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"Ésser un passerell" vol dir ésser nou o aprenent en alguna activitat. És una actitud que m'agrada. Exemple: "Aquell company del futbol qualificava de passerell qui feia una mala jugada." Perquè sempre hi ha marge de millora. Sempre hi ha un "pla B". Si perds un tren, sempre en tens un altre. Però primer has de saber on vols anar i després has de voler pujar-hi. Passerell té també un significat més positiu, de persona viva, astuta i molt alegre.

La misteriosa explosió de Sarrià mai no aclarida

La misteriosa explosió de Sarrià que no va ser mai aclarida. Edifici sinistrat. Font Blog Llibertat
imatge de l’explosió l’edifici edifici situat a la cantonada dels carrers Capità Arenas i Santa Amèlia, al districte de Sarrià, a Barcelona

Tal dia com avui de l’any 1972, fa 47 anys, a les 00.20 hores de la matinada es produïa una potent explosió en un edifici situat a la cantonada dels carrers Capità Arenas i Santa Amèlia, al districte de Sarrià, a Barcelona. Del resultat d’aquella explosió, les portes terceres d’aquell edifici de deu plantes es van enfonsar, i segons la nota de premsa que publicava l’endemà (7 de març de 1972) La Vanguardia Española, l’immoble va quedar seccionat “como si lo hubieran cortado limpiamente con un cuchillo”. Les primeres informacions parlaven de setze víctimes mortals que havien estat localitzades pels serveis d’emergències en les primeres maniobres de retirada de les runes acumulades al carrer. Però en el decurs de les hores posteriors els bombers localitzarien fins a tres cossos més que elevaria el total de víctimes mortals a dinou.

Tot i que, des d’un bon començament, cap font oficial va apuntar les causes reals d’aquella explosió, només passats uns dies cobraria força la possibilitat d’una fuita de gas natural. I malgrat que els experts que va aportar el Col·legi d’Enginyers ho van desestimar, mesos més tard s’iniciava el judici contra Catalana de Gas, que finalment arribaria a un acord per pagar les indemnitzacions, però mai acceptaria la responsabilitat. A les dinou víctimes mortals, calia sumar els ferits, els danys estructurals que va patir l’edifici i els danys menors que van patir els edificis de l’entorn i els vehicles estacionats a la via pública. Segons els testimonis, aquella explosió va propulsar vidres, ferros i bocins de material de construcció en un radi de 200 metres. El maig de 1977 ―cinc anys després― l’Audiència Provincial de Barcelona va decidir sobreseure l’expedient. 

Anys més tard, la premsa revelaria la sospita que aquella explosió s’havia produït en el context d’una guerra d’interessos econòmics. Segons el diari El País en la seva edició del 18 de juny de 1976 (quasi un any abans que l’Audiència de Barcelona decidís sobreseure l’expedient), aquella guerra enfrontava Pere Duran Farell, president de Catalana de Gas i partidari de la liberalització del subministrament de l’energia, amb Luis Valero Bermejo, membre dels consells d’administració de diverses empreses energètiques monopolistes, advocat de l’Estat (ho seria fins a 1980) i president de la Confederación Nacional de Excombatientes. En aquell article El País apunta la possibilitat que Valero podria haver estat al darrere del sinistre amb el propòsit de desprestigiar Catalana de Gas, en una operació que titllava de “terrorismo blanco”.

https://www.elnacional.cat/ca/efemerides/marc-pons-misteriosa-explosio-sarria_361611_102.html

El capitalismo ha creado grandes bolsas de miseria sentimental

La socióloga franco-israelí publica su ensayo ‘El fin del amor’

Eva Illouz en una visita a Barcelona l’any 2016

va Illouz (Fez, 1961) es, para algunos, la mayor teórica del amor contemporáneo. Esta socióloga franco-israelí ha publicado obras como ‘El consumo de la utopía romántica (1997), ‘Intimidades congeladas’ (2007), ‘La salvación del alma moderna’ (2008) o ‘Por qué duele el amor’ (2012). Atiende por videoconferencia a este diario desde París para hablar de su último ensayo, ‘El fin del amor’ (Katz). Su método tiene la virtud de atraer tanto a lectores académicos como profanos, alternando referencias intelectuales (Hegel, Freud, Marx, Durkheim…) con entrevistas de campo (92 personas han sido interrogadas sobre su vida sentimental para este último libro), referentes de la cultura popular -como la serie ‘Sexo en Nueva York’- o incluso chats de Tinder.

