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Suïcidis

Els experts addueixen molts motius pel suïcidi, i en molts casos no és un desig de morir, sinó un desig de deixar de patir i una manca de trobar sentit al perquè de tot plegat. Parlar-ne no és promoure’l, ni atiar nefastos efectes mimètics.

A Catalunya fa uns mesos que funciona un nou telèfon. És el 061, una veu contra el suïcidi. És un servei personalitzat d’atenció especialitzada per a persones amb conducta o ideació suïcida. També atenen familiars i persones properes. Són especialistes, infermers, psicòlegs i psiquiatres. Naturalment un servei així està obert 24 hores i els experts escolten i deriven els casos a emergències o activen el codi Risc Suïcidi. També són aquests experts els qui demanen als mitjans de comunicació que procurem parlar més del fenomen del suïcidi, i no de detalls de casos concrets. Recomanen que es posi el tema sobre la taula, perquè no estem davant d’una minoria de casos sinó d’una realitat tabú que existeix i que es veu afectat per l’estigma, la falta d’informació i la desinformació.

Aquesta setmana , i dins el marc del cicle “Els reptes ètics del periodisme”, el Col·legi de Periodistes, el Consell de la Informació de Catalunya i la Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna han aplegat periodistes, entitats de salut mental i experts per abordar aquesta temàtica entre els quals hi havia Salut Mental Catalunya, Metges de Catalunya i Associació Catalana per la Prevenció del Suïcidi. Els joves que escoltaven no es distreien mirant el mòbil. El tema els toca i els interessa sens dubte. La salut mental ha passat a ser un dels àmbits que més els preocupa. El telèfon es va activar al juny i al setembre van sortir les primeres dades: 1.716 consultes i 12 activacions del Codi Risc Suïcidi. El 43% de les trucades s’han fet a la nit, i un 61% són dones. Un 15,1% dels episodis de conducta suïcida els protagonitzen menors d’edat. La dada més crua, però, no és la telefònica sinó aquesta: a Catalunya el 2020 es van produir 527 suïcidis. Gairebé dos per dia. Un 74% són homes. Davant aquesta realitat, les administracions han activat programes d’atenció a la salut mental de manera intensa, i programes de benestar emocional i de salut comunitària.

Les comunitats religioses i les parròquies també s’han anat traient el tabú i ho afronten, perquè amagar el suïcidi  només crea dolor a les famílies que l’han patit i no contribueix a abordar-lo ni prevenir-lo. Es parla de la mort i del suïcidi assistit, es discuteix sobre l’autolesió i les insatisfaccions corporals en els adolescents. De les crisis d’ansietat creixents entre els joves. I també d’un tema poc explorat, el suïcidi entre gent gran. Una civilització que tanqui els ulls al suïcidi no contribueix a la salut, ni mental ni de cap tipus, de la seva gent. Els experts addueixen molts motius per al suïcidi, i en molts casos no és un desig de morir, sinó un desig de deixar de patir i una manca de trobar sentit al perquè de tot plegat. Parlar-ne no és promoure’l, ni atiar nefastos efectes mimètics. Parlar-ne és exercir un dels deures del periodisme, que protegint la dignitat de la persona, posa en el debat públic les qüestions, pors, fracassos i èxits de la nostra societat. No posarem sordina davant del suïcidi precisament perquè encara creiem en la capacitat dels mitjans de comunicació de ser un servei públic, útil i transformador del nostre món.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/suicidis-miriam-diez_920025_102.html

Juzgar a alguien es definirte a ti mismo

La persona que juzga dice más de sí misma que lo que pretende decir del otro. Veámoslo en detalle.

Somos personas, todas diferentes y únicas. Por esta razón tenemos unas pautas de comportamiento determinadas, una personalidad concreta y un interior muy significativo que da muestras de quiénes somos. Sin embargo, esta particularidad nos permite juzgar a los demás.

Es muy fácil cuestionar a los demás y que los demás nos juzguen. Sin embargo, lo cierto es que la persona que juzga dice más de sí misma que lo que pretende decir del otro. Es decir, si yo juzgo a alguien por ser un hipócrita, quizás debería ver yo en qué aspectos de mi vida soy hipócrita. Incluso, puede que deba aprender a ser más flexible y respetar a los demás tal y como son.

Respeto cómo eres y no te juzgo

Es difícil escapar de la sencillez con la que podemos juzgar a los demás. La variedad de personas que podemos encontrarnos es tan grande como el daño que podemos causar hablando de ellas sin conocerlas previamente. Incluso cuando las conocemos y no las escuchamos.

Lo cierto es que mis gustos no son los mismos que los tuyos, seguramente no actúo cómo tú actuarías en mi lugar y, muy probablemente, a mi no me afectan las cosas de la misma manera que a ti.

Mujer con calzado diferente

Es por ello por lo que una relación sana se sostiene sobre el respeto y la tolerancia, incluido si la relación es estrictamente cordial. Compartimos nuestra vida con la gente que nos gusta por cómo es de verdad y nos gustaría que no cambiara nunca, por nada del mundo.

Si alguien alguna vez te ha dicho que eres especial, no se equivocaba. Lo eres por tu forma particular de ver el mundo y estar en él.

Conocer todo esto es conocer que juzgar a alguien equivale a no entender por qué esa persona es de una determinada manera. No sabemos qué ha vivido la otra persona, qué le ha hecho ser así ni cuánto puede llegar a dolerle que la critiquemos sin razón justificada.

Me gusta cómo soy y no quiero que me juzgues
Juzgar es como tirar una moneda al aire y ver que sale: puede ser otro el punto de mira o puedes ser tú. Y si eres tú, no te gustará nada que hablen de ti a la ligera. En estos casos siempre decimos que para entender al otro hay que ponerse en su piel y cuando nos juzgan nadie lo hace.

“Sabes mi nombre, pero no mi historia. Has oído lo que he hecho pero no has pasado por lo que he pasado. Sabes dónde estoy, pero no de dónde vengo. Me ves riendo, pero no sabes lo que he sufrido. Deja de juzgarme” . – Anónimo.

Nos sentimos incomprendidos, desanimados y, a veces, puede que nuestra autoestima se resienta. Nos gusta que la gente piense de forma positiva de nosotros, se preocupe y nos acepte.

No importan los defectos o aquellas cosas de las que los demás tienen otra perspectiva. Lo que sabemos es que nos hace felices ser así, actuar así y vivir así. Por ello, necesitamos que la gente que nos quiere valore más eso que cualquier otra cosa secundaria.

Juzgar a los demás nos define
Ya hemos dicho que el mismo daño que puedes ocasionar te lo pueden provocar a ti, por lo que es igual de importante conocer y que te conozcan. La clave de ello está en que nos conocemos mediante nuestras acciones.

Es decir, si frecuentemente juzgamos a los demás, lo más normal es que nos conozcan por ello y seamos juzgados. Pero, también puede ocurrir que este no sea el caso y que te sientas juzgado sin merecerlo.

Si en estos momentos te sientes juzgado por alguien, piensa que no hay un motivo por el que esa persona deba hacerte daño. No dejes que te afecte lo que dice de ti alguien que no está tratando de entenderte: no todos vivimos las experiencias de la misma manera ni las sentimos igual.

Esa persona que ahora te juzga probablemente este diciendo más de ella misma que de ti por lo que tienes que mantenerte fuerte y solo dejarte aconsejar, nunca juzgar. Y si aun así si sigues sintiendo mal por ello, recuerda que cuando alguien juzgue tu camino, siempre puedes prestarle tus zapatos.

“Yo conozco muy bien mi propia historia, por lo tanto soy yo la única que puedo juzgarme, criticarme y aplaudirme cuando yo quiera”. – Anonimo

https://lamenteesmaravillosa.com/juzgar-alguien-definirte-ti/

Una reflexión sobre el amor

Ante una sociedad que valora el éxito, el dinero y otras formas de poder, parece que cosas tan sencillas como la amistad, el amor y la familia no sirven para nada. Pero cuando estas cosas ‘inútiles’ no están, al principio parece que no pasa nada. Luego, poco a poco, se hunde todo y se descubre que son esas cosas las más importantes para vivir, que sin esas cosas que parece que ‘no sirven para nada’, la vida ‘no sirve para nada’

Se ve que ese querer ser más, ser valorado es un auto-enamorarse patológico, fruto de un egoísmo que va siendo destructivo. Por eso, la naturaleza nos hace salir de nosotros mismos, con pasiones como el enamoramiento, la maternidad-paternidad, la amistad, para poder darnos a los demás y así ser felices (esto, en clave cristiana, es que somos imagen de Dios, que es amor, y al amar tenemos sentido, nos hacemos más a semejanza de Dios, nos realizamos como personas). La persona se realiza con el don sincero de sí.

