Category Archives: Educació

La ironía y el horror En el cortometraje La isla de las flores

LA IRONÍA Y EL HORROR EN UN MUNDO CAPITALISTA i CONSUMISTA, QUE DEGRADA LOS SERES HUMANOS

La isla de las flores, estrenado en 1989, es un cortometraje de apenas 13 minutos, dirigido por el escritor y guionista Jorge Furtado, cineasta brasileño nacido en Porto Alegre en 1959.

Esto no es una ficción, Dios no existe. Dos enunciados que abren una puesta en escena inhabitual, permitiendo que lo que se ponga en juego sea el aparataje retórico con el cual se construye la realidad fílmica. Así, el documental habla de los devenires discursivos desde los cuales se construye la realidad, por medio de una dinámica paradójica de entrecruces categoriales: relaciones inductivas, deductivas, históricas, geográficas, económicas macros y domésticas. Del tomate a la torre de Babel, de una vendedora de perfumes a la economía global, del trueque al capitalismo: la frialdad racionalista del discurso explicativo tratando de unir, de enlazar, de dar sentido a las posiciones de todos los elementos concitados. Porque de eso se trata, de fijar una posición en una cadena cuya apariencia es lógica, es decir, cuya trabazón está sólidamente fundada es una serie de estrategias discursivas capaces de encontrarle a cada elemento su lugar, a cada fenómeno su sitio. De esta forma el universo de lo real aparece construido en y por una potente pulsión explicativa: qué es un ser humano, un tomate, un animal, etc. Es en este nivel donde se instalan los gestos psicóticos de la reiteración y del salto arbitrario. Borges ya había puesto en entredicho el poder de las taxonomías para dar cuenta de la realidad (Borges, 1989). Pero si en Borges lo que importaba era pensar en ese límite del pensamiento que era lo real, poniendo a la parodia como mecanismo para advertir sobre una realidad huidiza a los sistemas clasificatorios, en este documental de Furtado, lo real ya no es huidizo, sino que lisa y llanamente lo real se encuentra aplastado, sometido, arrinconado por una discursividad dominante, naturalista, darviniana: la configuración del capitalismo y la cadena de consumo que consideramos ‘natural’. El 99% del tiempo dedicado a la construcción de la cadena que lleva a ese último y horroroso eslabón: una fila de miserables recogiendo las sobras de los cerdos.

Pareciera, entonces, que el documental hubiera partido mucho más atrás de lo real haciéndose la pregunta: ¿cómo mostrar lo real?, ¿qué mecanismos permitirían que la miseria surgiera ya no bajo la mirada ingenua del realismo social, sino desde su ubicación en el campo de fuerzas que la construye? En efecto, el problema de la visibilización pasa a ocupar un lugar central en la propuesta de Furtado. A diferencia del documental sobre la miseria de carácter pastoral, cuyo objetivo último es ubicar el fenómeno en un ámbito moral, La isla de las flores aborda el lugar de la miseria en la cadena de relaciones políticas, económicas e históricas que conforman al mundo, o sea, simplemente el eslabón no productivo, punto ciego dado por el carácter recolector de la actividad. Según Jacques Rancière, la división de lo sensible es aquel procedimiento que: “fija al mismo tiempo un común repartido y unas partes exclusivas. Este reparto de partes y lugares se basa en una división de los espacios, los tiempos y las formas de actividad que determina la manera misma en que un común se presta a participación y unos y otros participan en esa división” (Rancière, 2002, p.15). Así, operaría el establecimiento de una partición de lo real, pero también una toma de posiciones respecto de esa misma partición o división de lo sensible; es decir, en tanto demarcación, se fundan relaciones de interioridad y exterioridad, inclusiones, exclusiones y dinámicas de pertenencia. No se trata, entonces, de mostrar la miseria sino de hacer patente la cadena de relaciones que la construyen y que la invisibilizan, que la sitúan como una parte más, como una parte lógica, racional, del engranaje de vínculos que constituyen el orden.

De ahí que adquiera tanta importancia una mirada didáctica que ironiza al letrado, a la perspectiva cientificista donde todo debe ser explicado desde su origen. Y la parodia se instala generando una sonrisa, la ironía se vuelve la herramienta más eficaz para abofetearnos en aquello que consideramos ‘normal’. Sin embargo, la risa queda desplazada y lo real que ha estado fuera, la parte de los sin parte, nos golpea con fiereza. El artilugio queda develado o, más bien dicho, podemos por fin ver aquello que se ocultaba debajo de todas las retóricas explicativas, taxonómicas, al develarse su absoluta arbitrariedad y que condujeron, inevitablemente a mostrar su lado más horroroso, a saber, la cadena que justifica todo, la concatenación que legitima.

Atiborrados como estamos de imágenes y discursividades hiperimpactantes pero también parcializadas al máximo, para que sea imposible ligar al pobre, a la miseria, al explotado con el sistema que permite y justifica tal situación, este trabajo documentaliza la naturalización de la red que da sustento al sistema. Es decir, apunta precisamente a lo que ya hoy parece ser la parte vedada, lo prohibido, aquello que fue clausurado por imposición de los modos de visibilización hegemónicos. En la actualidad, como nunca antes, la presencia de los pobres, de la marginalidad, se hace permanente, habitual en los medios; lo que falta, lo ausente es la cadena de relaciones.

El documental en Latinoamérica tiene una tradición donde lo político cumple una función primordial. Pienso en las imágenes del movimiento campesino, la recuperación de tierras mapuche, la grandiosa labor testimonial de los fotógrafos independientes durante la dictadura, los testimonios de tortura, la emergencia de los movimientos de reivindicación popular, la elección de Allende y la Moneda en llamas, una imagen que se pega a la mayor parte de nuestros documentalistas. El documental chileno y latinoamericano ha estado cumpliendo desde hace ya mucho tiempo una función memorialística y de interpelación al sistema, muy superior a la de los historiadores o escritores de ficción. La isla de las flores, asume esta tradición y la reenfoca mediante la parodia, el humor, los guiños pop que nos recuerdan los artefactos parrianos, la preocupación por la economía política, las retóricas y las discursividades represivas o distractoras, con la finalidad de interrogar sobre el lugar desde donde aprehender ese realidad aplastada en los cinco horrorosos minutos finales.

Bibliografía

Borges, J. L.(1989). El idioma analítico de John Wilkins. En Otras inquisiciones. Buenos Aires: Emecé.

