Álex Navajas, entrevistador de CreoTV, señala la paradoja: vivimos en la época en que más libros, vídeos y cursos hablan sobre educar a los niños, y a la vez, es la época en la que los padres y educadores se sienten más perdidos.
Le responde Gregorio Luri, maestro, doctor en Filosofía, influyente en el debate educativo por su claridad, firmeza y la treintena de libros sobre educación que ha escrito, siempre con éxito de ventas.
Crisis social y crisis educativa
“La educación es el escaparate más claro de una sociedad, amplifica aquello que en la sociedad se da en sordina”, comenta Luri.
Lamenta que hoy mucha gente no busca ni piensa sobre “lo bueno” y se interesa sólo por “lo nuevo”.
Muchos buscan “innovaciones disruptivas”, algo que, dice, “puede funcionar bien con máquinas, con cámaras fotográficas, pero en el ser humano eso lleva implícito que ya no nos importa lo que hicieron nuestros abuelos, nuestros antepasados… Eso es como suponer que por escribir después de Proust -por decir un gran escritor- eres mejor escritor que Proust. ¿De verdad somos mejores escritores que Lope o mejores filósofos que Platón?”
En la educación, y en la sociedad, el amor tiene un papel clave. “El amor no es ciego, es una de las fuerzas más clarividentes. ¡Hay cosas que sólo las ves si estás enamorado!”, señala. Y para el cristiano es más importante, afirma, recordando las palabras de 1 Juan 4,16: “Hemos conocido el amor que Dios nos tiene“.
El cristianismo, serie frente a las trivialidades
“Hoy, la única impugnación seria a las trivialidades del presente está en manos del cristianismo. Otra cosa es que quiera asumirlo”, proclama el veterano educador, que dice que su “mayor título” es ser maestro de escuela.
Álex Navajas destaca una frase que encuentra en el libro: “Hace tiempo que la madre ha salido de casa pero el padre aún no ha entrado”.
“Es la primera generación de niños con rodillas impolutas: se han quedado sin espacio para hacer trastadas”, constata Luri.
Otra novedad en nuestra época -él mismo señala que es cruda pero debe decirse- es que “un niño es ese ser cuyos padres no han querido abortar”.
Nacido en familia campesina, huérfano de padre desde los 15 años, Luri jugó mucho en la calle y el campo, en la rivera del Ebro, con la naturaleza y otros niños. Hoy mira a sus nietos y se plantea: “un niño que no ha corrido el riesgo de romperse algo, ¿ha tenido infancia?”
Admite que en el mundo hay riesgos, pero ¿es absurdo que un niño perdido pida ayuda a desconocidos? “La inmensa mayoría de los desconocidos en realidad ayudarán al niño”, afirma, contra los miedos excesivos.
“El lugar más seguro para un barco es el puerto, pero no está creado para eso, sino para salir al mar y enfrentar sus inclemencias… y nuestros hijos también”, añade.
Padres dañados por la hiperresponsabilidad
Piensa que “los padres sienten una hiperresponsabilidad que nos les deja desarrollar una paternidad tranquila”.
Y, con todo, la familia es una institución fuerte, que ha resistido todo tipo de embates durante la historia.
“La familia normalica es aquella capaz de gestionar sus neurosis cotidianas sin demasiadas estridencias“, señala. “El otro tipo de familia es la que cree que se solucionan los problemas a gritos”.
“Los manuales de psiquiatría americanos han quitado el narcisismo como patología porque cuando algo se hace tan mayoritario ya no lo puedes considerar patología”, comenta Luri.
“Con frecuencia los padres modernos usan a sus hijos para mostrar a los demás su ‘genialidad reproductora'”, advierte. “El adulto es el que debería aportar el sentido común… y eso cansa“.
“Los niños necesitan normas claras aunque solo sea para que sepan a qué atenerse. Las familias tristes son aquellas que tienen esos hijos rebeldes sin causa que están de mal humor permanentemente sin nada contra lo que rebelarse“, dice de las familias sin normas.
“La felicidad del ser humano, siempre precaria, porque no podemos controlar el futuro, ha de gestionar esa fragilidad, requiere codos y te la tienes que ganar”, detalla.
Lo humano, insiste, es poder pararse a reflexionar en vez de seguir ciegamente un impulso o deseo.
Escribir con lenguaje claro y ayudar a entender
Luri explica que empezó escribiendo libros “con muchas notas a pie de página”. Después, hacia los 55 años, cambió el enfoque.
Un problema de salud física le llevó a una profunda depresión. Le llamó el editor y periodista Josep Maria Espinàs, fallecido en febrero de 2023. “Quiero que me hagas un libro, lo tienes en la cabeza y no lo sabes, quedamos a comer y te cuento tu libro”, le dijo con desparpajo. Espinás también le planteó: “¿Por qué citas a gente? Si tienes algo que decir, dilo, que la gente lea lo que dices tú”. Así surgió el libro La escuela contra el mundo, de gran éxito y superó la depresión.
Navajas le cita una frase de su libro: “Descubro que pienso escribiendo y escribo pensando”. “Eso es de San Agustín”, señala Luri. “No hay un pensamiento crítico serio sin un desarrollo de la lecto-escritura, sobre todo de la escritura”.
Occidente es el diálogo crítico con sus grandes libros
“Occidente es el diálogo con sus grandes libros. Occidente es la única cultura que ha sometido a crítica a todos sus grandes libros, incluso la Biblia, hemos sometido todo a la crítica. ¡Eso es propio del cristianismo! El Logos es Dios, y el cristianismo ha creado así la teología”.
En una entrevista en la contra de La Vanguardiadijo ser “un pagano que creía en Jesús“: se refería a que era un cristiano enamorado de Platón, Sócrates y los grandes nombres greco-romanos que admira y revisita siempre. “A la hora de la verdad, lo que dice San Juan en su prólogo, es que la prueba de que estás en el Logos es que amas a tu hermano”. También Platón decía que el filólogo (el que ama al Logos) ha de ser filántropo (amar al hombre), cita.
Su experiencia y convicción es que igual que muchos vivieron un Viernes Santo, antes de llegar a una Resurrección, muchas personas han de vivir la experiencia del nihilismo antes de poder ser cristianos.
También dice que ayuda mucho conocer buenos cristianos. Él se admira, por ejemplo, de los monjes de Hornachuelos con los que ha pasado unos días. “¡Eso es contracultura, eso sí es la alternativa más radical al capitalismo!”
“Decidí compensar mi mediocridad como cristiano colaborando con cualquier grupo de cristianos que me llame. Y no me preocupa su etiqueta, eso es un asunto de ellos con el Jefe”, explica Luri. También le admira la “minuciosidad” y “el sentido de la liturgia como una disciplina del alma” en el ritual cristiano.
El diálogo finaliza con ganas de seguir hablando, y con Álex Navajas, el entrevistador, recomendando los libros de espiritualidad del dominico Chus Villarroel, fallecido hace unos meses.
Vea aquí la entrevista a Gregorio Luri sobre educación, nuestra sociedad y la aportación del cristianismo:
Mary Eberstadt es una estudiosa y ensayista del Faith and Reason Institute de Washington (https://frinstitute.org) que hace diez años realizó una investigación en profundidad acerca de la encíclica “Humanae Vitae” de Pablo VI. Es probablemente una de las autoras que más ha investigado sobre la revolución sexual en Occidente y cómo este cambio cultural ha generado hedonismo, egoísmo, consumismo y en general ha dañado a hombres, mujeres y niños. Estar casada con un demógrafo, Nicholas Eberstadt, sin duda le ha ayudado a profundizar en las cifras que lo demuestran.
-¿Por qué piensa que Humanae Vitae fue un documento profético?
-Las predicciones de la Humanae Vitae fueron vindicadas como pocas otras: en formas que su autor posiblemente no había previsto, con datos que no existían cuando se redactó el documento, y por investigadores que no tenían ningún interés en sus enseñanzas. Consideremos tres de las predicciones específicas de la encíclica respecto de cómo se vería el mundo si se difundía la anticoncepción.
»Una era la del “rebajamiento general de las normas morales”. Cincuenta años después la pornografía está en todas partes, así como el divorcio, la cohabitación, el aborto y los hogares sin padre.
»Segunda, la encíclica predecía que los hombres iban a respetar menos a las mujeres. Medio siglo después, Estados Unidos y otras sociedades están convulsionadas por escándalos sexuales que implican a hombres prominentes acusados de acoso o cosas peores, y todo porque dieron por sentada la disponibilidad sexual de las mujeres. ¿Qué es el movimiento #MeToo sino la prueba de que la anticoncepción estimuló a los hombres depredadores, y los alentó a ver a las mujeres como objetos?
