Category Archives: Religió

” Muchos obispos son neofranquistas “

Hilari Raguer,monje del Monasterio de Montserrat e historiador. Entrevista La Vanguardia, 11 octubre 2007

Tengo 79 años. Nací en Madrid, pero al año volvimos a Barcelona, donde me crié. Soy monje en Montserrat desde hace más de cincuenta años. Fui antifranquista, y soy demócrata y nacionalista catalán. ¿Dios? No lo tengo en el bolsillo, ando buscándolo. Las próximas beatificaciones de sacerdotes españoles son injustas e inoportunas

Monje? ¿Historiador?¿Qué fue primero?

Monje. Desde niño tuve vocación religiosa…, pero me decidí tras la huelga de tranvías de marzo de 1951.

¿Qué pasó ese día?

Me detuvieron y me encarcelaron siete meses en el castillo de Montjuïc…, y allí descubrí algo.

¿Qué?

Que era yo más libre que mis carceleros. ¡La libertad es ajena a circunstancias externas…! Allí reflexioné, oré, y supe que si podía estar allí, bien podría ser monje.

¿Y por qué eligió Montserrat?

Sabía que allí no me afearían mi catalanismo.

¿De qué se le acusaba?

De “ultraje a la nación española y al sentimiento de su unidad”.

Tremendo. ¿Qué había hecho?

La policía me paró en la calle, y yo llevaba una carta que estaba escribiendo a amigos socialistas belgas: “Vosotros que habéis sufrido la opresión española y nazi tenéis que saber lo dura que es la opresión franquista en Catalunya”, les explicaba. Y yo era alférez de milicias universitarias…

¡Para haberle fusilado, vamos!

Iban ya a formarme consejo de guerra sumarísimo cuando un tío mío sacerdote logró interceder, y se suspendió. Después de Montjuïc, cumplí dos años de arresto domiciliario.

¿Tiene usted recuerdos de la Guerra Civil?

Recuerdo los bombardeos. Y que rezábamos el rosario mientras esperábamos a Franco, temerosos de ser asesinados por las patrullas anarquistas, por ser católicos.

Y Franco llegó.

Y el alivio duró bien poco: en seguida conocí el falangismo chulesco de los franquistas. Franco desató una sangrienta represión que la Iglesia española bendijo.

Hablaban de “cruzada”, ¿no?

Fue cosa de la jerarquía eclesiástica española. ¡El Vaticano jamás concedió al franquismo carácter de cruzada! El Papa Pío XI repudió los excesos (usó esta palabra) franquistas durante la guerra, y receló de que los obispos españoles se alineasen en un bando.

¿Qué les proponía el Papa?

Paz y reconciliación. Pero la Iglesia española optó por la beligerancia. ¡Los capellanes de las cárceles franquistas fueron terribles!: insultaban a los presos, les decían que eran indignos de la clemencia de Franco… Se vengaban de las checas, de las matanzas de curas…

Pero el mandamiento cristiano es perdonar. El episcopado español debería hacer algo que todavía no ha hecho: ¡pedir perdón por su complicidad y su silencio con la represión franquista !

¿Lo hará algún día?

Sería un milagro.

¿Por qué dice eso?

¡Porque el episcopado español mantiene la ideología franquista!

Contundente afirmación.

El episcopado español aún identifica amor a la patria con amor a una ideología determinada. Si hoy critica la asignatura de educación para la ciudadanía ¡es porque preferiría una educación para la ciudadanía franquista!

No tiene pelos en la lengua.

Soy historiador.

¿Aprueba usted la ley de memoria histórica?

Sí. Y considero que debería honrar también la memoria democrática, es decir, la memoria de todos los opositores de la dictadura, entre los que hubo movimientos católicos, escuelas religiosas catalanas…

Y se deberían condenar también los asesinatos de curas, ¿no?

Sí, pero… sabiendo que aquellos crímenes no los ordenó la autoridad máxima, mientras que los crímenes de la represión franquista sí eran órdenes de Franco, la autoridad máxima.

El Papa beatifica a casi 500 de aquellos mártires el día 28…

Estoy en contra. Es un acto injusto y equivocado: injustificable desde la óptica teológica e inoportuno desde la sociopolítica.

Arguméntelo.

Mártir es alguien asesinado a causa de su fe cristiana. Y no fue el caso de aquellos religiosos.

¿No?

No: el clero venía asociándose a la derecha tan estrechamente, que Iglesia y derecha eran ya términos sinónimos para la gente. ¡A aquellos religiosos los mataban por pugna política, no por su fe cristiana! No son mártires, pues.

Ay, si leen esto en la Cope…

Pues esto ya lo dijo hace años monseñor Díez Merchán…, y eso que sus padres habían sido asesinados por los rojos.

¿Por qué dice que son inoportunas estas beatificaciones?

Porque encima el episcopado español sugiere que son víctimas de la República, al incluir a asesinados en 1934. ¡Trampa!: la República reprimió a los sublevados que ese año mataron a religiosos.

¿Por qué la Iglesia alienta esas beatificaciones?

No lo hizo Pío XI, al que Franco se lo pidió. El anticomunismo de Juan Pablo II abrió procesos.

¿Qué le parecen las emisiones de la Cope?

Lo que se dice desde la Cope ya es grave, pero que el episcopado español no lo impida ¡es gravísimo!

Son mucho más violentas las palabras de Jiménez Losantos que la quema de unas fotos del Rey…

Que es un acto poco edificante.

Forma parte de la libertad de expresión.

¡Ojalá toda la violencia se limitase a actos así! Mire, reprimirlos no producirá otro efecto que multiplicarlos.

DESDE LOS ARCHIVOS VATICANOS

Habla con precisión, claridad y serenidad pasmosas, sin encenderse. Con nombres y fechas. Con una ponencia sobre El Vaticano y la Guerra Civil, Hilari Raguer ha inaugurado el curso del Institut Superior de Ciències Religioses de Barcelona. Es uno de nuestros mejores conocedores de los archivos vaticanos, a los que acude a medida que se abren áreas de consulta, y así ha documentado las tensiones entre el Vaticano y Franco. En su próxima visita confía en encontrar datos sobre el paradero del obispo Irurita: “No fue asesinado en 1936, porque en enero de 1939 me consta que estaba vivo”.

Déu i la batalla cultural

Encara hi ha dubtes sobre si la representació a la cerimònia d’obertura dels Jocs Olímpics de París feia referència al Sant Sopar o a Le Festin des dieux. El fet és que, d’entrada, per a molts cristians va ser interpretat des de la referència de l’Evangeli, i l’organització dels JJOO s’ha vist obligada a demanar disculpes. Sempre que l’opinió pública —catalana o internacional— s’embardissa a la discussió entre llibertat d’expressió i ofensa religiosa —i ara penso en el cas de la Mare de Déu del Rocío, també—, em fa la sensació que n’hi ha uns quants que quedem al mig del sandvitx.

Som catòlics, però el crit al cel caricaturesc de determinats sectors ens fa sospitar que els escarafalls no ens fan cap favor. Pensem que sense llibertat d’expressió no hi ha llibertat possible, però estem una mica cansats que allò que ens fa de centre i estructura les nostres vides sempre sigui la broma fàcil. Hi diríem alguna cosa, potser, perquè pensem que tot plegat fa una mica de llàstima i no inspira cap idea de grandesa, però no acabem d’entendre ben bé a qui afavoriria la nostra crítica, ni si, com a cristians, això és el que ens toca fer. És a dir, fins a quin punt pujar al carro de les mans al cap ens fa servei en tots els sentits. Personalment, no vull córrer el risc de criticar que es fa comèdia de la meva fe de manera reiterada i acabar convertint-me en un còmic amb vocabulari bel·licista. Amb tot, tampoc vull pensar que em faig un escut de covardia. O que, alçant la veu per això i no per tota la resta —essent “resta” qualsevol camp en què els cristians hi tinguem alguna cosa a dir—, encarno la pitjor de les hipocresies.