Rancière, J. (2002). La división de lo sensible. Estética y política. Salamanca: Consorcio Salamanca.

https://lafuga.cl/la-ironia-y-el-horror/365

Una ruptura es sempre un cataclisme interior

Claire Marin, doctora en Filosofia, professora i escriptora, reflexiona sobre las ruptures

Tinc 46 anys. Visc a París. Sóc membre de el Centre Internacional de Filosofia Francesa Contemporània. No crec que la filosofia pugui ser realment un consol, però ajuda a ordenar el caos interior quan la vida és dolorosa o estressant. Quan no creus en cap déu, la filosofia és molt útil

La esperanza de encontrarse

Por mucho que intentemos planificarla, la vida dispone de nosotros, las cosas se tuercen, se rompen y nos dejan hechos añicos. Claire Marin ha escrito un libro ­difícil y duro, Rupturas (Alienta), en el que se resiste a dejarse llevar por la visión simplista de los nuevos inicios. Si está en ese momento de ruptura sentimental, laboral, familiar, le ayudará a dimensionar el dolor, entender que el borrón y cuenta nueva no forma parte de la naturaleza de la ruptura y que por más que lo deseemos no es un corte limpio, es un desgarro del tejido de una vida en común, y eso nos cambia. No todos tenemos la misma capacidad para sobreponernos y transformar el pasado, pero verter luz y afrontarlo nos ayuda. “Toda ruptura conlleva la esperanza de encontrarse y el riesgo de perderse”.

Toda ruptura es un desgarro?

La mayoría lo son si te involucraste sinceramente en la relación. Estás perdiendo una parte de ti mismo cuando terminas una historia.

¿Las rupturas son nuestras tanto si las producimos como si las sufrimos?

Sí, muchos de nosotros seremos ambos durante nuestra vida, pero también se puede vivir como una liberación, un movimiento de sinceridad y autenticidad, el momento en que dejas de mentir a los demás o a ti mismo.

¿Cualquier tipo de ruptura?

No importa si es amorosa, familiar, profesional o una ruptura con la vida interior, todo depende de la razón de la ruptura y de la forma en que puede dañar a alguien más.

Romper no es una página en blanco.

A todos nos gustaría ver la ruptura como la ocasión de una nueva vida y convertir lo ocurrido en conocimiento. Pero a veces no es más que el efecto de la falta de valor, de la dejadez.

¿Las rupturas no nos cambian?

Pueden transformarnos, depende de la forma en que respondamos a ellas. Puede ser la oportunidad de redefinir nuestra vida, pero también puede ser una experiencia muy destructiva. Estar acompañado por la familia o los amigos es esencial para encontrar la energía para superar la tristeza y la soledad.

¿Nuestra vida está hecha de rupturas?

Sí, y nos gustaría que fueran limpias, pero son un desgarro constante. Desgarramos el tejido de una vida en común en la que las identidades están tan mezcladas que ya nadie sabe dónde empieza uno o acaba el otro.

Queremos que la ruptura acabe rápido, iniciar una nueva vida, ¿es posible?

No si la relación es importante en nuestra vida. Las cosas, los libros, las canciones, los lugares están llenos de recuerdos compartidos. No es tan fácil borrar nuestro pasado, incluso si decidimos terminar una historia sigue viviendo en nosotros, a pesar de nosotros. Una ruptura es siempre un cataclismo interior.

Una enfermedad, un duelo, una depresión, ¿es una ruptura con nosotros mismos?

Al contrario: nos sentimos atrapados en nuestra vida, pegados a nosotros mismos, cuando preferiríamos olvidarnos de nosotros mismos, para salir de nuestra vida.

¿Podría crear nuevas posibilidades o es sólo la experiencia de la pérdida?

Puede tomar algún tiempo, pero podemos descubrir una nueva forma de vida mucho más satisfactoria que la anterior, aunque no hayamos elegido la ruptura. Por el contrario: puede que hayas fantaseado con una ruptura como el comienzo de una gran nueva vida y estar muy decepcionado por ello.

Dice que la mayoría de los fracasos no nos aportan nada. ¿El dolor es inútil?

Por supuesto que sí. Puede ser simplemente destructivo. Algunos fracasos fragilizan a la gente, a veces durante mucho tiempo. Cuando has sido traicionado o humillado, puede pasar mucho tiempo antes de que vuelvas a tener confianza, antes de que vuelvas a confiar en alguien.

Después de una ruptura el otro se convierte en un desconocido, ¿sucumbimos a la ilusión del amor?

A menudo la posibilidad de ser otro pone de manifiesto, de manera dolorosa, las ilusiones del amor y del afecto: ¿cómo ha podido engañarme de esta manera?

Duele.

O tal vez no sea una ilusión, tal vez la otra persona ha cambiado realmente y esa es la razón por la que tuvo que irse: para ser libre de expresar otra parte de su personalidad que no podía existir en la relación anterior.

¿Qué podemos hacer con la rabia?

Convertirla en energía. Energía para hacer algo que no nos habríamos atrevido antes, energía para ser más independientes, para crear. Pero también puede ser muy obsesiva. El tiempo ayuda a manejarla progresivamente.

Cuando nos rompemos, ¿qué es lo que se rompe en nuestro interior?

Puede ser una personalidad en la que ya no encajamos o un compromiso al que no podemos ser leales ahora, porque nuestros sentimientos o nuestra forma de pensar (ideología política, espiritualidad) han cambiado.

¿La ruptura entre progenitores e hijos es inevitable?

Todos tenemos que tomar cierta distancia con nuestros padres para convertirnos en adultos.

Cuando alguien querido muere nos preguntamos por qué. ¿No somos realistas?

Sentimos una terrible injusticia. Y tenemos razón, nada lo justifica. Pero la vida no puede vivirse con garantías, las cosas no pasan como uno se las imagina, no basta planificarlas para que salgan bien, pensar eso es irracional.

¿Cómo vivir sin ninguna certeza?

No podemos, es insoportable. Necesitamos tener alguna relación garantizada (familia, amistad), aunque sepamos que nada es para siempre, confiar e imaginar algunos horizontes de estabilidad para continuar en nuestra vida.

¿Cómo?

Correr el riesgo de vivir es apostar por las alegrías posibles. Y tener la fuerza de recordar, incluso en la noche más trágica, el destello de la felicidad que esconde.

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20201008/483926157067/una-ruptura-es-siempre-un-cataclismo-interior.html

Viure (poc) després de la foto més polèmica del món

El fotoperiodista sud-africà Kevin Carter es va suïcidà als 33 anyos; el TNC recupera ara la seva figura en ‘Testimoni de guerra’ 

El niño de la fotografía en realidad no estaba abandonado: los equipos de Naciones Unidas habían empezado a tratar su desnutrición.

La simbólica y dolorosa fotografía tomada en Sudán en 1993 que mereció a Kevin Carter el premio Pulitzer  (Kevin Carter)

alleció con la edad de Cristo, con tan sólo 33 años. Se suicidó. Se dirigió a un lugar junto al río cercano a Johannesburgo en el que jugaba de niño, se bañó, se metió en el coche con el que había llegado y conectó la manguera al tubo del escape para llenar su interior de dióxido de carbono. Y dormirse mientras escuchaba música en su Walkman. Y así quizá ir, “si era afortunado”, como dejó escrito, con Ken, Ken Oosterbroek, otro de sus amigos fotoperiodistas, que acababa de morir en un tiroteo en el que creía, gritaba, que tenía que haber muerto él.

