Category Archives: Societat

Els talibans marquen amb pintura les cases de dones activistes

Un combatent talibà passa per davant d’un saló de bellesa amb imatges de dones pintades amb un aerosol a Shar-e-Naw a Kabul

Freshteh Rafat enumera el seu currículum per telèfon. Ho fa com si recités una lliçó apresa, de tantes vegades que l’ha repetit. Va estudiar periodisme i comunicació de masses a la Universitat d’Herat, la ciutat de l’oest de l’Afganistan que fins fa quatre dies es considerava el centre econòmic del país. Va treballar per al diari Asht-e-sob, que és el més progressista de l’Afganistan, va col·laborar amb una infinitat d’associacions de dones i fins i tot va ser una de les impulsores de la campanya Where is my name [On és el meu nom], que es va fer viral a les xarxes socials per exigir que el nom de les dones figuri en algun lloc a l’Afganistan. Fins fa dos anys el nom de la mare ni tan sols apareixia a les partides de naixement dels fills. Només el del pare.

https://www.ara.cat/internacional/talibans-marquen-pintura-cases-dones-activistes_1_4089494.html

camino de la ruptura generacional

La pandemia ha ampliado la distancia entre generaciones y consolidado una fractura que empezó con la crisis del 2008

Botellon calle Verdi después del levantamiento de las restricciones y el confinamiento hasta las 10PM.

“La juventud de hoy ama el lujo, es maleducada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores, y chismea mientras debería trabajar”. Estas palabras se atribuyen a Sócrates en el siglo V a.C.

Tan lejos, tan cerca.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hacía público el mes de julio cómo tras la covid y ya sea entre los jóvenes que entre los adultos, el aumento en la distancia entre generaciones será una de sus principales consecuencias. La tercera en el ranking después de las menores oportunidades laborales y el hecho de que habrá efectos psicológicos.

Percepción que, a medida que se es más adulto, crece más. El punto de inflexión sólo llega sobre los 60 años.

Y es que hoy, en el 2021, mientras los jóvenes hacen responsables a las generaciones anteriores de la falta de oportunidades y la precarización, los mayores apuntan a ellos con las últimas olas de la covid. Y en medio quedan la crisis del sistema de pensiones. Y la demográfica. Y más.

Pero no sólo eso. “La novedad es que en el momento actual la brecha”, la distancia entre los jóvenes y adultos, que ha existido en otros muchos momentos históricos y de las más diversas formas, “corre el riesgo de convertirse en ruptura”, incide Carles Feixa, catedrático de Antropología Social en la Universitat Pompeu Fabra. Porque “la inequidad generacional ha crecido hasta niveles alarmantes”, continúa.

Se intuye, por ejemplo, al preguntarse en medio de la pandemia de la covid: “¿Los jóvenes han actuado de forma más irresponsable que las personas de otras edades?”

La respuesta, según el propio CIS: el no es rotundo de 18 a 24 años, según su informe sobre la juventud y la pandemia; al contrario para los mayores de 65; vence el sí entre los adultos hasta los 45 años; hay división desde esa edad hasta los 65.

Inmaculada Sánchez-Queija, profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla, lo define así: “Tras la covid ocurre lo que siempre ha ocurrido, que se demoniza a un grupo poblacional, a las personas jóvenes, que son efectivamente quienes en este momento transmiten el contagio. Aunque es el único grupo no vacunado, y las vacunas funcionan.”

La fractura empezó en la etapa de mayor crecimiento y explotó en la crisis del 2008. La covid lo único que ha hecho es visibilizarla con la particularidad de que se culpa a las víctimas y no a los victimarios

Carles FeixaCatedrático de Antropología Social en la Universitat Pompeu Fabra

“Parece que de lo que se trata es de buscar culpables, cuando no es eso. De lo que se trata es de ser responsable tengas 18, 30, 55, 70 años”, dice Eunate Uribe, estudiante universitaria de 19 años de Berango (Bizkaia). Y agrega: “Con la pandemia la incomprensión entre generaciones ha ido a más”.

“No sólo pienso que hay incomprensión hacia los jóvenes, sino que el problema va más lejos. Hay una manipulación a nivel informativo enorme, en la televisión siempre salimos discutiendo y echándonos la culpa los unos a los otros”, denuncia Aníbal Buigues, trabajador forestal de 21 años de València.

Eunate Uribe

19 años, Berango (Bizkaia)

“La incomprensión generacional siempre ha estado ahí, pero con la pandemia ha ido a más. No niego que hayamos hecho muchas cosas mal y que seamos menos conscientes del riesgo que generamos, pero creo que es debido a la forma en que se nos ha excluido. Durante la desescalada del año pasado nos echaron la culpa y tacharon de ser los más irresponsables, mientras había más personas de entre 40 y 50 años incumpliendo las restricciones. Cuando muchos jóvenes dicen eso de ‘nos están quitando nuestros mejores años’ como excusa para emborracharse y generar una ola de contagios, entiendo a las generaciones mayores que dicen que tenemos gran parte de culpa en el repunte de la pandemia. Pero parece que de lo que se trata es de buscar culpables, cuando no es eso. De lo que se trata es de ser responsable, tengas 18, 30, 55 o 70 años. Pero puestos a buscar culpables habría que señalar a uno, el Gobierno”.

Testimonio recogido por Ander Goyoaga (Bilbao)

Sus palabras se refieren al repunte de los casos de covid entre las personas jóvenes. Y también a sus polémicas por las aglomeraciones los fines de semana, los botellones, los disturbios… Sin embargo, y como señala Feixa, se respalda en datos que son sobre todo económicos.

Hay un desempleo abultado desde hace más de una década. Hoy es del 15,26% del total de la población activa según el último dato del INE. Del 56,56% para los de 16 a 19 años. Del 34,56% para los de 20 a 24 años. Del 38,38% para los menores de 25 y cuando, desde el 2008, siempre ha estado por encima del 30%. A los jóvenes que trabajan, además, les acompaña la precariedad laboral: los contratos temporales no han dejado de aumentar desde la crisis del 2008, y si entonces eran poco menos del 50%, hoy son casi el 60%. Y los parciales involuntarios ven unas cifras similares. Y en los salarios se mantiene o crece la brecha entre la generación alrededor de los 20 años con el resto desde inicios del siglo XXI, hace ya dos décadas.

Condiciones que también reflejan las cifras de un estudio financiado por España y la Unión Europea de la Universidad de Sevilla a partir de dos latitudes y economías muy diferentes del país. Se cuestionó a estudiantes de Sevilla y el País Vasco en dos fechas diversas, en el 2015 y ahora, en el 2021. Sus conclusiones preliminares chocan.

Hoy el 45% de los universitarios indican que tuvieron el salario bajo respecto a los que se pagan en su ámbito profesional. El 75% no tuvo derecho a prestación por desempleo. Al 46% no le pagaron las horas extra. El 50% estaba sobrecualificado. Y más del 90% tuvo un empleo temporal… Entre los estudiantes de Formación Profesional, el 48% percibieron un salario bajo respecto a los que se pagan en ese ámbito profesional, el 66% no tuvo derecho a prestación por desempleo, al 40% no le pagaron las horas extra, el 55% estaba sobrecualificado, y la tasa de trabajo temporal se quedó en un (abultado) 84%.

….

“Recogimos datos en el 2015 y hemos vuelto a recoger datos ahora en el 2021. La idea era comparar a los jóvenes de la crisis económica con los de la recuperación, pero llegó la covid y hemos recogido datos de otra crisis”, resalta a La Vanguardia Águeda Parra, una de las coautoras del estudio.

“Por ser jóvenes no significa que tengamos que aceptar condiciones lamentables. Por lo que rechazar algunas de esas propuestas no nos convierte en vagos, simplemente cada vez somos más conscientes de nuestra valía y de nuestros derechos. Y nos protegemos de la explotación que nos intentan imponer como normal”, asevera ante ello Paula de la Morena, estudiante de 18 años de Colmenar Viejo (Madrid).