Contradiccions lògiques i tensions morals a banda, arran de la paròdia de la cerimònia d’obertura de París, els cristians —els catòlics, en el cas de qui us escriu— vam poder comprovar com, des de dins de les nostres files —unes files extenses i plurals, val a dir—, tot plegat es rebia de seguida amb la paraula satanisme a la boca. Semblava que rere tota la pompa —més o menys justament— indignada, no hi havia ni una engruna d’esperança, ni una engruna de fe, ni una engruna d’afany transformador des d’una situació que, una vegada més, ens pintava com els passerells del món. Em va semblar que tots aquells atacs de dignitat no eren més que l’expressió d’una incapacitat per capgirar el menyspreu terrenal, quan, en realitat, aquest hauria de ser el nostre mòbil de cor, bo i sabent de cap que mai no ho aconseguirem del tot.

Que una part del món rebutgi els seguidors de Crist és com ha de ser, perquè és una expressió de la llibertat que Déu ens dona, i està escrit: “i tothom us avorrirà per causa del meu nom”. L’episodi de la paròdia a la cerimònia d’obertura dels JJOO, però, i la resposta que va rebre des de diversos sectors, era un escenari perfecte per entendre com es fa servir el cristianisme —sobretot el catòlic— de punta de llança d’una batalla cultural que no acaba de ser ben bé la nostra. O que no acaba de ser ben bé l’única. Costa pensar que tot plegat no és producte de la polarització de la societat nord-americana i de l’exportació de lluites —sobretot, contra tot el que és considerat “woke”— que ha comportat. En aquesta batalla cultural que sembla que fa de sotabosc de tot, hi ha a qui es mira el catolicisme amb ulls amables en la mesura en què pot associar-lo a un puntal ideològic i polític concret. De tot això aquí n’assaborim les escorrialles, però dins de l’Església catòlica nord-americana està esdevenint un conflicte que posa en perill el caràcter universal i la convivència dels diferents caràcters catòlics. De fet, l’advocat catòlic Tim R. Busch explicava a la revista jesuïta America que es dedica a fer sopars amb gent amb qui, per caràcter religiós, potser no hi tindria res en comú, però ho fa amb la intenció de recosir desavinences i revalorar la idea que l’Església és una casa amb moltes estances. 

La “batalla cultural” és una lluita política a la qual em sembla que gran part dels catòlics s’està deixant arrossegar, perquè els fa sentir que poden formar part de les discussions del món sense ser rebutjats. Prendre aquestes discussions tal com venen, però, tensa la institució de què formem part i, per tant, perjudica el conjunt del catolicisme. Esdevenint interessadament una eina més de la polarització política, no serem més que un think tank al servei del que és mundà. De fet, fins i tot les posicions que en aquesta onada polaritzadora serien contràries al catolicisme caricaturitzat, això és, al que fa servei a l’onada reaccionària, se n’aprofitaran. A tall d’exemple, fa uns dies, l’exdiputat de la CUP Pau Juvillà citava un tuit sobre l’informe d’abusos dels jesuïtes amb un: “mengen pernil?”. Ingènuament, sembla que una cosa no tingui a veure amb l’altra, però assumint que els catòlics som tots al costat reaccionari del tros d’història que ens ha tocat viure i que, en conseqüència —fent un triple—, tenim una posició concretíssima sobre la immigració musulmana, fa sentit.

En l’escarafall al voltant de l’ofensa hi ha una posició còmoda amb aquest utilitarisme ideològic groller, i aquí és on rauen les sospites i les contradiccions que experimentem els qui ens trobem al mig del sandvitx. Deia fra Reginald Garrigou-Lagrange, dominic: “L’Església és intolerant en els principis perquè creu, però és tolerant a la pràctica perquè estima. Els enemics de l’Església són tolerants en els principis perquè no creuen, però són intolerants a la pràctica perquè no estimen”. Em va fer pensar que, sense fe,  no hi ha amor que ens faci tolerants a la pràctica ni intolerància en els principis que faci sentit. Essent una eina ideològica al servei de les batalles del món, esdevenint una posició política més i atenent només una part de la moral que se’ns assumeix, ens buidem a nosaltres mateixos de la missió sobrenatural a què estem cridats com a part de l’Església, això és, com a fills de Déu conscients. Si el nostre vincle amb l’opinió pública és només el de reaccionar desmesuradament davant de l’ofensa, ens tenen exactament on ens volen. Segles de pensament cristià, de conversions, de miracles i de vides entregades a l’única cosa que és gran de veritat, reduïts a una victòria moral a Twitter. Una catalana manera de fer.

Mentre divendres al vespre volaven acusacions d’un costat i de l’altre, declaracions de polítics d’arreu del món i comentaris abrandats, una influenciadora catòlica espanyola a qui segueixo, la Carlota Valenzuela (@finisterreajerusalen a Instagram), va llençar una pregunta pública des de les seves instastories que em va ajudar a prendre distància de la situació i a reendreçar pensaments, a tornar al centre. La noia de Granada mirava a càmera i preguntava als seus seguidors: “Què creieu que hauria pensat Jesús, veient la paròdia del Sant Sopar?”, “com s’hauria sentit?”. Em va semblar que aquest era el tall, la diferència entre pujar a cavall de l’escaramussa política i reconduir una situació incòmoda cap a l’espiritualitat de nou per fer-la una cosa pregable, per fer-nos un bé. Per posar-nos a les mans de Déu i no a les mans del món, en definitiva: aquesta és una aposta valenta i incorruptible per sortir d’una espiral d’ira pública que és immobilitzant, improductiva i que als catòlics se’ns pot acabar girant en contra.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/deu-batalla-cultural-montserrat-dameson_1260950_102.html

Una fe, dues llengües

Cada vegada més cristians a Catalunya viuen la seva fe en castellà, i les dades indiquen que la tendència anirà a més en els propers temps.

Cada vegada més cristians a Catalunya viuen la seva fe en castellà, i les dades indiquen que la tendència anirà a més en els propers temps. Partim de la informació que proporciona el Baròmetre sobre la religiositat i sobre la gestió de la seva diversitat, realitzat l’any 2023 pel Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat.

Sobre la llengua de celebració dels actes religiosos, l’enquesta mostra que els catòlics assisteixen, preferentment, als actes de culte en català i castellà (41%), seguit dels que es fan només en català (36%) i dels que es fan només en castellà (19%). Els evangèlics o protestants majoritàriament celebren en castellà (54%), seguit dels que ho fan en les dues llengües (25%) i dels que es fan només en català (14%).

L’enquesta inclou també la pregunta sobre la llengua de comunicació entre els assistents als actes religiosos. A les esglésies la majoria dels catòlics es comuniquen entre ells en castellà (41%), seguit dels que ho fan en català (28%) i dels que utilitzen les dues llengües (27%). En el cas dels evangèlics, la diferència es encara més marcada: en castellà (59%), en les dues llengües (28%), i dels que es fan només en català (7%).

Només un apunt sobre la llengua que utilitzen els musulmans a Catalunya. Com a llengua de celebració del culte islàmic: només en català (0%), només castellà (2%) i castellà i català (2%). I com a llengua de comunicació entre els assistents als actes religiosos musulmans: només en català (0%), només castellà (17%) i castellà i català (2%).