-¿Por qué un libro más sobre el amor?

-Para mi supone el final de un ciclo. Es más sobre el desamor que el amor. Me interesa la manera en que nuestras experiencias emocionales son conducidas por las instituciones, la manera en que somos moldeados, cómo actúan en nuestro interior unas fuerzas sociales que no vemos ni comprendemos. Del mismo modo que, en su día, intenté comprender el tránsito del amor burgués del siglo XIX al amor de la sociedad de consumo, veo ahora que todas esas construcciones burguesas y capitalistas se están hundiendo. Es un libro sobre la contradicción entre el ideal que tenemos del amor, que viene de esas estructuras del pasado, y las potentes fuerzas institucionales que trabajan en otra dirección y que hacen que no pueda funcionar bien.

-Cuando tenemos problemas amorosos, buscamos a los psicólogos. Usted propone la aproximación sociológica, muy distinta. El desamor es visto como fruto del sistema en que vivimos, no como una ineptitud de las personas.

-Exactamente. Una parte importante de mi trabajo es escribir contra la psicología, que es la competidora epistemológica de la sociología. Escribo contra la psicología clínica, que tiene cosas que se pueden utilizar individualmente, que son útiles, pero eso no significa que no haya grandes causas colectivas, problemas sociales, también en este campo. La incertidumbre se ha convertido en un problema sociológico, porque hoy la certidumbre es una anomalía en una relación sentimental. En general, cuando entramos en cualquier otro tipo de relación social, laboral, sabemos a qué atenernos, cuáles son las reglas: lo que significa ser un padre, un vendedor de helados, una prostituta callejera… Son roles que interpretamos. Pero, hoy, entrar en una relación amorosa es introducirnos en un territorio totalmente incierto. No sabemos cuál es la buena conducta a seguir, y esta tremenda incertidumbre no tiene precedentes en la historia. La sociología nos ayuda a gestionar esto. Ojo, no estoy diciendo que los individuos no sean diferentes, sino que hay individuos con muchos más problemas que otros. Los individuos se mueven en instituciones y entornos que no dominan, cosas que no funcionan, y que son constantemente eludidos en la comprensión de los psicólogos en sus terapias.

-Usted habla de desregulación amorosa…

-Utilizo voluntariamente conceptos económicos porque ha habido transformaciones en las relaciones amorosas que tienen un carácter económico. Muy importante resulta, por ejemplo, que, hoy, los encuentros amorosos son un mercado, han adoptado esa forma: hay dos entidades que se encuentran en una arena libre y van a intercambiar algo entre ellos, sin mediaciones ni regulaciones. Antes nadie se casaba fuera de los preceptos de una religión, de los estereotipos, de su clase social… Había un montón de mecanismos sociales que regulaban las parejas. La desregulación es lo mismo que en el terreno de las mercancías: la libre circulación de cuerpos y de psiques. Eso va a hacer que la gente se aparee en función de mecanismos de acumulación de valor, de capital, que maximicen sus posibilidades en el mercado matrimonial. La regulación implica muchas prohibiciones y tabúes, y en el mercado no los hay, solo dos personas que intercambian utilidades. Ese es el amor del neoliberalismo. La paradoja es que las ideas de Thatcher y Reagan, tan defensores de la familia tradicional, conducen a su destrucción, a la ley del más fuerte.

Hattie Retroage, la abuela de 85 años que triunfa en Tinder e Instagram. Terceros

-De hecho, usted muestra cómo, en el amor, coinciden los libertarios y los neoliberales…

-Uno de los desafíos del libro es proponer una sociología de la libertad. Pensamos comúnmente en la libertad en términos morales y políticos, pero yo lo que quiero es ver sus efectos profundos en las prácticas sociales, porque es absolutamente claro que la libertad cambia de contenido, según las épocas. Por ejemplo, en los años 70 y 80 el escritor Gabriel Matzneff podía tener comportamientos pedófilos, acostarse con niños, impunemente, se consideraba parte de su libertad sexual. Hoy eso ya no es posible. Hay, pues, ajustes y redefiniciones de la libertad. Me doy cuenta de que los grandes valores que han defendido las feministas y los homosexuales, que jugaron un papel importantísimo en todo el siglo XX y en el advenimiento de la democracia, cambian de cariz al ser cooptados por lo que yo llamo el capitalismo escópico, las industrias que utilizan la mirada, el ojo del espectador, para extraer valor de otra persona, a partir de la belleza evaluable del cuerpo de una mujer. La idea de libertad de ese capitalismo escópico cambiará profundamente la definición de la masculinidad y la feminidad, así como de la sexualidad. Se trata de algo muy político: privilegiar a la vez la libertad y la desigualdad. Dado que no existe una igualdad de partida, la libertad sexual se utiliza contra las mujeres.