Otro dato que resume su situación: España tiene de las mayores tasas de jóvenes que ni estudian ni trabajan (ninis, en el argot habitual) de Europa en una edad clave, entre los 20 y 24 años. Cifra que ha crecido de forma constante desde el 2008 hasta estabilizarse poco antes de la pandemia pero que hoy es mayor que la que ve Grecia, que fue la gran afectada durante la Gran Recesión, y que sólo es superada por Italia.

Este drama intergeneracional lo expresa así Juan Carretero, universitario sevillano de Derecho, Finanzas y Contabilidad de veinte años: “Las empresas no están confiando en los jóvenes para hacer el relevo generacional con el que se pueda seguir manteniendo el sistema de pensiones. Te piden experiencia pero no te dan una oportunidad para adquirirla. Es incongruente”.

Son jóvenes adaptados a su entorno. No tienen la expectativa de esforzarse y que ese esfuerzo suponga un buen futuro

Inmaculada Sánchez-QueijaProfesora de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla

“La fractura se empezó a fraguar en la etapa de mayor crecimiento económico y neoliberalismo, entre 1992 y el 2007, y explotó en la crisis del 2008. La covid lo único que ha hecho es visibilizarla con la particularidad de que se culpa a las víctimas y no a los victimarios. Se culpa al joven supuestamente irresponsable que se divierte, por ejemplo, pero no a las autoridades políticas y sanitarias que abren la veda y deciden vacunarles los últimos. Ello tiene efectos en lo político (los jóvenes no tienen voz en la toma de decisiones), en lo social (con el mal reparto del gasto social) y en lo cultural (por el sentimiento de abandono y estigma). Es lo que llamo un juvenicidio moral”, sigue Feixa.

¿Germina una guerra generacional?

Los más jóvenes se ven imposibilitados de acceder a un trabajo y, aunque se tenga, se hace en precario. Les es difícil acceder a una vivienda mientras la de los abuelos es de propiedad. Han tenido que dar las clases por Zoom cuando sus predecesores no. Ven cómo el gasto en pensiones se blinda alrededor de la subida del IPC y se debe financiar los ERTE mientras sus sueldos y trabajos –cuando los hay– llevan estancados y quedan atrás desde hace años. Se sienten estigmatizados en el repunte de la covid.

….

El sociólogo Mariano Urraco, de la Universidad a Distancia de Madrid, por todo ello la ha tildado de “generación descreída”. Sánchez-Queija señala que “ni descreídos, ni con menos moral que los anteriores ni que los posteriores, posiblemente. Como mucho serían jóvenes adaptados a su entorno. No tienen la expectativa de esforzarse y que ese esfuerzo suponga un buen futuro, es así. Así que se adaptan y esperan a ver qué ocurre”.

Una juventud que, es más, ha cambiado su perfil. Ahora es menos numerosa que lo que eran las generaciones anteriores y, si en los años 1950 era normal que una pareja de 24-25 años tuviera hijos, o si en los datos del INE se ve que en los 70 el acceso a la maternidad eran los 25 años, hoy esa edad se ha atrasado a los 31 años. En conjunto ha llevado a transformaciones sociales importantes en los países industrializados como España que “provocó ya en el año 2000 que se conceptualizara una nueva etapa en el ciclo vital que se denominó adultez emergente, fruto de un atraso en la adquisición de roles adultos”, explica Sánchez-Queija. “Estamos instaurados en una cultura que ensalza la juventud. Y la revolución sexual y feminista supone que las mujeres tengamos más aspiraciones que ser pareja y madre. Todo ello lleva a que los jóvenes actuales sí que tengan diferencias con aquellos de hace medio siglo, no tanto con los millennials”, continúa.

En EE.UU. se suele considerar que se pasa de una generación a otra cada 20 años, más o menos. También cuando hay un cambio profundo del contexto histórico. Sea por a o por b, Neil Howe, historiador, en los años 90 predijo junto a William Strauss que se viviría una crisis generacional con punto álgido en el 2020, al menos si se seguían los patrones de la evolución histórica, que cada 80-90 años ven una de gran magnitud.

“Viene el invierno”, señalaron entonces. Aún está por ver si llega o no; por ahora los jóvenes que rondan la mayoría de edad y aquellos nacidos al final del siglo XX, a los que les rozó las consecuencias de la Gran Recesión del 2008 y que les vuelve a golpear otra, la de la covid, pronto superarán, en número, a los más mayores en edad para votar. El cambio en los países del G-7 se prevé para el cercano 2030, según Naciones Unidas. “Si tenemos que ser la generación que evite que la Tierra se vuelva inhabitable en un futuro cercano, agradeceríamos ser escuchados”, lanza Anna Sallés, de 21 años, desde Barcelona.

https://www.lavanguardia.com/vida/20210801/7632347/espana-camino-ruptura-generacional.html

Las redes sociales están diseñadas para producir tristeza y ansiedad

El teórico de medios explica en su último ensayo “Tristes por diseño” cómo Internet pasó de hacernos felices a deprimirnos

Sabemos que son nocivas, pero continuamos usándolas. Dicen estar pensadas para conectarnos, pero nos aíslan. Las usamos para buscar información aunque nos distraen. “Las redes sociales están diseñadas para exprimir las vulnerabilidades del yo”, escribe Lovink. La tristeza de hoy se desarrolla por medio de interacciones en entornos digitales.

En su último libro Tristes por diseño. Las redes sociales como ideología (Consonni), el teórico de medios Geert Lovink reflexiona acerca de la última década de Internet, marcada por la irrupción de los teléfonos inteligentes y los medios sociales. “El problema de Internet es más un problema de adicción que de privacidad”, asegura.

La redes no están pensadas crear vínculos entre personas sino para no dejarlas

Fundador del Instituto de Culturas de la Red en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Amsterdam, Lovink señala que la era hegemónica de las plataformas como ideología ya está aquí. El origen del aislamiento, la tristeza y la distracción actuales se encuentra en las grandes compañías tecnológicas que actúan en Silicon Valley.

¿Por qué afirma que los medios sociales están diseñados para volvernos más tristes y aislarnos?

Lejos del utopismo tecnológico que postulaba que estas plataformas sirven para organizarnos mejor en sociedad, el diseño de estas redes está pensado para hacernos dependientes. No son herramientas para que la gente haga cosas conjuntamente ni para crear vínculos. En lugar de eso, están pensadas para no dejarlas. Para sumergirse en un flujo continuo y efímero de contenidos. Fíjese en el infinito feed de Facebook, por ejemplo. Ahí se mezcla deliberadamente información de la esfera personal con noticias de interés público. Todo junto en una misma pantalla y con el objetivo de no salir de ahí, sino de adentrarse cada vez más y más para suscitar emociones. Para que estemos tristes o enfadados.

¿Qué mecanismos utilizan las tecnológicas para secuestrar nuestra atención?

En primer lugar, hay que hablar de los teléfonos inteligentes. Internet tiene unos cincuenta años de vida, pero tan solo hace unos diez o quince que existe una velocidad adecuada y un aparato para compartir contenido en cualquier momento. El 24/7 es un factor clave. Así como también lo es la funcionalidad simple, sin problemas, de los teléfonos. Es interesante preguntarse de dónde sale ese diseño, ¿por qué no cerramos el teléfono si nos enfada?

¿Por qué?

En Silicon Valley invierten muchos recursos en estudiar la experiencia de usuario: es una gran industria. ¿Cómo hacen tan placentera la experiencia? Siempre accesible, siempre funcionando. La palabra clave aquí es ciencia del comportamiento. Hay unos cuantos mecanismos que influencian a la gente a seguir conectados: el botón de me gusta, las recomendaciones, las notificaciones, los seguidores, los comentarios, la reproducción automática de los vídeos, los colores…

Algunos disidentes de Silicon Valley ahora pregonan los beneficios de la desconexión. Lo hemos visto recientemente en el documental The Social Dilemma de Netflix, por ejemplo.