Para vivir, naturalmente, necesitamos respirar, agua, alimentación… Con lo básico material resuelto, podemos vivir plenamente lo importante en la vida: sentirnos amados, y amar.

Es mucho mejor que polarizarse al éxito y la fortuna. Cuentan de una mujer que salió de su casa y vio a tres ancianos de barbas largas sentados frente a su jardín. Como no los conocía, les dijo:

-No creo conocerlos, pero tal vez tengan hambre. Por favor, entren a mi casa y coman algo.

La mujer invitó a los hombre a entrar a su casa.

-No podemos pasar los tres juntos, explicaron los ancianos.

-¿Por qué?, quiso saber ella. En ese momento, uno de los hombres señaló hacia los otros dos y dijo:

Él se llama Riqueza y él Éxito. Mi nombre es Amor. Entra y decide con tu familia a cuál de nosotros tres desean invitar.

La mujer entró en su casa y contó la historia. El marido se puso feliz:

-¡Qué bueno! Ya que así es el asunto, invitemos a Riqueza. Dejemos que entre y llene nuestro hogar de abundancia. La esposa no estuvo de acuerdo.

-Querido, ¿por qué no invitamos a Éxito?

La hija tuvo una idea:

-¿No sería mejor invitar a Amor? Entonces nuestro hogar estaría lleno de amor.

-Hagámosle caso a nuestra hija, dijo el esposo a su mujer.

Ve e invita a Amor a que sea nuestro huésped.

La esposa salió y les preguntó a los ancianos:

-¿Cuál de ustedes es Amor? Deseamos que él sea nuestro invitado.

Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos ancianos se levantaron y lo siguieron. Sorprendida, la mujer les preguntó:

– Sólo invité a Amor, ¿por qué vienen ustedes también?

Los ancianos respondieron al unísono: «Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito, los otros dos hubiesen permanecido fuera, pero invitaste a Amor, y donde sea que vaya Amor, nosotros vamos con él”.

La sabiduría de escoger el amor

Es la sabiduría de escoger el amor por encima del dinero y el éxito, pues estos sin el amor no valen nada. Y, escogiendo al amor, vienen también de su mano. Ante tanta angustia de gente con dinero, podemos decir: ¿de qué le sirve a una persona tener muchísimo dinero para comprarse el apartamento más lujoso en el edificio mas alto de New York si de lo único que tiene ganas es de tirarse por la ventana?

Y este amor que abarca, en primer lugar, a nuestros seres cercanos, no se limita a ellos sino que ha de tener una amplitud universal. Nuestra sociedad está globalizada, estamos todos interconexionados, y lo que pasa en la otra parte del mundo tiene que ver conmigo. Es una sociedad multicultural, multilingüistica, multireligiosa, en la que hemos de ser conscientes, por primera vez en la historia, de que somos todos como los siameses: “Si tú te levantas, yo me levanto; si tú te caes, yo me caigo”. Este tiempo de crisis ha de servir para ser más conscientes de qué es lo importante en la vida. De que no somos islas sino que vivimos y somos con los demás. Que hemos de pasar del choque de civilizaciones a una alianza de civilizaciones. Que los bloques capitalismo-socialismo ya no están en la geografía sino en toda sociedad, y que son malos pues anteponen la estructura y la ideología a la persona. Que hemos de proteger los derechos de la persona, y construir un bien común que lo sea de verdad. El mundo entero, con sus miles de millones de personas, ha cambiado estos meses, pero ha de seguir esa transformación.

Además -y es otro punto clave- surge más el espíritu de servicio. Las organizaciones de ayuda social (por ejemplo, Cáritas ha aumentado en más de un 30% las ayudas) como también las comunidades de vecinos y las ayudas particulares de unos con otros, nos hacen ver que todos estamos unidos y hemos de atender las necesidades de los demás. Ojalá sea cierto aquello que propuso la película Cadena de favores, que cada uno ayudemos a tres personas a nuestro alrededor. Hemos visto esta dedicación en muchos médicos y demás personal sanitario, y que vivir ese servicio es también cuidar de uno mismo, pues si no estamos bien, no podríamos ayudar a otros.

También la pandemia nos ha abierto los ojos para descubrir la importancia de las relaciones humanas. Valoramos así la amistad, la familia, los que nos son más próximos. Sin duda, la falta de control emotivo ha provocado que las relaciones más endebles pudieran terminar en rotura (más divorcios, por ejemplo). Pero si se crece en esa gestión emocional, aunque un confinamiento más o menos serio puede generar tensiones en la familia al estar mucho tiempo juntos, estas tensiones se superan con un entrenamiento que puede generar más respeto, buen humor y sobre todo perdón.

El egoísmo no es solución. El aislamiento no es solución. Lo que salva es la solidaridad. ¿Podemos aprender de esos momentos de crisis? La investigación conjunta para encontrar la curación lleva por nombre Solidaridad. Para mí, significa que es de justicia preocuparnos los unos por los otros, de una vez por todas. Aprender de la historia y salir reforzados de tantas experiencias, que nos enseñan que no podemos cerrarnos a las necesidades de los demás, que estamos todos unidos. Estos días podemos hacer un parón, pararnos a pensar de qué sirven tantas cosas que no son esenciales: tanta producción sin cuidar la Tierra que nos acoge. De qué sirve tener más dinero en el banco si uno muere solo en un hospital. Pensar que el amor es la esencia de la vida. Que el amor es fraternidad. Que la solidaridad es justicia. Que si murieron ayer en China, hoy morirán aquí.

Las personas pueden unirse en torres humanas de varios pisos, donde cada hombro aguanta el peso de los demás, de cada uno depende la consistencia del conjunto. Estos días estamos descubriendo que, unidos, podemos hacer lo imposible, que la verdadera revolución es el amor que además nos llena de buenas vibraciones, vence todo miedo que es causa de debilidad y nos llena de buenas vibraciones para vencer todo.

“El amor es artesanía psicológica”

Enrique Rojas, director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid

Tengo 71 años. Nací en Granada y vivo en Madrid desde hace 40 años. Casado, 5 hijos y 6 nietos, una ha muerto. Soy catedrático de Psiquiatría. Tenemos un Gobierno muy débil al que le hace falta auto-crítica. Soy como el personaje de Valle-Inclán, el marqués de Bradomín: feo, católico y sentimental

Cuándo supo que era un hombre maduro?

Cuando supe quién era, lo que quería, y fui consciente de mis aptitudes y limitaciones.

¿Sus momentos de aprendizaje?

Están relacionados con el sufrimiento. Mi único hijo varón, Enrique, se cayó a la piscina de casa a los dos años y se ahogó. En situaciones como estas te queda muy clara la fragilidad de la vida.

La gran lección.

Ayuda a superar esa fragilidad tener un proyecto de vida coherente y realista y acertar en la relación afectiva. Decía Don Quijote que el que acierta en el casar ya no le queda en qué acertar. Yo me casé con 34 años, esperé hasta encontrar a Isabel. Casarme con ella es lo mejor que he hecho en mi vida.

Woody Allen dice que es cosa de suerte.

Está equivocado, acertar en la elección afectiva significa haber tenido previamente un modelo de identidad que te empuja. Luego hay que saber mantener la estabilidad en la pareja.

¿Qué hay que saber?

El amor es artesanía psicológica, cuidar los detalles es inteligencia emocional. No hay amor sin renuncia.

¿Cómo se superan los malos momentos?

Teniendo mala memoria. Hay que romper la lista de agravios y no convertir un problema en un drama. ¿Sabe cuál es mi lema de vida?

¿Cuál?

Nihil difficile volenti (nada es difícil si hay voluntad). Mi espada es la voluntad, y mi escudo, la fortaleza. La voluntad es la joya de la corona de la conducta. Una persona con voluntad llega más lejos en la vida que una persona inteligente.

Hay que echarle ganas.

La voluntad tiene dos rodrigones, el orden y la constancia. El orden es el mejor amigo de la inteligencia, y la constancia es la perseverancia en lo pequeño.

¿Qué ha aprendido de sus pacientes?