El Baròmetre ofereix també dades sobre les creences religioses dels catalans pel lloc de naixement. En resposta a la pregunta “Es considera una persona amb creences religioses?”, les persones nascudes fora de l’Estat espanyol són les que afirmen tenir més creences religioses (71%), segueixen les persones oriündes d’altres comunitats autònomes (59%) i, finalment, molt per sota, les nascudes a Catalunya (35%).

Per sexes, trobem també dades molt interessants. Les dones de més de 64 anys és el grup que declara que Déu és més important a les seves vides. A l’altre extrem, se situen les dones menors de 24 anys. En el cas dels homes, els majors de 64 anys, però també els menors de 25 anys, són els perfils en què Déu és més important a les seves vides. Els homes de la franja d’edat de 16 a 24 anys són els que en una major proporció acudeixen als centres de culte (27%) amb una freqüència setmanal o superior. Mentre que només ho fan un 17% de les dones en aquesta mateixa franja d’edat més jove.

Completem el mapa de situació amb les dades de naixements de l’Institut d’Estadística de Catalunya de l’any 2023, que mostra que la fecunditat de les dones estrangeres va ser més alta que la de les dones amb nacionalitat espanyola residents a Catalunya, essent el nombre de fills per dona d’1,32 i d’1,06, respectivament.

D’aquestes dades es pot concloure el següent:

Actualment la pràctica catòlica a Catalunya presenta un bilingüisme relativament equilibrat pel que fa a la llengua de les celebracions, però predomina el castellà com a llengua de relació entre els fidels. En el cas dels protestants, el predomini del castellà és aclaparador.  

Els catalans nascuts a Catalunya (categoria que inclou la immensa majoria de catalanoparlants) són menys practicants de la seva fe que els nascuts a la resta d’Espanya i molt menys que els nascuts a l’estranger. I tenen una natalitat a la baixa, que avui està a la meitat de la taxa de reposició i sense que de moment hi hagi raons objectives per a un canvi de tendència.

Tot sembla indicar que l’actual bilingüisme imperfecte, amb les actuals tendències demogràfiques i de natalitat, es seguirà desequilibrant encara més a favor del castellà. Aquesta situació, lògicament, té moltes causes compartides amb el fenomen general del bilingüisme a Catalunya i d’altres més específicament espirituals o religioses. En tractem algunes d’aquestes tot seguit.

D’entrada, és difícil que una llengua minoritària es conservi si la natalitat dels qui la tenen com a pròpia és d’un fill per dona, per sota de la dels castellanoparlants, que és també baixa. Crec que tampoc hi ha ajudat el posicionament ideològic dels poders públics catalans i el capgirament dels valors que ha experimentat en general la societat catalana, sobretot en el que portem de l’actual segle, període en el que ha tingut lloc la gran onada immigratòria de persones procedents d’altres cultures.

A la Catalunya del tercer quart del segle XX que va rebre la gran onada immigratòria procedent sobretot del sud d’Espanya, molts dels nouvinguts volien progressar com els catalans d’origen; i en aquell temps de gran creixement econòmic, podien fer-ho. Això clarament facilitava la seva integració, també en l’aprenentatge i ús de la llengua catalana, malgrat que aquesta no s’ensenyava a les escoles ni era llengua oficial. A la Catalunya el segle XXI els nouvinguts que volen aspirar a progressar social i econòmicament ho tenen més difícil, i sovint s’han de conformar amb treballs de baixa retribució o a dependre dels subsidis.

Els immigrants que han arribat aquest segle s’han trobat també una Catalunya que dona l’esquena, o directament renega de la seva tradició. Un país amb uns nous costums socials, una escola, una cultura i uns mitjans de comunicació que transmeten uns valors, una visió de la família, de la sexualitat i de la vida oposades radicalment a la pròpia dels nouvinguts, tant si són cristians com musulmans. Per això, crec que es pot dir que els nous “valors” que avui predominen a la societat catalana fan menys atractiu el “ser català” a molts dels nouvinguts. El català ara és oficial i s’ensenya a les escoles. I potser una majoria dels nouvinguts els saben o el sabran parlar més o menys bé. Però una cosa és saber parlar una llengua i l’altra cosa és identificar-se amb els que la parlen fins el punt d’adoptar-la com a pròpia per voler ser com ells.

Pel que fa als factors pròpiament religiosos, és obvi que el catolicisme en llengua castellana avui té més vitalitat i és més creatiu que el que s’expressa en català. Part de la jerarquia eclesiàstica a Catalunya, clarament la de Girona, ha tardat dècades a adonar-se’n que una part important de la renovació de l’església passa pels moviments laicals, i durant molt de temps no ha recolzat aquests moviments. Hi va haver excepcions, com la de Mossèn Gabriel Solà, que a la dècada dels 80 ja va intuir que calia promoure aquestes noves realitats eclesials, i es va esforçar perquè el Moviment de Schoenstatt arrelés a Girona. Quatre dècades després aquest Moviment és ben viu a Girona, i avui té la seu a la parròquia de Sant Salvador d’Horta.

Si l’actitud de Mn. Gabriel hagués estat la norma i no l’excepció, i els nous moviments laicals s’haguessin fet grans a les nostres pròpies diòcesis, potser avui els joves no s’haurien d’adherir a moviments que provenen de fora i que s’expressen majoritàriament en castellà, com és el cas de Hakuna. Montserrat Dameson resumia molt bé la situació referint-se a aquest moviment a l’article “Qui són els joves ultracatòlics”: “Si aquests joves són catalanoparlants i s’empassen hora i mitja d’adoració en castellà, és possible que tinguin la sensació que no se’ls ofereix res millor en la seva llengua” (…) “Sempre que algú diu: “les esglésies estan buides”, responc: “depèn de quines”.(…) L’Església espanyola menja espai a l’Església catalana perquè aquesta última té capada tota capacitat d’autocrítica”.

Avui l’actitud de bisbes i mossens respecte als moviments és més favorable. Però si l’església a Catalunya vol que els joves preguin i celebrin en català, haurà de completar el seu aggiornamento en aquests aspectes i posar-se les piles.

Examinades algunes de les causes, queda només fer algunes consideracions sobre com es pot afrontar aquesta qüestió en el futur.

Certament és un bé de primer ordre per a la nostra cultura que “l’església que peregrina a Catalunya” continuï celebrant i expressant-se en català. Aquesta és també una riquesa de tota l’església, i en particular de “la que peregrina a la resta d’Espanya”, la qual hauria de ser sensible a aquest patrimoni i mirar de protegir-lo i promoure’l en tots els territoris de parla catalana.

La fe i la seva expressió és un aspecte molt íntim de la persona. A mi personalment em costa més resar en castellà. Entenc que als castellanoparlants els passi el mateix, i que el que resulta espontani a tothom és pregar i celebrar en la seva llengua materna. Però també és veritat que la societat que acull pot veure com un gest de agraïment, una virtut cristiana, que qui vingui a viure a Catalunya faci l’esforç de aprendre el català i celebrar la seva fe també en aquesta llengua.

Crec que estaria abocat al fracàs l’intent, que no s’ha produït, d’imposar un monolingüisme eclesial català. No només no serviria per fomentar l’ús del català entre els fidels, sinó que fàcilment provocaria que una part dels fidels llatinoamericans abandonessin l’església catòlica i passessin a les esglésies protestants, majoritàriament castellanoparlants.

A l’Església hi ha un bé de naturalesa superior que és la comunió dels fidels, el qual no pot quedar supeditat al bé de la defensa i conservació de la llengua catalana a la vida de la nostra església. En aquest sentit, i donades les circumstàncies exposades anteriorment, avui el bilingüisme a Catalunya pot ser el mitjà adequat per mantenir i créixer en la comunió a les comunitats parroquials, de vida consagrada i dels moviments.

