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“La inmigración da dinero a los ricos y quita a los pobres”

George J. Borjas, catedr. en Harvard; experto en inmigración: ´A les portes del cel´

La Vanguardia, LLUÍS AMIGUET, 04-06-2008

Tengo 58 años. Nací en Cuba, pero llegó Fidel y expropió a mi padre, que murió, y fui un pobre inmigrante en EE. UU. Casado, tres hijos, dos estudiarán en Salamanca y los envidio. Soy católico y practico. Prefiero la verdad a la corrección política. Colaboro con www. idees. net.

Cortina: “Lo que molesta de los inmigrantes es que sean pobres ...

Qué es mejor para un país traer inmigrantes o crear robots Q que hagan su trabajo? ¿. ..? – Es la pregunta que hago estos días en mi blog…

¿Y qué le contestan? – Hay ejemplos de las dos soluciones: EE. UU. ha optado por traer mano de obra barata, sobre todo de México…

Y España, de África y Latinoamérica. – Japón, en cambio, ha preferido invertir en tecnología robótica para solucionar la demanda de mano de obra barata, allí incluso tratan de diseñar robots que hagan de acompañamiento para los niños y mayores.

Es una de las grandes y muy necesarias tareas que hacen los inmigrantes aquí. – No lo dudo.

– ¿Y usted qué cree? ¿Nos convienen más los inmigrantes o los robots? – Si pensamos en términos estrictamente economicistas, es mucho mejor para un país invertir en robótica que en inmigración, porque con los robots desarrolla su tecnología.

– ¿La inmigración mejora la economía? – La inmigración no mejora un sistema productivo, al contrario, desincentiva la inversión en investigación y desarrollo, porque la mano de obra barata ya proporciona interesantes plusvalías sin necesidad de arriesgar ni invertir en tecnología. La inmigración disuade de la innovación productiva.

Aquí nos repiten que los inmigrantes hacen sólo los trabajos que no queremos. – Falso. Mire: llevo toda la vida estudiando la inmigración. Frente a ella, siempre hay dos grandes posiciones: la bienpensante está convencida de que sólo reporta beneficios…

Tal vez con algún pequeño desajuste. … Pero que se corregirá con el tiempo. Dentro de unos años, los inmigrantes se habrán integrado – piensan- así que sólo es cuestión de ir poniendo parches y esperar a que los recién llegados sean nuevos ciudadanos.

Sánchez cambia el rumbo de España en inmigración

¿Y en el otro extremo, los racistas? – No todos. También quienes saben que la inmigración degrada el estado de bienestar y penaliza a los más pobres del país de acogida, que deben compartir con los inmigrantes las subvenciones, los subsidios, la sanidad y las escuelas públicas y, encima, tienen que competir por los mismos empleos.

– ¿Y usted qué cree? – Que la verdad está en algún sitio entre esas dos posturas. La inmigración ni es tan buena, ni es tan mala,.. Depende: es muy buena para los ricos y mala para los pobres.

¿Cuál es el mecanismo? – La inmigración transfiere riqueza de las clases más pobres a las clases medias y altas.

¿Crea perdedores y ganadores? – Sí. Al permitir la entrada de inmigrantes, el estado subvenciona a las clases altas y medias. Paga con los impuestos de todos los servicios y las pensiones para acoger más trabajadores extranjeros y así los empresarios se benefician de pagar salarios más bajos y las clases medias logran empleados del hogar más baratos.

Pero ¿quién quiere cuidar viejos? – Antes había empleados nacidos en el país que realizaban estos trabajos…

Ahora no los quieren hacer. – No los quieren hacer por el salario que cobran los inmigrantes por hacerlos.

Es curioso que aquí los defensores de la inmigración son izquierda y sindicatos. – Justo al revés que en EE. UU. Allí los sindicatos siempre han protestado por la inmigración, porque hace caer los salarios y degrada el Estado de bienestar. Pero hoy los sindicatos están desmantelados.

No han tenido mucho éxito. – Ninguno. En EE. UU. cuando habla el dinero, los demás pierden. Los empresarios siempre piden más inmigración para pagar salarios más bajos, y después logran que todos paguemos con nuestros impuestos el mayor gasto de servicios públicos que requiere esa inmigración de la que sólo se benefician ellos. Los pobres cargan con los costes de adaptación del inmigrante en sus barrios y en los servicios públicos

Ser antiinmigración queda facha. – Los intelectuales y la prensa no tienen que competir con inmigrantes que cobran menos por el mismo trabajo. Y además, se sienten generosos y solidarios cuando la apoyan. De paso, consiguen un servicio doméstico más barato.