Si una persona es capaz de poner los medios para combatir sus errores, sus fallos de conducta, consigue salir adelante. Me adhiero al lema de Churchill: “Never give up” (nunca te rindas), que por cierto Tony Blair le copió en su campaña.

Una persona con depresión se ha rendido.

Invito a mis pacientes a que luchen en lo pequeño. Si te reconcilias con tu pasado y luchas en las cosas pequeñas de la vida ordinaria que son medibles, sales adelante.

¿Qué más?

Yo hago una terapia integral. Mezclo la farmacoterapia, la psicoterapia, la laborterapia (mejorar la relación con el trabajo), la socioterapia (un círculo de amistades sano) y la biblioterapia (la lectura de libros que te ayudan a conocerte mejor o te descubren mundos). El psiquiatra se ha convertido en médico de cabecera.

¿Somos una sociedad emocionalmente madura?

En Occidente, en los últimos años, el hombre se ha vuelto inmaduro en los sentimientos, y la mujer ha madurado muchísimo. Se trata del síndrome de Simon (soltero, inmaduro, materialista, obsesionado con el trabajo y narcisista). El resultado es el pánico al compromiso. Solo quien es libre es capaz de comprometerse.

¿A la mujer no le pasa?

Actualmente, el hombre fingiendo amor lo que busca es sexo; y la mujer fingiendo sexo lo que busca es amor.

La pornografía es una epidemia.

Sí, su difusión es frenética, y eso convierte a la mujer en objeto de placer. Más del 80% de los jóvenes del mundo civilizado ven pornografía casi a diario.

Empieza a edades muy tempranas.

Según ABC News de EE.UU. (2019), la pornografía arranca entre los seis y siete años y los marca de por vida. Se convierte en un recuerdo imborrable. Más del 50% de las rupturas de pareja en EE.UU. se deben a que los hombres consumen pornografía y les piden a sus mujeres lo que ven, un sexo violento y fuerte.

¿Qué propone?

Educar la inteligencia, los sentimientos y la voluntad. Hoy la educación sexual de los niños está en manos de la pornografía. Luego continúa con los adolescentes a los que engancha y más tarde con jóvenes que quedan atrapados durante años en esas redes. La pornografía es una mentira sobre el sexo. Y eso aleja de la felicidad.

Felicitat i projecte de vida

¿Qué es para usted la felicidad?

Tener un proyecto de vida coherente y realista con cuatro grandes notas en su interior: amor, trabajo, cultura y amistad.

En los tiempos en que vivimos es difícil.

Vivimos un momento en el que la permisividad y el relativismo arrollan. Para ser feliz lo deseado y lo conseguido tienen que estar en buena ­relación.

Hoy no se puede planificar un futuro.

Ese es el reto. Sabemos que una persona sin trabajo es una persona herida. Urge una conciencia social mayor. Mientras tanto hay que tener un programa de vida, tener ilusiones a pesar de los pesares. Orden en la cabeza, saber lo que uno quiere, relativizar y escoger siempre la interpretación positiva de la realidad.

Una conquista.

El otro día atendí a un chico en un campo de fútbol, jugando de portero se lesionó. “Te has partido el brazo”, le dije. “Estoy muy contento porque ha sido la mejor parada de mi vida”.

Artesano de la conducta

Hijo de psiquiatra, dice que una de las cosas más difíciles ha sido ser catedrático: “Tuve mucha oposición de los que entonces mandaban en la psiquiatría”. Pero la voluntad dio sus frutos: por su investigación sobre la depresión el Ministerio de Sanidad lo nombró Médico Humanista del Año, y pertenece al Club de Roma. Preside la Fundación Rojas-Estapé, creada para la salud mental de personas con pocos recursos. “Soy un psiquiatra a pie de obra, un artesano de la conducta que tiene por vocación ayudar al ser humano a superar sus heridas y empezar de nuevo”. Ha vendido más de un millón de ejemplares de sus libros por el mundo. Dice que Todo lo que tienes que saber sobre la vida (Espasa) es un mensaje en una botella para náufragos que reza: “¡Tierra a la vista!”.

https://www.lavanguardia.com/lacontra/20200822/482929812581/el-amor-es-artesania-psicologica.html

Obtienes lo que repites

James Clear, especialista en formación de hábitos de larga duración

35 años. De Ohio. Licenciado en Biomecánica, y máster en Administración de Empresas. Considero que cuanto más acceso tengan las personas a la información y a los recursos, como somos creativos, más soluciones encontraremos. Vivo en una comunidad judía y creo que hay verdad en todas las religiones

No se trata de hacer grandes cambios.

Se trata de cambiar pequeños hábitos, hábitos atómicos.

¿Pequeños como un átomo?

Sí, tan pequeños como una partícula pero tan poderosos como un tsunami. Hábitos que se convierten en rutina y unidos nos llevan a conseguir resultados remarcables. Lo significativo es si diariamente mejoramos un 1% o empeoramos un 1%. Lo que necesitamos es paciencia.

¿Cómo superar la falta de motivación y ejercitar la fuerza de voluntad?

Debemos confiar menos en el poder de voluntad y optimizar más nuestro tiempo. Si consideras que ves demasiada televisión, es mejor tenerla dentro de un armario que frente al sofá. Cuando más optimicemos nuestro entorno menos voluntad necesitaremos.

Muy práctico.

Debes unirte a tribus que tengan el comportamiento que deseas desarrollar. Si quieres tener el hábito de correr por las mañanas únete a un grupo que lo haga. La pertenencia es un sentimiento humano que todos deseamos a nivel muy profundo. Si estás en un grupo en el que tienes que ir a contracorriente va a ser muy difícil.

Lógico.

Cuanto más rodeados estemos de personas que tienen los hábitos que queremos implementar, menos fuerza de voluntad necesitaremos.

¿Alguna otra idea básica?

Se trata de hacerlo sencillo. Se necesita mucha voluntad para hacer 100 flexiones, pero muy poca para hacer tres. Le llamo la norma de los dos minutos. Cualquier hábito que quieras crear redúcelo a dos minutos: lee una página al día, no te propongas ir a hacer yoga tres veces por semana, haz dos ejercicios cada día.

No parece suficiente.

Ayudé a un lector a perder 50 kilos. Le dije que durante las primeras seis semanas fuera al gimnasio pero no se quedara más de cinco minutos. Fue lento pero seguro.

¿Cogió el hábito de ir al gimnasio?

Sí, un hábito tiene que asentarse antes de mejorar. Hay que alejarse del perfeccionismo, somos demasiado “o todo o nada”, pero la fricción mayor está en empezar, es lo que más cuesta. Lo importante es ir apostando cada día por esta persona que queremos ser.

¿Poco esfuerzo, máximo rendimiento?

Hay que encontrar la fórmula que más nos atraiga, la más divertida para nosotros en lugar de pensar qué hábitos debo seguir. La motivación está sobrevalorada, el entorno es más importante. Se nos insiste en la fuerza de voluntad y la ambición, y yo pienso lo contrario, creo que tenemos que optimizar nuestro entorno de manera que la motivación y la fuerza de voluntad sean menos necesarias.

¿La calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestro hábitos?

Totalmente. Los resultados de nuestra vida van en la dirección de nuestros hábitos. Nuestro peso indica cómo comemos, nuestra casa refleja nuestros hábitos de limpieza, por lo tanto, los hábitos que hemos seguido durante los últimos seis meses producen unos resultados.

Explicado por usted parece sencillo.

Esta es una de las grandes ironías de la vida: queremos mejores resultados pero los resultados no son lo que debemos cambiar, tenemos que fijar los hábitos y después los resultados llegarán. Obtienes lo que repites.

¿Cómo apartarse de un mal hábito?

Repetimos los malos hábitos porque nos proporcionan algún beneficio, en nuestra mente hay una historia positiva sobre ese hábito y hay que cambiarla si queremos que nuestro comportamiento cambie. Hay que cambiar de identidad y de creencias para dejar un mal hábito.

Ser quién te gustaría ser.

Sí. Los cambios reales de comportamiento son cambios de identidad, y para crear un nuevo hábito hay que pensar qué tipo de persona quiero ser, pero la mayoría piensan primero en el resultado: quiero perder peso, quiero ganar más dinero, quiero reducir el estrés.

¿Qué propone?

¿Cómo puedo convertirme en una persona que medita? Siendo esa persona, haciéndolo aunque sea un minuto al día, eso es apostar por ese cambio de identidad y al hacerlo empezaremos a creer en nosotros mismos. Si empezamos con la identidad lo que hacemos es cambiar el foco de los resultados a la práctica y al proceso.