El fotoperiodista Kevin Carter
El fotoperiodista Kevin Carter (Rebecca Hearfield)

Para ese día, el 27 de julio de 1994, el sudafricano Kevin Carter ya había vivido mucho más, y sobre todo visto en directo mucho más horror, de lo que la mayoría de humanos acumula en vidas mucho más longevas. Había llegado a lo más alto, al premio Pulitzer, que había recogido apenas tres meses antes en Nueva York por una foto enormemente polémica, por la que le llegaron a llamar carroñero, pero también a lo más bajo, a contemplar tras su cámara el sadismo y el dolor de la condición humana, hambre infame, lluvias de balas, muertes atroces con neumáticos repletos de gasolina atados alrededor del pecho y prendidos fuego, el llamado necklacing, hasta 20 minutos de muerte hórrida para los negros colaboracionistas del apartheid de su país.

Porque Kevin Carter (1960-1994) ganó el Pulitzer por la icónica y polémica fotografía de una niña famélica a la que acechaba un buitre en un Sudán arrasado por la guerra y el hambre en 1993, pero sobre todo Carter cubrió junto a otros tres amigos y sus cámaras la brutalidad del apartheid y las terribles luchas intestinas de los sudafricanos negros en los estertores del régimen segregacionista.

Las cruentas luchas, casi una guerra civil, entre el Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela y los zulúes del partido Inkhata de Mangosuthu Buthelezi, utilizado por el régimen blanco. La revista de Johannesburgo Living llamó a Carter y sus amigos el Bang-Bang Club, por su atrevimiento a ponerse continuamente en medio de las balas, y justamente uno de ellos, Greg Marinovich, logró el Pulitzer en 1990 con una foto de un militante del CNA matando a un zulú. Marinovich sería gravemente herido el 18 de abril de 1994 y otro miembro del grupo, Ken Oosterbroek, muerto en una lluvia de balas en el township -asentamientos donde el apartheid concentraba a los negros- de Thokoza. Carter había regresado a Johannesburgo, a 10 kilómetros, poco antes, y decía a quien quisiera escucharle que la bala tenía que haber sido para él.

Nacido en una familia católica de origen inglés, no afrikaaner, Carter desde niño detestó el régimen del apartheid. Soñó con conducir coches de carreras, estudió brevemente Farmacia con malas calificaciones, tuvo que realizar el servicio militar, donde sus compañeros le llamaron kaffir-boetie (amante de los negros) por proteger a un camarero de la cantina, y le golpearon. Escapó del servicio y se hizo dj en Durban, pero cuando perdió el trabajo intentó suicidarse. Acabó el servicio militar tras sobrevivir a una bomba del CNA que mató a 19 soldados y acabó enrolado en una tienda de fotografía y, así, en el fotoperiodismo: a los 24 años, en 1984, cuando estallaron en rebeldía los suburbios negros, quiso formar parte del grupo de reporteros blancos que retrataba la brutalidad del régimen pese al peligro y a ser arrestados una y otra vez.

La famosa fotografía de la niña sudsudanesa publicada por The New York Times, niña que luego resultó ser un niño y que no se estaba muriendo -aunque lo haría de adolescente debido al paludismo-, la tomó en 1993 en un viaje junto a Joao Silva, el cuarto integrante de los Bang-Bang. La mitología respecto a la imagen del pequeño acechado por el buitre ha sido ingente. Para empezar, porque se convirtió en un símbolo del destino de África, quizá incluso un símbolo del sistema económico del mundo. ¿Por qué no ayudaste a la niña?, le preguntaron una y otra vez al saber que tardó minutos en tomarla, esperando a que quizá el buitre abriera las alas. Algunos diarios señalaron que el verdadero carroñero era él. Pero el niño no estaba solo perdido, sino muy cerca de una larga y famélica cola de ayuda alimentaria de la ONU en la que estaban sus padres, como prueba la pulsera que lleva, del programa de ayuda.

Sin duda no le ayudó a seguir viviendo, pero no fue lo que le quitaría la vida. La pérdida de su amigo Oosterbroek y su propia situación personal sí lo harían. Carter se aficionó a la marihuana primero y luego a una mezcla de potentes narcóticos que le ayudaban a disminuir el dolor y la lucidez que le proporcionaban las imposibles escenas que vivía sin miedo en directo continuamente. Fue también un empujón más para un desorden vital que le llevaba de una relación a otra -dejó a una hija de seis años- y que poco a poco le conduciría  a perder aviones, entrevistas, carretes de fotografía. Todo sumado a la presión por estar a la altura -envió tarde un carrete de fotos de la visita de Mitterrand a Sudáfrica, pero cuando Sygma, la agencia fotográfica que le fichó en Nueva York tras el Pulitzer las vio, le dijo que tampoco habrían estado a la altura de sus clientes-, acabó quitándose la vida en el momento que su carrera más debería haber brillado.

En la nota de suicidio escribió: “Deprimido… sin teléfono… dinero para el alquiler… dinero para mantener a la niña… dinero para las deudas… ¡¡¡dinero!!! . . . Me persiguen los vívidos recuerdos de matanzas y cuerpos, de ira y dolor… de niños hambrientos o heridos, de hombres locos de gatillo fácil, con frecuencia policía, o ejecutores. Me voy a reunirme con Ken, si soy afortunado”.

Desde el día 21 el TNC recupera la figura de Kevin Carter junto a la de la periodista asesinada en Siria Marie Colvin en Testimoni de guerra, escrita y dirigida por Pau Carrió y protagonizada por Laura Aubert y Pol López.

https://www.lavanguardia.com/cultura/20210108/6172938/kevin-carter-pulitzer-tnc-fotoperiodismo-apartheid.html

El imaginario del incesto está colonizando la pornografía

Rosa Cobo. Tengo 63 años. Nací en Cantabria, vivo con mi hija en Madrid y trabajo en A Coruña. Doctora Lo más urgente es reducir la pobreza. Necesitamos más izquierda, más políticas redistributivas. Agnóstica, creo en los seres humanos, pero también creo que existe el mal

Rosa Cobo, profesora de Sociología en la Universidad de A Coruña y ensayista

La pornografía crea realidad

Pensamos que el porno es inofensivo, pero en su investigación, Pornografía. El placer del poder (Ed. B), Cobo deja claro que el porno es uno de los fenómenos sociales que más están dañando a nuestros menores y adolescentes porque a ellos les está educando en el ejercicio del poder y de la violencia y a ellas en la aceptación de esa violencia como parte de la sexualidad. El porno alimenta el imaginario sexual de nuestra sociedad, permea la publicidad, las series, el cine… “La pornografía es un discurso ideológico y una práctica económica y social que está en un proceso creciente de institucionalización. Es un negocio internacional que alimenta y nutre la prostitución. Emporios económicos, como el Banco de Irlanda o General Motors, invierten en productoras de pornografía.