El Center for Humane Technology, fundado por un antiguo ingeniero de desarrollo de producto de Google, Tristan Harris, junto con otros alertadores de las empresas tecnológicas de Silicon Valley, divulga de forma exhaustiva todos estos mecanismos y explica por qué son tan adictivos. Las redes sociales no son simples herramientas. No las utilizamos para hacer esto o lo otro. Nos utilizan ellas a nosotros. Nos distraen. Las notificaciones, las noticias, los mensajes que debemos responder, los me gusta… es un flujo de contenidos infinito. Esta sobrecarga es la que conduce al estrés, el aislamiento y la tristeza, y es lo que hay que combatir. Es necesario retroceder para enfrentarnos a la plataforma en sí. Hay que aprender a alejarse del teléfono de vez en cuando.

Aun así, la gente sigue usándolas. ¿Por qué nos hemos entregado al flujo continuo y efímero de contenidos?

Porque la experiencia de usuario es placentera. Ofrece placeres frecuentes y banales. Podríamos conectarnos a Facebook en un momento de aburrimiento y levantar los ojos una hora después, preguntándonos dónde se fue esa hora y por qué la gastamos en una experiencia tan poco interesante y a la vez no desagradable.

En su libro señala los efectos más perjudiciales de las plataformas, pero las redes sociales aíslan y conectan al mismo tiempo. Sirven para extender la cultura del narcisismo, pero también para explorar con detalle los cuadros expuestos en El Prado, por ejemplo. Al final, ¿el problema de la adicción a Internet no es un problema del ser humano?

A pesar de que Internet es una red para conectar y organizar personas, vemos que en la práctica se usa para la autopromoción, para mostrar lo bien que nos va. Mostramos nuestra ciudad, las buenas vacaciones, la buena comida, el tiempo de ocio… Esta representación de uno mismo es el fondo social de estas plataformas. Las empresas tecnológicas facilitan esa idea. No trabajan para conectarnos, sino para aislarnos. El eslogan “Eres lo que compartes” expresa la transformación de la unidad autónoma del yo en una unidad externa que reproduce constantemente su capital social al exponer valor (datos) a otros. La brecha entre la autorrepresentación de un deseado estatus social y la precaria realidad conduce a la tristeza.

Internet ha descarrilado: la era del blogging ha dado paso a la era del postureo. ¿Qué ha ocurrido en estos últimos diez años?

Los blogs ya no se usan como antes. Fueron una comunicación del primer Internet. Servían para la auto-organización. Después, con el cambio del milenio, vino la crisis de las puntocom y lo que trajo, las redes sociales, desterró a los blogs. Hoy ya no hablamos de una blogosfera: autores que publican constantemente y enlazan a otros blogs, e interactúan con otros internautas. Eso ya pasó. Y todo ha sucedido muy rápido. Ahora impera una cultura del yo, una constante distracción.

2016 fue un punto de inflexión: el año de la elección de Trump, del Brexit y de Cambridge Analytica. ¿Qué papel tiene la desinformación en todo ello?

Facebook ha admitido que tuvo un papel fundamental en la elección de Trump como presidente de los Estados Unidos, aunque la injerencia rusa está, a mi entender, sobredimensionada. De todas maneras, las fake news y la propaganda han existido siempre. Los anuncios personalizados, sin embargo, son el factor determinante al que hay que prestar atención. De ahí viene la financiación de Facebook y Google, las compañías de anuncios más grandes del mundo. La personalización de anuncios y noticias es relevante y preocupante porque nos hace manipulables.

En su libro señala que Internet no ha logrado establecerse como una disciplina académica propia, de manera que no se ha desarrollado una teoría crítica global, ni se han planteado alternativas. ¿Qué soluciones ofrece?

Internet no nos viene dado. Podemos discutir su arquitectura y para qué lo queremos hacer servir. ¿Qué plataformas queremos? La estructura impuesta por Silicon Valley ha derivado en distracción, tristeza, aislamiento, desinformación. Tenemos que discutir el papel de Europa: ¿sólo somos usuarios pasivos que vamos a consumir lo que se diseña y produce en China o California? Hemos de construir plataformas alternativas europeas. Europa tiene que construir su propio Google. Estuvo a punto de hacerlo hace unos 15 años, ¿se imagina dónde estaríamos ahora? Los rusos tienen Yandex y los chinos, Baidu. ¿Qué tenemos en Europa? ¡Google! ¿Se imagina cuán poderoso sería un buscador europeo?

Pero, ¿qué hacemos con las tecnológicas que nos gobiernan ahora? ¿Debemos regular para aplicar una ética algorítmica?

No, no creo en la regulación. Hay que desarrollar plataformas valiosas desde Europa: plataformas de tecnología abierta; con un diseño centrado en el ser humano responsable; financiadas públicamente; y que no comercialicen con los datos de los usuarios. Deberíamos deshacernos del modelo de Silicon Valley en el que obtenemos servicios de forma gratuita a cambio de nuestros datos. ¡Dejemos de invertir el dinero en hacer más visible la radio televisión pública española en redes sociales y construyamos una infraestructura tecnológica europea pública para el siglo XXI! 

https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20210725/7619694/geert-lovink-redes-sociales-disenadas-tristeza-ansiedad.html

El cibercrim s’acarnissa amb els hospitals

Un historial mèdic val entre 200 i 830 euros a la ‘deep web’: saber de què es posarà malalta la gent són diners

Sense que ningú se n’hagués adonat, Makop es va despertar un diumenge. No va matinar gaire, eren les 9,50 h, però no va importar, perquè la clínica on va aparèixer, CMJL, a Pontevedra, era tancada i els treballadors, a casa. Makop tenia hores per infectar i bloquejar els circuits informàtics. Era el 4 d’abril. A les 8.53 h del dilluns 5, l’empresa que presta serveis informàtics a la clínica va ser alertada del pirateig del sistema: els historials mèdics de 300 pacients estaven bloquejats.

Makop no va necessitar cap túnel. Va entrar a través del correu electrònic d’un treballador que, teletreballant des de casa, va obrir un missatge que semblava del Sergas, el servei gallec de salut. Però no era el Sergas, sinó un virus anomenat Makop. L’havia enviat un grup cibercriminal que amb tota seguretat va demanar un rescat.

El cas va arribar a l’ Agència Espanyola de Protecció de Dades, que fa uns dies ha conclòs que l’empresa tenia prou mesures de seguretat, encara que Makop infectés el sistema i obligués a recompondre (a mà) els historials des del 28 de gener, data de l’última còpia de seguretat. És una pandèmia paral·lela: la dels atacs al sistema sanitari. Ha estat l’objectiu primordial de la ciberdelinqüència en els últims mesos malgrat que els mateixos grups criminals van anunciar quan va esclatar la pandèmia que, per raons morals, no els tocarien. Mentien: els han envestit més que mai.

La clínica gallega no és un cas aïllat, sinó un fenomen mundial de dimensions alarmants. Entre el novembre del 2020 i el gener del 2021, els atacs de ransomware contra el sector sanitari (hospitals, clíniques, ambulatoris, laboratoris, etc.) van créixer un 45%, el doble de l’augment general, segons dades de l’empresa de ciberseguretat Check Point.

La mateixa tendència apunta el web especialitzat Hackmaggedon a la seva anàlisi del primer trimestre del 2021. És el sector més castigat, al davant dels atacs contra els individus, l’administració pública o l’educació. El supera només la categoria calaix de sastre d’“altres indústries”.