No veig que en les actuals circumstàncies els catalanoparlants puguem aspirar a una situació millor que la d’un bilingüisme equilibrat. Cal saber diferenciar entre els nostres desitjos i la realitat desfavorable per a la llengua catalana a l’Església que nosaltres mateixos hem contribuït a crear. Si la gran majoria de catalanoparlants porten dècades no practicant la fe cristiana, i no s’han preocupat de transmetre-la al seus fills, que ni són batejats, ni fan la primera comunió, ni es confirmen, ni es casen per l’església, ni celebren l’eucaristia…, amb quina raó poden després lamentar-se que el poble de Déu a Catalunya s’expressi cada vegada més en castellà?

https://conversesacatalunya.cat/una-fe-dues-llengues/

COMENTARI: Després de la lectura de l’article i veient com l’autor cedeix al bilinguisme, que tots sabem que acabarà essent monolinguisme, hauria sigut millor titular l’article “Una fe, una llengua”. És evident que l’esglesia a Catalunya cada cop s’està castellanitzant més. Però deixar que ens vagin trepitjant i arraconant la nostra llengua en els actes litúrgics, és més culpa dels mossèns, rectors, bisbes, … que cedeixen davant la pressió dels castellans.
Aquesta postura va en conra de la Doctrina Social de l’Església.
Sempre és la persona que ve de fora la que s’ha d’integrar a la llengua i cultura del lloc on arriba. Per què no a Catalunya?
Cedir davant dels castellans, amb els arguments que sigui, és alinear-se amb els nacionalcatolicisme, amb el franquisme, amb tots els menystenen la llengua i cultura catalanes i que tant de mal han fet a l’Església, tant l’espanyola com la catalana.

Ens preocupa que ens puguin robar la cartera al metro, però els grans robatoris es planegen des de dalt

David Fernàndez, periodista de base, activista de barri i autor de ‘No robaràs’

David Fernàndez (Vila de Gràcia, 1974) treballa a Coop57, una cooperativa autogestionària que aplega 1.300 entitats de Catalunya i altres parts de l’Estat. Escriu en un mitjà cooperatiu, participa políticament en espais assemblearis i toca en un grup de música —Ovidi4— en què tots els integrants cobren el mateix. La major part de la seva despesa domèstica respon als paràmetres d’economia cooperativa, social i solidària, consumeix productes de proximitat i estalvia a les finances ètiques i solidàries de Coop57. Així, “assecant les fonts del capitalisme dominador” —en paraules de Micaela Chalmeta—, és com el periodista i exdiputat de la CUP intenta plantar cara al robatori estructural que descriu a l’assaig No robaràs, setè volum de la sèrie Déu Manaments, de l’editorial Fragmenta.

En les primeres pàgines del llibre, recorda una frase de Maria Mas per remarcar una idea central del llibre: “El problema no és robar milions sinó robar melons”.

És una sentència bastant popular, reflecteix la lucidesa d’una persona que treballa a peu de carrer, al Gòtic, i que va ser una de les primeres persones que com a membre del moviment veïnal del barri es van adonar del saqueig del Palau de la Música. Recordo que va dir aquella frase en un acte a Via Laietana, i Millet encara va trigar molt de temps a ingressar a Brians. La presó és un lloc en què és més fàcil entrar per robar tres mòbils a la Rambla que per cometre un frau de 30 milions d’euros.

Va ser un xoc per a la societat constatar la corrupció d’un personatge que havia estat considerat durant tant de temps un prohom de la cultura.

En efecte, i de fet no va ser l’únic membre de l’star system del país dels anys noranta que va acabar malament: també hi va haver altres personatges com Javier de la Rosa, a qui teníem per un empresari modèlic, Josep Lluís Núñez, “l’home del Barça i de l’esport”; i, per descomptat, la confessió del president Pujol que tenia la deixa oculta a Hisenda en l’estranger. Tot això va posar de manifest que els grans robatoris es planegen des de dalt: estem acostumats a vigilar que no ens robin la cartera al metro quan en realitat el perill ve per altres vies.

“ÉS MÉS FÀCIL ENTRAR A LA PRESÓ PER ROBAR TRES MÒBILS A LA RAMBLA QUE PER COMETRE UN FRAU DE 30 MILIONS D’EUROS”

D’aquest perill ningú no avisa per megafonia, com al metro.

Estaria bé una veu que ens recordés els 6.000 milions d’euros de beneficis nets que es van embutxacar les grans companyies energètiques amb l’excusa de la guerra d’Ucraïna; o els més de 50.000 milions d’euros que ens va costar el rescat de la banca privada i que mai no tornaran. També ens podrien recordar que qualsevol de nosaltres paga cinc vegades més impostos que Telefònica. En aquest sentit, els inspectors d’Hisenda, que tot i que estan molt mal vistos jo els aprecio perquè crec en la democràcia fiscal, es queixen que el 85 % de l’esforç de recerca del frau fiscal es dedica contra la classe mitjana i petits autònoms, quan el 72 % del frau es concentra en grans fortunes. És una inversió dels termes bastant insuportable.

A ‘No robaràs’ també parla del robatori de temps. Creu que la societat no és encara conscient de la gravetat d’aquest problema?

El llibre condensa molt de coneixement col·lectiu, per això està plagat de referències. En aquest sentit, també incorpora autors han abordat molt bé el tema del robatori de la capacitat de pensar que s’ha produït durant els últims anys i que fins i tot està provocant l’oblit de les facultats humanes més conegudes, que són memòria, raó i imaginació. I aquests dispositius mòbils que tots portem a la butxaca ens roben temps, capacitat d’atenció i, a més, ens fan accelerar el ritme. Ara que tot va tan de pressa, la lentitud, com diu el filòsof Santiago Alba Rico, s’ha convertit en revolucionària. Per això la capacitat d’aturar-se i de donar temps al temps té més valor que mai.

Al llibre també cita reflexions del papa Francesc, en particular a la seva denúncia d’un “sistema econòmic que mata”. Creu que calen més veus profètiques per denunciar i fer obrir els ulls davant d’un sistema que genera tanta injustícia social?

Jo crec que sí, de fet, estic molt agraït al papa Francesc, perquè durant la darrera dècada he fet servir molt Laudato Si’ i Fratelli Tutti. Em semblen dos dels textos cabdals, suggerents i amb molta projecció. El Papa adverteix d’una economia que mata no només quan no funciona sinó quan funciona, quan va a tota màquina i provoca que tanta gent quedi relegada als marges. El principal problema daquesta economia és que es tracta d’un sistema especulatiu que no està vinculat a la producció i l’intercanvi de béns i serveis, sinó que es limita a fer diners per diners. Per tant, les reflexions del Papa són imprescindibles i, a més a més, arriben en una època en què les veus crítiques estan amagades.

“SI CASALDÀLIGA ESTIGUÉS ENTRE NOSALTRES A CATALUNYA, PROBABLEMENT LI HAURIEN APLICAT LA LLEI MORDASSA I ESTARIA CADA DIA INTENTANT ATURAR DESNONAMENTS”

Vostè s’identifica amb els cristians de base, una cosa que potser no és gaire freqüent en l’àmbit de l’esquerra liberal. Per què?

Perquè en la pràctica hi ha molts punts de connexió. Salvant les distàncies, els qui militem en certa esquerra social també ho fem moguts per una fe i una esperança radical en la necessitat de canviar les coses. Jo acostumo a dir que els companys més lúcids, més sòlids i més perseverants que he conegut han sigut els cristians de base. Si mirem la història recent d’aquest país, és fàcil observar que molts dels grans referents de les causes socials provenen del cristianisme: Pere Casaldàliga, Jon Sobrino, Jaume Botey, Arcadi Oliveres, Joan Botam… la llista és enorme. Per tant, crec que cal més diàleg entre l’esquerra i el cristianisme, ja que d’aquesta manera afirmes les posicions, les poleixes i veus on has de millorar.