Ha visto usted pornografía?

No.

Yo, para hacer este libro me he hinchado a verla y todavía no me he librado del asombro.

¿Qué se ve?

Las mujeres son objeto de distintas formas de violencia. Uno de los vídeos más vistos es una violación colectiva a una chica.

Así nos va.

En pornografía, y también en la prostitución (que bebe de ella), una de las demandas más usuales de los varones es la penetración anal.

¿Y?

Permea a la sociedad. La gran cantidad creciente de adolescentes que llegan con hemorragias anales a los hospitales está documentada. Otro top ten es el bukkake : un grupo de hombres eyaculan sobre la cara de una mujer. Y otro imaginario que está colonizando el porno –también en el mundo gay– es el del incesto.

¿En serio?

Sí, es fortísimo, y provoca que se normalice como fuente de placer. Si pone usted en un buscador “porno gay” en seguida le saldrá un padrastro, dos hermanos, un padre con dos hijos…

Más del 70% de adolescentes ven porno.

Dos terceras partes varones y una tercera parte chicas, y muchas de ellas lo ven para complacer a sus parejas. La pornografía dicta un modelo de comportamiento. Relega a las mujeres a servidoras sexuales y otorga a los hombres el poder.

Pero en la pornografía ellas también son activas y parece que disfrutan.

Las mujeres no disfrutan en la pornografía, tienen que abdicar de sus deseos para complacer los deseos de los varones.

¿Cómo serán de adultos estos jóvenes educados en la pornografía?

No soy optimista, la pornografía alimenta el imaginario sexual de nuestra sociedad, permea la publicidad, las series, el cine, la literatura… El porno es un elemento fundamental de la socialización de los adolescentes y lo llevan a su vida.

¿Consecuencias?

La pornografía no tiene que ver con la sexualidad sino sobre todo con la violencia. Es una construcción jerarquizada: ellos son seres activos, agresivos, violentos, con un subtexto de que pueden hacer cualquier cosa, mientras que ellas son pasivas, deben dejarse hacer y ser receptoras a menudo de grados muy altos de violencia y recibirlos como si les gustase.

Hay actores y actrices porno que defienden la pornografía como una liberación.

Para las mujeres que trabajan en el porno no es nada liberador, tienen permanentes dolores anales, vaginales, y jaquecas. Consumen muchos fármacos y cremas anestésicas para poder rodar esos vídeos. Hay un vídeo de Nacho Vidal en el que agrede repetidas veces a una mujer.

¿Le pega?

Una paliza, y le mete la cabeza cubierta con una bolsa de plástico en una bañera llena de agua (muy de moda ahora). La única escena de sexo que hay es al final, cuando él se masturba solo. Ese vídeo explica muy bien como la pornografía es sobre todo violencia contra la mujer.

¿Es legal ese vídeo?

Sí, claro. Yo lo he visto en una plataforma, de hecho me topé con él. Los chicos están siendo socializados en la idea de que el poder es un elemento fundamental en la constitución de su yo.

Ahora hay pornografía para mujeres.

Las mujeres representamos menos del 30% de los consumidores. A la mayoría de mujeres adultas se lo piden sus compañeros, y en la adolescencia muchas chicas ven porno porque forma parte de lo que tienen que aprender y hacer para ser alguien y pertenecer entre sus iguales.

Las niñas se exhiben en Instagram.

Están hipersexualizadas, no pueden sustraerse a la cultura dominante, a ese modelo que se construye de manera silenciosa.

¿Se está desdibujando la línea divisoria entre la pornografía de adultos y la infantil?

La diferencia es que una es legal y la otra no. Los pedófilos comienzan viendo porno de adultos. No hace falta rebuscar para ver pornografía infantil, se te abren ventanas.

Se contempla el porno como algo aceptable, cotidiano…

Lo esencial no es que se masturben delante de la pantalla, sino cómo contribuye ese consumo a la manera de vivir las relaciones sexuales con las mujeres. Crecen los casos de varones usuarios de porno con dificultades para tener relaciones sexuales cálidas con sus novias.

¿La pornografía acaba con la empatía?

Sí. En la pornografía solo aparece el deseo masculino, ellas, aunque se muevan, son muy pasivas, hacen lo que les demandan los varones. No es un problema moral sino un fenómeno social y político, de poder sobre las mujeres.

Ocurre en todos los rincones del mundo.

Sí, es impresionante. Cuando las grandes empresas pornográficas cuelgan sus vídeos en su plataforma, esas prácticas se estandarizan en todo el mundo y los hombres piden a las mujeres, aquí y en Gabón, lo mismo. El porno es incompatible con la igualdad.

¿Cómo gestionar eso?

La pornografía no puede seguir en abierto y que a un crío de 8 años –edad en la que se comienza a ver porno–, le baste poner la palabra porno para que le aparezcan cientos de vídeos. Y hay que ilegalizar los que utilizan violencia y abuso.

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20200917/483519669487/el-imaginario-del-incesto-esta-colonizando-la-pornografia.html

selecció de comentaris

aliasn47j0 Sep 18, 2020 La enésima cruzada de mujeres de cierta edad que buscan la prohibición de todo aquello de lo que no son parte. Esta cruzada contra la pornografía se parece mucho a la liga de la templanza en EE.UU. que se originó como un movimiento de mujeres cristianas radicalizadas que buscaban imponer su credo evangelizante. 

BHCQM0PSep 18, 2020 Opinamos que esta Sra. socióloga, que se ha tomado el asunto en serio y no como una mera banalidad, no tiene razón, que exagera, que la cosa no es para tanto….y luego nos quejamos de que el mundo está muy mal, los matrimonios no aguantan, violan a las mujeres y las maltratan, no se respeta a nadie y de que “hay que ver lo que pasa con los jóvenes” que son unos descerebraos. No somos más ridículos e hipócritas porque es imposible.

egyjan25Sep 18, 2020 comparto con esta escritora su opinión sobre la importancia de ilegalizar el uso de la violencia en el porno. Pero, al otro lado veo que ella lo mira desde un punto demasiado feminista. El porno en general convierte a los seres humanos en trozos de carne. Es tan degradante para los hombres como lo es para las mujeres.

aliasmf1piSep 17, 2020 No es lo mismo disfrutar del sexo que el sexo impuesto, violento y manipulado como explotación económica, aprovechando los más bajos instintos. Por eso es pornografía y está sumergida. Si estuviera regulada y políticamente cotizara, los países no tendrían déficit, pero al no serlo, solo las mafias son poderosas y gracias a ello, indestructibles. Los proxenetas y mafiosos usan mano de obra barata y extorsionable: mujeres y niños. Es lo de siempre, “El patriarcado necesita del consentimiento y de la violencia para perpetuarse”, “El feminismo no se quiere basar en la queja sino en la vindicación política. El agravio y la deslegitimación de la igualdad, explotación económica, falta de respeto social y discriminación”. “La prostitución del s. XXI habita en el corazón del capitalismo neoliberal junto al narcotráfico y la venta de armas”. Políticamente se debería sustituir el termino igualdad por el de equidad, en todos los campos sociales sobre las mujeres. La solución pasa por cerrar los burdeles (auténticos campos de concentración). Ya lo han hecho Irlanda, Noruega, Islandia, Suecia, Francia…y controlar las redes sociales, darle esa función a la IA. Lo que nos convierte en necios domésticos es la imitación (gratuita) del sometimiento y la violencia a que la impunidad nos tiene acostumbrados y la creencia de que eso te hace mas “hombre” y más “poderoso”. Darse emociones limite, no tiene en cuenta a las víctimas. La propaganda habla de satisfacción asegurada en manada (India, México, España).

