambó anaven molt més d’acord del que s’ha dit. 
— Prat fins i tot li aconsella que vagi a viure a Madrid perquè només des d’allà es governa Espanya. Li diu que ha de tenir un diari espanyol. I li diu: “T’atacaran a Catalunya, però quan triomfis a Madrid ja vindran tots; en canvi, si et quedes a Barcelona els catalans et devoraran”. Prat té claríssim que per obtenir l’autonomia catalana s’ha de ser fort a Madrid i fer-hi política, governar. 

Les friccions, per no dir odis viscerals, d’avui entre les diferents faccions de l’independentisme, ja hi són des del minut u del catalanisme polític.
— Sí, el 1898 ja hi havia els intransigents de La Renaixença i de les Bases de Manresa, els del tot o res, i a l’altre costat els possibilistes, que eren precisament els joves Cambó i Prat de la Riba. 

El que els passa a Prat i Cambó anys després també els passarà a Macià i Companys. 
— Hi ha persones per a qui tothom és traïdor menys ells. 

El milionari

Cambó amb Ada Lahowska i un desconegut durant el viatge a Noruega l’estiu de 1910. La majoria de viatges de lleure, però, Cambó els va fer amb el seu iot Catalònia per la Mediterrània. AESA / CEDIDA

¿Cambó ha estat el polític més ric de l’Espanya contemporània?
— Entre els que s’han dedicat a la política, dels més rics, sí. 

Quin era el seu patrimoni? 
— No és fàcil de dir. Si comptem la seva col·lecció de quadres, en la qual devia invertir l’equivalent a uns 300 milions d’euros en només 10 anys, possiblement la seva fortuna superaria els 800 milions d’euros d’avui i s’acostaria als 1.000. Però això, amb la capacitat adquisitiva d’aquella època, i amb la fiscalitat d’aquella època, suposa molt més. 

O sigui: era immensament ric.
— Només un exemple. Quan mor Cambó el 1947, la seva casa de la Via Laietana és valorada en 12 milions de pessetes. L’any passat els seus nets se la van vendre per 96 milions d’euros. 

“A l’acabar la Primera Guerra Mundial, Cambó es va convertir en milionari de la nit al dia gràcies a una operació internacional d’enginyeria financera”

Com va ser l’operació político-financera fruit de la Primera Guerra Mundial que el va fer milionari?
— Cambó estava molt ben situat. Ja havia demostrat ser un ministre de Foment competent. També era un gran especialista en bancs, molt ben relacionat. Coneixia molt bé i tenia molt d’interès per la indústria elèctrica: havia estat el promotor de la famosa exposició d’indústries elèctriques de Montjuïc que no es faria i que anys després va acabar sent l’Exposició Internacional del 29. I era un gran americanista, havia creat la Casa d’Amèrica per fomentar les relacions comercials entre Llatinoamèrica i Espanya. 

Llavors els alemanys de la CADE, que volen salvar l’empresa després de la derrota i el previsible càstig del Tractat de Versalles, el van a buscar. 
— És l’home ideal per a ells. La CADE, companyia alemanya transatlàntica d’electricitat, és l’elèctrica més important de Llatinoamèrica, la que dona electricitat al gran Buenos Aires, amb capital alemany de l’AEG i de la belga SOFINA. Necessiten una cobertura per deixar de ser una empresa alemanya. Llavors apareixen uns espanyols dirigits per Cambó que fan veure que la compren, tot i que de fet només n’adquireixen el 15%. A més, com que el marc s’ha enfonsat, compren marcs per pessetes a la quarta o cinquena part del que tocaria cinc anys abans. Fan un negoci impressionant. 

L’empresa passa a ser la CHADE i Cambó de cop és milionari. 
— Ho és tant que el 1920 decideix tancar el seu despatx d’advocat: ja pot viure només del que li dona la CHADE. A part de les accions, té un tant per cent dels beneficis molt alt d’una companyia que, per exemple, l’any 1928 dona un 20% de dividends als accionistes. 

I guanya molta influència. 
— Es vincula a homes de negocis de nivell internacional com cap altre polític i ciutadà espanyol. Té cadira en 20 consells d’administració d’empreses franceses, belgues, alemanyes, nord-americanes, argentines, uruguaianes… Es fa amb el president del Banc d’Anglaterra, l’home que ha negociat gran part de les compensacions econòmiques alemanyes de guerra. O amb el comte Volpi, ministre d’Hisenda de Mussolini i dirigent de l’empresa elèctrica més important d’Itàlia. Volpi li deixa un avió privat per anar de Venècia a Barcelona quan la mare de Cambó és al llit de mort. Es relaciona amb excancellers alemanys i ex primers ministres belgues. Quan va a París, despatxa amb el president del Banc de França. Aquest és el seu nivell de contactes. 