-Desmenuza las consecuencias de la falta de ética en el terreno sexual. Pero ¿quién podría dictarla?

No creo que haya que crear una organización internacional que dicte una ética sexual, han de ser los hombres y las mujeres los que la creen conjuntamente. Esa es una gran cuestión de la que ocuparnos en los años que vienen. El feminismo es una gigantesca reacción al gran malestar que existe en las relaciones sexuales y emocionales. Tenemos una gramática compartida entre hombres y mujeres para tratar las desigualdades en el campo laboral. Pero no hemos formulado la gramática de la sexualidad y las relaciones íntimas para que no sean un campo donde reinen la humillación, la herida, el sufrimiento, los sentimientos de invisibilidad social. No es siempre el caso, de acuerdo, pero sí a menudo. La libertad implica el derecho a hacer lo que queramos sexualmente pero aquello que queremos da lugar a mucha violencia, en lo físico, simbólico y emocional. Hace falta comenzar esta discusión ética. Hasta ahora, hemos percibido este tipo de cuestiones como un intento de reglamentar lo íntimo, pero se trataría simplemente de meterlo en los carriles de la ética. Que la relación ética con los otros no se detenga o se extinga al llegar a la sexualidad y al deseo.

-¿Libertad, igualdad, fraternidad?

-Las tres cosas son una demanda clara, también en lo íntimo.

La futbolista Paula Dapena (con el dorsal 6) da la espalda a sus compañeras en el minuto de silencio que se guardó por Maradona, a quien considera “violador, pedófilo, putero y maltratador”  Amador Lorenzo / EFE

-Usted habla de la ‘deselección’, el abandono de las relaciones, como la característica más importante de hoy.

-Parto de la constatación de que la idea de ‘elección’ ha sido absolutamente central en la modernidad. El feminismo puede ser definido como un combate para que las mujeres elijan, ya sea en casa o fuera de ella (con el voto). La misma sociedad de consumo se presenta como una cultura del derecho a tener muchas posibilidades de elección… El individuo moderno se define a través de su toma constante de decisiones: en su profesión, en la sexualidad, en sus amistades, sus compras… Pero hoy vivimos una nueva etapa en la historia cultural de la elección porque el individuo se define según sus ‘deselecciones’, su ruptura de compromisos y decisiones anteriores. Eso es algo muy nuevo, un modo de sociabilidad negativa, donde el individuo es quien es por aquello que rechaza, por la experiencia repetida de rechazar o no escoger algo. Bien porque prescinde de algo o alguien o porque lo toma pero luego ya no. El verdadero yo surge de rechazar a alguien: entrevisté a una mujer casada durante 25 años, relativamente contenta con su matrimonio, que estaba bien, pero se decía que, al haberse casado joven, no había conocido nada de la vida, quería probar la vida de soltera y dejó a su marido. Es al menos una acción inteligible, se comprenden las causas. Rechazar es constitutivo de la identidad.

-Habla de poliamor, del más común ‘casual sex’ pero también destaca la gran fuerza que mantiene el ideal del amor romántico.

-Esa es una idea clave del libro, la contradicción entre la ideología que sigue siendo poderosísima en nuestra sociedad y el hecho de que nuestras instituciones trabajan en otra dirección…

-Otra paradoja: la apariencia física es más importante que nunca.