»Tercera, la Humanae Vitae también advirtió del “peligro de que este poder (la anticoncepción) quedara en las manos de autoridades públicas“. Es exactamente lo que sucedió en China con su bárbara política del “hijo único” que se extendió entre 1979 y 2016, repleta de abortos forzados y esterilizaciones involuntarias.
»Otros ejemplos incluyen a la India con el uso coercitivo de anticonceptivos en 1976 y 1977, y la práctica del gobierno indonesio en los 70 y 80 de aplicaciones estatales de DIU e implantes subcutáneos. En síntesis, puede que Humanae Vitae sea uno de los documentos más ridiculizados de la historia moderna. Pero con cada año que pasa los datos empíricos muestran que es también uno de los más proféticos.
-Humanae Vitae salió durante la “revolución sexual”. ¿Cómo resumiría hoy el impacto en la sociedad que tuvo ese cambio en las costumbres sexuales?
-Después de la revolución sexual, muchas personas alegaron que el sexo es simplemente un acto “privado” entre individuos. Pero se equivocaban. Ahora sabemos que los actos privados, tomados en forma acumulativa, tuvieron enormes efectos públicos. Podemos nombrar algunos. El sexo fuera del matrimonio, por caso, terminó expandiendo el estado benefactor, ya que el gobierno hizo de “superpadre” en ayuda de los hogares sin progenitor. La explosión de la actividad sexual también fue acompañada por niveles de divorcio, cohabitación y aborto nunca vistos antes en la historia. Las enfermedades de transmisión sexual se dispararon. Cincuenta años de ciencias sociales demostraron que los hogares sin padre aumentan en los hijos los riesgos de fracaso escolar, problemas emocionales y otras falencias.
Españolas en “edad fértil”, según el INE; cada vez son menos; las de 40 son casi el doble que las de 20
-Usted menciona también el drama de la vejez en soledad.
-Hoy, en los países desarrollados, una de los temas más extendidos y acuciantes para los investigadores es la situación de los ancianos que no tienen a nadie que los cuide o los quiera, una tragedia provocada por las familias reducidas o fragmentadas tras la “revolución”. Si googleamos “estudios sobre la soledad” aparecerán datos de esta tragedia en todos los países supuestamente avanzados del mundo: Francia, Alemania, Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Australia, Portugal y más. Muchos científicos sociales consideran ya que el fenómeno es una “epidemia”.
»Hace unos meses, por caso, el New York Times publicó una noticia desgarradora sobre lo que causa en Japón la escasez o inexistencia de niños: “4.000 muertes en soledad por semana…Cada año, algunos (de los ancianos de Japón) mueren sin que nadie lo sepa, hasta que los descubren los vecinos por el olor”. Esto es verdad en muchos países y es cada vez más visible y desagradable. El propio Papa Francisco dijo en una entrevista con La Repubblica en 2013 que la “soledad de los viejos” es uno de los peores “males” del mundo de hoy. Tiene razón.
» Resulta crítico preguntarse qué nos dice esta explosión de la soledad sobre la pastilla y sus costos. A cincuenta años de haber abrazado la revolución sexual -y debido a ese abrazo- la atomización y la fuerte disminución del contacto humano se esparcen por el planeta. De nuevo, lo que algunos llaman actos “privados” están transformando para peor las sociedades y las familias de todo el mundo.
-A comienzos de los años 60 se decía que los anticonceptivos iban a impedir el aborto, pero eso no fue así. En realidad, fue al revés. ¿Cómo se explica esa aparente paradoja?
-Si dejamos de lado las intenciones individuales y sólo evaluamos los datos incontrovertibles, es transparentemente claro que el aumento en el uso de anticonceptivos también aumentó el aborto. No es una afirmación teológica o ideológica. Es la expresión de un dato, que se basa en argumentos acumulados por la ciencia social secular. Consideremos tres pruebas diferentes de la afirmación. Hace cincuenta años, cuando se extendió la anticoncepción, la gente la defendía precisamente porque pensaban que iba a tornar obsoleto el aborto. Razonaban que el control de la natalidad confiable impediría los abortos. Pero las estadísticas desde los 60 indican que esa lógica estaba errada.
» Economistas y otros científicos sociales mostraron que, lejos de impedir los abortos y los embarazos no deseados, los efectos de la anticoncepción fueron en el otro sentido: las tasas de uso de anticonceptivos, de aborto y de nacimientos fuera del matrimonio explotaron simultáneamente. Hace 22 años los economistas George A. Akerlof, Janet. L. Yellen y Michael L. Katz hicieron en el Quarterly Journal of Economics un análisis secular de esas conexiones imprevistas. Su argumento es que la anticoncepción llevó a más embarazos y más abortos porque erosionó la idea de que los hombres tienen una responsabilidad pareja en los embarazos.
» En el nuevo orden posterior a la pastilla, el embarazo se convirtió en responsabilidad de la mujer, y si el control de la natalidad fallaba, no era problema del hombre. Otro economista, Timothy Reichert, presentó hace diez años en la publicación First Things un análisis econométrico vinculado al mismo enigma. Allí sostuvo que la revolución sexual había terminado en una redistribución masiva de riqueza y poder de las mujeres y los niños hacia los hombres. Sus datos indicaban que las técnicas anticonceptivas aumentan la demanda de abortos.
-¿Hubo también consecuencias legales de esta transformación?
-En Estados Unidos y otros lugares, el razonamiento legal que justifica la libertad en la anticoncepción se ha usado para justificar la libertad de abortar. Michael Pakaluk, de la Universidad Católica, señaló recientemente que “en cuanto jurisprudencia, el fruto de la anticoncepción es el aborto”. La historia también conecta esos puntos causales entre anticoncepción y aborto. Las campañas para liberalizar las leyes de aborto no empezaron en el mundo hasta el primer tercio del siglo XX, cuando entraron en circulación dispositivos de control de la natalidad. Los estados de la Unión no comenzaron a liberalizar las leyes de aborto sino a partir de la autorización federal de la pastilla anticonceptiva en 1960. El fallo Roe v. Wade se dio después de la pastilla, no antes. Lo mismo es cierto en otros países.
» En cuanto a datos históricos, el uso masivo de anticonceptivos ha dado lugar a la demanda de más abortos. Las sociedades que aceptan la anticoncepción masiva eventualmente también aceptan el aborto. Irlanda y la Argentina son los ejemplos más recientes de esa tendencia. Humanae Vitae no predijo que la anticoncepción iba a incrementar el aborto. Pero la historia muestra esa conexión país tras país.
-En este contexto, ¿es posible que se revierta la “revolución sexual”?
-Sin dudas es posible que, en tanto más y más personas afrontan las evidencias de lo que le está haciendo la “revolución” a la humanidad, algunos determinen que no quieren formar parte de ella. Es un hecho interesante que en la actualidad en Estados Unidos, los jóvenes son significativamente menos favorables al aborto que sus padres de mediana edad. ¿Por qué sucedió eso? Por la ciencia, porque el ecógrafo captó de manera permanente la humanidad del nonato.
» Muchos veinteañeros o treintañeros han visto a hermanitos o hermanitas en ecografías. Hoy es común que las mujeres jóvenes tengan fotos de alta calidad de sus bebés nonatos y las enmarquen y las exhiban en sus casas. A esa gente es imposible decirles que el embarazo es sólo “una masa de células” como creían los más viejos partidarios del aborto. La ecografía destruyó esa mentira. Así que ahí tenemos un ejemplo de cómo un aspecto de la revolución está siendo revertido por la ciencia misma.
» Es trágico que países como Irlanda o la Argentina adopten el aborto justo cuando la ciencia más avanzada sobre el desarrollo fetal está cambiando mentes y corazones en otras partes del mundo. Pero las pruebas son las pruebas. Llegado el caso, cambian el modo en que la gente ve a sus sociedades, y las pruebas sobre el daño general de la revolución sexual podrían hacer lo mismo algún día, incluso en la Argentina.
Segons l’últim estudi de la Fundació Ferrer i Guàrdia només un de cada 10 contribuents marca únicament la casella de l’Església en la seva declaració de la renda
La població de l’Estat és cada vegada menys creient. L’últim informe de la Fundació Ferrer i Guàrdia Laïcitat en xifres 2023 revela que el nombre de persones que es declaren no creients no ha parat de créixer les últimes dècades. Concretament, fa quaranta anys el 8,5% de les persones es declarava no creient –terme que engloba ateus, agnòstics o indiferents davant la religió– i avui en dia la proporció s’ha incrementat fins al 39,4%, la xifra més alta de la història a l’Estat. Però és que des del 2019 la tendència pren més força i accelera el creixement d’aquest col·lectiu. En el cas de Catalunya la dinàmica encara s’accentua més. En les últimes dades sobre religiositat publicades pel Centre d’Estudis d’Opinió s’observa que les persones que no creuen en cap religió han passat de representar un 44,7% el 2014 a un 54,6% el 2020.