“Sempre ha estat en el punt de mira, perquè el robatori de dades mèdiques confidencials és un negoci molt lucratiu”, apunta a aquest diari Jamie MacColl, analista del think tank britànic Royal United Services Institute for Defence and Security Studies. Per l’historial d’un pacient, un de sol, es paguen entre 200 i 830 euros a la deep web , la internet profunda. S’utilitzen per a tota classe de fraus i suplantacions d’identitat.

Però la pandèmia ha convertit la sanitat en presa fàcil per al ransomware . Consisteix a introduir un virus en un sistema informàtic i segrestar-lo , encriptant les dades, i exigir a la víctima el pagament d’un rescat pel codi de desbloqueig. Amb les ucis plenes i el sistema a punt de col·lapsar, qui en pot interrompre l’activitat? La sanitat és més essencial que mai i els hackers ho saben.

Una investigació alerta que als hospitals piratejats la mortalitat creix i perdura dos o tres anys

La tecnologització de la medicina, que permet tants avenços, és una arma de doble cara. “En un hospital tot està connectat: des del software d’història clínica als equips de radiografia, radiologia, etc. Un ciberatac pot obligar a tancar un hospital. Haver de rebutjar ingressos, perquè sense informació no es pot atendre un pacient, o desprogramar intervencions. Que se’t mori algú és difícil, però pots tenir problemes greus, com que et parin una operació, per exemple si et quedes sense imatge radiològica. O que calgui interrompre les químios, que funcionen amb un software molt sofisticat”, enumera el cap d’informàtica d’un gran hospital català. Demana l’anonimat per no atreure els malfactors.

Al setembre, l’Hospital Universitari de Düsseldorf es va veure obligat a tancar les urgències per un atac. Una dona que arribava amb dissecció aòrtica va haver de ser traslladada a un altre centre i va morir. La fiscalia va plantejar acusar d’homicidi els agressors, però va concloure que la mort era inevitable.

Les conseqüències d’un atac perduren en el temps. Una investigació de la Universitat de Vanderbilt ( EUA) del 2019, que va mesurar la qualitat assistencial en hospitals que havien patit atacs, va detectar augments de la mortalitat 30 dies després de l’alta en els dos o tres anys següents, mentre que el temps d’espera per a un electrocardiograma va créixer en alguns casos en més dos minuts.

El cas més sonat, per la seva dimensió, va ser a Irlanda el 14 de maig: tot el sistema sanitari públic va ser atacat. Un mes i mig després, en alguns serveis continuen treballant amb paper i bolígraf, persisteixen els retards i creuen que la factura superarà els 505 milions d’euros. “Trigaran mesos, fins i tot anys, a recuperar-se”, adverteix MacCall.

Els EUA, on la sanitat és essencialment privada, són el país amb més atacs. El 2020 n’hi va haver més de 600, un rècord.

A Espanya els atacs s’han duplicat, segons Check Point. Des de grans grups, com Quirón o el Consorci Sanitari Integral (propietari de l’hospital Moisès Broggi de Sant Joan Despí i 13 centres més) a una miríada de petites clíniques, com la gallega, que no surten a les notícies. Cap gran hospital no va voler parlar dels atacs soferts. Tampoc el Centre Criptològic Nacional ni el Centre Nacional d’ Intel·ligència –dependents del ministeri de Defensa–, responsables d’analitzar i protegir d’aquesta amenaça. Fonts ministerials es van negar a oferir cap classe d’informació.

“Estudien molt bé a qui atacar, de vegades durant mesos, i busquen víctimes fàcils. Els hospitals petits són els més vulnerables, tenen menys sistemes de protecció”, explica Jaume Abella, coordinador del màster en ciberseguretat de La Salle.

Un historial mèdic val entre 200 i 830 euros a la ‘deep web’: saber de què es posarà malalta la gent són diners

“Abans els atacs eren massius, anaven a veure què pescaven. Ara han evolucionat molt. Entren en un sistema i estan diversos dies passejant-se fins que llancen atacs dirigits que col·lapsen l’organització”, diu Albert Haro, responsable en seguretat de la informació de l’ Agència de Ciberseguretat de Catalunya. “Els criminals”, afegeix, “funcionen com veritables empreses”.

Hi sol haver una doble extorsió: a més d’encriptar els fitxers de les víctimes, els roben dades confidencials i els amenacen de publicar-les (en solen penjar una part a tall d’aperitiu).

Així, encara que una organització tingui cò­pies de seguretat, hi ha més possibilitats que pagui per evitar el dany reputacional i les multes per protecció de dades. En sanitat hi ha un altre pas de rosca: els pirates contacten els pacients a qui han robat les dades, per exemple algú amb el VIH o un trastorn psiquiàtric, i els extorsionen per no publicar-les.

Els rescats exigits varien enormement segons la mida de l’hospital, el mal perpetrat o el país. A Irlanda li van demanar 16,5 milions d’euros, que no va pagar. Segons una enquesta de l’empresa Sophos a 328 caps d’informàtica d’organitzacions sanitàries a 30 països, la mitjana de rescats de­semborsats va ser de 110.800 euros, però inclou només els que admeten el pagament, una minoria.

Als EUA les xifres són molt per sobre. Segons un informe del despatx d’advocats BakerHostetler, la mitjana exigida el 2020 va ser de 4,5 milions, que es va traduir en 910.335 dòlars pagats. NA Financial, una de les companyies d’assegurances més grans del país, va pagar 40 milions després de patir un atac al març, segons va revelar l’agència Bloomberg.

“Poden reinvertir aquestes fortunes per contractar més hackers i comprar programes més letals. Imagina’t el que són 40 milions davant el pressupost en ciberseguretat d’un hospital. Hi ha un de­sequilibri creixent”, apunta Jamie McCall.

“És difícil dir quant costa de protegir un gran hospital”, assenyala el responsable del centre català. “Un sistema de seguretat del correu electrònic pot costar 200 o 300.000 euros a l’any, i és un afegit a altres filtres. Després hi ha inversions que cal fer periòdicament. I la seguretat total no la tens mai. Sempre es veu com una despesa supèrflua”.

Irlanda va patir al maig un potent atac que va bloquejar els seus hospitals: li demanaven 16,5 milions d’euros

A ell li agradaria comptar amb un CISO ( Chief Information Security Officer), un especialista en ciberseguretat, una figura que tenen les grans empreses però “cap hospital català”, diu. “A Catalunya hi ha 60 hospitals i 40 sistemes diferents de protecció. Hi hauria d’haver un paraigua comú”.

“El preu de les pòlisses de ciberrisc s’ha multiplicat per tres en els últims mesos”, assenyala Abella. Alguns països, com França, han adoptat una línia dura contra el pagament de rescats.

Pressionada, la companyia d’assegurances Axa va anunciar al maig que deixarà d’incloure a les seves pòlisses el reembors de rescats. Els experts recomanen no pagar. “No hi ha garanties de recuperar les dades i et fa més vulnerable per tornar a ser atacat”, adverteix Haro. “Si contestes ràpid, i cedeixes i pagues, pagaràs moltes vegades”, diu Selva Orejón, directora d’ On Branding, dedicada a la reputació digital i la ciberseguretat, que admet que molts clients acaben pagant.

Lluitar contra aquests grups criminals és complicat. La majoria opera des de països com Rússia, Bulgària, la Xina o Corea del Nord.

“Tot i que els criminals intenten amagar-ho, els experts tenen eines per veure l’idioma del navegador d’origen”, explica Orejón. Quan negocien amb els atacants, els incrusten, si poden, una balisa informàtica per identificar-los.

Més que dirigir-los, els governs rus o xinès els toleren, assenyala MacColl. “La idea que Putin dirigeix personalment atacs de ransomware contra les nostres infraestructures crítiques és equivocada. És més aviat que en aquests països troben un ambient permissiu, en què els cossos de seguretat els deixen fer”.