¿Hacia dónde vamos? – En EE. UU. el Gobierno iba a promulgar una nueva amnistía para los inmigrantes ilegales, pero al final, pese a la presión de los empresarios, la elite dirigente y la prensa no la ha promulgado. Ya veremos.

¿Va a verse un cambio restrictivo? – No creo. El mecanismo de la inmigración sigue y seguirá transfiriendo riqueza de las clases bajas a medias y altas, que son las que deciden. Por eso nada cambiará. Fíjese en los candidatos a la presidencia…

– ¿No hay ninguno antiinmigración? – Los tres: McCain, Obama y Clinton están a favor de la amnistía para los ilegales. Sólo hay un factor que frenaría la inmigración…

¿Cuál? – Aquí en Europa, tal vez sea la identidad cultural nacional y el miedo a perderla la poderosa razón que mueva votos y políticos…

-… Mucho más poderosa es la cartera. – América, en cambio, está orgullosa de sus raíces y su cultura inmigrante. Sólo la amenaza terrorista puede frenar la inmigración. Me temo que sufriremos nuevos atentados y la seguridad nacional podría ser esa razón que la limite.

Cuentas y no cuentos: lo que el inmigrante aporta a la economía ...

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Amazonia brasileña, uno de los lugares más peligrosos

No existe una Amazonia, sino muchas, pero para muchos ya es el nuevo Eldorado

Cementerio de Parque Taruma, en Manaos (Amazonia, Brasil), hoy ampliado por la pandemia del covid19

La Amazonia brasileña es uno de los lugares más peligrosos del mundo para campesinos sin tierra, ecologistas y, en general, para cualquiera que se oponga a un modelo de desarrollo basado en la destrucción de la naturaleza para producir commodities agrícolas, extraer mineral o talar madera de alto valor comercial. El Gobierno de Jair Bolsonaro parece ser uno de sus mayores aliados.

En el imaginario colectivo de la sociedad occidental, la Amazonia es un infinito manto verde dotado de una biodiversidad sin parangón y de una naturaleza tan ingente e indomable que, si no fuera por la implacable tecnología humana, sería todavía hoy, en pleno siglo XXI, una frontera infranqueable para nuestra civilización. Pensar en la Amazonia supone, de forma frecuente, evocar conceptos como los del pulmón del planeta , así como indígenas salvajes que viven aislados en los rincones más inhóspitos de la jungla. En definitiva, se piensa todavía hoy que la Amazonia es un lugar donde la huella del hombre es, cuanto menos, modesta y contenida.

En la Amazonia brasileña se mata, se arrasa la selva, se emplean trabajadores como esclavos y se cooptan las estructuras del Estado de derecho

Según la organización no gubernamental Global Witness, que desde el 2012 monitorea el asesinato de activistas y ecologistas en el mundo, Brasil fue durante seis años seguidos el país más letal para los defensores del medioambiente y de los campesinos sin tierra. El gigante sudamericano sólo perdió su deshonroso cetro el año pasado, cuando Rodrigo Duterte, el polémico presidente de Filipinas, le arrebató para su país el primer puesto en la lista .

“Desde la década de 1970, oleadas de colonos pusieron coto a tierras públicas, a menudo unas encima de otras, lo que resultó en una maraña de reivindicaciones solapadas y contrademandas. Más aún: en gran parte, los colonos trazaron sus reivindicaciones de propiedad en ausencia de las agencias estatales que las reconocerían definitivamente [las propiedades]. Como resultado, en buena parte de la Amazonia rural, campesinos y grandes terratenientes han improvisado un sistema coloquial [vernacular] para controlar, requerir y vender tierra que opera en gran medida fuera de la aprobación oficial”.

Entre 1985 y 2017, la CPT contabilizó 1.438 casos de asesinatos vinculados por el control de la tierra en Brasil. Un 45% se produjeron en la región amazónica. Del total, apenas 35 fueron juzgados y, de ellos, sólo 20 terminaron con una condena judicial para los mandantes de los crímenes, quienes frecuentemente son poderosos terratenientes que subcontratan el asesinato a pistoleros a sueldo. El precio de la muerte se fija en función de la notoriedad social de la víctima. …

https://www.lavanguardia.com/vanguardia-dossier/20200507/48986929645/amazonia-eldorado-lejano-oeste-todos-tienen-un-precio-violencia.html