Aquestes reticències afecten també l’àmbit econòmic, un fet que s’ha notat en la baixada de contribuents que marca la casella de l’Església en la seva declaració de la renda (sigui com a única opció o conjuntament amb altres fins), que s’ha accentuat des del 2015. Avui en dia només 1 de cada 10 contribuents marca únicament la casella de l’Església.
En les generacions més joves, 6 de cada 10 persones d’entre 18 a 34 anys s’identifiquen en adscripcions de consciència no religioses. Aquesta realitat és un mirall de la situació en l’àmbit eductiu, un dels pilars on la religió ha estat tradicionalment més present. La participació de les criatures en àmbits religiosos pot analitzar-se en diferents àmbits. Primer, en l’elecció de l’escolarització dels infants en centres educatius públics o concertats i privats –on la majoria d’escoles són confessionals–. En segon terme, en l’elecció d’inscriure’s a l’assignatura de religió o la de cursar assignatures alternatives com ètica. Actualment, aquesta última opció és la decisió del voltant d’un 40% dels alumnes entre primària i batxillerat, un nombre que s’ha doblat respecte fa 20 anys. Així i tot, les dades contrasten amb l’increment del nombre de professors de l’assignatura de religió catòlica, que ha passat de 25.660 docents en el curs 2013-14 a haver-hi un total de 40.118 en el curs 2019-20.
Catalunya i País Basc, on hi ha menys creients
Segons l’estudi, Catalunya i el País Basc són els territoris on més alumnes cursen activitats alternatives. A primària i l’ESO, 6 de cada 10 alumnes catalans i bascos no fan religió, mentre que a les regions del sud i interior d’Espanya és on hi ha més presència de l’assignatura de religió a les aules –83,6% a Extremadura i un 76,7% a Andalusia.
Alumnat de primaria que va cursar activitats alternatives en el curs 2020 2021 (%) MAPA ELABORAT PER LA FUNDACIÓ FERRER I GUÀRDIA
A Catalunya i al País Basc, així com a les Illes Balears, també s’observa una marcada tendència a l’alça en els matrimonis civils que ja representen més del 90% dels enllaços. D’altra banda, les regions del nord d’Espanya, la Comunitat de Madrid i la Comunitat Valenciana es mantenen al voltant del 80%.
Una mirada a los países más católicos del mundo según el porcentaje de la población que lo es.
(ZENIT Noticias / Los Ángeles, 20.02.2023).- Se sabe que por números absolutos Brasil, México, Filipinas y Estados Unidos son los países con las poblaciones católicas más numerosas. Pero, ¿qué sucede cuando se observa el porcentaje de la población católica de cada país?
Los países quedan con este rankeo:
1) Ciudad del Vaticano con 100% de la población católica
2) Timor del Este con 96,9% de población católica
3) Andorra con 94,6% de la población católica
4) San Marino con 90,5%
5) Paraguay con 89%
6) Polonia con 85,5%
7) Mónaco con 80%
8) Italia con 83%
9) Filipinas con 81,4%
10) México con 80%
Lo anterior evidencia que hay países que aunque numéricamente su población sea menor, porcentualmente es mayor en número de católicos.
Que no falte el contexto Vamos a ir por partes para que Ana Pastor no pueda alegar que falta contexto.
Gracias a Francisco de Goya y Lucientes cualquier visitante del Museo del Prado podrá apreciar en su “Familia de Carlos IV” algunos rasgos borbónicos característicos y repetitivos; entre otros, sus mutuas y entrecruzadas deslealtades e infidelidades. Además de un gran pintor, también fue un excelente Grabador y a él se debe, entre otras series, la dedicada a las salvajadas y los crímenes de unos y otros, los “desastres de la Guerra”. Murió en el exilio.
Por el contrario, el más popular Grabador del siglo XXI, José Manuel Villarejo Pérez, una excelente síntesis goyesca, un artista de los pies a la cabeza, sí que es un esforzado hijo del Reino de España; y no merece morir en el exilio. El genio esta vez ha resultado ser un policía español y patriótico. A pelo y con una Grabadora ha construido un cuadro irrebatible de la Corte de Juan Carlos I y Felipe VI, de la maquinaria de su Estado y el botín de sus miserias.
Él debe estar convencido que merece medallas y reconocimiento por los innumerables servicios prestados a la patria, pero se ha pasado cuatro años provisionales en el trullo y sigue metido en juicios. Pero igual le caen por las escaleras, porque en los Puestos de Mando andan, pero muy mucho, mosqueados ante el reparto por todas partes de copias de sus innumerables grabaciones. Ya advirtió que podía hacer mucho daño al Estado.
La “obra de arte” de Villarejo es de una obscenidad difícil de superar. Muestra y demuestra la articulación de la maquinaria del Estado encargada de la Guerra Sucia, y que ha resultado ser prácticamente todo el Estado. Policías, agentes secretos, políticos, jueces y fiscales, altos funcionarios del Estado, periodistas y medios de comunicación, poderosos empresarios… Cada uno en su rol, cada objetico sus procedimientos, cada etapa una misión. No se trata de las Cloacas del Estado, es el Estado-Cloaca. Y viene de muy lejos…
Un poco más de contexto. Medios de comunicación y periodistas. Los que se deben estar forrando son los de las mensajerías, con tanto reparto de cintas. Recuerdo aquella masiva distribución de videos con la Exuperancia Rapú y su intrépido galán y periodista en plena faena, aquel que montaba dossiers contra todo el mundo; y si no te dedicaba uno es que no eras nadie. Pedro J. Ramírez fue, entre otras cosas, una pieza clave en aquello conocido como Sindicato del Crimen; un colectivo, y no solo periodistas, haciendo todas las maldades posibles (según lo reconoció en 1998 Luís María Anson (que ya venía de conspirar contra Adolfo Suárez) para echar del gobierno a los socialistas. Según algunas fuentes, eran expertos en juguetear (para decirlo finamente) con los dineros de la publicidad, de los negocios y de las reputaciones O sea que lo de Inda, Ferreras y Etc. viene de muy antiguo.
Mucho más contexto Anson lo reconoció 9 años después del cese de Pedro J. Ramírez de la dirección de Diario 16. En aquella fecha andaba Ramírez buscando cómo echar al propietario y dando palos día sí, día también, al gobierno de Felipe González con todo lo que podía: Amedo, los Gal y la gota que quizá colmó el vaso de Juan Tomás de Sala, el editorial mofándose del ministro Semprún y llamándole “capullo”. Diario 16, tocado y hundido.
La operación de El Mundo a finales de 1989, el nuevo periódico de Ramírez, tiene su cosa. Hace ya algunos años se publicó un estudio que mostraba cómo sus lectores iniciales (captados de Diario 16) se posicionaban en la izquierda moderada. Tiempo después se ubicaban en la derecha. La persecución mediática al gobierno socialista no fomentó una audiencia más crítica, en busca de una nueva izquierda alejada de la “beatiful people”, de la guerra sucia, de las puertas giratorias y de sus contradicciones entre discurso y práctica. Provocó el descredito del PSOE y el final de un ensueño; y propició el desplazamiento de una parte de su electorado hacia un “marco mental” más conservador. Empezó en Diario 16 y culminó con El Mundo. Puro y exitoso “pastoreo” sociopolítico.
Contexto y texto No fue el único caso de “pastoreo”. Ni mucho menos. Hay que reivindicar una operación más sutil. Más fundacional. La que nace en las cloacas periodísticas del franquismo que apadrinarán y ayudarán a alumbrar la Operación Transición Política y el Régimen del 78. Cloacas exquisitamente blanqueadas. Como solo se puede hacerse desde los salones del Poder. Los salones donde los Aporreadores de una generación transmiten a sus vástagos el Cuarto Poder Aporreador. O sea, desde “la ley a la ley” y desde el puesto de mando al puesto de mando.
Érase una vez, un periódico órgano del partido fascista español. Se llamaba Arriba. También, había un órgano de los Sindicatos fascistas españoles. Diario Pueblo, se llamaba; sutil ironía. Había mucho más, pero con estas dos cloacas bastará. Al frente de Arriba, Vicente Cebrián. En el de Pueblo, Emilio Romero. Además de compartir afinidades ideológicas, ambos eran muy buenos e íntimos amigos. El vástago llamado a recoger uno de los testigos sería Juan Luis Cebrián. Con 19 años ya era redactor jefe en Pueblo y muy poco después ocupaba su subdirección. En 1974 y con 30 años, es jefe de los servicios informativos de Radio Televisión Española.
