
Muchos casos leves no se identifican, lo que supone que la letalidad real del virus es menor, pero también que es difícil tener certezas sobre la magnitud de la epidemia
Hay varias razones de peso que explican que haya más casos sin identificar de coronavirus que aquellos que oficialmente conocemos. Por un lado, se estima que alrededor del 80% de las personas que se infectan por el coronavirus desarrollan síntomas leves. Además, un porcentaje desconocido de los infectados no muestran ningún síntoma de enfermedad.
Es extremadamente difícil detectar todos los casos leves y sencillamente imposible identificar todos los casos asintomáticos. Se trata de personas que no tienen, aparentemente, ninguna razón para acudir a los profesionales sanitarios porque creerán que están pasando un simple resfriado o una gripe, salvo que sepan que han estado expuestos a casos confirmados o sospechosos de coronavirus. Así que estas personas, que forman parte de la epidemia, quedan fuera de los registros oficiales.