“Això no treu que alguns cibercriminals treballin ocasionalment per a governs”, afegeix. Els EUA i Europa han acusat el Kremlin de ser al darrere del ciberespionatge a laboratoris que treballaven amb vacunes covid.

El preu de les pòlisses de ciberrisc s’ha multiplicat per tres en els últims mesos

A la seva trobada amb Vladímir Putin, el president dels EUA, Joe Biden, va presentar una llista de 16 tipus d’infraestructures contra les quals no vol més atacs.

MacColl destaca el cas d’Irlanda, al darrere del qual hi ha un grup rus anomenat Conti. Els pirates no van trigar a lliurar el codi, sense cobrar. “No han dit per què. Potser van pensar que tanta atenció mediàtica no els convenia. També em pregunto –afegeix– si Rússia, que actualment s’està acostant diplomàticament a Dublín, els va pressionar”.

El ransomware es dispara perquè cada vegada és un negoci més lucratiu. Molts grups que es dedicaven a un altre tipus de ciberdelinqüència s’han passat a això. És així perquè moltes víctimes paguen, lamenta MacColl. “És injust culpar-los.

És una de les poques àrees en què els governs abandonen les empreses privades a la seva sort davant criminals organitzats i estats hostils. Fins que els governs no assumeixin un paper més proactiu –pronostica– els atacs continuaran creixent.

https://www.lavanguardia.com/encatala/20210705/7577750/cibercrim-s-acarnissa-amb-els-hospitals.html

Qui són els 3.000 represaliats per als quals es demana l’amnistia?

Més de la meitat són ferits sense causa judicial o investigats als quals s’ha acabat arxivant la causa

Qui són els 3.000 represaliats per als quals es demana l’amnistia?

Minuts després que Pedro Sánchez escenifiqués des del Liceu l’aprovació dels indults per “obrir pas a la reconciliació”, Pere Aragonès responia que la mesura de gràcia “era un pas, però no una solució per als 3.000 represaliats”. La xifra surt d’un recompte que fa mesos que Òmnium ha posat en circulació i que ha anat augmentant al ritme de les manifestacions, judicis i les primeres sentències. Si en la Diada de l’any passat eren 2.850 les persones represaliades, a principis d’aquest any Jordi Cuixart va assegurar amb una xifra molt concreta que n’hi havia 3.301. Sigui com sigui, aquesta ha sigut la dada que ha encunyat l’independentisme per quantificar la repressió de l’Estat i delimitar l’abast que tindria una possible amnistia. Uns quants, com el vicepresident Jordi Puigneró, parlen de més de 3.000 “encausats”; d’altres, com Aragonès, de represaliats. Però, realment, ¿quantes d’aquestes persones tenen causes judicials pendents de resoldre?

Tots els ferits de l’1-O

Tot i que Òmnium ha verbalitzat diverses vegades el nombre exacte del recompte, l’entitat no ha pogut facilitar a l’ARA les xifres concretes que desgranin totes les causes derivades de l’1-O. De fet, segons el còmput de l’entitat, més de la meitat són ferits en protestes -sense causa judicial derivada- i també hi ha centenars de persones contra les quals s’han acabat arxivant les investigacions. Una possible amnistia -que el govern espanyol ha rebutjat de bon començament- no afectaria, doncs, totes aquestes persones sense causes pendents amb la justícia.

Dins dels 3.000 represaliats, l’entitat hi computa les 1.083 persones ateses sanitàriament de l’1 al 4 d’octubre del 2017, entre les quals hi ha Roger Español, que va perdre un ull com a conseqüència de l’impacte d’una pilota de goma, i els 357 ferits durant les protestes postsentència. També hi suma els 70 periodistes ferits en diverses mobilitzacions del Procés.

Condemnes i absolucions

Segons Òmnium, entre els 3.000 represaliats hi ha 44 persones condemnades. Ho són els nou presos polítics (també els tres exconsellers que no van entrar a la presó i que ja han complert la inhabilitació), els cinc membres sobiranistes de la mesa del Parlament presidida per Carme Forcadell -la de Roger Torrent també està pendent d’una querella de la Fiscalia- i l’expresident Quim Torra, a l’espera d’un segon judici per la pancarta de suport als presos. No tots els casos fan referència a polítics, sinó que hi ha activistes com Marcel Vivet, condemnat a 5 anys de presó, i Adrià Sas, condemnat a 3 anys.

Però també hi ha hagut absolucions. L’abril d’aquest any la justícia va absoldre els cinc síndics de l’1-O i la cúpula dels Mossos també va ser exculpada per l’Audiència Nacional. I, igual que en les condemnes, diversos manifestants han sigut absolts. L’últim exemple: l’icònic noi de la dessuadora taronja. Encara que el pas per la justícia dels exculpats va acabar sense condemna, Òmnium també els suma al llistat de represaliats per les conseqüències d’haver estat immersos en causes per l’1-O. I el mateix passa amb els processos arxivats, com els 18 docents investigats per fer suposats comentaris ofensius contra l’actuació policial l’1-O, que també són part dels 3.000.

Les macrocauses

La majoria de macrocauses contra l’independentisme segueixen obertes. Entre els 3.000 represaliats hi ha els 56 investigats pel Tribunal de Comptes en relació a l’1-O i a la política exterior del Govern. Mentre que en el cas del referèndum ja es va saldar la fiança, els implicats en la causa del Diplocat encara esperen saber de què se’ls acusa i quina fiança hauran d’afrontar.

Tampoc es coneix encara el desenllaç de la primera causa contra l’1-O, la del jutjat 13, on una trentena d’alts càrrecs esperen judici (a més dels que han passat al TSJC). Una altra de les investigacions que agrupava més persones és la de la Fiscalia contra 712 alcaldes per l’1-O. Ara bé, en aquest cas només es van obrir 78 causes, de les quals n’hi ha 12 que es mantenen obertes -les restants es van arxivar-. Fins ara hi ha hagut dues sentències: van condemnar Bernat Solé, exconseller i exalcalde d’Agramunt, a un any d’inhabilitació, i han absolt dues vegades -la segona aquesta setmana- la fins ahir alcaldessa de Roses, Montse Mindan.

Entre les causes del 13, del Tribunal de Comptes i la dels alcaldes se sumen a la llista de represaliats gairebé 800 persones, tot i que més de 700 ja tenen la causa arxivada i alguns polítics com Carles Puigdemont, Oriol Junqueras i Raül Romeva coincideixen en més d’una causa. De fet, en tres: la del Suprem i les dues del Tribunal de Comptes. Un dels que també repeteix és Miquel Buch, que era un dels 712 alcaldes -la causa no va tenir recorregut-, i ara la Fiscalia demana 6 anys de presó per a ell per haver fitxat com a assessor l’escorta de Puigdemont, a qui també volen empresonar. Els acompanyants de l’expresident en la seva detenció a Alemanya també estan pendents d’un plet. I uns altres que ja han declarat i estan a l’espera de veure si s’obre un judici són 24 bombers acusats d’abandonar el lloc de treball l’endemà de l’1-O.

Els manifestants

El terreny més pantanós per calcular l’abast de les causes derivades del Procés són els processos contra manifestants. Òmnium xifra en més de 1.000 els investigats i no precisa quin és l’estat de les causes. En aquest sentit, Alerta Solidària admet que és impossible tenir-ho tot sota registre. Sí que tenen comptabilitzat, però, que 316 persones han sigut imputades per diversos talls a les carreteres. 240 causes continuen obertes, la majoria d’elles als jutjats de Figueres, on 197 persones estan imputades pel tall del Tsunami a la Jonquera. Durant les protestes, especialment les de Via Laietana, una trentena de persones van passar per la presó.

Les protestes del Tsunami també mantenen relació amb una altra causa que suma 21 represaliats més: l’operació Volhov. Un operatiu que va detenir 21 persones i que va resultar ser un calaix de sastre que anava des de presumptes casos de corrupció fins a l’organització del Tsunami.