Una carrera tan meteórica presagiaba un destino fulgurante y exclusivo: ser cofundador y primer director de El Pais. Así nace un nuevo periódico (4 de mayo de 1976) que, seis meses después de la muerte de Franco y autorizado por el fascista Arias Navarro (Carnicerito de Málaga por sus fechorías durante la guerra civil), se presentaba en sociedad con el propósito de posicionarse como el medio escrito de referencia para el antifranquismo y el izquierdismo. Y con un objetivo estratégico inmediato, contribuir al éxito de la operación de los franquistas reformistas en prejuicio de la ruptura democrática. Justificar la rendición. Misión: hacer creíble y deseable entre los antifranquistas el proyecto de Adolfo Suárez y colaborar, sobre todo en una segunda fase, en la creación del liderazgo de Felipe González, un “reformista” ejemplar. El resto de los periódicos, con muy escasas excepciones, ya estaban bajo el control de los Medios de Comunicación del Estado o de los propietarios privados fieles colaboradores de la dictadura. RTVE cumplió también su papel.
Las elecciones de 15 de junio de 1977 (las primeras en 40 años) eran importantísimas por razones obvias. En una Tribuna de El Pais de tres días antes, Juan Luis Cebrián reconocía:
“EL PAIS, a decir verdad, ni siquiera ha sido un diario de oposición. Ha colaborado con el poder hasta donde dignamente ha sido posible, no en la ocultación de informaciones – cosa que el poder hubiera deseado -, pero sí en la moderación de pareceres y actitudes”.
Y en el mismo texto lanzaba dardos, siempre sutiles, acusando a algunas izquierdas de modales “fascistas”: “La reacción de algunos partidos de izquierda a los editoriales recientes de nuestro periódico, nada tiene que envidiar en modales a la de ilustres colaboradores de la dictadura” ¿Se estaba refiriendo a los modales de su propio padre, que conocía a la perfección?
Por situar el contexto. Cebrián se estaba defendiendo de las críticas por un reportaje que su diario había dedicado a Adolfo Suárez: “Yo no digo que un reportaje a color de Suárez en un diario de gran circulación no le pueda favorecer…”
Todo parece indicar que Suárez había tocado a rebato. Según el semanario Cambio 16 que apareció el 1 de junio, “El presidente Suárez, relegado a un segundo término en la campaña electoral, ha decidido iniciar contactos privados con la prensa, por medio de reuniones semanales con destacados periodistas en el Palacio de la Moncloa. A Suárez le preocupa la pérdida de imagen que pudiera estar sufriendo mientras periódicos y revistas dedican grandes titulares a políticos de partidos adversarios de la Unión del Centro Democrático”. Diríase que el reportaje a color publicado tendría algo ver. Tal vez también tendría que ver que el mismo día que se publicaba esa información de Cambio 16, el editorial de El Pais (diario independiente de la mañana) decía: “El PSOE se verá ante la grave responsabilidad de administrar un resultado electoral que no es seguro sea capaz de digerir”. Y añade: El PSOE seguirá siendo un carrusel de verbalismo revolucionario y de hechos moderados”. Además, les acusa de “una verdadera crisis de identidad”. Todo eso en puertas de unas elecciones decisivas para consolidar la Monarquía y el proyecto reformista; y frustrar definitivamente la “ruptura democrática”. Y el día después, en su Tribuna, Cebrián reclama un pacto nacional: “Habrá que comenzar por arriba: estableciendo las bases constitucionales de una Monarquía…” Blanco y en vidrio.
El gran pacto de los Cebrianes. La prensa del franquismo (el padre) y la nueva prensa de la democracia (el hijo). La metáfora explícita del Pacto de las Familias. Controlando el Castillo de Naipes. Una clave sobre la que deberemos volver más adelante.
La “misión” del diario del grupo PRISA ha ido adoptándose al compás de los acontecimientos. El modelo bipartidista del Régimen del 78 corrió algún peligro cuando irrumpió un nuevo diario impreso en papel, Público (muy bien recibido por la audiencia), porque amenazaba la “moderación” del partido socialista y del electorado de izquierdas. El Pais se alzó frente al “fuego cruzado”.
Más tarde, la cristalización de un nuevo proyecto político, Podemos, y su posible sorpasso al PSOE pronosticado por las encuestas, movilizó a El País del director Antonio Caño, tanto como cualquiera de los otros Medios de las Cloacas. Tas solo lo hizo con mayor sutileza.
Y es que El País siempre ha estado donde se le necesitaba; en primera línea contra la izquierda no domesticada y contra el independentismo catalán. Exactamente los objetivos estratégicos del Reino de España que nació para matar el 18 de julio de 1936. (En este artículo que publiqué hace ya algunos años pueden seguirse muchas de las piezas del puzle fundacional franquista); y siempre a favor de la Monarquía y del Régimen del 78, demostrando su lealtad con los silencios (cómplices) durante décadas sobre la corrupción en la cúspide del Estado, la guerra sucia, la práctica de torturas y los muchos chanchullos…
Durante la llamada Transición, una etapa que debería denominarse la “Adaptación”, la mayor parte del resto de los medios de comunicación, eran propiedad del Estado o estaban a su servicio. Cumplieron con las instrucciones del Gobierno. Estaban acostumbrados. Durante 40 años habían formado parte del aparato ideológico del franquismo, en amigable camaradería con el partido único (FET y de las JONS-Movimiento Nacional), la Iglesia Católica y el sistema educativo. Por cierto y no en balde, la Iglesia ha continuado controlando a cientos de miles de alumnos a través de sus 2.400 colegios concertados en los que continúan adoctrinando con los más de 4.000 millones de euros anuales que reciben del actual Estado “laico”; una Iglesia que se proyecta también en los medios a través de la COPE y 13TV, donde no dan respiro a la izquierda ni al independentismo. Podríamos añadir sus homilías, hojas parroquiales y declaraciones de la jerarquía. Todo por la Patria. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los medios han seguido en la tarea durante los últimos 45 años.
El Estado-Cloaca Las cloacas no solo utilizan periodistas y medios. Una inestimable aportación de las cintas de Villarejo (rindamos homenaje también a los Papeles de Bárcenas) es que está dibujando el funcionamiento de los elementos de la maquinaria y su ensamblaje. Cloacas, a fin de cuentas, aunque no siempre ni todos se ensucien directamente las manos. Su larga continuidad y la diversidad funcional de sus partícipes demuestra el carácter sistémico de las Cloacas, de su lógica constitutiva, de la naturaleza del Estado-Cloaca. En su origen, el Régimen del 18 de julio, un Estado-Cloaca, que también fue un Estado-Mafia.
El Reino de España es una estructura estatal, con sus cloacas “sucias” y sus cloacas “limpias” bien coordinadas, creada al servicio de unas élites que llevan ejerciendo el poder desde hace mucho tiempo.
Continuará, porque nos queda mucho texto y mucho contexto. Los que puedan, disfruten de un buen verano.
La portavoz de Adelante Andalucía alude a pasajes bíblicos para reprochar a la formación de ultraderecha una moción sobre vivienda que excluye a extranjeros
Teresa Rodríguez habla desde la tribuna del Parlamento andaluz. Joaquín Corchero (EP)
La portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, ha esgrimido versículos de la Biblia en el Parlamento andaluz para reprocharle a Vox sus políticas xenófobas al hilo de una moción que la formación de ultraderecha ha presentado sobre política general en materia de vivienda en la que pone el requisito de “prioridad nacional” para los aspirantes. Rodríguez, además de incidir en que medidas de este tipo coinciden con las que defienden partidos como Fuerza Nueva, le ha reprochado a Vox que hay que verlo poniéndose en el papel de los miles de andaluces que han emigrado al extranjero y que pueden verse muy perjudicados si, en sus países de adopción, una formación de ultraderecha plantea iniciativas similares.
Al hilo de que el parlamentario de Vox Alejandro Hernández ha señalado que “la caridad empieza por uno mismo”, Teresa Rodríguez ha aprovechado para hablar de cristianismo, “una cultura que yo he compartido y una formación que he compartido seguramente con muchos de ustedes”. En este sentido, le ha recordado a la formación de ultraderecha que su candidata en las pasadas elecciones autonómicas, Macarena Olona, “estuvo toda la campaña diciendo que había que regar Andalucía de cruces y recuperar la cultura cristiana como base de nuestra civilización”, además de señalar que “trajeron a la señora Meloni [primera ministra italiana], que habló de la universalidad de la cruz”.
“No les voy a citar aquí ni el Manifiesto Comunista ni la Declaración Universal de Derechos Humanos, ni siquiera la Constitución ni el Estatuto de Autonomía de Andalucía, les voy a citar la Biblia, y miren ustedes, señores de Vox, la Biblia maldice a los xenófobos”. A continuación, ha citado versículos como “maldito el que viole el derecho del extranjero, del huérfano y de la viuda” (Deuteronomio 17:19) o “al forastero que reside junto a nosotros lo miraréis como a uno de vuestro pueblo y le amarás como a ti mismo” (Levítico 19:34). También ha recordado que “conoceréis la suerte del emigrante porque emigrantes fuisteis vosotros en Egipto” (Éxodo 23:9).