“La CHADE, l’empresa que el va enriquir i que va dirigir, va ser una gran corruptora ”

Però hi ha també l’altra cara de la moneda: la corrupció com a pràctica habitual de la CHADE a l’Argentina.
— Sí, chadista passa a ser sinònim de trampós, com estraperlista aquí. Cambó està al cas d’aquelles pràctiques corruptes. Entre el 1943 i el 1945 es fa un informe oficial explicant la corrupció de la companyia, demanant que es nacionalitzi i que siguin processats els seus dirigents, entre ells Cambó. Però Perón ho atura. 

Rep diners de la CHADE. 
— Li financen la campanya electoral. Un català, Josep Casabó, és qui porta la maleta amb els diners. És molt possible que la CHADE també donés diners a candidatures antifeixistes, jugant a dues bandes. Amb Perón, però, ja estan salvats. El seu home fort, Pepe Figuerola, era un català que de jove havia treballat a la CHADE. 

El mateix Cambó que accepta aquesta corrupció a l’Argentina és qui com a ministre d’Hisenda d’Espanya havia intentat acabar amb el tràfic de tabac i s’havia enfrontat a Joan March.
— La gran fortuna de March s’havia fet amb el contraban. Tenia fàbriques de tabac a Algèria i l’entrava de contraban amb barques ràpides i amb la complicitat dels carrabiners. Cambó i Bertran i Musitu li enfonsen el negoci. Amb Franco, March es venja i fa que s’ensorri la CHADE a Espanya.

El mecenes

La plana major de la CHADE, amb Joan Ventosa (esquerra), Pilar Arnús, Dannie Heineman, Isabel Llorach, Francesc Cambó i, al darrere, Eusebi Bertrand i Serra el 2 de desembre de 1930. AESA / CEDIDA

¿La tasca com a mecenes l’ha redimit?
— És el seu llegat més important. És un cas excepcional de polític ric que fa de mecenes, un mecenatge molt pensat amb pautes polítiques: per prestigiar la cultura catalana, que es vegi com a homologable internacionalment, i per incrementar l’autoestima dels catalans. Paga la col·lecció Bernat Metge de clàssics grecollatins traduïts al català, encarrega la història de Catalunya a Ferran Soldevila, finança Sagarra perquè tradueixi la Divina Comèdia, compra una col·lecció de quadres excepcional que acaba donant a Barcelona (és la donació més important de l’actual MNAC), menys 8 quadres per al Prado, inclosos tres Boticelli. Paga traduccions de la Bíblia, les pintures de Sert per a la catedral de Vic, a Bosch i Gimpera per l’estudi del món ibèric, fa possible la publicació del diccionari de Pompeu Fabra… 

I després té intel·lectuals a sou com Joan Estelrich, Pla i Gaziel. 
— Sí, són tres tipus diferents de relació, però tots ells tindran el complex d’haver estat els homes de Cambó.

Se’l pot considerar un intel·lectual.
— Tenia unes grans inquietuds intel·lectuals, era un home molt culte. Era un gran aficionat a visitar museus i jaciments arqueològics. No hi ha gaires polítics als quals els agradi anar a dormir llegint Plutarc o saber qui era el Tiepolo, o interessar-se per les cròniques venecianes del segle XVIII. I tenia un servei d’estudis propi, amb joves molt preparats que li feien informes, gent com Vidal i Guardiola, Sardà Dexeus, Vandellós, Romà Perpinyà, Xavier Ribó (pare de Rafael Ribó)… 

L’amant

Narcís de Carreras, Mercè Mallol i la seva filla Helena Cambó esperant l’arribada de les restes de Francesc Cambó a Barcelona el 2 de juliol de 1977. Mare i filla feia anys que s’havien enemistat arran de l’herència. ARXIU FAMILIAR

La vida privada de Cambó va ser un tabú en vida i s’ha mantingut oculta un cop mort.
— Tant ell, com després la seva família, la van amagar. M’ha costat molt reconstruir-la, sobretot les relacions sentimentals amb bastantes senyores. 

Va tenir una vida amorosa intensa.
— Sí. Un dels seus grans amors va ser la cantant Maria Gay –el seu nom real era Maria Lourdes Pichot–, amb qui intueixo que es va voler casar el 1905. El 1908 també va estar a punt de casar-se amb Josefa Güell, filla d’Eusebi Güell, però va morir de tuberculosi. A partir d’aquí ja decideix consagrar-se a la política i renunciar a una vida familiar convencional. Una altra seva gran amant és la també cantant Maria Barrientos, que sovint l’acompanyava en els viatges pel Mediterrani amb el seu luxós iot Catalònia, on va passar els moments més feliços de la seva vida. Públicament, però, sempre va mantenir la imatge de polític conservador, creient. Va tenir molts amics capellans.