De la societat civil també es deriva la causa que afecta 18 persones per duplicar webs dels referèndum i dur a terme atacs informàtics després de l’1-O. Un d’ells és Joel Muñoz, que s’enfronta a més anys de presó que els líders del Procés.

Amb tot, encara falten set represaliats més: els exiliats. Puigdemont, Rovira, Gabriel, Puig, Comín i Ponsatí. El setè que comptabilitza Òmnium és Valtònyc, que tot i que no té una causa judicial lligada a l’1-O, el considera una víctima de la repressió. Pablo Hasél, condemnat per circumstàncies semblants, no forma part del recompte. Tampoc els 300 ferits o detinguts en les protestes pel seu empresonament.

https://www.ara.cat/politica/son-3-000-represaliats-als-quals-demana-l-amnistia_1_4034616.html

La meitat dels que volen ser mestres no aproven les proves d’aptitud

Els coordinadors de les PAP alerten que la davallada del nombre d’aprovats és “alarmant” i demanen “una reflexió urgent” sobre la formació docent

Una mestra en una aula, en una imatge d'arxiu.
Una mestra en una aula, en una imatge d’arxiu. PERE TORDERA

BARCELONALa meitat dels aspirants a estudiar un grau d’educació en qualsevol universitat de Catalunya no han superat les proves d’aptitud personal, les PAP, que es fan des del 2017 amb l’objectiu de fer més exigents els requisits per ser docent i prestigiar l’ofici de mestre. Només el 51,58% de les 4.236 persones que es van presentar a les proves el 10 d’abril les han aprovat de manera provisional, segons ha publicat la web Unportal. La xifra és 12 punts més baixa que l’any passat, en què van superar les PAP el 63,3% dels estudiants, i la més baixa d’aprovats mai registrada –fins ara, el percentatge d’aptes no havia caigut del 59%–. És una davallada “significativa i alarmant”, segons els organitzadors, que obliga totes les institucions implicades a fer una “reflexió urgent” sobre la formació docent.

Segons els responsables de les PAP, els resultats “no han estat suficientment satisfactoris”. En un contundent informe de dues pàgines i mitja, signat pel coordinador de les PAP d’Educació del Consell Interuniversitari de Catalunya, Josep Maria Cornadó, es diu que un nombre considerable d’estudiants tenen un “escàs hàbit de lectura” –una part dels aspirants “ha tingut dificultats per recordar algun llibre llegit” i “no han estat capaços ni tan sols de recordar alguns llibres obligatoris del batxillerat–”, fan “greus errors de comprensió lectora i expressió escrita”, els falten “referents socials i culturals”, tenen problemes per interpretar gràfics publicats als mitjans de comunicació i mostren una “manca de recursos i perícia per analitzar problemes”. L’aspecte més preocupant és que les persones que han fet les PAP són alumnes que han acabat el batxillerat o que estan fent segon, que estudien o han estudiat un cicle de grau superior o bé adults que han aprovat les proves per a més de 24 i 45 anys i que, a més, els exàmens tenen “un nivell de complexitat que la majoria dels estudiants d’ESO haurien de superar sense dificultats”, diu el coordinador.

https://www.ara.cat/societat/meitat-dels-volen-mestre-no-aproven-proves-d-aptitud-pap_1_4019786.html

Prestigiar l’ofici de mestre

En termes d’educació, aquesta setmana ha estat marcada per una dada molt preocupant: la meitat dels estudiants que es presenten a les proves d’aptitud personal per ser mestre no les supera i, per tant, no poden entrar als graus d’educació infantil o primària. 

PUV Mestres de mestres

És una dada alarmant per diversos motius. El primer, perquè indica que hi ha estudiants de 2n de batxillerat o de segon curs de formació professional que, tant si acaben sent mestres com si trien un altre camí, entraran a la universitat amb un nivell molt qüestionable. Segons el coordinador de les proves, Josep Maria Cornadó, malgrat que el nivell acadèmic dels exàmens l’hauria de superar qualsevol estudiant de 4t d’ESO, n’hi ha molts que l’han suspès perquè “no han estat capaços ni tan sols de recordar alguns llibres obligatoris del batxillerat”, fan “greus errors de comprensió lectora i expressió escrita”, els falten “referents socials i culturals”, tenen problemes per interpretar gràfics publicats als mitjans de comunicació i mostren una “manca de recursos i perícia per analitzar problemes”. El panorama que descriu Cornadó és decebedor.

Hi ha un segon motiu que preocupa al sector: ¿les dades signifiquen que trien ser mestres els estudiants menys preparats? ¿Quants estudiants acadèmicament brillants entraran als graus d’educació, com passa a Finlàndia? Els aspirants que no han aprovat les PAP poden anar a la repesca el proper 16 de juliol, però es preveu que un bon grapat d’alumnes torni a quedi fora (els anys anteriors, el percentatge de suspesos ha estat del 40%, aproximadament). Com apuntava l’editorial de l’ARA, “sense bons estudiants que vulguin ser bons mestres, sense professionals amb una bona base educativa, inquiets i capaços, el futur de l’educació d’aquest país no està garantit”. És per això que prestigiar l’ofici de mestre hauria de ser una prioritat nacional. 

Que tingueu una feliç setmana, l’última d’aquest curs!

https://www.ara.cat/nx-newsletter/1000048/1027096/

¿Por qué me vigilan, si no soy nadie? | Marta Peirano | TEDxMadrid

El Estado de Vigilancia es una de las peores enfermedades que tiene una democracia

Sabemos que estamos vigilados, a través de nuestros móviles, ordenadores y cámaras. Pero no hacemos nada malo y por eso nos sentimos a salvo. Marta Peirano avisa en esta charla que es urgente preocuparse y proteger nuestro anonimato en la red. Video realizado por Daniel Goldmann y editado por Xavi Fortino. Marta Peirano escribe sobre cultura, ciencia y/o tecnología. Es jefa de Cultura en eldiario.es, antes lo fue de ADN.es. Fue la editora del blog La Petite Claudine y fundadora de Elástico, un colectivo multidisciplinar con el que co-dirigió COPYFIGHT, un festival internacional sobre modelos alternativos de Propiedad Intelectual. Fundadora de HackHackers Berlin y Cryptoparty Berlin, también es responsable de su manual, The Cryptoparty Handbook. Ha publicado libros sobre autómatas (El Rival de Prometeo. Vidas de autómatas ilustres); modelos colaborativos (Collaborative Futures); sistemas de notación (On Turtles & Dragons) y futurismo tecnológico (Futurish: Thinking Out Loud About Futures). Su último libro es El Pequeño Libro Rojo del activista en Red, una introducción a la criptografía para periodistas, fuentes y medios de comunicación. Es el único libro del mundo prologado por Edward Snowden.

Educació competencial? Neoliberalisme portat a l’extrem

l’educació es convertirà en una mena de “formació professional” des de la infantesa. Neoliberalisme portat a l’extrem.

Amb l’excepció del període de la II República, Espanya ha estat un país que ha menystingut sempre l’educació pública, val a dir del públic que constitueix la res publica. És una de les raons per les quals la política espanyola sempre presenta un aire de provisionalitat i de matusseria, amb independència de les formes de govern i de la competència dels governants. És un país en què se suposa que les estructures d’estat són suficients per mantenir l’economia i un cert ordre públic, sense que calgui que la ciutadania, ella mateixa, es converteixi en col·laboradora responsable de la gestió dels afers comuns.

Ara el ministeri d’Educació sembla que vol “canviar en profunditat” la forma d’aprenentatge a les escoles. Amb la llei Celaá queda absolutament desacreditat l’art de la memòria, i substituït per una cosa tan vaga com un mètode amb què “els alumnes aprenguin a aplicar els coneixements”, cosa coneguda com a “model competencial”. És una llei que advoca per establir l’anomenat “perfil de sortida de l’alumnat”, és a dir, “què han de saber fer (subratllem) els estudiants en acabar la primària i l’ESO per tal de comportar-se com a ciutadans i futurs professionals en un món interconnectat, global i canviant”. En suma: l’educació es convertirà en una mena de “formació professional” des de la infantesa. Neoliberalisme portat a l’extrem.