También ha recordado palabras de Jesucristo en el Nuevo Testamento, como “tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis”, o cuando resalta que al ayudar a personas, entre ellas migrantes, “lo hicisteis también a mí mismo, eso dice Jesucristo”. También ha mencionado Hebreos 13:1 (“no se olviden de practicar la hospitalidad porque gracias a ello algunos sin saberlo hospedaron a ángeles”), “así que señores de Vox, no les pido que sean humanitarios, les pido que sean ustedes cristianos”, afirmación que ha remachado con un “feliz Navidad”.
L’Ajuntament de Barcelona va convocar una festassa, amenitzada per Comediants, per celebrar la retirada de l’estàtua de l’empresari, mecenes i primer marquès de Comillas, Antonio López y López (1817-1883), un català, amb orígens càntabres, que es va fer ric amb el comerç d’esclaus. Van acudir a la festa un miler de persones, incloent-hi un munt de nens que xalaven amb els números de circ, els tallers de plastilina, la xocolatada i la música d’Always Drinking Marching Band i del grup africà Djilandiang.
Festa per la retirada de l’estàtua d’Antonio López
Abans que una grua retirés l’estàtua del gran sòcol —el qual, per cert, continua al mateix lloc sense que n’hagin retirat unes al·legories més aviat sospitoses ni el nom de qui el coronava—, el cel de Barcelona va retronar amb els habituals focs artificials. La fanfàrria mediterrània de petards i festa provoca sempre l’admiració de grans i petits. Va ser un acte d’exorcisme com és degut. A falta de polítiques públiques de veritat, Barcelona en Comú sobreviu amb el recurs d’exalçar els simbolismes. Digueu-me quin biaix tenen els cerimonials simbòlics i us diré de quin peu calcen els que els organitzen.
L’estàtua-retrat en bronze d’Antonio López va ser esculpida per Venanci Vallmitjana i es va inaugurar el 13 de setembre del 1884. El 26 d’agost de 1936, l’estàtua va ser enderrocada per primera vegada i el bronze va ser destinat a les indústries de guerra. Acabada la Guerra Civil, Frederic Marès, diguem-ne un reputat escultor del règim, va refer el monument però va utilitzar pedra en lloc de bronze per a l’estàtua principal.
Tot això ho va explicar la meva amiga Judit Subirachs i Burgaya en un llibre excel·lent: L’escultura del segle XIX a Catalunya (1994). En repassar-lo m’he refermat en la idea que allò que està matant les ciutats és l’exhibició descarada de la ignorància, de la uniformització ahistòrica, que converteix els centres urbans en centres comercials a l’aire lliure sense ressaltar el que tenen d’històric els edificis que alberguen les grans i idèntiques marques que un transeünt pot trobar a Barcelona, a París o a Budapest. Als nens els enganyem amb llepolies en comptes d’ensenyar-los a gaudir de la ciutat històrica.
De l’ànima profunda d’una urbs que, com no podria ser d’una altra manera, és feta amb retalls del passat que se superposen. Personalment, per exemple, em fascinava que l’estàtua del negrer i fundador de la Transmediterrània estigues a tocar, gairebé davant per davant, de Barcelona Head, l’escultura de grans dimensions de l’artista gràfic i escultor nord-americà Roy Lichtenstein, realitzada en col·laboració amb l’escultor extremeny Diego Delgado Rajado, i que es va instal·lar al moll de la fusta amb motiu dels Jocs Olímpics del 92. L’art públic urbà hauria d’adquirir la categoria dels estrats geològics i esdevenir la mesura del temps d’una ciutat.
Barcelona és, sobretot, un museu a l’aire lliure del segle XIX, amb illes setcentistes o gòtiques que en reforcen el sentit històric. Només caldria ajudar a interpretar-lo. Cluquin els ulls i imaginin-se que arrenquen a caminar des del carrer dels Montcada fins a l’estació de França, passant pel Born. En un espai tan reduït com aquest, s’hi condensa la història de la Catalunya medieval, moderna i contemporània. Una vegada vaig acompanyar uns amics japonesos a visitar les restes del Born. En van quedar admirats. Però el que més em va sorprendre va ser que, alçant la mirada cap amunt, va i em diuen: “El que ens agrada molt és l’edifici que han construït per preservar el jaciment”. Vaig quedar astorat. Va ser llavors que se’n va acudir que calia musegrafiar millor la ciutat. De passada ens estalviaríem els debats estèrils sobre la idoneïtat d’haver recuperat les restes del barri que va ser destruït per la repressió posterior al 1714. El Born no és un santuari nacionalista. És l’explicació més o menys ben resolta de la història d’una ciutat i té un aire, sense ser ben bé el mateix, del Covern Garden de Londres.
Els proposo un d’aquests itineraris imaginats. Baixin des de l’Arc de Triomf pel passeig de Lluís Companys (abans Saló de Sant Joan i durant la República de Fermín Galán i en època de Franco de Víctor Pradera), fins a les estàtues de l’alcalde Rius i Taulet (de Manel Fuxà i Pere Falqués 1897-1901), impulsor de l’Exposició Universal de 1888; de Roger de Llúria (de Josep Reynés 1885) i del pintor Antoni Viladomat (de Torquat Tasso 1888). Contemplin entretant l’estàtua de Pau Claris —deguda a Rafael Atché el 1917, retirada el 1939 i reinstal·lada el 1977—, i l’actual seu del Tribunal de Justícia, que es va començar a construir el 1887 i no es va inaugurar fins al 1908. L’estil de l’edifici és força eclèctic i en van ser responsables els arquitectes Enric Sagnier i Villavecchia i Josep Domènech i Estapà.
El conjunt contrasta amb l’estil modernista dels fanals del passeig, dissenyats per Pere Falqués, que són com guardians en la nit. Després entrin a la Ciutadella i topin amb l’estàtua eqüestre del general Prim (1887), obra de Lluís Puiggener, i facin un tomb pel parc, avui seu del Parlament, però que al segle XVIII es va concebre com un fortí, i el 1888 va acollir l’Exposició Universal. Ara té un aire de decadència impropi del que hauria de ser l’entorn de la seu de la sobirania popular. Des d’allí poden encarar l’avinguda del Marquès de l’Argentera (abans d’Eduard Maristany) i triar quin dels dos grans edificis d’arquitectura de ferro volen contemplar: el mercat del Born (ideat per Josep Fontserè i l’enginyer Josep Cornet i Mas, 1876) o bé l’estació de França (de Pedro de Muguruza, Raimon Duran i Reynals i Andreu Montaner i Serra, 1924-29).
Poden continuar avinguda avall cap al monument dedicat a Colom —un conjunt de ferro i pedra concebut el 1888 per Gaietà Buïgas i Monravà, que també caldria retirar si seguíssim la lògica d’Ada Colau—, i entretenir-se al Pla de Palau amb la Font del Geni Català (de Fausto Baratta i Francesc Daniel Molina, 1856) i els frisos dels porxos d’En Xifré, en un dels edificis més moderns de la seva època (1836-1840), del qual fins i tot es diu que va ser dels primers a tenir aigua corrent. És on hi ha el Restaurant 7 Portes.
Després podem passar per la plaça del duc Medinaceli, on hi ha la font-monument dedicada a l’almirall de l’armada medieval catalana Galceran Marquet, erigida el 1851, i explicar allà mateix els efectes de la desamortització eclesiàstica de 1835, que va afectar el primer establiment de l’orde franciscà, el convent de Sant Francesc, construït al segle XIII i enderrocat el 1836. On hi havia el convent ara hi ha la seu de la CNT. Paradoxes del temps. Els quadres de l’antic convent framenor van ser retirats per la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi abans de l’enderrocament i avui s’exposen al Museu Nacional d’Art de Catalunya. No hi ha res que ho indiqui.
Quan encara amb els ulls closos arribin a l’alçada de la Porta de la Pau, posin-se d’esquena al mar i busquin al començament de la Rambla, a mà dreta, l’Al·legoria del Comerç i de la Indústria (de Venanci i Agapit Vallmitjana, 1858-59) en una porta, ara inutilitzada, del lateral del Departament de Cultura, que abans donava entrada a l’antic Banc de Barcelona. Quin itinerari més bonic i ple d’història, oi?
Ara, però, si vull explicar als meus amics estrangers que Catalunya també havia estat un país esclavista, els hauré d’ensenyar una postal del monument d’Antonio López que ha estat retirat absurdament. Qui vulgui comparar el significat d’aquesta estàtua amb la polèmica i els disturbis generats per la retirada de l’estàtua del general Robert E. Lee a Charlottesville, senzillament fa demagògia.
És impensable que a Barcelona algú s’atrevís a convocar una manifestació supremacista als peus del negrer català, com sí que va passar amb els nostàlgics confederats nord-americans. Les accions polítiques han de guardar proporció amb el context on es donen i al dany o al benefici que provoquen.