Nunca ha sido tan importante. Irónicamente, al tiempo que el feminismo ha hecho progresos, el rol de la sexualidad ha sido cada vez más importante en la autodefinición de las mujeres. Hay un enorme debate en el feminismo, el de analizar si la autodefinición a partir del cuerpo y la sexualidad representa una emancipación o una regresión. Tras investigarlo mucho tiempo, finalmente creo que el cuerpo juega un papel fundamental para sojuzgar a las personas. En el patriarcado tradicional, las mujeres tienen dos roles: el reproductor, son matrices o vaginas que van a dar niños; o bien son prostitutas, para dar placer sexual a los hombres. No sorprende que, en este sistema, el rol de la mujer esté hipersexualizado, y marcado como diferente. Este cuerpo sexualizado se ha integrado en las formas actuales de dominio capitalista, las que conciernen a la mirada, la que reconoce la belleza, y que da a algunas mujeres una sensación de empoderamiento, pero junto a la mirada también son necesarios los procesos de reconocimiento social, emocional y romántico, y ahí la hipersexualización de las mujeres –que los hombres no sufren- va a impedir que se produzca ese reconocimiento.

-Se ocupa también del ‘ghosting’…

-Es una forma cool de denominar una crueldad. Es un término que agrupa una serie de prerrogativas, una manera de legitimar un comportamiento maltratador. Si imagináramos un comportamiento parecido en el campo profesional ¿qué sería? ¡Un delito! Sería imposible, usted no puede tratar a un cliente así: que él le pregunte algo y usted decide arbitrariamente no contestarle más. Comportarse así sería considerado una afrenta en cualquier campo, pero lo aceptamos en las relaciones íntimas. Y no hay ninguna razón para ello.

Muñecos que reproducen arquetipos y roles sociales  — Terceros

-¿Qué son los ‘incel’?

-Un movimiento de ‘célibes involuntarios’, una subcultura violenta, de extrema derecha, que llama al odio contra las mujeres. La desregulación del mercado sexual crea una gran miseria sexual para mucha gente, enormes bolsas de miseria. El capital sexual es tan importante para los hombres, una fuente de poder, que, cuando no es satisfactorio, dado que está repartido de forma muy desigual, genera enormes resentimientos. Michel Houellebecq fue el primero en hablar de esto en su ‘Ampliación del campo de batalla’ en 1994. Hay un vasto campo de miserables sexuales.

-¿Y el consentimiento?

-Se ha convertido en la piedra angular de las relaciones entre hombres y mujeres basadas en la libertad, el libre albedrío de las partes. Pero a mí me recuerda el contrato del trabajo asalariado, que se presenta como un contrato entre dos partes, el que paga y el que le da su trabajo a cambio. Marx ya se reía de eso en las primeras páginas de ‘El capital’, ¡no es una relación entre iguales! Si no aceptas, te mueres de hambre, el empleador tiene un enorme poder sobre ti. Y hoy, en el terreno sexual, hay que recordar que definimos la identidad de las mujeres según el reconocimiento que la mirada de los hombres le da. Así, le sorprendería descubrir la cantidad de mujeres que dicen que ‘sí’ a propuestas sexuales que no les apetecen. Más allá del ‘sí’ y el ‘no’ hay una gran zona gris donde la mujer no quiere algo pero carece del repertorio adecuado para decir un ‘no’ sin ser insultada, vista como una calientabraguetas o una puritana frígida. Si el hombre te desea es que has hecho algo para que eso suceda y deberías ser consecuente y sentirte halagada. No solo está en juego la voluntad de la mujer. El libro ‘El consentimiento’ de Vanessa Springora es muy bueno porque expone el tema muy claramente: una niña de 14 años ¿qué sabe de la vida? ¿a qué puede consentir cuando un adulto de 50 la aborda? Del mismo modo, una chica de 22 años, que ha bebido en una fiesta, y lleva toda su vida escuchando y asumiendo mensajes sobre la sexualidad que le dicen que follar o responder a esas insinuaciones es cool, le resulta muy difícil oponerse. El debate sobre el consentimiento, reducido a ‘sí’ o ‘no’, elude la complejidad de toda la casuística real.

-¿En qué trabaja?

-En varias cosas. Analizo el populismo a través de las emociones, en el contexto de la sociedad israelí. Tengo otro proyecto antipsicológico: analizo 14 emociones y muestro que, en realidad, son sociales. Acabo otro libro sobre sexo. Y estamos haciendo, con un periodista y un académico, dos libros de entrevistas sobre toda mi obra.

Un noi dislèctic no sap llegir ni escriure fins que la seva mare es fa càrrec de la situació

Basat en una història real de tenacitat, un nen de set anys lluita per donar sentit a les paraules de la pàgina. Però quan a Mike se li diagnostica dislèxia i els professors continuen fallant-lo, la seva mare pren les coses a les seves mans per ajudar el seu fill a complir el seu veritable potencial.