Creu que Casaldàliga seria igual d’estimat a Catalunya si avui visqués entre nosaltres denunciant les injustícies, com feia al Brasil?

Probablement li haurien aplicat la llei mordassa i estaria intentant aturar cada dia els desnonaments. Si al Mato Grosso va ser el bisbe dels desposseïts de la terra, aquí hauria sigut el bisbe dels desnonats. I segur que seria una veu incòmoda pel fet de denunciar el fet que som una de les societats més desiguals d’Europa. Deia que no només calia ser creient sinó ser creïble, i ell era una font de credibilitat absoluta.

El casi desconocido mensaje de obispos católicos, ortodoxos y protestantes para políticos europeos

Delegados católicos, ortodoxos y protestantes en mayo en Tesalónica con la declaración Europa Sé Tu Misma

En marzo de 2024 se reunieron líderes católicos, protestantes y ortodoxos de toda Europa al acercarse las elecciones del Europarlamento y prepararon un manifiesto o mensaje, especialmente dirigido a los políticos europeos.

El título del documento es Europa, sé tú misma: usa las palabras de San Juan Pablo II en Santiago de Compostela del 9 de noviembre de 1982.

El documento de marzo no tuvo mucha difusión en español. Ahora, ante las elecciones europeas, algunos lo citan, señalando que el documento critica que se instrumentalice la religión, mezclándola con argumentos étnicos, para hacer política. No concreta mucho a qué se refiere. “Los conceptos de patria y religión se utilizan como armas”, lamentan los obispos.

Leído desde algunos países, puede significar que lamentan que se critique al Islam para conseguir votos. Leído desde otros, puede denunciar el uso de la Iglesia Ortodoxa rusa contra otras iglesias (ortodoxas, grecocatólicas, etc…) por razones políticas, dirigidas desde Moscú o Kiev en contexto de guerra.

Además, lamentan que “la desinformación difundida en las redes sociales digitales” dificulta el diálogo” y “socava la recepción moderada de la opinión de los expertos”.

Los pocos medios de comunicación que se han hecho eco en español de este documento (no hay traducción oficial al español) no suelen recoger otros puntos fuertes que reclaman los obispos en él. Los firmantes denuncian que en la UE se acalla el mensaje cristiano y que muchos europeos cristianos se sienten marginados por ello. Repasamos algunas de sus quejas:

1) Denuncian “la exclusión de cualquier referencia apropiada a los valores cristianos en importantes textos de la UE. Es manifiesto que se desatiende la importancia de la tradición cristiana”;

2) Denuncian que muchos ciudadanos que tienen “valores cristianos, ahora se sienten marginados, porque no tienen la oportunidad de expresar sus posiciones”;

3) Piden “promover los valores cristianos en los programas y campañas políticas preelectorales”;

4) Piden “reconocer los valores cristianos como fundamento principal del proyecto europeo“,

5) Piden que la UE tenga un diálogo regular con las iglesias (como pedía el Tratado de Lisboa, 3.17),

6) Piden “reconocer los valores cristianos como fundamento principal del proyecto europeo”.

La declaración conjunta se emitió el 20 de marzo y la firmaron 4 grandes entidades:

– la COMECE, con sede en Bruselas, que representa a los obispos católicos de la Unión Europea;

– la Conferencia de las Iglesias Europeas (CEC), entidad ecuménica con 114 iglesias ortodoxas, anglicanas y protestantes de toda Europa, con sede en Bruselas;

– la Asamblea Interparlamentaria sobre la Ortodoxia (IAO), asociación de políticos parlamentarios de 25 países de tradición ortodoxa, con sede en Atenas.

 Juntos por Europa (together4europe.org), red ecuménica donde están federadas 300 asociaciones civiles de valores cristianos con perspectiva europea, con sede en Roma. Muchos son movimientos eclesiales católicos, o alianzas de comunidades cristianas.

En mayo, en Tesalónica, Grecia, se celebró un nuevo encuentro ecuménico de varias de estas asociaciones para reforzar el mensaje (ver fotos aquí).

Delegados de Juntos por Europa en su reunión de marzo de 2024, representan 300 movimientos y comunidades cristianas

Delegados de Juntos por Europa  (together4europe.org) en su reunión de marzo de 2024, representan 300 movimientos y comunidades cristianas.

Publicamos a continuación el documento entero en español (traducción de ReL, a partir de las versiones inglesa y francesa).

https://www.religionenlibertad.com/europa/521473567/casi-desconocido-mensaje-obispos-catolicos-ortodoxos-protestantes-politicos-europeos.html

Creencias alrededor del mundo

México, un país donde se cree en Dios, el cielo, el infierno, los espíritus sobrenaturales, y la mayoría se declaran cristianos/católicos

El más reciente estudio de Ipsos “Religión 2023: Creencias alrededor del mundo”, realizado en 27 países, demostró amplias variaciones entre países y generaciones en cuanto a la práctica religiosa, las creencias, el papel de la religión en la actualidad y la medida en que define la identidad personal y la moralidad.

México se sigue mostrando como un país mayormente religioso donde una mayoría cree que el cielo, el infierno y los espíritus existen. Un 85% de los encuestados cree en Dios o en una fuerza superior, 71% se consideran cristianos/católicos y solamente un 17% no religioso.

En los 27 países encuestados, la proporción de entrevistados que dicen tener una religión oscila entre casi el 100% en India y Tailandia y menos de la mitad en Japón, Corea del Sur, Suecia, los Países Bajos y Gran Bretaña.

Creencia en Dios o en un poder superior
En promedio, el 40% global dice que cree en Dios “como se describe en las sagradas escrituras”, el 20% cree en “un espíritu superior pero no como se describe en las sagradas escrituras”, otro 21% no cree ni en Dios ni en ningún espíritu superior, y el 19% no está seguro o no lo dirá. En nuestro país, una gran mayoría, 85%, se considera creyente (en Dios u otra fuerza superior).

Creencias relacionadas y de otro tipo
La creencia en el cielo promedia el 52% y la creencia en espíritus sobrenaturales (por ejemplo, ángeles, demonios, hadas y fantasmas) promedia el 49%. Los porcentajes en México son altos, 71% de los encuestados creen en el cielo, 65% en espíritus sobrenaturales y 56% creen en el infierno y en el diablo.

Los porcentajes de creyentes en cada uno: cielo, espíritus, infierno y diablo, son más bajos en Bélgica (menos del 20%) y son más altos en Turquía, Brasil y Sudáfrica (arriba del 70%).

Cuanto más jóvenes son las personas, más probable es que crean en el cielo, el infierno, el diablo y los espíritus sobrenaturales, particularmente en países donde la creencia entre todos los adultos es baja. En muchos de estos países, especialmente en los de Europa del Norte y Europa, la prevalencia de estas creencias es mayor entre los Gen Z que entre los Boomers.

Práctica religiosa
Como era de esperar, por ejemplo, un lugar de culto y oración en casa son más comunes en países donde la mayoría cree en Dios o en un espíritu superior.

En promedio, la proporción de aquellos que rezan fuera de un lugar de culto al menos una vez al mes es más alta que la proporción de aquellos que asisten a un lugar de culto al menos una vez al mes. En nuestro país, por lo menos una vez al mes el 38% van a la iglesia, templo o mezquitas.

En los países donde la práctica religiosa es alta, los adultos mayores tienden a participar en ella más que los adultos jóvenes, mientras que en los países donde la práctica religiosa es baja, los jóvenes tienden a tener una mayor participación.