Amb cap d’elles va tenir fills, però sí amb dues secretàries.
— Sí, primer amb Montserrat Ribera, amb qui va intimar el 1920 i amb qui va tenir una filla, la Montserrat. Ell sempre la va presentar com a fillola. Es va fer càrrec de mantenir-les a totes dues, tot i que la mare es va casar després amb un tal Girona. El segon cas, el de Mercè Mallol i la filla Helena, és més conegut. La Mercè, filla d’un metge rendista de Roses, va entrar al servei de Cambó el 1927 com a secretària i traductora. El 1929 va néixer l’Helena. Cambó la va reconèixer legalment quan tenia 11 anys, el 1940. I el 1946, a Buenos Aires, es va casar amb la Mercè per poder fer hereva universal l’Helena, que llavors tenia 16 anys. L’any següent mor Cambó i comença un plet per l’herència que dura 7 anys i que acaba separant mare i filla, la qual es casa als 21 anys amb l’advocat que la Mercè havia contractat, Ramon Guardans. Hi havia molt a repartir: accions, propietats en diferents països, els quadres, comptes corrents…

N’ha quedat la imatge d’un home sever. 
— Sí, i ho era. Però en petit comitè era un seductor. I era extremadament intel·ligent.

Però la salut no el va acompanyar. 
L’atemptat que va patir el 1907, amb una bala al pulmó, el va condicionar tota la vida. No està demostrat, però sembla que van ser pistolers lerrouxistes els que van disparar contra el cotxe on anava ell i altres solidaris, com Salmerón i Odón de Buen, per fer un míting a l’Orfeó de Sants. Només el van ferir a ell… I després va tenir el càncer, que va superar. Però va morir per culpa d’una septicèmia a causa d’una infecció després de ser vacunat: anava a tornar a Barcelona en avió, fent escala al Brasil i el Senegal. Era obligatori vacunar-se. Però ja no es va poder enlairar. En 15 dies va morir.

https://llegim.ara.cat/entrevistes/tots-projectes-catalans-concordia-espanya-han-fracassat_128_4551079.html

Arte presenta Espanya com un país “fracturat” incapaç de resoldre els seus problemes

El canal cultural europeu Arte estrena un documental sota el títol ‘Espanya: un país dividit’

El canal de televisió cultural amb seu a Estrasburg Arte, estrena un documental de Marcel Mettelsiefen sobre les fractures de l’Estat espanyol. Sota el títol Espanya: un país dividit, exploren com són de presents les ferides del franquisme en l’actual auge de la polarització política. El reportatge, que s’allarga més de 50 minuts, analitza com la crisi del 2008 i “el conflicte que envolta la independència catalana” han desencadenat a l’Estat el sorgiment successiu de dos pols molt oposats, representats primer per Podemos i després per Vox, i que han acabat arrossegant els partits històrics cap a la “radicalització” i ensorrant els partits de centre. Entre altres entrevistats, els creadors del documental han parlat amb el president a l’exili, Carles Puigdemont.

L’Espanya esquerdada

En el reportatge, Arte constata la fractura dins l’Estat i les seves arrels en el franquisme. De fet, comencen amb el testimoni d’un home i la seva experiència amb la reparació de les víctimes de la Guerra Civil i la dictadura. Corroboren, mentre alguns entrevistats asseguren que es pretén “esborrar la història”, que la ferida mai no s’ha arribat a tancar precisament per la manera amb la qual es va avançar cap a la democràcia sense tenir en compte la reparació dels danys, i “els crims amnistiats del franquisme” que segueixen sense tenir resposta. A això se li suma l’absoluta impunitat amb la qual el feixisme més nostàlgic s’exhibeix a l’Estat, tal com ho capturen les càmeres d’Arte. És arran de la crisi econòmica del 2008 que tots aquests malestars latents surten a la superfície i les esquerdes es fan notar.

L’actuació policial de l’1-O va ser “el fracàs de la política”

“La polarització de l’Espanya actual no es pot entendre sense un element crucial: Catalunya. La segona regió més pròspera”. Així és com introdueixen el procés independentista en el documental, i expliquen com “el fosc passat” de l’Estat “també hi juga un paper important”. Després de detallar el “rancor” de molts catalans envers l’Estat per la repressió de la cultura i la llengua, assenyalen que el moviment va agafar empenta també arran de la crisi. Per contra, a Espanya “es desferma l’eufòria nacionalista” després del referèndum d’autodeterminació i que la ciutadania d’arreu de l’Estat “exigeix que la policia actuï amb duresa i violència” contra els catalans. El fet que la policia espanyola actués amb violència contra els votants marca, segons el documental, “el fracàs de la política” i “la victòria de la polarització”. 

https://www.elnacional.cat/ca/internacional/arte-espanya-pais-fracturat-incapac-resoldre-problemes_912117_102.html