Ara bé; si els nens i nenes, i nois i noies, del futur són educats per “saber fer alguna cosa” –és el que tradicionalment s’ensenyava als fusters, ferrers, llauners, cistellers, artistes, llevadores, arquitectes, mestres i enginyers–, ¿no hauran d’aprendre abans alguna altra cosa, per tal que després sàpiguen fer res? Si primer no s’ensenyen i es memoritzen uns quants coneixements, què sabran fer, havent acabat els estudis, que no sigui allò que no els costa cap esforç ni cap estudi, és a dir, aquelles activitats avui dignificades i consolidades pels telèfons mòbils i l’accés als ordinadors cada cop més presents a les aules? “Saber fer coses” sense saber res de res prèviament és una entelèquia. Les criatures no han de “saber fer cap cosa”, encara: han d’aprendre tot el que s’ha fet fins avui en tots els àmbits de les lletres, les ciències i la tècnica.

Tot ha vingut, en realitat, del menyspreu de la història, ella mateixa, i de la incapacitat cada cop més aparatosa d’entendre els camins pels quals es construeix una cultura, un saber i unes pràctiques. Cap criatura esdevindrà tècnic en informàtica, o enginyer, per exemple, si abans no ha estudiat matemàtiques, que són dures. Cap home o dona de lletres serà competent si abans no li han ensenyat, al col·legi, grec i llatí, que també són coses difícils. I així amb tot: primer estudiar, després “fer coses”.

Comentaris

@Neus Jordi Panades  25/03/2021  Totalment d’acord!!!!!!

D@DOS PUNTO CINCO COMUNICACIÓN, SL  25/03/2021  Un discurs molt antic. Un detall i ho converteixo en tot un discurs. El neoliberalisme és que només aquests mètodes s’apliquin a l’escola privada. Mantinguem la pública ancorada en els 80’s. Això no és neoliberalisme? I cal dir que ja hi ha escoles públiques aplicant aquests mètodes i amb bons resultats. On hi veu el menyspreu a la història i la cultura? Que els l’ensenyin d’una altra manera, perquè ha de ser dolent? Perquè denostem un nou mètode? Perquè l’anterior ha de ser millor quan ha tingut uns resultats lamentables? Sí, tothom pot dir que va gaudir i aprendre molt a l’escola de la seva època, però quins són els els nivells d’educació de la població espanyola en general? Baixíssims. Parlem de cultura? Parlem de coneixements d’història de la gent educada en els sistemes anteriors? I d’ortografia? I les faltes que fa la gent de la meva generació en català i en castellà! Simples problemes matemàtics? No ho saben resoldre però tothom recorda com feia equacions de segon grau. Mètode científic? Res de res. Però de colzes tots els que es vulguin. I així anem…

Jordi Albesa Colomer  @Jordi Albesa Colomer  25/03/2021  Porto 40 anys treballant a l’ensenyament i estic absolutament en desacord amb els postulats de l’article. 

J@Josep Juliachs Coll   25/03/2021  Es fàcil escollir un fet i fer-ne categoria.  No entabani. Es fàcil afirmar sense demostrar. Primer millor que adquireixi coneixement abans d’opinar?

Jordi Ll M@Jordi Llimargas Marsal  25/03/2021  Merci. Fan falta més articles com aquest.

J  @Jj  25/03/2021  Les classes magistrals consisteixen en el fet que hi ha algú que en sap més que tu, i que està disposat a transmetre el seu coneixement. No és només aprendre el valor de la seva subjectivitat i la seva experiència, és que a més hi ha una lliçó de generositat al darrere. 

Rossegacebes  @Rossegacebes  25/03/2021  No conec a gent de recursos humans (gran nom!), però conec professors d’universitat, i sense excepció es queixen del nivell dels estudiants de primer any, que van baixant. Com si la selectivitat no fos prou selectiva, vaja.

R @R2C  25/03/2021    Per fi algú comença a posar seny i a dir veritats incòmodes en tot aquest desori de la suposadament necessària reforma educativa.

JoanDeSerrallonga  @JoanDeSerrallonga  25/03/2021   Sí i no. Aprendre coses que tenen valor és dur, sí, però no cal que resulti antipàtic: si el mestre ho fa bé, l’alumne pot gaudir i madurar aprenent coses difícils, una cosa no treu l’altra. Estem d’acord que no tot ha de ser per aplicar-ho: conèixer l’origen i evolució de l’Univers no es pot aplicar a res, però dóna una panoràmica fascinant de la vida (i això ja seria una aplicació!). Però la regla general hauria de ser que el que l’alumne aprèn li ha de per poder servir per fer coses noves (no com a formació professional!)

Carles Gil @Carles Gil  25/03/2021  He estat mestre i professor quaranta anys i hi estic totalment d’acord. Per alambinats i foscos camins suposadament progressistes, i arterosament dissimulada amb vocabulari tan especialitzat com buit, han reinstaurat la pedagogia del Sr. Esteve. 

Lyra  @Lyra  25/03/2021  Totalment d’acord,  no es pot pretendre que aprendran tot el que la humanitat ha trigat 2000 anys, ells solets, fent pastetes amb farina i aigua. Sense cap esforç ni coneixement instrumental, un fracàs total. Per ex algú hauria descobert ell solent la mecànica de la divisió si ningú li hagués explicat? O les fórmules de la física? Jo no.

M @Marc Ribas Gatius   25/03/2021  Gens d’acord amb l’opinió exposada. Hi ha coses que cal aprendre de memòria? Si. I n’aprendran. Tot s’ha de memoritzar? No, és absurd. El model ‘competencial’ ajuda a desenvolupar competències per tal que les persones puguin desenvolupar-se personal i professionalment. El model finlandès crec que està prou contrastat. No entenc que es catalogui aquest model com a neoliberal. I les matemàtiques, perquè són dures? Potser ho són quan qui les explica ho fa sense ganes, o ho ha des d’un enfoc teòric, però plantejades des d’una visió pràctica poden ser precioses. 

C @Canadenca  25/03/2021  Sr comentarista, s’ha deixat perdre mai per una ciutat desconeguda sense abans estudiar-ne la guia o mirar-ne el plànol? Faci-ho, trobo que és una experiència interessant. Si després d’haver-se deixat perdre per la ciutat desconeguda agafa la guia i el plànol per estudiar-los em sembla que descobrirà un plaer d’aprendre que encara no coneix.

S@s’Os  25/03/2021  I quin model educatiu proposaria l’autor de l’article per aquest segle XXI? Perquè val la pena recordar que el model actual respon a la realitat del segle XX, i fins i tot en part a la del XIX. I algunes coses ha canviat força des de llavors.

@Josep M2  26/03/2021  Article lamentable. Podem dir que algú “sap” una cosa si no sap utilitzar aquest coneixement? Si simplement sap recitar-lo de memòria? Senyor Llovet, els treballadors manuals no són els únics que han de saber fer. Qualsevol ciutadà responsable hauria de saber escriure, llegir un text i entendre’l,  calcular un tant per cent, dividir, raonar amb coherència lògica, detectar arguments fal·laços, distingir entre una hipòtesi i una conclusió… Miri si n’hem de saber fer de coses.

O@Oriol Bassols Colls  26/03/2021  No entenc aquesta mania dels progressistes d’anomenar neoliberal a tot allò que no sigui comunisme.