GnósticoSep 17, 2020 Para mi, todas las relaciones humanas son básicamente luchas de egos, luchas de poder, así que las relaciones sexuales también, y estas luchas se ven reflejadas en la pornografía, en las que el hombre suele ser el dominante, ya que la sociedad siempre ha sido patriarcal y machista. La ira y la violencia hacia las mujeres provienen de estas luchas de egos, en lo que importa es ser o creerse mas especial, mejor, que la otra persona, así que hay que dominarla.
Por otra parte, el deseo sexual es mayor en el hombre que en la mujer, por cuestiones hormonales, así que es normal que los hombres consuman más pornografía que las mujeres. Este mayor deseo y la posición dominante, junto a la busqueda de beneficio económico de la industria pornográfica, explicaría la cosificación sexual de la mujer que se ve en la pornografía.

nekane! Sep 17, 2020 El sexo lleva al orgasmo -labor del sistema nervioso involuntario que produce una descarga con un placer indescriptible, (así pues todo el mundo tiene prisa en experimentarlo) y a día de hoy ni comer, ni dormir, ni enriquecerse llevan a él como el sexo en cualesquiera de sus modalidades, el sexo se nos puso ahí, desde el momento que no tenemos celo para disfrute, el problema es que a las mujeres nos deja encintas y ni por esas reniegas del sexo, hoy podemos hacerlo más libremente, aunque no exenta de riesgo la salud de nuestro organismo… La pornografía llegó porque vende, ayuda a ponerte a mil mucho más rápido que los preliminares y como las mujeres somos más lentas muchas parejas acuden a ello de más o menos común acuerdo, gustar gusta? si estas en pareja no terminas de visualizarlo completo, si estás sola pues… adivinen… pero el porno de tantos años en el mercado no se desgata, al revés prolifera y de tanto novedarlo se nos ha ido de madre (los actores funcionan con drogas muchas muy duras y con final fatal) y de tanto poner freno a la educación sexual los chavales que están despertando a la peor de las velocidades pues han acudido a él, hay que ser ignorante para no preverlo, pero como siempre vivimos sociedades derechistas y reprimidas pues… entonces nos preguntamos, qué pasa en los países nórdicos, ellos educan sexualmente y … pues afirmo que es mentira, como educas si el mercado negro, la tv, el cine, te está enseñando que el sexo es poder, a ella para ganar dinero, para escalar y a él porque todo lo que sueñe y más se lo van a dar…

Como mujeres recibimos todos los golpes, la pornografía no iba a ser menos, pero nosotras también estamos contaminadas, educamos hombres en el “salva tu pellejo” porque la vida es tan breve que la burocracia apenas da tiempo a cambiar nada y a contracorriente solo vas si vas solo…

La literatura, para mí, nos ha respetado más… Lolita de Nabokov expone lo que hay y no ganamos nada en ocultar, al revés perdemos todos, la sociedad no te enseña sobre la pederastia, la tapa y la castiga con crueldad, casi todo pederasta se suicida, otros miles se refugian en faldas largas… pero no aprendemos, no maduramos… solo castigamos ..Las edades de Lulú de la Almudena Grandes o lo que nos marca la infancia…y gracias siempre, como chicas, a la Sra Hite, que murió anteayer, a Elena Ochoa que dio la cara bajo la batuta de Chicho Ibáñez serrador, a los pub,s catalanes años 80 que en pantalla…

En india, en Africa, en américa latina el sexo mata mujeres y niñas sin piedad… la explotación y trata tiene un agravante a día de hoy, siglo XXI vergonzante y o puede ser que estemos vergonzosamente impotentes ante ello… las manadas salen de chavales que se educan en ese porno tan alcance de la mano, en esta sociedad que les da alas y se ríe del feminismo y la izquierda… luego, de aquellos polvos estos lodos…

BRUNA2017Sep 17, 2020 @nekane! ¿y los médicos de cirugía estética?…¿Cómo pueden hacer operaciones de pecho a niñas de 18 años que ni están desarrolladas?…por ahí también empieza la pornografía…Si no tienes tetas, te las ponen, si no tienes culo, te lo ponen, si estás gorda, te liposuccionan…más agresión a nuestro cuerpo que éste…

Harry HallerSep 17, 2020 Los niños crecen viendo violencia en las pantallas, asesinatos y muertes, pero en general no lo trasladan a la realidad, Por qué? Porque les damos una educación, porque les enseñamos lo que debe o no debe hacerse y la diferencia entre realidad y ficción, lo que es bueno y lo que es malo. No creo que deban ver ese tipo de películas ni jugar a según que tipos de juegos, pero a menudo es imposible evitarlo. No se pueden poner puertas al campo. La pornografia no debería estar al alcance de los niños y adolescentes, puede confundirles, pero la educación de los padres y los tutores puede prevenirles y enseñarles. Quizás el problema es que la sexualidad sigue siendo para muchas famílias un tema tabú. Para los adultos es otra cuestión, creo que todos somos lo suficientemente responsables y maduros para saber lo que nos conviene ver y lo que no. Lo que ocurre en la imaginación de cada uno ahí está y ahí queda. Quién no ha soñado alguna vez en tirar al jefe por la ventana? Cuántos hombres no han deseado en secreto a su cuñada? Y todo queda en el silencio de sus mentes sabiendo que nunca actuarían de tal modo. La pornografia al fin y al cabo es lo que es, sexo desnudo de amor, una mala película, reiterativa y sin argumento. El sexo nos da placer, el mal sexo frustración.

Què ens fa feliços? Claus per educar en la felicitat

Què ens fa feliços? Claus per educar en la felicitat

Un dels majors reptes de l’actualitat és educar en la felicitat. Un dels que millor ha pensat la felicitat va ser Sèneca fa gairebé 2000 anys. Ell deia que davant de falses felicitats “la veritable felicitat resideix en la virtut” i al seu torn, que no hi ha virtut sense esforç.    