David Rieff, un reconegut historiador i reporter nord-americà, fa temps va publicar dos llibres, Against Remembrance (2011) i In Praise of Forgetting (2016), tot i que el segon és una ampliació del primer, amb capítols idèntics entre l’un i l’altre. Aquest veterà corresponsal de guerra, fill de la gran Susan Sontag, és al·lèrgic al culte del passat. Arran d’haver palpat l’horror des d’inferns tan diversos com ara Irlanda del Nord, Bòsnia, Rwanda, Libèria, Sierra Leone o Kosova, ha fet seu un consell de Philip Roth: “recorda oblidar”. Les reflexions de Rieff no són fetes a la babalà. Escriu que al principi acceptava acríticament la cèlebre frase de l’assagista i filòsof hispano-nord-americà George Santayana (va néixer a Madrid el 1863 i va morir a Roma el 1952): “Aquells que no poden recordar el passat estan condemnats a repetir-lo”. Però el seu entusiasme memorialista va anar minvant amb l’impacte sobre seu de l’horror que diu així: “En tots aquests llocs [on va fer cròniques dels conflictes] vaig poder veure els efectes nefasts de l’ús de la memòria com a arma de guerra”. La memòria pot ser, certament, una arma llancívola perquè es basa en la regla, sempre arbitrària, de tants caps, tants barrets.
El temps tot ho cura, però. Almenys això diuen, sobretot si fem ús de la història i ens oblidem de la memòria, que n’és l’abús, perquè engalipa més que no pas explica. Recordar és un acte ètic, si es vol. I de vegades és necessari, sempre que no esdevingui un acte de fe. La política barrejada amb la religió, que és el que són les ideologies totalistes, és molt perillosa. La història és una altra cosa, atès que és font de coneixement i es construeix amb dades i no pas amb percepcions o opinions preconcebudes.
Historiar una ciutat és omplir-la de vida. És recrear-la i modificar-la alhora, perquè està feta amb les capes del temps. És un espai viscut. Només cal explicar-lo, com l’exercici que acabo de fer aquí. Gerardo Pisarello, doctor en Dret i tinent d’Alcalde de l’Ajuntament de Barcelona, va insistir a dir durant la festa de celebració de la retirada de l’estàtua d’Antonio López que aquella decisió era “un acte de reparació. El colonialisme i l’esclavatge són els pitjors productes de l’espècie humana”. Oh, i tant! Però la història no és cap judici sumaríssim. Reparar i recordar és possible. En canvi, fomentar l’amnèsia ciutadana converteix les ciutats en un geriàtric ple de malalts d’Alzheimer o en una guarderia de pàrvuls permanents. Els il·luminats que creuen tenir visions celestes de la vida així ho voldrien.
Un nou llibre repassa les actituds canviants envers el secret i la transparència en els assumptes de l’Església
Plaça de Sant Pere / Sean Ang a Unsplash
Fa vint anys, l’Església catòlica es va embarcar en un dolorós procés de transformació després que les espantoses històries d’abús sexual van sortir a la llum, primer als Estats Units i després a altres llocs. No van ser només els delictes dels sacerdots els que van maltractar els menors, sinó l’escàndol encara més gran d’encobriments d’aquells crims per part dels bisbes.
D’aquí les demandes globals d’obertura, transparència i rendició de comptes que són requisits bàsics del dret civil i que s’han inclòs en el dret canònic només recentment.
Se suposa que la veritat i la justícia estan connectades a l’Església Catòlica. Per què va fallar el sistema? Això és el que examinem el meu company Rolando Montes de Oca i jo a Transparència i secretisme en l’Església catòlica .
Si la informació és poder, el secret també és poder. Els que governen les institucions civils, militars i religioses sempre ho han sabut. La transparència porta a exposar la pròpia vulnerabilitat i fa que un estigui obert a atacs.
Encara no s’ha formalitzat el dret a la informació dins l’Església per part dels fidels i del públic en general. Aquest buit només l’omplen parcialment els mitjans de comunicació de l’Església; els seus principis generals s’han d’incorporar al dret de l’Església.
A part de les finances, no existia cap obligació general de responsabilitat a l’Església Catòlica. Després que s’hagi exposat un encobriment gegantí d’abús a Xile, el papa Francesc va establir la responsabilitat a la baixa com un índex de bon govern i prevenció d’abús. La responsabilitat a la baixa ha de ser un aspecte essencial de la identitat de l’Església. Lluny de soscavar l’autoritat dels bisbes i superiors, la reforça protegint la gent de la desinformació i la manipulació. Prevé la corrupció i dinamitza la vida institucional.
Una organització privada com una escola o una empresa és responsable principalment davant les seves parts interessades. S’ha d’informar al públic només en casos d’interès públic legítim. Tanmateix, amb 1.500 milions de membres, l’Església catòlica és molt més que una organització privada. Per això, òbviament, ha d’estar obert.
Un historial lamentable d’escàndols d’abús sexual mostra que les auditories externes i les comissions d’investigació independents poden ser útils. Massa sovint la regla que “la roba bruta s’ha de rentar a casa” ha estat una excusa per a la paràlisi o el subterfugi.
Els informes d’investigació, com l’exposició guanyadora del premi Pulitzer del Boston Globe sobre els abusos sexuals, han fregat el nas de l’Església a la brutícia, però, malauradament, això era el que es necessitava per corregir errors terribles. Tanmateix, no tots els investigadors són competents i imparcials.
La Comissió Reial sobre l’abús sexual infantil a Austràlia i l’ Informe John Jay als Estats Units van ser exhaustius i justos. L’Església australiana va acceptar el 98 per cent de les recomanacions de la Comissió Reial.
Però informes similars a França i Alemanya han estat vergonyós. La independència no és suficient; els informes han de ser objectius i professionals, no orientats ideològicament.
Soc crític amb l’informe francès per diversos motius. Però un dels principals és simplement que no té dades. Les xifres que es donen per a les víctimes d’abús sexual infantil són titulars escandalosos, però bàsicament són extrapolacions i estimacions. Un informe sense dades verificables és un treball de destral, no un informe. L’Església catòlica a França està pagant el cost econòmic, reputacional i espiritual d’aquesta iniciativa.
Tots estem d’acord en els principis. Tots volem una Església oberta; que escolta; que no veu les víctimes com a problemes; que valora les aportacions dels laics; que respecta les dones; això no és elitista. De fet, aquests principis ja formen part de la llei de l’Església. Però les lleis soles no canvien les relacions a l’Església. Al nostre llibre parlem de com crear una comunicació eficaç amb els nostres grups d’interès, tant externs com interns, i com crear una responsabilitat a l’alça i a la baixa.
Implementar els principis de transparència i confidencialitat requereix d’equitat i prudència. Els eslògans de “total transparència” i “tolerància zero” també s’han utilitzat per colpejar persones innocents. La llista d’homes la reputació dels quals s’ha deixat a les escombraries i que posteriorment han estat exonerats no és curta: el cardenal George Pell , el cardenal Philippe Barbarin , l’arquebisbe Michel Aupetit …
En el govern de l’Església hem vist greus abusos del secret. Però l’abús de transparència és igualment problemàtic. Pot destruir la reputació i soscavar el principi legal i moral bàsic de la presumpció d’innocència. Determinar la culpabilitat als tribunals de justícia porta mesos o anys; La determinació de la culpabilitat al tribunal de Twitter és immediata i no hi ha cap tribunal d’apel·lació.
Veig la transparència com un estil de lideratge que respecta l’obertura. Ha de ser una relació on no hi hagi lloc per a la doble parla.
Després de les darreres reformes, és evident que els líders de l’Església no només són responsables davant Déu, sinó també davant del dret canònic. Cap autoritat pot considerar-se per sobre de la llei. La negligència, els encobriments i la falta de responsabilitat són punibles. No hi ha marxa enrere d’aquesta forma de govern més transparent i responsable. La corresponsabilitat amb els laics i la incorporació d’homes i dones amb talent són claus per a aquesta transformació.
Necessitem líders talentosos a l’Església. Però això no és més fàcil que en política. La descripció de la feina d’un bisbe sembla gairebé impossible. Volem que els bisbes siguin jutges savis; ser inversors astuts; ser gestors prudents; ser pastors empàtics i disponibles; ser doctrinalment sòlid; ser predicadors inspiradors… La santedat, que hauria de ser primordial, arriba com una idea posterior.
El fet que l’Església catòlica sigui jeràrquica per mandat diví no és el problema. El dret canònic per a tota l’Església i les constitucions d’institucions particulars dins d’ella funcionen com un fre a l’autoritarisme o al domini personal.
El problema és el menyspreu de la dimensió del servei en l’exercici de l’autoritat. Com ha advertit sovint el papa Francesc, el clericalisme i l’elitisme corrompeixen l’autoritat.