Tolerancia religiosa
La proporción de adultos encuestados que dicen sentirse cómodos con personas de diferentes creencias religiosas promedia el 76% en 26 países. Las personas que se sienten cómodas con quienes tienen puntos de vista religiosos diferentes oscilan de aproximadamente nueve de cada 10 en Sudáfrica, Singapur, Australia, Canadá, Gran Bretaña y los Estados Unidos, a solo la mitad en Corea del Sur. Comparando los resultados de este año con los de una encuesta de Ipsos Global Advisor realizada en 2017 muestra que la tolerancia religiosa ha aumentado significativamente en Suecia, Brasil, Bélgica, México y Polonia, mientras que ha disminuido en Corea del Sur y Alemania.

El 73% de los mexicanos encuestados dijeron sentirse cómodos con el hecho de convivir con personas de religiones diferentes a la suya. Esto representa un 7% más respecto a la encuesta del año anterior. En promedio, casi la mitad (47%) dice que la religión hace más daño que bien en el mundo. Después de la India, este punto de vista es más común en Europa occidental y en Japón; es menos común en América Latina, Sudáfrica, Turquía y el sudeste asiático. El país que “cree que la religión hace más daño que bien” es Suecia con 70%, seguido de la Gran Bretaña. En México solo el 37% lo cree así.

Religión y moralidad
En promedio global, el 54% está de acuerdo en que las prácticas religiosas son un factor importante en la vida moral de los ciudadanos, el 37% está de acuerdo en que las personas con fe religiosa son mejores ciudadanos, y el 20% dice que pierden el respeto por las personas cuando descubren que no son religiosas.

Para los mexicanos encuestados, las personas con una fe religiosa son mejores ciudadanos según el 40%.

Papel de Dios o un poder superior
Alrededor de tres de cada cuatro personas que creen en Dios o en un poder o espíritu superior dicen que les ayuda a superar las crisis, da sentido a su vida y los hace más felices que el promedio. Cuanto mayor sea la proporción de creyentes en un país, más probable es que los creyentes sientan que se benefician de su fe.

El 77% de los mexicanos dicen que creer en Dios o en fuerzas superiores les permite superar las crisis, un 74% respondió que le da sentido a su vida y el 69%, que los llena de felicidad. Estos son los resultados de una encuesta en 26 países realizada por Ipsos en su plataforma en:

https://www.ipsos.com/es-mx/creencias-alrededor-del-mundo

L’Església catòlica proporciona la major part de l’assistència sanitària d’Àfrica

L’Església catòlica és el major proveïdor no governamental d’assistència sanitària a l’Àfrica. En diversos països, és el major proveïdor d’assistència sanitària, punt. I això sense dir res dels sistemes sanitaris que van ser establerts pels missioners catòlics però posteriorment cooptats, o nacionalitzats, pels governs.

A gran part d’Àfrica, com a la major part d’Europa, l’assistència sanitària es considera àmpliament un bé públic. Se suposa que és gratuït o de baix cost, i se suposa que el govern és el principal proveïdor de serveis. Per aquest motiu, els governs solen ser el principal focus d’atenció internacional pel que fa a l’assistència sanitària a l’Àfrica.

En realitat, però, la majoria dels governs africans són patètics proveïdors d’atenció mèdica. Les instal·lacions que gestionen estan, per regla general, tan deteriorades, amb poc personal, disfuncionals, amb pocs recursos i distribuïdes de manera desigual, que la majoria dels africans només consideren rebre tractament com a últim recurs.

El que és més habitual és que les instal·lacions no governamentals proporcionin una part important dels serveis d’atenció primària de salut del continent. D’aquestes instal·lacions, hi ha dos grans tipus. Com que són empreses, les estrictament privades tendeixen a servir només els membres més acomodats de la societat i, per tant, exclouen la gran majoria.

És de l’altre tipus, les instal·lacions principalment sense ànim de lucre, la majoria de les quals es basen en la fe, que la massa de pacients africans reben atenció . En cert sentit, són aquests sistemes de salut basats en la fe els que s’ajusten amb més precisió al model de bé públic de l’atenció sanitària a l’Àfrica. No només omplen els grans buits deixats pel sector privat, sinó que també són decididament més fiables que els sistemes aparentment públics administrats pel govern.

Camp de missió

Com la majoria de les estructures modernes a l’Àfrica, l’assistència sanitària basada en la fe té els seus orígens a l’època colonial, quan els missioners van establir centres de salut , normalment al costat de les escoles, per atendre els nadius. En alguns casos, va ser una eina per consolidar el domini colonial. Molt sovint, va omplir un buit deixat pels governs colonials, que estaven bastant letàrgics per vetllar per la salut i l’educació dels habitants.

Amb la independència, la major part de l’assistència sanitària del continent va ser proporcionada per instal·lacions establertes per missioners cristians. Molts governs africans independents, amb ganes de consolidar el seu control dels sistemes sanitaris dels seus països, van nacionalitzar moltes d’aquestes instal·lacions (de nou, sovint al costat de les escoles); així és com van començar la majoria dels sistemes de salut administrats pel govern a l’Àfrica.

Naturalment, el grau en què es va fer això va ser diferent a tot el continent . En alguns països, com Sud-àfrica, la majoria de les instal·lacions religioses es van nacionalitzar i es van integrar en sistemes administrats pel govern. En altres, com la República Democràtica del Congo i Kenya, els proveïdors basats en la confessió es van quedar majoritàriament sols o es van nacionalitzar sense èxit, i ara representen més de la meitat del sistema sanitari.

https://www.mercatornet.com/catholic_healthcare_africa

L’Evangeli es transmet per mitjà de la llengua i la cultura autòctones

El papa Francesc ha reprès aquest dimecres el cicle de catequesis dedicades al zel apostòlic. Ho ha fet, a l’Aula Pau VI, on ha reflexionat sobre l’evangelització al continent americà a partir del testimoni del sant mexicà Joan Dídac (1474-1548) a qui se li va aparèixer la Mare de Déu de Guadalupe per fer arribar el missatge a tot el poble fidel de Déu.

L’Evangeli —tal com ha advertit Francesc a l’inici de la catequesi— havia arribat al nou continent abans de l’aparició mariana a Guadalupe, però “havia estat acompanyat per interessos mundans”. “En lloc de la inculturació, s’havia pres amb massa freqüència el camí apressat d’implantar i imposar models preestablerts, faltant el respecte als pobles indígenes. La Verge de Guadalupe, en canvi, apareix vestida amb les peces dels indígenes, parla la seva llengua, acull i mestressa la cultura local”, ha destacat el Papa, reconeixent així la importància de la llengua materna, com a via per a transmetre l’Evangeli. En aquest punt, Francesc ha aprofitat per a agrair a les mares i a les àvies que són les primeres anunciadores de la fe als fills i els nets.

Després, el pontífex ha fet referència a la figura de sant Joan Dídac per destacar que “era una persona humil, un indi del poble” en el qual “es va posar la mirada de Déu, que estima fer meravelles a través dels petits”. Bergoglio ha posat el sant mexicà com a model de com s’han d’afrontar “incomprensions, dificultats i imprevistos” en el camí de l’evangelització.

“Heus aquí la fatiga, la prova de l’anunci: malgrat el zel, arriba l’inesperat, a vegades de la mateixa Església. Per a anunciar l’Evangeli no n’hi ha prou amb donar testimoniatge del bé, sinó que cal saber suportar el mal”, ha assegurat Francesc. “El cristià fa el bé, però suporta el mal. Totes dues coses van juntes; la vida és així. Fins i tot avui, en tants llocs inculturar l’Evangeli i evangelitzar les cultures requereix perseverança i paciència, no témer el conflicte, no defallir. Estic pensant en un país on els cristians són perseguits, perquè són cristians i no poden fer la seva religió bé i en pau”, ha remarcat Bergoglio de manera improvisada en referència a la situació que es viu actualment al Pakistan.