W@waterhouse  26/03/2021  La filla d’uns coneguts va anar a l’escola activa i mai va aprendre a multiplicar de memòria. Tenia uns gràfics i quan necessitava multiplicar, ho mirava. Després, de gran, quan ha necessitat agilitat mental per fer regles de tres o càlculs, mai ha pogut tornar a aprendre de memòria les taules de multiplicar. D’acord amb que es canviin algunes coses però atenció de no tirar l’aigua de la banyera amb el nen a dintre

A@Arròs A La Sorra  26/03/2021  Entenent el que diu l’articulista,  no hi estic gaire d’acord. Em sembla evident que el sistema educatiu ha de canviar de dalt a baix, i no només en continguts, si no també amb el perfil de mestres i com ensenyen.Quants no hem tingut mestres que es limitaven a llegir el llibre de text a classe?Memoritzar per se, no serveix, en general, per res (qui recorda el llistat de reis espanyols?) Després hi ha el tema de procediments: és obvi que hem de saber les taules de multiplicar, i saber multiplicar 2 xifres grans. Però quin sentit té per exemple, aprendre el procediment per multiplicar 3 xifres? Quin coneixement i capacitació aporta? 

J@Jordi Vallés Roselló  26/03/2021  Visca lo sentit comú.

Antoni @Antoni Iglesias Ramal 26/03/2021 Es difícil no està d’acord amb el què diu. Hi ha una nou mantra què diu que tota aquesta dèria d’ordinadors, mòbils, per “aprendre a aprendre”  eslògans sense continguts, farà què hi hagi un abisme entre els estudiants bons -facilitat per aprendre- i la resta. Les Autoritats han confós interessadament, forma i contingut. Tot s’ha allunya de la idea dels esforç, de posar colzes, de dedicar-hi hores.  L’educació no pot ser un joc, és necessari revisar els mètodes, però ha d’haver contingut, i aquest requereix un procés d’aprenentatge de l’alumnat. Les Universitats és queixen del alumnat què arriba, però si seguim així, d’ací a un temps, tenir-ne problemes molt seriosos. Sempre hi ha el recurs dels aprovats generals

M@Muguet  26/03/2021  Apareixen les resistències de la vella escola. Són els darrers esgüells d’un sistema que s’ha demostrat sobradament que ja no funciona. Els estudiants no aprenen bé, i no els interessa memoritzar per memoritzar. Cal mirar on som, aprendre des del present i coneixent el passat, si, però per evolucionar.  Vomitar coneixements als exàmens es inútil si l’endemà s’han oblidat. I això és així, ens agradi o no. Per tant, cal un canvi de paradigma, no sé si competencial o no, però ens cal un canvi urgent. 

R @R2C  26/03/2021  Només cal veure els comentaris per adonar-nos del mal que ja han fet els plantejaments rupturistes i esbiaixats de col.lectius progres i sindicals com Escola Nova XXI i similars. I la llàstima és que la poca implicació general de moltes  famílies en el dia a dia dels nanos els hi fa atractius aquests plantejaments del mínim esforç. Aixi ens anirà com a societat.

Bosc-sau  @Bosc-sau  26/03/2021  Per què ser crítics ja d’entrada amb un model d’ensenyament que vostè no sap com va?, qui ho diu que amb l’aprenentatge competencial l’alumnat no aprèn llatí, grec, geografia, història, filosofia, aritmètica o literatura?, per què ho afirma tot això, abans de comprovar-ho?, és l’experiència del propi alumnat el qui d’aquí uns anys ens ho dirà, si us plau, confiï més amb ells i elles, els sistemes i les lleis d’educació no han garantit mai els bons aprenentatges!, són i han estat els bons mestres i les bones professores els qui han fet possible una bona educació, la saviesa i coneixement de l’alumnat té a veure amb qui els té cada matí, cada dia i tot un any. Confiï en les mestres i no en els sistemes!

R@Roy Batty 26/03/21 Amb el covid ens hem adonat que la sanitat estava destrossada. Després ens adonarem que l’educació està destrossada. El nivell dels estudiants que entren i surten de la universitat fa vergonya.El discurs de l’educació competencial és el típic discurs demagògic, que queda molt bé, però són paraules buides.Sento llàstima pels meus fills. Sóc professor d’una universitat catalana i el meu somni és ells puguin estudiar en una universitat estrangera. 

Ros@Ros de Roja i Bru de Cuquella   26/03/2021  El coneixement dels processos es fa millor construint des del coneixement  actual cap enrere. L’únic que es necessita és adquirir instruments bàsics de llenguatge i càlcul per aprendre a fer el viatge cap a les bases -la història dels processos. Així no es fa gens avorrit el viatge, i al temps aprens metodologia per a tirar endavant. Es necessari que els mestres sàpiguen les històries dels processos. Un exemple: les qüestions “difícils” de les matemàtiques deixen de ser-ho quan un mestre sap explicar amb exemples com s’inventaren els nombres, què significa una funció derivada, una integral….. encara que se sàpiguen resoldre problemes concrets….. El llenguatge és bàsic…… els conceptes….. 

C@Coloma 26/03/21 Ja fa temps que això el senyor Bargalló ens ho està imposant a Catalunya.Ja fa temps que la Primària ho està implementant, de manera que els nois i noies estan arribant a la Secundària sense saber situar en un mapa on és el País Valencià, quan estem parlant de les variants de català. Per posar un exemple.

C@Coloma 26/03/21 Al capdavall, qui hi sortirà guanyant serà l’escola concertada i privada, que tenen més marge de maniobra o, si més no, se l’atribueixen.Per sort els meus fills ja han acabat els estudis universitaris. Planyo els pares que porten els fills a la Primària o a l’ESO a la pública.

A@Adrián26/3/21 Sóc professor de Mates, i vostè té tota la raó. L’educació per competències no ha donat, ni de lluny, els resultats que es prometien, i només s’ha imposat gràcies a rentar massivament els cervells d’una part de la nostra professió i, també gràcies a que una societat de borregos és més útil al neoliberalisme. El felicite per l’excel.lent article que ha escrit.

A@Adrián26/03/21  Pero cert, esta frase de l’article no és opinió, és un fet: “Cap criatura esdevindrà tècnic en informàtica, o enginyer, per exemple, si abans no ha estudiat matemàtiques, que són dures.” Agradin o no, hi ha coses que no són discutibles.

https://llegim.ara.cat/opinio/educacio-competencial-llei-celaa-aprenentatge_129_3914393.html

Stop Mare Mortum planta clavells per denunciar els milers de morts al mar

Stop Mare Mortum ha fet aquest diumenge al migdia una plantada simbòlica de clavells a la platja de Sant Miquel de la Barceloneta per denunciar els milers de morts al mar durant l’últim any. Segons la plataforma, la protesta ha aplegat unes 150 persones que han desplegat diverses pancartes reivindicant la necessitat d’establir “vies legals i segures que garanteixin el dret a migrar”.

Stop mare mortum plantada claveles playa acn

Amb aquesta acció, l’entitat ha volgut recordar les més de 1.200 persones que han mort durant el 2020 en la ruta per arribar a les illes Canàries i que aquest diumenge fa sis anys que 900 persones van morir en un naufragi davant les costes de Lampedusa (Itàlia). L’acció ha conclòs amb la lectura del manifest “Exigim vies legals i segures que garanteixin el dret a migrar. Stop morts a les fronteres marítimes”, que reclamava, entre altres qüestions, que “es garanteixi l’asil a tothom qui ho necessiti”.

A més, la lectura del text també ha reivindicat una “acollida digna per a les persones que arriben”, el “dret a la lliure circulació de totes les persones”, “posar fi a l’externalització de fronteres i a l’acord de control migratori del govern espanyol amb el govern marroquí” i eliminar “el nou Pacte Europeu de Migració i Asil”. Un acord que, a parer seu, “només contempla la immigració com un problema i posa les persones en risc”.

https://www.elnacional.cat/ca/societat/stop-mare-mortum-planta-clavells-denunciar-milers-morts-mar_601937_102.html