Dins dels cercles de l’Església, avui dia, es parla molt de la “sinodalitat” com una nova forma d’una “eclesiologia de comunió” que garantirà l’obertura, la participació activa, la rendició de comptes i la responsabilitat compartida en el futur. Però tot això serà xerrada buida tret que els líders no es comprometin tant amb la renovació organitzativa com personal. Les bones lleis i els nous procediments seran lletra morta sense santedat personal.
L’11 de desembre del 2017, la Guàrdia Civil va ocupar el Museu de Lleida per endur-se els béns del monestir
El fotògraf Jordi V. Pou va documentar, per encàrrec del museu, tots els passos del requisament. JORDI V. POU (MUSEU DE LLEIDA
El Museu de Lleida no ha tornat a ser el mateix des de l’11 de desembre del 2017. En una Catalunya minada per l’article 155, un centenar de guàrdies civils armats van entrar al centre i es van endur 44 obres originàries del monestir de Sixena per ordre d’un jutjat de primera instància d’Osca i d’un Íñigo Méndez de Vigo que exercia de conseller de Cultura. L’operació va començar a les 00.00 h, en una nit freda i plujosa, i va durar catorze hores; les últimes, marcades per les càrregues dels Mossos d’Esquadra contra la gent vinguda d’arreu del país que va protestar als carrers. Les sensacions i els sentiments dels que van viure aquella acció, dins i fora del museu, romanen cinc anys després. Aquest reportatge és un exercici de memòria d’onze persones que mai oblidaran el traumàtic 11-D del 2017.
“Va ser un cúmul de perversitats”, exclama el director del Museu de Lleida, Josep Giralt, que va haver de reaccionar amb molt poc marge de temps i prendre decisions que acabarien sent clau per trampejar els embats de l’ordre d’execució del trasllat. “El jutge, que era temporal, va ometre que hi fos present un secretari judicial, un fet inaudit. Se’n va oblidar o ho va fer expressament? A més, en declaracions a la premsa aragonesa, deia que no estàvem col·laborant i que, per por que la gent assaltés els furgons policials i cremés les obres, va adoptar un dispositiu policial exagerat, amb helicòpter inclòs. Això es pot consentir? El nostre neguit era: amb quina predisposició vindria la Guàrdia Civil? La meva gran preocupació era que no prenguessin mal la institució ni els treballadors del museu que vaig convocar aquella nit. I la millor decisió que vaig prendre, assessorat pels nostres advocats, va ser contractar un notari que fes seguiment de tot i donés fe de totes les accions. Així és com ens vam blindar. ¿No ho va ser també, de pervers, que la línia de protecció de la Guàrdia Civil fossin els Mossos per si s’havia de repartir llenya contra els manifestants, com així va ser? Encara em dol el silenci absolut que els professionals de museus espanyols van mantenir en aquesta operació, amb comptadíssimes excepcions (Compromís del País Valencià i el director del Museo de León, Luis Grau). Tant la societat civil lleidatana i catalana com els professionals dels museus del país ens van acompanyar en cos i ànima, i això no es pot oblidar mai. Cinc anys després, malgrat les sensacions agres que han quedat latents, n’hem de fer una bona lectura: el museu s’ha situat en l’imaginari de tot el país, mai no ha deixat de rebre mostres de suport dels ciutadans, ha guanyat públic, s’ha renovat i té un pla de futur potent que els patrons estan avalant.”
Galeria d’imatges del que es va viure dins del museu l’11-D. JORDI V. POU (MUSEU DE LLEIDA)
‘¿Por esto tanto follón?’
“Va ser el pitjor dia de la meva vida”, confessa el llavors conservador del Museu de Lleida Albert Velasco, un dels testimonis del que es va viure i es va patir dins del centre a partir de les dues de la matinada, quan ell, juntament amb els altres tècnics catalans, hi va entrar. La Guàrdia Civil i els tècnics aragonesos van arribar minuts abans de dos quarts de quatre: “El vigilant de seguretat del museu ens va avisar quan va escoltar pel walkie d’un mosso que ja eren al peatge de Soses. La sensació mentre els esperàvem era estranya, com la dels ostatges de l’atracament d’un banc a les pel·lícules, amb la diferència que la policia que estava a punt d’arribar sabies que no venia a salvar-te. Primer van retirar les peces del magatzem, de poc o cap interès. «¿Por esto tanto follón?», va dir un policia en veure-les. El més dur va ser quan van anar a buscar les obres de les sales i vaig veure dos agents fent-se una selfie amb les caixes sepulcrals de les monges. «On posa en el vostre pla de treball que us heu de fer fotos amb les peces?», els vaig etzibar cridant. Els van obligar a esborrar-les. La relació amb els tècnics aragonesos va ser correcta. Excepte amb el director general de Patrimoni, Nacho Escuín, que a estones ens va estar provocant. Al seu cap de premsa el van fer fora quan el van enxampar trucant a periodistes per passar-los informació confidencial. Un altre moment colpidor va ser quan, de dins estant, ens van enviar per WhatsApp els vídeos de les càrregues policials contra la gent que protestava al carrer. Vaig plorar molt. Hi ha res de positiu en uns fets tan bèsties? Doncs sí: que aquell dia i els següents el Museu de Lleida va arrelar al cor dels ciutadans.”
La conservadora del Museu de Lleida Carmen Berlabé va ser una lluitadora incansable del patrimoni de Sixena preservat a Catalunya des dels inicis del conflicte. “Encara ara m’angoixo quan recordo l’entrada de la Guàrdia Civil al museu, en formació i a pas militar. Van ocupar el museu. Tots els que érem a dins vam estar retinguts. Com si fóssim una banda armada. Nosaltres érem l’enemic. Vaig passar molta por. Sabíem que qualsevol situació de pèrdua de nervis podia tenir unes conseqüències brutals. I, de provocacions per fer-nos exaltar, n’hi va haver. Tot estava planificat per crear psicosi. Per què, si no, van venir de nit? Era absolutament innecessari. Va ser un acte d’escarni. Volien ensenyar-nos que ens havien vençut. Un estat totalitari ens va obligar a viure això. Va ser un escarment als catalans. L’únic moment en què em vaig sentir reconfortada va ser quan vam sortir a acomiadar les obres i vam veure la gent del carrer plorant i cridant de desesperació. Les seves cares no les oblidaré mai [plora]. Quanta dignitat. Se’l sentien seu, aquell patrimoni. Les peces van ser les altres víctimes: d’estar ben cuidades en un museu públic ara estan en un edifici en obres de propietat privada. L’únic que espero és que el que vam viure aquella nit no es repeteixi mai més. A mi m’ha quedat estrès posttraumàtic. Vaig estar temps sense poder dormir bé. Tinc sobresalts quan hi penso.”
Pocs dies abans, la cap de comunicació del Museu de Lleida, Marga del Campo, ja va veure les orelles al llop. “Estàvem a punt de tancar, al museu ja pràcticament no hi quedava ningú, i es van presentar un grup de guàrdies civils amb una ordre que jo vaig interpretar com una intimidació. Nerviosa, vaig trucar a l’advocat i em va dir que no hi podien entrar perquè l’ordre tenia un defecte de forma. Van marxar enfadats i em van dir: «El día 11 de diciembre empieza a las 00.00 h.» El dia 10, diumenge, al matí vaig anar a treballar per atendre la premsa. Vaig passar la tarda a casa i a les onze vaig tornar al museu, i ja no en vaig sortir. Els tècnics aragonesos van venir proveïts de menjar i cafè. Nosaltres no teníem res. Només por. No hi va haver cap estona de descans. No sabies quina hora era. Et senties sol i aïllat. No t’immutaves amb cap provocació, ni quan et feien brometes. Potser esperaven sentir-nos cridar o veure’ns plorar. No els vam donar aquest plaer. Vam voler cuidar al màxim la imatge del museu, un museu públic obert a tothom. Als treballadors ens havien posat al centre de la diana. Hi vam respondre amb professionalitat. I la nostra gran sort va ser contractar un notari perquè aixequés acta de tot el que passés aquella nit dins del museu. No se l’esperaven. No sé què hauria passat sense la seva presència vetlladora. Estàvem realment espantats. En aquell context de repressió, política, econòmica i també cultural, el Museu de Lleida va ser una víctima més.”