Però en els temps de la gratificació instantània vivim molt lluny dels ideals de Sèneca. Sí, hi ha molta desorientació però existeix a la vegada preocupació per ella, i especialment per la felicitat dels nens i nenes, que creixen en una societat cada vegada més competitiva i sense referents ètics.  

Normalment tenim moltes idees sobre com cuidar la higiene i l’alimentació dels més petits. Ara bé, si ens pregunten per la seva felicitat, probablement la nostra expressió és d’estupor o desconcert.

Si com a adults amb prou feines coneixem, si és que existeixen, les claus de la felicitat, com sabrem inculcar-la en els nens? En un sistema on es ven i compra tot, com saps ens venen constantment un model de felicitat i d’èxit per a tots igual.

No creus que tant soroll ens confon? En un context així, hi ha dos aspectes que són fonamentals per a educar en la felicitat: les emocions i l’ètica. Anem a pams.   

Una eina fonamental per a fer front a aquesta confusió és l’educació emocional. En què consisteix? Després de segles d’ignorar-les, les emocions es van començar a estudiar i des de fa més de dues dècades es va començar a difondre el concepte de “Intel·ligència emocional” associat a l’habilitat per a gestionar emocions, saber distingir-les i expressar-les.

No obstant això no només es tracta de saber gestionar les emocions amb intel·ligència, sinó també que necessites les emocions per a ser intel·ligent, perquè les primeres influeixen en la teva capacitat cognitiva.

El segon aspecte és l’ètica. Quantes vegades sentim parlar d’ella en una època de crisi de valors! Recorda la frase de Sèneca en la qual deia que la veritable felicitat resideix en la virtut. Una manera de dir que l’ètica és el cor de la felicitat.

Per això educar en la felicitat vol dir també transmetre valors i models de conducta ètica. Això significa alhora ensenyar a distingir entre l’important i el secundari. I potser, sent adult, aprendre-ho tu primer: els resultats acadèmics ens preocupen, però no són el més important del procés de creixement.

Claus per educar en la felicitat

Per tot això, encara que la felicitat sigui un llarg camí personal i intransferible hem de donar armes als més petits perquè el puguin recórrer amb garanties durant tota la seva vida.

La felicitat, com la intel·ligència, s’entrena i requereix uns certs hàbits que has de fomentar. Aquí et deixem algunes claus per a treballar-la. Segur que la majories les coneixes i només has de recordar-les.

Ensenyar el valor, no el preu

Si alguna cosa caracteritza la nostra època és la quantificació de tot: tot ho reduïm a quantitats i després a un valor de canvi en el mercat. Això pot portar als petits a creure que tot es pot comprar i vendre.

Però com saps, no és així. Per això és important que ensenyis a demorar-se i apreciar els moments i experiències que no tenen preu però sí gran valor.

Ensenyar a expressar les emocions

Qualsevol problema o conflicte ens pot semblar “menor” perquè és infantil, però té gran importància per a ells i són grans oportunitats d’aprenentatge que no has de desaprofitar.

En edats en les quals ja escriuen, un exercici magnífic és demanar-los que facin un balanç per escrit de les emocions que han tingut durant el dia. Aprendran a fer això que ens costa tota la vida, també adulta: posar paraules a les nostres emocions.

Elogiar l’esforç, no el talent

Moltes vegades tendim a elogiar el talent “natural” per a fer alguna cosa. No obstant això per al seu creixement i formació el millor és que elogiïs l’esforç, fins i tot quan no serveix per a aconseguir un objectiu, per petit que sigui.

Ensenyar a ser autònoms

L’experiència no la pots inculcar, l’ha de viure cada nen de forma autònoma. El temor al fet que no sigui feliç a vegades et pot conduir a voler evitar-li el fracàs. Un error! L’experiència del fracàs és la millor escola per a educar en la felicitat. Ella ensenya que tota meta requereix un esforç i que aquest esforç a vegades és premiat i d’altres no.

Ensenyar a somiar

Et pot semblar simple retòrica però no és així; quan parlem de “somiar” ens referim a anar més enllà de la realitat tal com ens ve donada. Educar en la felicitat és també ensenyar a no conformar-se, a no renunciar als projectes de vida que et fan feliç.

Proposa sempre activitats artístiques ja sigui a través de textos, dibuixos, fotografies… en les quals puguin expressar els seus somnis i anhels personals.

Jugar!

El joc és l’espai de llibertat perquè és una cosa gratuïta la fi de la qual no és res extern a si mateix: no busca produir res ni ser rentable. No hauràs de “ensenyar a jugar” als nens però amb les llargues jornades amb què se’ls carrega, corren el risc d’oblidar-ho.

Per això, una de les claus per educar en la felicitat és treballar per a conservar i fomentar el valor del joc infantil.  

Educar en la felicitat amb un llibre que pregunta Què ens fa feliços?

En tan sols 15 pàgines, els textos de Marie-Agnès Gaudrat i les il·lustracions de Carme Solé Vendrell per al llibre Què ens fa feliços? de la col·lecció “Moments i emocions” aborden valors com la cooperació, l’empatia, el coratge o la solidaritat.  

Portada del llibre Què ens fa feliços per educar en la felicitat

I el més important: ho fan incitant al diàleg entre adults i nens, perquè els dos puguin reflexionar sobre ells. D’aquesta manera t’ajuda a treballar una altra de les claus de la felicitat com és el diàleg entre pares i fills.

Els dibuixos d’una il·lustradora de referència i amb llarga experiència en la il·lustració per a nens com Carme Solé teixeixen complicitats amb l’imaginari infantil.

De la mateixa forma, les pàgines desplegables conviden a interactuar amb dilemes interessants. “Disfressar-nos del que no som?”, ens diu una pàgina. Però si obrim el desplegable ens trobem amb la pregunta alternativa: “O ser simplement com som?”.        

Educar en la felicitat és tan ambiciós com educar en la recerca del sentit de la vida, però el missatge, senzill i poètic de Què ens fa feliços? és que l’origen de la felicitat és compartir la vida amb els altres i construir relacions positives basades en la generositat.  

Per a respondre la pregunta el llibre torna de nou a Sèneca i ho fa en un llenguatge optimista, entranyable i accessible per a nens i nenes a partir de 5 anys. Sense oblidar-se de dilemes que poden compartir adults i petits: “No fer més que treballar? O prendre’s algun temps per a somiar?”

T’has plantejat el repte d’educar en la felicitat? Explica’ns la teva experiència!

La gent que no riu és perillosa

Tortell Poltrona: «La gent riu més com menys coses té» | Catorze.cat
Tortell Poltrona

Marc Trayte, 18 de desembre de 2020

Riure és necessari, tenir sentit de l’humor imprescindible. Sovint en situacions de tensió, per iniciar una negociació o per presentar-se en un entorn hostil, l’humor trenca el gel i es converteix en un generador de canvi en positiu que embolcalla l’interlocutor d’un to proper.