Explíqueme la ciencia de cómo trabajan los hábitos.

Los hábitos pasan por cuatro pasos que enseñan al cerebro lo que tiene que repetir. Señal, anhelo, respuesta y recompensa. Ver galletas en la mesa es una señal que nos incita a comer. El anhelo es la historia que nos contamos sobre lo que significa la señal: “Galleta, buena, me gusta”. La respuesta es comerse la galleta; está rica, la predicción era correcta y nuestro cerebro dice “quiero repetir esta acción”.

¿Cómo reprogramas el cerebro para que disfrute de los hábitos difíciles?

Asociando el hábito con algo que nos guste. Yo me he creado una playlists para escribir y asocio el hecho de escuchar esta música que me gusta con el hábito de escribir. Y es bueno cambiar el enfoque. En lugar de decirte “tengo que madrugar, ir a trabajar”, piensa “tengo la oportunidad de…”. Ambas posibilidades son ciertas.

Las pequeñas decisiones

Se ha especializado en formación de hábitos de larga duración. Su web recibe dos millones de visitas mensuales, ha creado Habits academy, es orador habitual de Fortune 500 y consultor de la NBA y la Liga Nacional de Fútbol Americano. En su libro Hábitos atómicos (Diana) nos enseña que el cambio real proviene del resultado de cientos de pequeñas decisiones: hacer dos flexiones al día, levantarse cinco minutos antes… “los hábitos que en un principio pueden parecer pequeños y poco significativos se transformarán en resultados extraordinarios si tienes la voluntad de mantenerlos durante años. La calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestros hábitos”. Un discurso que se apoya en bases científicas, manual de instrucciones para implantar cambios a nuestro favor.

La bondad es el punto más elevado de la inteligencia

La bondad es el pináculo de la inteligencia. Es su punto más cenital, el instante en el que la inteligencia se queda sorprendida de lo que es capaz de hacer por sí misma. Leo en una entrevista a Richard Davidson, especialista en neurociencia afectiva, que «la base de un cerebro sano es la bondad».

Suelo definir la bondad como todo curso de acción que colabora a que la felicidad pueda comparecer en la vida del otro. A veces se hace acompañar de la generosidad, que surge cuando una persona prefiere disminuir el nivel de satisfacción de sus intereses a cambio de que el otro amplíe el de los suyos, y que en personas sentimentalmente bien construidas suele ser devuelta con la gratitud.

En la arquitectura afectiva coloco la bondad como contrapunto de la crueldad (la utilización del daño para obtener un beneficio), la maldad (ejecución de un daño aunque no adjunte réditos), la perversidad (cuando hay regodeo al infligir daño a alguien), la malicia (desear el perjuicio en el otro aunque no se participe directamente en él).

La bondad es justo lo contrario a estos sentimientos que requieren del sufrimiento para poder ser.

La bondad liga con la afabilidad, la ternura, el cuidado, la atención, la conectividad, la empatía, la compasión, la fraternidad, todos ellos sentimientos y conductas predispuestos a incorporar al otro tanto en las deliberaciones como en las acciones personales. Se trataría de todo el aparataje sentimental en el que se está atento a los requerimientos del otro. 

Según la nomenclatura que utilizo en el ensayo Los sentimientos también tienen razón (ver), serían los dispositivos afectivos de apertura al otro. La amabilidad es aquella acción en la que tratamos al otro con la bondad y consideración que se merece toda persona por el hecho de serlo.

Intentar colmar nuestros propósitos pero teniendo en cuenta también los del otro es una conducta muy sabia para que los demás la repliquen cuando seamos nosotros los destinatarios del curso de acción.

Ser bondadoso con los demás es serlo con uno mismo, con nuestra común condición de seres humanos empeñados en llegar a ser el ser que nos gustaría ser. Ayudar a que la felicidad desembarque en la vida de los demás es ayudar a que también desembarque en la nuestra.

De ahí que no haya mayor beneficio social para todos que la magnitud cooperativa, que se nutre de la bondad y la ética, si es que esta tríada mágica no es la misma cosa astillada en distintas palabras.

Para incorporar la bondad en el trajín diario hay que brincar la estrecha y claustrofóbica geografía del yo absolutamente absorto en un individualismo competitivo y narcisista. Richard Davidson defiende que la bondad se cultiva. En su instituto entrenan a chicos y chicas.

En los ejercicios acercan a su mente a una persona que aman, reviven una época en la que esta persona fue aguijoneada por el sufrimiento y sopesan qué hacer para liberarla de ese dolor.  Luego amplían el foco a personas que no les importan y finalmente a personas que les irritan. En este breve recorrido se puede sintetizar en qué consiste humanizarnos.

En una entrevista le preguntaron a Michael Tomasello, uno de los grandes estudiosos de la cooperación, por qué podemos ser muy amables con la gente de nuestro entorno y luego ser despiadados en otros contextos, como por ejemplo en el laboral.

Su respuesta fue muy elocuente. Tomasello argumentó que nuestros valores varían en función de en qué círculo nos movamos. No nos comportamos igual con el conocido que con el desconocido.

Homologar ambos comportamientos es una de las grandes aspiraciones de la ética, qué podemos hacer para pasar del círculo íntimo al círculo público con la misma actitud empática, cómo realizar esa transacción desde el ámbito afectuoso al ámbito donde el afecto pierde irradiación.

Todo el mundo es importante. Collage colaborativo infantil.

Yo he intentado explicarlo en mi nuevo ensayo. Se trataría del paso del afecto a la virtud (Davidson afirma que en los circuitos neuronales la virtud activa la zona motora del cerebro), del sentimiento a la racionalidad del sentimiento. 

En Los siete pecados capitales, Savater aclaraba algo que nos atañe a todos como personas enclaustradas con otras personas en el mundo y por tanto cautivas de gigantescos bucles de interdependencia que no podemos obviar: «Las virtudes no se aprenden en abstracto. Hay que buscar a las personas que las posean para poder aprenderlas».

He aquí la importancia de la ejemplaridad en el paisaje social. Yo suelo decir que para la sensibilidad ética un ejemplo vale más que mil palabras, siempre que sepamos qué palabras queramos ejemplificar.

En el plano ético la teoría es poco persuasora. Sabemos qué es la bondad, pero para aprenderla necesitamos contemplarla en personas consideradas valiosas por la comunidad y reproducirla en nuestra vida.

Pocas tareas requieren tanta participación de la inteligencia, pero pocas satisfacen tanto cuando se automatizan a través del hábito. Cuando alguien lo logra estamos ante un sabio.

Artículo de José Miguel Valle.

Filósofo y escritor, José Miguel Valle se dedica al estudio y análisis de la interacción humana. Su último ensayo es “El triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Una ética del diálogo” (CulBuks, 2018)

https://culturainquieta.com/es/inspiring/item/16105-la-bondad-es-el-punto-mas-elevado-de-la-inteligencia.html

50 frases motivadores perquè la tornada a la feina sigui positiva i inspiradora

L’estiu arriba a la seva fi i això significa que, irremeiablement, et toca tornar a la rutina. Tens molt poques ganes de tornar a la feina? Normal! Precisament per donar-te un cop de mà sobre això, i aconseguir que tornis de les vacances més optimista que mai, en aquest article de la Gandula, la secció estiuenca d‘ElNacional.cat, trobaràs 50 frases motivadores per a la tornada a la feina. Les hem dividit en dos apartats: un amb frases més generals, i un altre apartat amb frases per motivar el treball en equip. Esperem que aconsegueixin animar-te!

25 frases motivadores per a la tornada a la feina

Estàs trist en general per la tornada a la feina? Llegeix aquestes 25 frases motivadores atentament. Fixa’t en aquelles que aconsegueixin motivar-te, encara que sigui sol un 0,05 %. Anota-les: en una llibreta, en un post-it, al mòbil… i assegura’t de rellegir-les diverses vegades al llarg del dia, sobretot quan et notis moix. A la llarga, t’ajudaran a trobar les ganes per tornar a la rutina laboral.