Oasis de consol i esperança

La història de sant Joan Dídac, tal com ha recordat el Papa, va començar el desembre de 1531, quan el sant mexicà tenia 55 anys. Un dia, a dalt d’un turó, se li va aparèixer la Mare de Déu i el va convidar a presentar-se davant el bisbe per a demanar-li que construís un temple en aquell lloc. A partir d’aquí, Juan Diego va haver d’anar a parlar diverses vegades amb el prelat, que inicialment no se’l creia.

“La Mare de Déu sempre és a prop per a consolar-nos i donar-nos forces per a continuar endavant”, ha afirmat el papa, fent referència al fet que va ser la mateixa Mare de Déu qui va al sant a recollir flors a la part alta del pujol i a donar-les-hi, portant-les en el seu mantell, al bisbe, com a prova de la seva aparició.

“I heus aquí: en la tela del mantell apareix la imatge de la nostra Senyora, aquella extraordinària i viva que coneixem, en els ulls de la qual encara estan impresos els protagonistes d’aquell temps. Heus aquí la sorpresa de Déu: quan hi ha voluntat i obediència, Ell pot realitzar una cosa inesperada, en temps i maneres que no podem preveure”, ha subratllat el Papa.

Finalment, el pontífex s’ha referit als santuaris com a oasis de consol i misericòrdia “on tots se senten com a casa” i on “s’acull la fe de manera senzilla, autèntica i popular” amb una Mare de Déu que “escolta els nostres plors i cura les nostres penes”. “Quan hi ha dificultats en la vida, acudim a la Mare; i quan la vida és feliç, acudim a la Mare -també- per a compartir-ho”, ha conclòs el Papa.

Qui són els joves ultracatòlics

Montserrat Dameson
Barcelona. Dissabte, 5 d’agost de 2023

La setmana passada, El Punt Avui va publicar l’article de Mireia Rourera “Joves ultracatòlics, en auge a Catalunya”. És un article tendenciós, imprecís i, com a finestra a la realitat eclesial de Catalunya, és un article injust. Es basa només en un parell de fonts anònimes i està farcit de mitges veritats —com ara que Hakuna està fundat per un capellà de l’Opus Dei: no és així i Rourera no ho explica perquè no vol— que l’únic que busquen és reforçar un marc trampós: que l’Església catalana està preocupada per l’èxit de Hakuna, que hi ha una “manera catalana” de la fe que no té res a veure amb moviments com aquest i que, en conseqüència, ser català ha d’anar lligat a altres espiritualitats. No m’entretindré en explicar cada moviment o comunitat que exemplifiquen un tarannà eclesial. L’article projecta un esquema rígid que fossilitza els actors catòlics en un d’aquests caràcters i la realitat eclesial, sobretot la catalana, queda molt lluny d’aquest desert. Jo duc la creu de Taizé tatuada al canell perquè m’hi he passat set estius; a la Garriga hi ha un mossèn progressista; vaig anar a una escola del bisbat de Terrassa; a Barcelona alterno misses als caputxins de Pompeia, als jesuïtes de Casp i a Montalegre, regida per l’Opus Dei. He anat a les adoracions al Santíssim amb pregàries cantades de Hakuna i m’he format espiritualment allà on he trobat una església, que és sempre la casa de Jesús. Dic tot això perquè, per saber què passa a l’Església catalana, s’ha d’haver voltat una mica i, sobretot, s’ha d’escriure sense voler fer mal.

Per saber què passa a l’Església catalana, s’ha d’haver voltat una mica i, sobretot, s’ha d’escriure sense voler fer mal

En Marc Arza, amb qui no sempre comparteixo opinions però a qui respecto, escrivia a Nació Digital que “hi ha joves que trien tornar a les formes de fe dels seus avis” per explicar moviments com Hakuna. Aquesta benintencionada afirmació també queda lluny de la realitat. Hakuna i els moviments de joves que s’hi assimilen no busquen tornar a la fe dels nostres avis. Precisament, la fe dels nostres avis és moltes vegades aquest progressisme d’autoconsum que va buscar allunyar-se de la llosa del franquisme per conservar el seu espai a Catalunya. Em sembla que no m’equivoco si dic que, avui, bona part d’aquest mateix progressisme té les esglésies buides perquè, per allunyar-se del franquisme, va diluir tant el missatge que ofereix més ombres i dubtes que llums i raons. Aquesta és la fe dels meus avis i per això no m’interpel·la. Jo no he conegut la dictadura, i un tarannà a qui li tremola la mà quan m’ha d’oferir un pilar és un tarannà que, en un món en què ja sembla que tot és relatiu, no em tempta. És un caràcter tan obsessionat amb “actualitzar el missatge” —un missatge que sempre és nou i no ho necessita— que no ha sabut actualitzar-se en les maneres. Em sento més lliure que els meus avis i els meus pares perquè tinc l’oportunitat de viure la fe sense tants condicionants, conscient —i agraïda— que si avui soc catòlica és perquè moltíssimes generacions se les han empescat per mantenir viu el foc que m’ha estat llegat. Com jo, hi ha altres joves a Catalunya que ens vam confirmar en grups de vint, trenta i quaranta i que avui som els únics menors de seixanta anys a les nostres parròquies progressistes.

Si aquests joves són catalanoparlants i s’empassen hora i mitja d’adoració en castellà, és possible que tinguin la sensació que no se’ls ofereix res millor en la seva llengua

Sempre que algú diu: “les esglésies estan buides”, responc: “depèn de quines”. L’Església espanyola menja espai a l’Església catalana perquè aquesta última té capada tota capacitat d’autocrítica. Fa mig any, en aquest mateix digital, vaig escriure “Crist, Catalunya?” en què ja alertava d’aquesta situació, perdoneu-me l’autoreferència. Al cap de molta gent que no té vincle amb l’Església, un catòlic és un cayetano amb la bandereta espanyola al canell. Que avui hi hagi articles en què mossens anònims alerten dels perills de Hakuna i en diguin pestes és una mostra més d’aquesta autocrítica capada. És una drecera per assenyalar les tares de l’altre sense haver de guarir-se les pròpies. A El Punt Avui, un d’ells es queixa que els joves que preparen aquestes adoracions a la parròquia, després, els diumenges, “no venen a missa”. Que això sigui una crítica i no una clau per pensar com és que aquests joves només s’acosten a la parròquia quan s’hi fan coses autogestionades que no depenen del mossèn, és d’on plora la criatura. Primer de tot perquè dir-se progressista i assenyalar algú perquè no ha anat a missa o no ha vingut a missa a la teva parròquia no és l’argument progressista que es pensen. Després, perquè si la parròquia s’omple de joves a l’adoració i no a la missa potser el problema el tens tu i la manera com fas la missa. Per últim, si aquests joves són catalanoparlants i s’empassen una hora i mitja d’adoració en castellà, és possible que tinguin la sensació que ara mateix no se’ls ofereix res millor en la seva llengua.