Aquesta pel·lícula guardonada, seleccionada al Festival Internacional de Cinema de Curtmetratges de Los Angeles 2020, va obtenir la consciència dels nens amb dislèxia, ja que no només s’estan fallant, sinó que també es fan malbé. La gent suposa que s’està tractant la dislèxia, però en realitat no ho és.

SOM DE PICNIC

Bloc amb la intenció d’aportar la informació que nosaltres no trobàvem a internet. S’ha convertit en un gran hobby que gràcies a l’aportació de seguidors del bloc i l’experiència a l’hora de cercar-les, han fet que ja tinguem més de 600 àrees de pícnic referenciades

Moltes gràcies als que ens seguiu; les vostres visites i missatges ens motiven a continuar. Totes les àrees de pícnic que descric són gratuïtes, a no ser que s’especifiqui el contrari.

http://somdepicnic.blogspot.com/p/mapa-zones-de-picnic.html

L’alcohol ja és la droga de què més gent intenta desenganxar-se

L’informe anual del Projecte Home a Catalunya indica que 4 de cada 10 persones en rehabilitació intenten deixar l’alcohol, un 54% més que fa cinc anys.

El alcohol, la droga más letal. No hay dosis protectora – Página10 –  Periódico Digital
alcohol, la droga més letal

L’alcohol, per primera vegada després de 20 anys, és la substància que genera més demandes de rehabilitació“, ha explicat aquest matí a Barcelona Oriol Esculies, director del Projecte Home a Catalunya. Segons les dades de l’informe anual de l’ONG respecte al 2014, un 40% dels adults que ajuden a rehabilitar-se són addictes a l’alcohol. La cocaïna, que fins ara era la primera droga del rànquing, queda just per darrere amb un 39%. Força més enllà hi ha l’heroïna (8%), el cànnabis (5%) i altres substàncies (3%). Un 5% també es tracten per deixar dues o més drogues.

Fa cinc anys la xifra d’addictes a l’alcohol en tractament era tan sols del 26% mentre que la de cocaïnòmans arribava al 57%. Segons Esculies, la crisi econòmica té pes en aquest canvi, perquè l’alcohol és barat, legal i a l’abast de tothom, mentre que la cocaïna és força més cara, però també és important que cada vegada més alcohòlics es decideixen a deixar la beguda, sobretot per la pressió del seu entorn. El problema de l’alcoholisme és més important que no es pensava fa uns anys i comença a deixar de ser invisible.Evolució de pacients en tractament al Projecte Home | Create infographics

El alcohol como droga social

Molts adolescents ja comencen a beure ben aviat: un 66% dels joves entre 15 i 17 anys havien begut alcohol durant el darrer any, segons una enquesta de l’Observatori Espanyol sobre Drogues de l’any passat. Els que es fan addictes a l’alcohol triguen una mitjana de 19 anys a decidir-se deixar-lo, mentre que en altres drogues la mitjana és d’uns 12 anys. Això comporta més risc per a la salut, però també causa més problemes psicològics i d’exclusió social.

Tot plegat fa que el tractament, que acostuma a durar entre un i dos anys, sigui més complicat. Sovint hi ha recaigudes durant la rehabilitació però Esculies ho troba normal i fins a cert punt positiu. “És un canvi molt abrupte”, diu, “i això necessita que hi hagi crisis”. A més, el 70% d’alcohòlics en tractament fan un consum associat amb altres substàncies, sobretot la cocaïna i el cànnabis.

https://www.ara.cat/societat/alcohol-droga-desenganxar-se-adiccio-projecte-home_1_1349012.html

Benjamin Button o Teoría del caos

La teoría del caos llevada a la realidad: hechos y personas en un lugar del mundo pueden estar conectados y ejerciendo influencia sobre hechos aislados y personas lejanas. ¿Existe el destino? ¿El devenir es accidental? ¿Nuestras decisiones hacen nuestro futuro? ¿Es la existencia simplemente una sucesión inevitable de causas y consecuencias? El fragmento con más contenido de la pelicula “The curious case of Benjamin Button”.

La realitat

Subjecte : estratègies, psicologia, èxode empresarial, referèndum, independència de Catalunya.