  1. La felicitat no és una cosa que vingui de la feina fàcil, sinó que prové de la satisfacció que es genera després de sortir victoriós d’una tasca difícil que ha exigit el millor de tu – Theodore Isaac Rubin
  2. L’home ben preparat per a la lluita ja ha aconseguit mig triomf – Miguel de Cervantes
  3. L’important és el camí, pensar en el dia a dia, pensar que les coses arribaran – Rafa Nadal
  4. Tots tenim una elecció: intentar-ho o rendir-nos i deprimir-nos. Jo vaig triar intentar-ho – Pablo Cimadevila
  5. No deixis apagar l’entusiasme, virtut tant valuosa com necessària; treballa, aspira, tendeix sempre cap amunt- Rubén Darío
  6. No faran grans coses els vacil·lants que dubten de la seguretat – Thomas Eliot
  7. Un moment pot canviar un dia, un dia pot canviar una vida i una vida pot canviar el món – Buda
  8. Un heroi no és més valent que un home corrent, però és valent cinc minuts més – Ralph Waldo Emerson
  9. Fins i tot si caus de cara, hauràs avançat – Victor Kiam
  10. La força no només ve del que pots fer; també sorgeix de superar aquelles coses que vas creure ser incapaç d’aconseguir – Rikki Rogers
  11. Intenta no tornar-te una persona d’èxit, sinó una persona de valor – Albert Einstein
  12. Els aficionats s’asseuen i esperen a la inspiració, la resta de nosaltres simplement ens aixequem i treballarem – Stephen King
  13. Res no succeeix fins que alguna cosa es mou – Albert Einstein
  14. No et desanimis. Sovint l’última clau que et queda per provar obre la porta – Anònim
  15. Sempre sembla impossible… fins que es fa – Nelson Mandela
  16. Res en la vida no ha de ser temut, només comprès. És hora de comprendre més i témer menys – Marie Curie
  17. Només aquells que s’atreveixen a patir grans fracassos són capaços d’aconseguir grans èxits – Will Smith
  18. La clau de l’èxit: voler guanyar, saber perdre – Nicolás de Maquiavelo
  19. Elegeix una feina que t’agradi, i mai no hauràs de tornar a treballar en la teva vida – Confuci
  20. Si no existís l’hivern, la primavera no seria agradable, i si no passem per l’adversitat, la prosperitat no seria benvinguda – Anne Bradstreet
  21. Molts dels nostres somnis semblen impossibles al principi, després poden semblar improbables i, en acabat, quan ens comprometem fermament, es tornen inevitables – Christopher Reeve
  22. Agraeix el que tens i acabaràs tenint més. Si sempre et concentres en els que et falta, mai no tindràs prou – Oprah Winfrey
  23. El talent depèn de la inspiració, però l’esforç depèn de cada un – Pep Guardiola
  24. La sort afavoreix els valents – Virgili
  25. Fes-ho o no ho facis, però no ho intentis – Yoda

25 frases per motivar el treball en equip


Notes que a la teva feina costa incentivar el treball en equip? Potser és necessari fer un discurset èpic en alguna reunió, d’aquests que arriben a l’ànima de tots els presents. Per ajudar-te a convèncer els teus companys dels avantatges del treball en equip, aquí tens 25 frases motivadores que parlen sobre això. Utilitza un parell o tres d’elles en la teva xerrada i notaràs que són molt efectives.

  1. No preguntis què poden fer per tu els teus companys. Pregunta què pots fer tu per ells – Magic Johnson
  2. Ningú, jo inclosa, és capaç de fer grans coses. Tanmateix, tots podem fer petites coses, amb un gran amor darrere i, junts, podem fer una cosa meravellosa – Mare Teresa
  3. Ningú és capaç de xiular una simfonia. Necessites tota una orquestra per a això – H.E. Luccock
  4. Troba un grup de persones que et desafiïn i que t’inspirin, passa molt temps amb elles i veuràs com et canvia la vida – Amy Poehler
  5. En l’àmbit individual, només som una gota. Junts, som un oceà – Ryunosuke Satoro
  6. Si vols caminar de pressa, camina sol. Si vols arribar lluny, camina en companyia – Proverbi africà
  7. Cap individu pot guanyar un partit per si mateix – Pelé
  8. Si vols motivar-te, motiva una altra persona – Booker T. Washington
  9. Si li treus ‘equip’ al ‘treball en equip’, només queda ‘treball’, i qui vol això? – Matthew Woodring Stover
  10. Una sola fletxa és fàcil de trencar. No passa el mateix amb deu fletxes de cop – Proverbi
  11. Un grup és un munt de persones en un ascensor. Un equip és un munt de persones en un ascensor, però l’ascensor està avariat – Bonnie Edelstein
  12. És impressionant tot el que pots arribar a aconseguir si no t’importa qui es porta el mèrit – Harry Truman
  13. No aspiris a ser el millor de l’equip: aspira a ser el millor per a l’equip – Brian Tracy
  14. Dir que el meu destí no està vinculat al teu és el mateix que dir ‘El costat del teu vaixell està naufragant’ – Hugh Downs
  15. Quan es treballa en equip, el silenci no és un do: és una amenaça – Mark Sanborn
  16. Treballar en equip divideix les tasques i multiplica els èxits – Desconegut
  17. És millor tenir un gran equip que un equip de grans – Simon Sinek
  18. La ràtio de ‘nosaltres’ respecte als ‘jo’ és el millor indicador sobre el desenvolupament d’un equip – Lewis B. Ergen
  19. Els temps durs mai no duren, però els equips durs sí – Robert Schuller
  20. Per crear un equip fort, has de veure la fortalesa d’algú com el complement a les teves debilitats i no com una amenaça a la teva posició o autoritat – Christine Caine
  21. Mai no hi ha hagut alguna cosa al món dels negocis creat per una persona; sempre hi ha un equip de gent darrere – Steve Jobs
  22. Mai no he posat un gol en la meva vida sense abans rebre un pas d’algú del meu equip – Abby Wambach
  23. Treballar en equip no només consisteix a col·laborar a la feina; consisteix a confiar l’un de l’altre – Amit Kalantri
  24. Si he pogut veure més lluny és perquè he pogut alçar-me sobre les espatlles de gegants – Isaac Newton
  25. Una simple fulla serà incapaç de fer ombra – Chuck Page

Les vacances acaben i passa el mateix amb la Gandula d’ElNacional.cat, almenys per aquest estiu. Abans d’acomiadar-te d’aquesta secció, fes una ullada a alguns dels seus articles més curiosos, com aquelles coses que fas i que molesten els cambrers de bars, o llocs on no sabies que es parlava català.

https://www.elnacional.cat/ca/estil-vida/frases-motivadores-tornada-feina_875694_102.html

“Necesito que me necesites”: qué es la codependencia y por qué hay que librarse de ella

Preocuparse por los sentimientos ajenos y cuidar a las personas que nos rodean son comportamientos positivos pero, ¿qué pasa cuando se llevan a un extremo?

Amistades o parejas absorbentes. Familiares que acaparan toda nuestra atención y energía. No es fácil identificar cuándo estamos siendo víctimas de comportamientos dañinos ni asumir que nuestra forma de relacionarnos con otra persona puede estar lastimándonos. Preocuparse por los sentimientos ajenos y cuidar de alguien pueden ser cosas positivas pero, ¿qué pasa cuando se llevan a un extremo?

Mercedes (31) es argentina y hace dos años decidió emigrar a España. La ilusión de emprender una nueva aventura en seguida se vio opacada por la angustia que generó en su madre de 65 años. “Desde el humor y con indirectas, trataba de hacerme sentir que no había tomado la decisión correcta. Se puso muy triste. Sus amigas me llamaban para decirme que nunca la habían visto tan mal”, recuerda y añade: “Fue una carga emocional muy fuerte. Empecé a dudar de estar haciendo lo correcto. Su opinión es muy importante para mí. Desde que soy muy pequeña somos muy compañeras”.

La codependencia se define como una dinámica relacional disfuncional en la que una persona asume el papel de ‘el que da’ y otro ‘el que recibe’. 
 Dani Duch

Las indirectas de su madre escalaron rápidamente: “Desde entonces, empezó a insistir con que está vieja y a hacer preguntas del tipo: ¿Qué va a pasar conmigo si me llego a enfermar?, ¿Quién va a cuidar de mí si tú no estás?, ¿Qué pasa si este es el último abrazo que nos damos?”, dice Mercedes.

La revista Psychology Today define a la codependencia como “una dinámica relacional disfuncional en la que una persona asume el papel de ‘el que da’, sacrificando sus propias necesidades y su bienestar en aras del otro, ‘el que recibe’”. Así, una de las dos personas asume el papel de cuidador constante. Por lo general, esto se traduce en baja autoestima, poca capacidad para poner límites y una necesidad excesiva de complacer al resto hasta el punto de sentirse responsable de sus problemas, desplazando sus necesidades a un segundo plano.