El clown Guillem Albà, en un reportatge a TV3 explica que riure hauria de ser obligatori, que la gent que no riu és perillosa. Mentre riem ens trobem en el costat positiu de la vida, en un present que estem gaudint prescindint de futurs incerts o superant seqüeles del passat.

Per desenvolupar-nos amb encert en les relacions socials, convé dominar el sentit de l’humor. Saber trencar el gel i crear complicitat, extrems que es donen quan «caiem en gràcia.» Algú amb qui som capaços de compartir somriures, és algú amb qui també som capaços de sentir-nos bé.

Segurament, tots recordem de l’institut o l’escola aquell professor que sabia transgredir el rigor institucional acadèmic per provocar somriures entre els alumnes. Aquell professor que era capaç de fer somriure la classe, també era capaç  de guanyar-se als seus alumnes. Un record que dura per sempre.

En plena pandèmia, amb mascaretes cobrint-nos el rostre i un ambient enrarit, presentar-nos davant algú que acabem de conèixer xocant amb desinhibició els colzes és una bona manera de començar amb bon peu una presentació. Enmig de la sobrietat un gest divertit provoca el canvi necessari per fer aflorar el contacte humà que tots necessitem.

Dominar el sentit de l’humor és gaudir d’una competència més per utilitzar en tot un munt de contextos diferents. Una competència que no només és divertida sinó que a més ens dona suport en la nostra carrera professional o en la vida personal.

un professor corregeix exàmens a l’hospital abans de morir

Professor Alejandro Navarro / Sandra A. Venegas
El professor Alejandro Navarro a l’hospital, corregint exàmens

L’Alejandro Navarro és un professor que s’ha fet viral perquè, mentre estava agonitzant abans de morir, es va posar a corregir els exàmens dels seus alumnes.

Un professor corregeix exàmens abans de morir

La Sandra Venegas, la seva filla, el dijous va compartir una foto del seu pare estirat al llit de l’hospital mentre corregia els exàmens i, en qüestió d’hores es va fer viral. Els fets van passar a Texas, als Estats Units, quan l’home va anar a urgències amb l’ordinador, ja que estava preocupat per les notes dels seus alumnes.

Els metges li van dir que es moriria i, l’Alejandro, preocupat pels exàmens dels estudiants, no va parar de corregir-los fins a l’últim moment. A les imatges, que s’han viralitzat a les xarxes socials, es pot veure com el professor està estirat a la llitera de l’hospital mentre corregeix els exàmens amb el portàtil i, al cap de poca estona de posar les notes, va acabar morint.

Sandra Venegas y Alejandro Navarro / Sandra A. Venegas

Foto viral de l’Alejandro Navarro

“Hi ha professors que fan moltíssimes hores extres, inclús amb la pandèmia del coronavirus. No hem de deixar que treballin a casa. Hem de ser amables amb els professors i no s’ha de normalitzar que treballin tantes hores”, comenta Venegas a la publicació de Facebook.

https://elcaso.elnacional.cat/ca/noticies/professor-corregeix-examens-alumnes-abans-morir-alejandro-navarro-foto-facebook-viral_43205_102.html

Mites i veritats de l’escola en català

El sistema garantiza que todos los alumnos salgan de la ESO con el dominio de catalán y castellano en base a un modelo lingüístico que se asienta sobre un consenso inicial que se ha ido resquebrajando

Imagen de una manifestación en defensa de la inmersión lingüística de 2013. Enric Català

Pocas realidades educativas han suscitado tanto revuelo político y mediático, y durante tanto tiempo, como el modelo lingüístico de las escuelas catalanas. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), que obliga a todos los centros a impartir un mínimo de un 25% de clases en castellano, lo ha vuelto a poner en el foco. 

A la espera del recurso al Tribunal Supremo, y de si la ‘ley Celaá’ acaba protegiendo o no el modelo catalán, cabe preguntarse en qué consiste exactamente en pleno 2020 la conocida como inmersión lingüística. ¿Cómo se originó y cómo ha evolucionado el consenso en torno a ella? ¿Qué datos la avalan? ¿Es la escuela realmente monolingüe en catalán? ¿Acaso debería serlo?

A día de hoy, el catalán es la lengua vehicular de todas las enseñanzas obligatorias, aunque cada centro tiene potestad para adaptar su proyecto lingüístico a sus necesidades. Algunos han incorporado el inglés como lengua de docencia, para mejorar el dominio del idioma. Otros, el castellano, aunque estos últimos son pocos, puesto que a menudo los claustros no creen necesario reforzar una lengua que, por su propio peso en la sociedad, se acaba colando en las aulas, patios y pasillos de forma natural.

El gran consenso fundacional

El modelo de escuela en catalán no se entiende sin sus orígenes, cuando a principios de los 80 algunas familias de zonas castellanoparlantes lo defendieron para sus hijos y acabó derivando en una ley que obtuvo un consenso total. Padres y madres de Santa Coloma de Gramenet reclamaron escuelas públicas íntegramente en catalán para que sus hijos pudieran ser realmente bilingües. Un movimiento al principio minoritario pero que acabó consolidándose y que tenía como origen hogares de clase obrera. 

El nombre de inmersión lingüística viene de esa iniciativa, puesto que se trataba de un método pedagógico y lingüístico que consistía en sumergir a los niños y niñas castellanohablantes en un idioma que no era el suyo, el catalán, para poder dominarlo bien. Esa metodología, implantada en algunas escuelas de Quebec para niños y niñas angloparlantes, es la que ha acabado dando nombre, de forma popular pero imprecisa, al actual modelo catalán.

Durante el debate político sobre la normalización lingüística en Catalunya, fueron las fuerzas de izquierdas las que apostaron por un modelo de enseñanza único, no segregado por lenguas como el que inicialmente planteaba CiU y que se desplegó en comunidades como el País Vasco. Ese planteamiento acabó siendo consensuado por todos los partidos, que en 1983 aprobaron en el Parlament la Ley de Normalización Lingüística. Solo hubo una abstención. En ese texto, se fijaba el catalán como lengua de uso normal en la escuela (a excepción de la primera enseñanza) con un doble objetivo: que no se separen alumnos por razón de lengua y que todos acaben dominando ambas. 

Estos dos pilares se han mantenido inalterables hasta hoy como argumentos a favor del catalán como lengua vehicular, aunque con el tiempo el consenso se ha ido resquebrajando. Ya en los 90 el PP empezó a criticar esta política lingüística, un discurso que se intensificó a favor del bilingüismo en las aulas con la llegada de Ciudadanos al Parlament, por un lado, y con la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, por el otro. Esta última fijó que el castellano no puede ser excluido como lengua vehicular, lo que en sucesivas sentencias se tradujo como instaurar un mínimo de un 25% de clases en esta lengua.

La inversión en educación en Catalunya está a la cola de Europa. Sandra Lázaro

En estos momentos, el 30% de las fuerzas con representación en el Parlament (PP y Ciudadanos) se oponen frontalmente al modelo de escuela en catalán, mientras que partidos como el PSC e incluso ERC se han abierto a actualizarlo. 