Aquests prejudicis fan que dins l’Església catalana hi hagi guerretes absurdes que ens fan perdre temps i energies perquè el missatge arribi sense haver de passar per l’espanyolitat

Sovint es parla d’una “manera de fer catalana” dins l’Església com si l’adscripció nacional catalana fos sinònim de progressisme i l’espanyola de conservadorisme. A qui hi ha darrere l’article d’El Punt Avui potser l’interessa aquesta distinció perquè permet que tot sigui blanc o negre i simplifica les coses a l’hora de fer segons quines acusacions. Aquest és un marc que va molt bé per tenir raó quan fas un article per cagar-te en els “ultracatòlics” —que moltes vegades només són catòlics— però és un tret al peu si de veritat vols parlar de la realitat eclesial. Hi ha catalans conservadors i hi ha espanyols progressistes. També hi ha tot el que queda entremig perquè, gràcies a Déu, l’Església és universal i l’adscripció nacional no implica tenir un tarannà o un altre. Si això fos així, l’Església estaria atacant la seva pròpia universalitat amb nucli a Roma. Aquestes construccions i aquests prejudicis fan que dins l’Església catalana hi hagi tensionetes i guerretes absurdes que ens fan perdre temps i energies que podríem invertir en pensar nous camins perquè el nostre missatge, que és la millor història d’amor de la Història, arribi a tanta gent com sigui possible sense haver de passar per l’espanyolitat.

Als joves catalans i catòlics ens hi tindran perquè a mi també em cansa que sortint de copes em preguntin ‘¿se puede ser católica e independentista?’

Aquest missatge també ha d’arribar a la gent que avui no forma part de l’Església perquè es pensa que no hi té lloc, o potser no s’ha fet les preguntes adequades, o ens veu des de fora, o llegeix articles com els d’El Punt Avui i conclou que tot això no li surt a compte, o veu imatges de la Jornada Mundial de la Joventut i es pensa que són uns bojos. Hakuna segur que té defectes però ha trobat una manera nova de viure la fe. Qui hi vegi una amenaça és que no ha trobat la pròpia fórmula per cultivar el seu espai. Els hi passa als progressistes —i també als tradicionalistes, quan veuen imatges de joves gaudint als concerts de la JMJ—. Si els preocupa Hakuna, que li facin la competència. En català, si pot ser, i de tantes maneres com vulguin. Als joves catalans i catòlics ens hi tindran perquè a mi també em cansa que sortint de copes em preguntin ¿se puede ser católica e independentista?, no us penseu. L’altre dia érem amb un grup d’amics i parlàvem d’això mateix. Un d’ells, exseminarista, va dir: “Jo no sé per què s’ha de ser d’una cosa o d’una altra, de Hakuna o del que sigui. Jo soc de Jesús i vaig fent”. Vaig fer un glop al meu gintònic i vaig pensar: Amén.

https://www.elnacional.cat/ca/opinio/joves-ultracatolics-montserrat-dameson_1073187_102.html

Dios no mola

Cuando, el año pasado, se publicaba en Estados Unidos “God is not nice”, de Ulrich L. Lehner, Enrique García-Máiquez lo glosaba para Nueva Revista. Escribía entonces el conocido escritor y periodista que esperaba que el libro se tradujera muy pronto.

Pues bien, ya tenemos aquí la traducción: Dios no mola, y para celebrarlo, recogemos lo que García-Máiquez, con buen tino, nos explica sobre él:

“Este libro es de teología, como recalca desde el prólogo Scott Hahn, pero es también un manual de primeros auxilios intelectuales para el mundo moderno. Arremete contra el sentimentalismo, el subjetivismo, el relativismo, la irresponsabilidad moral, el adanismo, el psicologismo, el emotivismo, el eclecticismo y el etcetericismo que nos rodea en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Y lo hace desde su puro epicentro, que es una concepción de Dios mediatizada por todas estas veladuras de moda y que revierte (efecto y causa) sobre ellas, exacerbándolas.

Lehner no arremete por gusto ni por aguarnos la fiesta. De hecho, se le nota incómodo a veces al recordarnos que Dios es un Dios que ha de producir, ante todo, temor y temblor y que el comienzo de la sabiduría es (Prov 9, 10) el temor de Dios. Un repaso somero no sólo al Antiguo Testamento, sino al Nuevo, disipa como una niebla todos los intentos de presentarnos a un dios siempre agradable, moderado, razonable y modosito. El escritor escribe “dios” en minúsculas cuando habla del dios rebajado que producen esos intentos y que terminan dando lugar, en el mejor de los casos, a un Santa Claus vitaminado, jocoso, inofensivo, ingenuo, placentero, utilitarista, garante quizá de cierta paz social y conseguidor tal vez de ventajas materiales, siempre acomodándose al gusto de “los cristianos desiderativos” (en expresión de Dorothy L. Sayers). No sería el Padre Nuestro que está en los cielos, sino un abuelete vaporoso que despliega una “benevolencia senil”, como lo describe C. S. Lewis. En Las crónicas de Narnia, el autor inglés ya había advertido de lo mismo mediante la grandiosa figura alegórica de Aslan, del que precisa: “No es inofensivo, sino bueno”.

Lehner escribe su libro ante todo por fidelidad al Dios revelado, un Dios celoso (Ex 20, 4), que nos sorprende como un ladrón en la noche (Mt 24, 43), Señor de los Ejércitos, capaz de meter a los discípulos de cabeza en una tormenta nocturna en un lago (Mc 4, 35), que premia a los buenos y castiga a los malos, que escapa a nuestro entendimiento y a nuestra sentimentalidad y que nos ama con la pasión de un novio que espera a su novia en la noche de bodas.

Pero en segunda instancia se esfuerza en explicarnos cómo es el Dios verdadero porque sólo Él es capaz de responder a nuestras ansias más íntimas. Es el Dios de la aventura, subraya el autor con tonos chestertonianos, el que produce reverencia, admiración y piedad, como una zarza ardiendo ante la que hay que descalzarse. De hecho, estamos ante un libro profundamente empático con los ateos y con los indiferentes, pues el autor repite una y otra vez que el dios que tan a menudo nos presentan no merece la pena.

Lo va dejando claro con frases como éstas:

  • Jesús ha venido a ser nuestro alimento, no nuestro antidepresivo o nuestro tranquilizante.
  • La imaginación no consiste en mistificar la realidad, sino en la habilidad de ver sus innumerables posibilidades.
  • Si los sentimientos controlan nuestras vidas, fácilmente adquirimos la noción de que son el verdadero centro de nuestra conciencia.
  • ¡La mejor defensa de la fe es vivirla con alegría!
  • Demasiados catequistas y teólogos han hecho que millones de católicos crean que la razón, la tradición y las Escrituras no importan tanto como “la experiencia de los fieles”.
  • Para el emotivista, lo verdadero y lo falso han perdido su significado y su dios puede hacerte sentir súper acogido, pero no te salvará, porque no es real.
  • El amor del Dios verdadero perdona el pecado, no lo subestima.
  • La dimensión más importante del paraíso es la amistad íntima con el Dios infinito. [Esto es, por cierto, algo que podemos disfrutar ya aquí.]
  • Sólo cuando asumimos en serio el mundo con todo su sufrimiento, nos damos cuenta de que nada más que Dios puede salvarlo.
  • Los mismos cristianos que se duermen durante un sermón no tienen problema en leer trescientas páginas sobre cómo la fibra y las vitaminas pueden evitarles una muerte temprana.
  • El filósofo Odo Marquard llamaba a la ideología de una vida terrenal perfecta el “oso de peluche mental” de los adultos infantilizados.
  • Si todas mis oraciones tuviesen respuesta, me convertiría —me temo— en un súper narcisista.
  • [Contra los relativistas] Observemos la afirmación: “Una violación es siempre inmoral”. Confío en que todos los lectores estarán de acuerdo con esa afirmación y con que su validez es independiente de cualquier cultura o contexto. Si es así, entonces usted ha aceptado la existencia de normas morales objetivas, y podría querer buscar alguna otra, además de ésta.

https://balmeslibreria.com/dios-no-mola/