Article d’Eduard Voltas publicat al diari ‘El món’ el dia 07/10/2017

LA REALITAT

En una demostració més de la seva capacitat de seducció i de generar adhesió a través d’un projecte nacional modern, cívic i acollidor, l’estat ha activat l’estratègia del pànic per intentar retenir Catalunya. Ho fa jugant amb dues pors universals, que compartim tots els éssers humans: la por física (policia i guàrdia civil) i la por de l’empobriment (fugida d’empreses). La batalla és, més que mai, psicològica. A través de la por, es pretén fer trontollar el moviment social més important d’Europa i els seus dirigents, introduir-hi la divisió i, finalment, paralitzar-lo.

Vostè està a favor de la independència i ha tingut por en algun moment des de diumenge? Jo també. Vaig tenir por davant del meu col·legi electoral mentre ens arribaven les imatges del que passava en altres llocs. Vaig tenir por les dues vegades que (falsa alarma) ens van dir que la policia arribava i vam trencar les cues per posar-nos tots ben junts davant la porta del Casal. Aquesta setmana, com molts de vostès, he sentit ben a dins meu el vertigen del salt al buit de la declaració d’independència. I també se’m va fer un nus a l’estómac quan vaig començar a llegir les notícies dels canvis de seu social dels bancs.

Puc explicar com he vençut la por: observant la realitat. La realitat diu que ni els serveis d’informació de la policia i la guàrdia civil, ni el CNI, van ser capaços de trobar i requisar una sola de les urnes que els meus conciutadans tenien amagades a casa. La realitat diu que les paperetes van arribar a totes les escoles. La realitat diu que el meu Govern va preparar i executar la jugada del cens universal sense que l’estat, amb totes les seves escoltes telefòniques i els seus satèl·lits i el seu ciberespionatge, ni tan sols ho ensumés. La realitat diu que, sabent perfectament que els podia caure un cop de porra al cap i a les costelles, més de dos milions de persones van sortir de casa per votar. I també diu que, posant-hi tot l’esforç repressiu i milers d’agents traslladats especialment, l’estat només va aconseguir tancar el 10% dels col·legis.

La realitat diu més coses. Diu que ni la Caixa ni el Sabadell han tancat ni tenen previst tancar ni una sola oficina a Catalunya, que no traslladen ni un sol treballador, i que el senyor Fainé i el senyor Oliu continuen vivint on sempre i tenint el despatx on sempre. La realitat diu que els efectes reals de traslladar la seu social (una seu social pot ser una habitació de 8 metres quadrats i un telèfon) són insignificants. La realitat diu que el deute espanyol supera des d’aquest estiu el 100% del PIB, i que, si no reconeixen l’estat català i negocien actius i passius, serà literalment impagable i faran fallida. La realitat també diu que el tractat de la Unió Europea prohibeix expressament utilitzar l’exèrcit contra els propis ciutadans, sota pena d’expulsió de la Unió, i que per tant l’única força que poden utilitzar contra nosaltres i les nostres institucions és la mateixa que només va poder tancar el 10% dels col·legis.

I, sobretot, la realitat diu que som molts, que hem demostrat una capacitat organitzativa i una resiliència mai vista a l’Europa occidental, que som gent pacífica, que diumenge vam aprendre a passar por junts i que dimarts vam aprendre que podem aturar el país cada vegada que ens ho proposem, que el cas de Catalunya ja està definitivament sobre la taula de totes les cancelleries, que els mitjans de comunicació internacionals li estan dient unànimement al govern espanyol que segui a negociar, i que tenim un Govern intel·ligent, compromès, responsable i audaç alhora, que ha fet una feina extraordinària fins ara i que mereix la nostra confiança. No és moment d’abaixar el cap. És moment d’ajudar-nos, d’estimar-nos i, sobretot, de confiar en nosaltres mateixos.

THE STORY OF THE WEEPING CAMEL – Tears of the Camel

Impressionant història. En una tribu nòmada de Mongòlia, els membres ajuden una camella que està apunt de parir. El petit camell que neix és blanc i la mare el rebutja. S’intenta de diverses formes que la mare l’accepti, però no dóna resultat. Tampoc s’aconsegueix extreure la llet a la mare perquè el camellet pugui alimentar-se.

Davant la imminent mort del camell nadó, els pastors decideixen contractar un violinista perquè toqui una música del ritual mongol. La resta del vídeo s’entén, sense paraules. La música remou les fibres més íntimes de la mare camella fins que recobra el seu instint maternal.