Relaciones absorbentes

La codependencia emocional se crea cuando en una relación una de las dos personas hace sentir a la otra que la necesita

“La codependencia emocional se crea cuando en una relación, sea del tipo que sea, una de las dos personas hace sentir a la otra que la necesita”, señala la psicóloga experta en dependencia emocional, autoestima y relaciones tóxicas Silvia Congost y añade: “Suele ocurrir en relaciones de pareja en las que uno de los dos tiene problemas de adicciones,

donde la persona te verbaliza que si no fuera por ti no lo superaría. También en relaciones familiares en las que la madre le hace sentir al hijo/a que no puede dejarla sola ni alejarse de ella. Le impide hacer su vida con normalidad porque siempre tiene que estar pendiente de ella”.

Hoy en día hay recursos para poder hacer nuevas amistades
 Getty Images/iStockphoto

Son varios los caminos que pueden conducir a este tipo de dinámica. Entre los más habituales, la psicóloga especialista en conflictos emocionales Sheila Estévez Vallejo destaca: “tener ante nosotros a personas dominantes y poco empáticas que necesitan ser la primera opción dentro de la vida de la otra persona. Esto habitualmente sucede con una persona narcisista sea en la esfera vital que sea: pareja, familia, amigos, trabajo. Puede aparecer en cualquier tipo de relación donde se necesite ser el foco de atención de la otra persona”.

Desde que Mercedes decidió vivir en España, su madre empezó a hacer algo que hasta el momento había evitado sistemáticamente: realizarse chequeos médicos. “No sé si es consciente, pero ella nunca antes había ido al médico en su vida. Cuando yo me vine, empezó a hacerse revisiones, como si estuviera buscando enfermedades. También a tener ataques de pánico”, dice.

Sheila Estévez Vallejo, psicóloga especialista en conflictos emocionales. 
 LV

Relaciones absorbentes

La codependencia emocional hace que renuncies a ti, a tus objetivos, a tus sueños, a tus deseos, por el bienestar de otra persona

Según explica Silvia Congost, la codependencia emocional hace que “renuncies a ti, a tus objetivos, a tus sueños, a tus deseos, por estar pendiente de esa persona. Si te alejas te sientes muy culpable porque te ha manipulado mucho tiempo al comportarse como una víctima desvalida que no tiene a nadie más que a ti”.

Mercedes es la más pequeña de cuatro hermanos. “Me llevo once años con el tercero. En terapia me di cuenta de que el lugar que ocupo en mi familia es el de la ‘hija bastón’, cuya función es cuidar de mis padres”, explica y añade: “No quería repetir lo que mi madre vivió con sus propios padres. Cuando enfermaron, ella dejó su casa y su familia, para ir a vivir con ellos y cuidarlos. Eso siempre la consumió mucho. Cuando sus padres fallecieron, era como si su vida ya no tuviera un propósito”.

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Silvia Congost, psicóloga experta en dependencia emocional, autoestima y relaciones tóxicas.  LV

Para Congost, este tipo de relaciones “destruyen la autoestima”. Estévez Vallejo coincide: “mal gestionada, genera inseguridad, autoestima baja, falta de confianza, o lo que es lo mismo: un autoconcepto negativo”.

La mirada de su madre tiene un doble filo para Mercedes: “Para ella, siempre falta algo. Creo que eso repercute en que yo siempre sienta que podría hacer las cosas mejor o que no estoy lo suficientemente preparada. Y así me veo: como una persona mediocre, que está en el medio, siempre pidiendo permiso y perdón”. Por otro lado, dice: “A la vez, siempre que necesito subir mi autoestima, ella está ahí para decirme que soy perfecta. Por eso es una relación tóxica”.

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Para la persona tóxica es muy cómodo tener siempre a alguien ahí,
a sus pies, mientras esta renuncia a su vida.  Getty

Estévez Vallejo indica que “La terapia ayuda a que la persona pueda desmontar los patrones de actuación dañinos, a empoderar a quien no cree en sí mismo y por ello ‘se pierde en el otro’ y a romper con ese patrón que destruye la autoestima, confianza y seguridad de la persona”.

Relaciones absorbentes
Es importante que esa persona apueste por ella misma, fortalezca su autoestima y vuele lo antes posible
“Hay que trabajar mucho con la inocencia de quien se da cuenta que tiene que romper la codependencia”, dice Congost y agrega: “Que entienda que no es culpable si decide alejarse de esa persona. No es su responsabilidad, no hay nadie imprescindible para nadie. Para la persona tóxica es muy cómodo tenerla ahí, a sus pies, mientras renuncia a su vida. Es una postura completamente egoísta. Es importante que esa persona apueste por ella misma, fortalezca su autoestima y vuele lo antes posible”.

Después de un primer intento frustrado en 2017, en enero de este año Mercedes inició una terapia. “La primera vez no me sentía preparada para indagar y cuestionar ciertas actitudes de mi madre, sentía que la estaba juzgando. Pero este año ya sentí que nuestra relación era muy tóxica y que necesita encontrar la forma de sanar ese vínculo y sentirme cómoda con la decisión que había tomado de venir a vivir a España”, explica y agrega: “Me da un poco de culpa, porque tampoco quiero que ella se sienta mal o que se sienta abandonada. Pero quiero poder tener mi vida y disfrutarla”.

https://www.lavanguardia.com/magazine/psicologia/20220823/8473825/necesito-me-necesites-que-codependencia-hay-librarse.html#foto-4

Com meditar quan amb prou feines pots parar quiet

La meditació ajuda a la concentració i es pot començar a practicar amb pocs minuts

Si ets principiant, els experts recomanen començar amb meditacions de 3 a 5 minuts i anar incrementant el temps a poc a poc. GETTY

Ulls suaument tancats, respiracions lentes i constants: la meditació, almenys quan ho fan altres persones, sempre sembla tan tranquil·la. Tot i això, en aquest món de distraccions constants i d’addicció al telèfon, parar quiet durant 10 o 20 minuts és difícil i sovint fa que el teu cervell es trobi entre pensaments errants. Els professors de meditació diuen que hauries de reconèixer aquests impulsos i després tornar a la teva respiració o en el que estiguis centrat. Però què passa si no trobes el camí de tornada? “Aquest sentiment és molt comú”, assegura Dan Harris, coautor de Meditation for fidgety skeptics i fundador de l’aplicació de mindfulness Ten Percent Happier, si bé puntualitza que “la distracció en la meditació no és una prova de fracàs”.

Distreure’s pot resultar frustrant, com si haguessis fallat o d’alguna manera haguessis perdut el punt durant la pràctica. Així i tot, els beneficis del mindfulness –que s’acostuma a associar a l’atenció plena– poden superar les frustracions. Fins i tot breus moments de meditació poden ajudar les persones a estar més concentrades, menys ansioses i menys deprimides, fins i tot les que tenen més problemes per centrar-se en la vida diària. “L’atenció plena ajuda les persones per diverses raons i fins i tot a aprendre a regular l’atenció”, assegura John Mitchell, professor associat de la Universitat de Duke, als Estats Units, i expert en mindfulness i trastorn per dèficit d’atenció amb hiperactivitat.

Gran part de la investigació sobre la distracció i la meditació prové d’experts en TDAH com Mitchell que, durant els últims15 anys, han demostrat que meditar pot ser especialment beneficiós per a persones amb trastorns d’atenció, malgrat el repte específic que encara representa restar assegut mentre es medita. I els descobriments que han fet aquests experts poden beneficiar tothom que busqui ajuda per convertir-se en un meditador més experimentat. Abans, però, has de començar a practicar i aquesta pot ser la part més difícil, així que hem demanat als professors de meditació i als metges consells sobre com començar a practicar i perseverar.

Recomanacions per començar a practicar
El primer que cal saber és que et distrauràs una i una altra vegada, fet que pot donar lloc a algunes visions negatives sobre el teu cervell. Tothom ha de bregar amb això al principi, constata David Austern, professor assistent al departament de psiquiatria de la NYU Grossman School of Medicine. Tanmateix, aquests sentiments de ser “dolents” en la meditació sovint són més acusats en les persones amb problemes d’atenció. No existeix això de ser bo o dolent en la meditació. Aquesta no és la qüestió. Cada vegada que et distreguis, tornes a començar, així que notar la distracció és en realitat una prova d’èxit, afirma Jeff Warren, un professor de meditació que té TDAH i és coautor de Meditation for fidgety skeptics. “El millor que pots fer per a tu és notar on ets i acceptar qui ets”, encara que et distreguis cada deu segons, ressalta. Ets humà i se’t permet ser humà. Aquesta és la bellesa de la meditació.

