Tan identificada me siento. Y si. Yo tarde 10 años en aceptar. Ya me daba cuenta, pero acepté después de 10 años que estaba siendo maltratada y abusada. Y todo es tan cierto. La lágrimas. Las justificaciones. Las miles de veces que le perdonas. Y luego la vergüenza. La desolación. Ya no se te pasa por la mente llamar a los amigos. Mi salida fue que siempre lo hablaba con quien conocía. Y todo el tiempo fomente vínculos nuevos (a fuerza) y finalmente me rescato mi profesión. Fue el momento donde dije… “si, soy una porquería para todo, pero esto es mío y esto no me vas a tocar” y él huyó. Se fue. Ahora de tanto en tanto aparece pero yo estoy fuerte y feliz. Ya no tiene poder sobre mi. Pedir ayuda es fundamental. Gracias Marina. Genial la charla!