Hasta ahora, los partidarios del modelo esgrimen además que la demanda real de más castellano en las aulas ha sido residual. Bien sea porque las familias que han recurrido a la justicia para reclamarlo son escasas decenas (ocho desde 2019, según Educación), o bien porque también fueron muy pocas, apenas 50, las que pidieron ir a una privada en castellano y que pagase la Generalitat gracias a la ‘ley Wert’. 

Las entidades como la Asociación por una Escuela Bilingüe (AEB), sin embargo, defienden que la demanda de más castellano en las aulas no se puede medir solo por aquellas familias que dan el paso de denunciar. Y esgrimen datos como los que arrojó el GESOP en una encuesta para Societat Civil Catalana (SCC), donde el 75% de las familias decían querer un modelo escolar trilingüe. 

Los datos académicos la avalan

El modelo tiene a su favor unos resultados académicos que avalan ese principio según el cual todos los alumnos deben salir competentes en el uso de ambas lenguas. De acuerdo con las evaluaciones externas de Cuarto de la ESO que realiza cada año el Consejo Superior de Evaluación de Catalunya –que depende de la Generalitat–, el nivel de catalán y castellano de los alumnos es equivalente. El curso pasado, 74 y 77,9 sobre 100, respectivamente

También esgrimen sus defensores los resultados de la Selectividad para demostrar que el nivel de castellano en Catalunya es parecido al de las demás comunidades aunque la mayoría de materias no se imparten en esa lengua. Lo hizo recientemente la ministra de Educación, Isabel Celaá. En esas pruebas, los alumnos catalanes sacaron de media un 6,61 en Lengua Castellana y Literatura en 2019, ligeramente por encima de la media española.

Pero de nuevo, los que se oponen a la inmersión ponen en duda estos resultados. El primero, porque lo elabora la propia Generalitat, de quien desconfían. Y el segundo, porque los exámenes de la Selectividad son distintos en cada comunidad, con lo que argumentan que la comparación no es válida. En el caso de las Pruebas de Acceso a la Universidad, sea como sea, son profesores universitarios los encargados de elaborarlas. 

A esa disputa se le añadió en 2019 un informe, Efectos de la inmersión sobre el alumnado castellanoparlante en Cataluña, que señalaba a partir de datos de PISA que los niños y niñas con el castellano como lengua materna obtenían peores resultados en esas pruebas, concretamente unos 10 puntos de 500. El estudio concluía, de esa forma, que el modelo de escuela en catalán perjudicaba a los castellanoparlantes. El problema que presentaba el informe, y que varios académicos hicieron notar, es que esa diferencia se observaba solamente en los chicos –no en las chicas– y en la pública –no en la concertada–, con lo que cuestionaban abiertamente que con un resultado así se quisieran sacar conclusiones tan tajantes. 

De hecho, según datos recabados por la Fundació Jaume Bofill también a partir de PISA, aunque de 2009, las diferencias de resultados entre catalanohablantes y castellanohablantes en cualquier materia eran imperceptibles. Sobre todo cuando se elimina el factor socioeconómico.

Una escuela algo más que monolingüe

En el sistema educativo catalán se da la paradoja que recibe acusaciones de ser monolingüe pese a que la Generalitat ha puesto en marcha planes de plurilingüismo al menos desde 2013. El problema es que no fija porcentajes por decreto, como hacen otras comunidades autónomas, sino que deja libertad a los centros para que elaboren sus proyectos educativos. El propio Departamento de Educación reconoció en 2018 que el modelo lingüístico escolar debe ser actualizado en pleno siglo XXI para perder rigidez y aumentar el uso del castellano o del inglés si se detecta que hay que reforzarlos.

Una suerte de plurilingüismo a la carta que mantenga el catalán como lengua de uso básica, pero que permita a un colegio de una zona catalanohablante aumentar las horas de docencia en castellano si lo considera académicamente justificado. Aun así, el sociolingüista Avel·lí Flors recuerda que pese a la inmersión, es mucho más fácil encontrar jóvenes castellanohablantes con problemas de expresión en catalán que a la inversa. De hecho, el conocimiento del castellano –en términos no académicos– sigue hoy siendo total en Catalunya, mientras que el catalán, no. También entre la generación que ha crecido con una escuela enteramente en catalán. Entre los jóvenes que tienen hoy entre 25 y 30 años, por ejemplo, más del 98% dicen hablar y escribir bien el castellano. El catalán se reduce al 84% y 80%, respectivamente.

A lo que la Generalitat y buena parte de la comunidad educativa –sindicatos y federaciones de AMPA, por ejemplo– no están dispuestos a ceder es a que sea la justicia la que fije cuotas estables de un idioma, como el 25% de castellano. Ni que sean las familias que exigen bilingüismo en el aula las que acaben determinándolo. 

Por ahora, resulta imposible hacer una radiografía de los usos lingüísticos en las aulas catalanas en base a los proyectos de cada centro, puesto que no están sistematizados. Es decir, que no se sabe a ciencia cierta cuántos dan algunas clases en castellano o en inglés y qué peso tienen estas en el horario. De hecho, el TSJC se lo pidió para fundamentar su sentencia a Educación, que le remitió una información en forma de muestreo. Esos datos muestran que solo un 2,7% imparten un 25% de clases en castellano, un porcentaje que sube al 12% en Bachillerato.

A partir del análisis de distintos estudios, Flors asegura que, a nivel de docencia, el catalán es hoy por hoy la lengua central de la educación, aunque no es la única. Una encuesta del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo evidenció que, en Secundaria, el 61% de los alumnos decían recibir clases “siempre” en catalán, mientras que el 19,7% “a menudo” e incluso un 7,4% “poco o casi nunca”.

Como suele ocurrir en el terreno educativo, la realidad del aula no siempre se corresponde a la norma, y eso es lo que ocurre con los usos lingüísticos en los centros. El supuesto monolingüismo catalán se resquebraja no solo por el empleo del castellano por parte de algunos profesores. “Detrás de la noción de lengua vehicular, que es el catalán, hay toda una cantidad de actividades vinculadas al aprendizaje en las que interviene la lengua: la explicación del docente, el libro de texto, las diapositivas, internet, la interacción entre los alumnos…”, apunta Flors. Si bien la docencia suele ser en catalán, está más que aceptado que el castellano sea la lengua de comunicación entre los alumnos si es lo que ellos quieren, o de ellos hacia el profesor, a excepción de los trabajos o exámenes, donde se suele ser más estricto en el uso del catalán. 

https://www.eldiario.es/catalunya/mitos-verdades-escuela-catalan_1_6515480.html

https://www.eldiario.es/catalunya/justicia-acaba-inmersion-lingueistica-catalunya-obliga-minimo-25-clases-sean-castellano_1_6512024.html