Una altra eina per lluitar contra els sentiments de fracàs durant la meditació és el que els experts anomenen “meditació amable” amb un mateix, que et pot ajudar a perdonar-te quan la teva ment divaga. Implica tenir unes paraules d’ànim i amabilitat per a tu mateix i cap als altres mentre medites. “Que sigui feliç, que estigui sa, que estigui lliure de patiment: aquestes són una mena de frases clàssiques de meditació”, exemplifica la doctora Lidia Zylowska, professora associada al departament de psiquiatria de la Universitat de Minnesota i una de les primeres a estudiar com la meditació pot beneficiar les persones amb TDAH.

També podeu practicar aquest tipus de meditació simplement oferint-vos compassió i amabilitat quan sentiu que la vostra atenció comença a trontollar. Quan us trobeu intentant recordar els noms de les cinc Spice Girls en lloc de meditar, procureu sentir orgull i amor per un cervell que només vol pensar en els grups pop dels anys noranta. Això pot desenvolupar una actitud més solidària i amable cap a la vostra ment distreta en la vida diària.

Quina relació tenen el ‘mindfulness’ i la meditació
Mitchell precisa que el mindfulness i la meditació estan relacionades, però no és el mateix. El mindfulness és la pràctica d’estar atent i conscient en qualsevol moment. És notar quan el teu cervell comença a reproduir aquella beneiteria que vas dir en una reunió de treball mentre se suposa que hauries de prestar atenció a la teva parella que t’està explicant el seu dia i ser capaç de tornar la teva atenció a escoltar el que t’està dient la teva parella. La meditació conscient és prendre un període de temps determinat per centrar-se activament en estar present, sovint centrant-se en la respiració.

Zylowska acostuma a proposar als seus pacients que comencin amb exercicis de mindfulness que poden fer sense afegir cap temps addicional al seu dia. Per exemple, pots raspallar-te les dents amb compte dedicant aquests dos minuts observant el gust de la pasta de dents, la sensació del raspall a les genives o la brillantor de la llum del bany. Com que ja tens (esperem) el costum de rentar-te les dents, és més probable que facis l’exercici. Els exercicis de mindfulness poden ser molt curts, cosa especialment útil per als que estan sempre distrets. Un exercici per a principiants recomanat per Zylowska dura només dos segons. Cada vegada que sona el telèfon durant el dia (o reps un missatge de text o una notificació de la feina), respira abans de respondre. Aquesta respiració et donarà un moment per comprovar la teva respiració i trobar una sensació de calma abans d’iniciar una conversa.

Pensa en l’opció de fer micromeditacions
Moltes aplicacions de meditació tenen per defecte sessions de 10, 15 o fins i tot 30 minuts. Probablement sigui massa llarg per als principiants, especialment els que tenen problemes per concentrar-se, pensa Mitchell. Harris i Warren tenen un lema al qual recorren sovint amb nous meditadors: “Un minut compta”. Comença amb tres o cinc minuts i treballa a partir d’aquí, diu Mitchell. És una habilitat que has de desenvolupar, i com més ho facis, millor seràs. A més, “no cal seure al coixí per obtenir els beneficis de la meditació”, afegeix Warren. Caminar també pot millorar la capacitat de concentració i pot ser tan sols caminar per la natura –fins i tot natura urbana– i comptar els passos o centrar-se en adaptar la respiració al ritme de les passes.

Copyright The New York Times

https://www.ara.cat/estils/benestar/meditar-prou-feines-pots-parar-quiet_130_4477293.html

Nos estresamos porque hemos vuelto necesarias cosas que no lo son

Todos sufrimos estrés y eso no tiene porqué ser malo. El estrés no es otra cosa que una respuesta adaptativa necesaria para la supervivencia de las especies, algo que siempre ha existido y que tiene una doble cara: nos puede llegar a ser de gran utilidad pero que también nos puede destroza la vida.

El médico colombiano Santiago Rojas, cree que el estrés es un gran incomprendido porque nos hemos quedado sólo con su faceta más negativa (el distrés), y no con su cara positiva (el eustrés). Es por ello que acaba de publicar el libro Desestrésate , con claves para liberar tensión que nos ayude a mejorar nuestra vida y que pasan por hacernos ver que las sociedades más adelantadas han generado unas expectativas altas que convierten lo útil en indispensable, algo que nos acaba estresando, tensionando y, que en ocasiones, nos puede hace enfermar.

Rojas sostiene que “el éxito de todo el proceso fundamental del ser humano es aprender a ser agradecido. Es en el gozo donde nosotros estamos en bienestar, y el gozo nace del agradecimiento”. Por ello, nos invita a valorar las cosas en el momento en el que estén sucediendo, y no cuando ya hayan pasado.

-Hay investigadores que definen el estrés como el mal de los tiempos modernos. ¿Antes no existía el estrés, o es que no se había estudiado tan a fondo como ahora?
-La palabra estrés se empezó a acuñar en el siglo XIV a partir de la palabra de origen griego stringere, que significa “provocar tensión”. Sin embargo, no es hasta la mitad del siglo pasado cuando Hans Selye, que lo estudió con profundidad, enmarcó los molestos síntomas físicos y psíquicos que se presentan ante diversas situaciones generadoras de tensión dentro de lo que llamó el síndrome general de adaptación. El estrés es una respuesta adaptativa necesaria para la supervivencia de todas las especies, y ha existido siempre.

-Lo que no sé si ha existido siempre es la concepción de que hay un tipo de estrés bueno y otro malo…

-El mismo Selye ya lo dijo el siglo pasado, pero a la humanidad se le olvidó y lo relaciona sólo con su vertiente mala. Selye dejó claro que el estrés es esa adaptación que tenemos las especies y que podemos hacer de una manera favorable, sacando provecho de la experiencia, o de una manera desfavorable, sufriendo tensión y llegando al agotamiento y a la enfermedad.

-¿Por qué la humanidad se ha quedado sólo con esta última descripción?
-Pasa con muchas cosas en la vida, siempre solemos quedarnos con lo malo. Por ejemplo, con el colesterol. Decimos que “el colesterol es malo”. Resulta que el colesterol tiene una faceta que nos previene de las enfermedades del corazón. Desde hace 30 años, la gente sólo relaciona el colesterol con algo malo, y no pensamos que también puede ser necesario para nuestra supervivencia. Sin embargo, el exceso de un tipo de colesterol nos afecta a la circulación. Lo mismo pasa con el estrés, tiene una parte que reconocemos como negativa porque nos tensiona y nos hace un daño fisiológico y social, pero tiene una faceta necesaria e ideal.

-¿Es por esto que en su libro asegura que el estrés es un gran incomprendido?
-Es un gran incomprendido porque no hemos podido desarrollar su faceta positiva. No hemos podido encontrar el bienestar del gozo.

-¿Por qué motivo el estrés ocurre de una forma o de otra?
-Porque el estrés es la forma como nosotros nos adaptamos a los cambios que ocurren en la estabilidad. Si nos adaptamos correctamente, estamos en equilibrio, si nos desadaptamos es cuando entramos en tensión. Y eso tiene que ver con cómo valoramos las pérdidas de lo que teníamos antes.

-¿Por qué las personas reaccionamos de forma muy distinta ante la misma situación?
-Porque el estrés es una percepción, depende de la valoración que yo haga de ese cambio que tengo frente a las circunstancias. Esto me permite vivirlo de una forma productiva, constructiva y útil para mi supervivencia, o de una forma destructiva, conflictiva y destructiva para ella.

-Conceptualmente, ¿qué diferencia el eustrés del distrés?
-Bioquímicamente, el eustrés es una liberación de tres sustancias en equilibrio a nuestro cerebro: dopamina, serotonina y noradrenalina; mientras que el distrés supone una liberación de cortisona, que no nos produce nada. Cuando uno tiene eustrés, sale fortalecido: sufrimos durante el partido de fútbol pero ganamos, trabajé duro para conseguir algo, pero lo logré; es decir, nos da una satisfacción que minimiza todo lo que ocurrió. El distrés nos lleva al agotamiento, a la sensación de fracaso e impotencia. Y finalmente, el eustrés hace que disfrutemos y que validemos la experiencia como provechosa, mientras que el distrés aparece cuando hacemos algo por obligación, que nos provoca tensión y hace que sintamos esa vivencia como inadecuada. La forma en qué vivo la valoración de lo que está ocurriendo es lo que me generará un tipo de estrés u otro. No podemos acabar con el distrés, pero podemos fortalecer el eustrés minimizando el distrés.

-¿Podemos pasar de un estado de distrés a uno de eustrés?
-Sí, y de forma instantánea. Para ello hay que cambiar la perspectiva de las cosas. No podemos cambiar la realidad, pero sí la forma como la vemos.

-¿Cuándo se produce el distrés más grande en la sociedad?
-Cuando lo que era innecesario se vuelve necesario. El organismo se prepara para la lucha y la supervivencia y te dice “necesito llegar al trabajo rápido”. Cuando el cuerpo recibe ese “necesito” se prepara para luchar, el corazón late más rápido, las pupilas se agrandan para ver mejor y el sistema cerebral empieza a trabajar a gran velocidad. Y todo eso, durante unos dos, tres, o cuatro minutos, es fundamental. Pero si yo no soy capaz de vivir adecuadamente el estrés y no entiendo que son necesidades transitorias de supervivencia y las mantengo de forma permanente, mi sistema se agota y yo puedo contraer una enfermedad.

-Llama la atención que en sociedades que no están tan avanzadas como la nuestra no haya tantos episodios de estrés como los que vivimos aquí.
-Es porque hemos vuelto necesario lo que no lo es. Tenemos necesidades de consumo, de apariencia, de logros individuales, de competencia o de metas empresariales y económicas. En las sociedades donde no existen esas expectativas no hay tanta tensión y tienen menos estrés. Nuestra sociedad ha puesto unas expectativas que vuelven necesarias cosas que no lo son. Hemos optado por más logros y metas, y menos por disfrute. Las sociedades que tienen más disfrute y menos necesidades inalcanzables viven mejor. El que más goza es el que tiene gustos más simples. Si tenemos gustos menos simples nuestro estrés será más alto.

-¿Cree que iremos a más?
-Sin duda, hasta que nos rompamos. En la vida, todo son ciclos, y lo vimos con el tema de la burbuja económica que vivió España. La clave del estrés es aprender a adaptarse a la condiciones y valorar los cambios de una manera más favorable. Hay que entender que tenemos pérdidas y adaptarse adecuadamente al cambio. Cuando nos adaptamos, vivimos con menos tensión, y eso lo vemos porque hay gente que es feliz a pesar de tener una gran cantidad de dificultades.

-¿Esta adaptación es lo que usted define en su libre como integración?
-La diferencia es que la adaptación es biológica, mientras que la integración es decidida. La adaptación ocurre de una forma natural, me adapto a esta silla porque me puedo sentar así, pero me integro cuando soy uno con eso. Integrarse es un proceso decidido por la razón y por nuestro cerebro, que decide estar ahí a pesar de las condiciones.

-Puedo entender que nos estresen los grandes cambios, especialmente al principio. Pero somos muchos los que estamos estresados en nuestro día a día sin, a priori, grandes cambios a la vista…
-No somos capaces de diferenciar lo útil de lo indispensable, y eso nos estresa. Solamente hay cosas indispensables para nuestra supervivencia, pero no para la vida. Esa es una clave esencial. El problema es cuando transformamos cosas útiles en indispensables. Estás utilizando una grabadora para esta entrevista, y es algo útil, pero no indispensable.

-¡Muy útil! Créame.
-Sí, lo entiendo. Todo lo que existe en el mundo puede ser útil y yo puedo ser útil para la vida de mi esposa, de mis hijos, de mi familia. Cuando cambio ese concepto de útil por indispensable es cuando entro en distrés, porque lo vuelvo necesario para la supervivencia y para mi cuerpo. Yo no digo que no se utilicen algunas cosas, siempre y cuando no se vuelvan indispensables para tu bienestar.

-¿Cree que estamos excesivamente acomodados?
-Sí, porque hemos decidido volver indispensables para nuestro bienestar cosas que no lo son. Y luego hay otro tema.

-No se corte.
-El control. Cuando quieras tener control sobre todas las cosas que ocurren fuera, vas a tener siempre tensión. Uno se estresa porque Messi no patea bien porque quiere controlarlo desde fuera de la pantalla. Queremos controlar a los demás y por eso nos estresan los hijos, la pareja o el mundo.

-¿Cuáles son los principales agentes estresores en nuestra vida cotidiana?
-El agente estresor viene siempre por la incapacidad de adaptarse a los cambios. Puede ser el clima, que la pareja nos habla diferente, los cambios en los hijos, etc. Y luego está la valoración que uno le da a todas las pérdidas que tenga en la vida. Como hecho fundamental, te diría que es importante que se pueda ver las cosas por el gusto de hacerlas y no por la obligación. En la vida hay que tomar decisiones de manera permanente y una de las condiciones que nos genera ese distrés es que no tomamos decisiones por gusto y nos sentimos siempre obligados. Esa obligatoriedad genera un mecanismo de liberación de cortisol y de distrés. En cambio, el “quiero hacer esto”, genera liberación de dopamina. Y si se tiene una dificultad debe ponerse un poco del “quiero” dentro de ese “me toca”. Porque ese “me toca” también va a ser permanente en la vida.

-¿Los constantes avances tecnológicos nos están haciendo más fácil la vida, o nos estresan más?
-Volvemos a lo mismo. El punto fundamental es la utilidad frente a la indispensabilidad. Ahora en el ordenador necesitamos tener de todo, y las empresas obligan cada vez más a la gente a que tengan más cosas en menos tiempo. Parece que El iPhone 4 ahora ya no sirva para nada, tienes que comprarte el iPhone 5. Eso es generar una indispensabilidad que es mentira. El iPhone 1 sirve exactamente igual que el último para cumplir las necesidades de comunicación.

-Pienso, ahora, en la gente que está sufriendo la dura realidad de la crisis económica. Sin trabajo, con una hipoteca o sin recursos. Entiendo que sus “quiero” son ahora “debo” impulsados por una necesidad cada vez más latente. ¿Cómo debemos gestionar el estrés en estos casos?
-Ahí entraría lo que son los sistemas de adaptación del estrés y la búsqueda de mecanismos de soporte: recurrir a amigos, a bancos o a lo que sea. La crisis es mi sistema estresor, mi incapacidad de adaptarme a mi nueva realidad y modificar mis expectativas. Eso no quiere decir que acabe con mis sueños, simplemente los modifico por una necesidad. Tengo que aprender que en el camino hay muchas paradas técnicas que tengo que hacer. Hay que validar la crisis como una parada técnica en un momento de recogimiento y de valoración.

-En España se está alargando mucho esa parada técnica. ¿Esto no acaba por desesperar a las personas?
-Todos los países hemos vivido crisis, y no competiremos por ver quién ha sufrido más. La dualidad entre el ser víctima o victimario es lo que lleva a que las crisis se perpetúen en cualquier lugar. El estado de la víctima es el de “el mundo contra mí y el mundo seguirá contra mí”, y el del victimario, “como a mí me ha pasado esto, voy a destruirlo todo”. Ahí entra la actitud de la persona: ¿Qué provecho puedo sacar yo? Y de ahí es donde salen los grandes descubrimientos de la humanidad. Si no soy víctima ni victimario empiezo a ser lo que se llama el observador consciente, y desde la oportunidad genero agradecimiento. Las crisis están hechas para que la gente cambie o mejore, pero no para que se perpetúe.

-Nuestros padres no nos hablan del estrés, la escuela tampoco. ¿Quién nos debería enseñar a gestionarlo?
-Desafortunadamente, el estrés parte del desconocimiento del funcionamiento natural del organismo. La sociedad nos lleva a hacer cosas que van en contra de eso: dormir menos, trabajar más, generar necesidades absurdas. Y el organismo vive con cosas muy simples. La gran enseñanza de esto es ir a lo sencillo, a los gustos simples. El animal no necesita lujos ni muchas cosas para estar en equilibrio. Los gozos más infinitos están en el cuerpo: dormir, cosas sencillas, la mirada, la ternura, el cariño. Y esas cosas sencillas son las que necesitamos en la vida para estar en equilibrio. Eso es lo que nosotros deberíamos volver a validar. ¿No nos lo han enseñado? Aprendámoslo. No suframos la crisis, simplemente aprendamos de ella.

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