La conservadora restauradora del Museu de Lleida Núria Gilart té poques ganes de tornar a recordar. La seva feina va consistir a fer les fitxes de totes les obres que van marxar, amb les anotacions del seu estat de conservació: “El que els passés pel camí i al seu nou destí ja no era responsabilitat nostra.” Però res va ser senzill. “Vam treballar sota molta pressió i estrès. D’entrada ens van dir que tampoc calia que fóssim allà, que ells ja tenien les fotos del que s’havien d’endur. Com si no fóssim necessaris. Ens hi vam quadrar: les peces les trauríem nosaltres una per una i ho documentaríem tot, amb fotografies i vídeos. No s’esperaven que estiguéssim tan preparats. Vaig anar per feina, concentrada, en bucle, obviant tota la resta. La relació amb els tècnics aragonesos va ser distant. No parlàvem. Només vaig interactuar amb les restauradores. No crec que els fes gràcia el paper que els va tocar fer. A mi no me n’hauria fet. La situació era surrealista, incomprensible. No tenia cap sentit des del punt de vista tècnic. Tot estava al servei de la política. Vaig acabar molt cansada i, sobretot, trista. Sense ganes de parlar amb ningú, vaig marxar corrents cap a casa. Em va emocionar veure els missatges al mòbil de tants col·legues que eren a fora i que patien per nosaltres perquè no sabien què estava passant a dins. El que vaig viure aquella jornada em va fer replantejar moltes coses. No calia fer-ho així. Procuro no pensar-hi.”
“Tu saps què és estar envoltat de 100 agents de la Guàrdia Civil armats amb metralladores, fins i tot per anar al lavabo?” Jusèp Boya, llavors director general de Patrimoni de la Generalitat, va decidir motu proprio, juntament amb Magda Gassó, cap del servei de Museus, anar a Lleida. “El 155 havia deixat el govern escapçat i nosaltres dos érem les dues úniques autoritats que quedàvem al Departament de Cultura. No vam volem deixar sol l’equip del Museu de Lleida. Ningú ens va ordenar que hi anéssim, i el cas és que, un cop allà, els aragonesos em volien fer fora. M’hi vaig quadrar: «Soc aquí perquè això és casa meva.» Va ser una de les nits més dures de la meva vida professional. Vaig sentir una barreja de sentiments, d’impotència, ràbia i desolació. Tot el que va succeir aquella llarga nit em va afectar moltíssim. Vam sentir el suport de la gent que hi havia a fora cridant (les càrregues dels Mossos em van fer plorar) i em va emocionar veure-hi tants companys dels museus catalans. Quan va marxar l’última caixa, vaig dir al personal del museu: «Hem de tancar el dol. El Museu de Lleida ha de tirar endavant.» I ho ha fet. Aragó va buscar premeditadament aquesta punyalada final. Mai va estar disposat a dialogar. Els vam oferir un dipòsit de llarga durada d’una part important del fons, sempre que reconeguessin la propietat de la Generalitat. Però no, ells el que volien era la rendició. La lluita no s’ha acabat: els tribunals europeus encara hi han de dir la seva. Perquè no oblidem que es van lliurar les obres, però no els diners.”
L’historiador de l’art i museòleg Damià Amorós va sortir de casa seva, a Sarral, que encara era de nit, i a Lleida el va rebre la mateixa foscor. “Les llums blaves de les sirenes dels cotxes policials que tenyien la façana del museu van ser el primer senyal que el que estava succeint no era normal. Hi havia un ambient d’enterrament. De ràbia i de decepció. Era una derrota. El que més em va colpir no va ser el moment de la marxa de les obres, sinó la imatge just després, quan els treballadors del museu van sortir tots junts a fora. Va ser un moment de molta connexió amb els professionals dels museus catalans que érem allà. Vaig trobar fora de lloc que en la concentració també hi hagués polítics. A ells els pertocava fer una altra feina: les gestions per impedir el que estava passant, tan dramàtic per a la gent de Lleida que estava veient com li desapareixia una part de la història del seu territori. Em dol que tot hagi quedat confós en un fumeral nacional ben estrany. Les grans damnificades de la instrumentalització política d’aquest patrimoni han estat les peces. Privatitzar el que era una col·lecció pública és gravíssim.”
El futur president de la Generalitat, Quim Torra, que concorria com a número onze en la llista de Junts per Catalunya a Barcelona en les eleccions al Parlament, va arribar a Lleida de matinada. “Feia un fred terrible, però la sensació de fred era, sobretot, interior. Semblava mentida que s’hagués arribat a aquella situació, que no s’hagués pogut aturar. Era increïble que allò estigués passant davant dels nostres nassos. Tots els que hi érem compartíem un sentiment d’indefensió absoluta davant d’aquella aberració patrimonial. Ens sentíem ultratjats. Quan les obres van marxar, al carrer es van viure moments de molta tensió. Vaig ser a un pam d’un policia, un mosso… La contundent reacció de la gent va ser d’alta civilitat. Em va commoure sobretot el coratge del personal del museu, i aquella escena final, quan van sortir tots junts i els vam aplaudir. Estaven desfets.”
Estàvem en guerra?
La directora del Museu d’Art de Girona, Carme Clusellas, va agafar l’últim tren que sortia de Girona i a les onze ja era a Lleida. Havia reservat una habitació d’hotel, però… “No em vaig moure del carrer en tota la nit. Al principi n’érem poquets, va ser al matí que es va començar a omplir. Que què em va impactar més? Veure tants policies armats, com si estiguéssim en guerra. Als museus no en portem, d’armes. I les maneres amenaçadores d’aquests policies. Ens filmaven. Dues dones grans a primera fila cridaven: «Ens roben!» És el que va ser: un robatori. Com pot ser que se’ns estigués maltractant així? El Museu de Lleida l’únic que havia fet amb aquell patrimoni era cuidar-lo, restaurar-lo, difondre’l i explicar-lo. No estava amagat en cap catacumba. La imatge dels treballadors del museu al final de tot va ser un moment de llàgrima. Grans professionals. Cinc anys després, les obres s’estan podrint i ningú diu res, no ho entenc. Aquí a Catalunya no interessa crear conflicte, però allà, a Aragó, sí, perquè els dona uns enormes rèdits polítics. Som veïns, és tristíssim. Sí, ho tornaria a fer, tornaria a passar una nit al ras per defensar el nostre patrimoni, a Lleida i allà on fes falta.”
El periodista d’El País José Ángel Montañés, amb una llarga trajectòria en diversos conflictes patrimonials, el de Sixena concretament des del seu inici, va ser un dels professionals de la informació que van cobrir els fets de l’11 de desembre des de les dotze en punt de la nit, quan els Mossos van blindar l’accés al museu. “Intuïem que passaria alguna cosa, però no sabíem ni quan ni com. A títol personal, va ser l’experiència més extrema que he viscut mai. Les sensacions de sorpresa i incredulitat van ser intenses, perquè aquella brusquedat només l’associaves a museus de països en situacions de guerra. En el meu cas, vaig veure les dues cares de la notícia. A Lleida, la de la desgràcia, amb una violència en tots els sentits, no només física, i a menys de 60 quilòmetres, a Vilanova de Sixena, la de l’alegria quan hi van arribar les obres. Les reaccions tan oposades de la gent, una gent que potser fins llavors no s’havia interessat pas per aquelles obres, ni aquí ni allà, em van sacsejar. La lliçó de tot plegat és que no és bo per al patrimoni que se’l col·loqui en l’àmbit de la política.”
El director del Museu d’Art Jaume Morera de Lleida, Jesús Navarro, ja era a mitjanit al carrer per donar suport als seus companys, i no se’n va moure. “Va ser una nit excepcional, amb molts moments durs, però també emotius, de solidaritat i empatia. La gent, sobretot la de Lleida, se sentia identificada amb aquell patrimoni i ho va rebre com una agressió. Es va consumar una operació sense precedents en l’àmbit dels museus i que difícilment es repetirà en un futur. El que menys importava en aquest conflicte era el patrimoni, perquè, si hagués estat l’interès primordial, s’hauria acordat una gestió compartida, una via que va ser bandejada tot d’una. En portar-ho al pla polític, farcit d’anticatalanisme, ja no hi havia diàleg possible, perquè tot es plantejava com la victòria dels uns i la derrota dels altres. I el gran contrasentit és haver tret les obres de l’exposició pública. Ni tan sols podem parlar de restitució: a qui si les propietàries originals ja ni existeixen?”
La marxa de les obres, catorze hores després. AGÈNCIES.
TRETZE DATES CLAU
1188
El reial monestir de Santa Maria de Sixena (Vilanova de Sixena, Osca), exponent de la riquesa de la Corona d’Aragó, va ser fundat per la reina Sança de Castella, esposa d’Alfons el Cast, en ple desert dels Monegres. Des de l’origen l’habitaven monges de l’orde de Sant Joan de Jerusalem, que n’eren les propietàries (tant de l’edifici com dels seus béns).
1923
El conjunt monàstic és declarat patrimoni nacional. Però la seva decadència, que ve de segles, continuarà imparable i en ple segle XXI encara no s’hi han fet les inversions per reformar-lo.
1936
A l’inici de la guerra, el cenobi va ser incendiat pels revolucionaris de la zona. Les pintures murals, molt afectades pel foc, van ser arrencades per una expedició de ‘monuments men’ catalans, amb l’ajuda de gent del poble, i van ser traslladades al MNAC per salvaguardar-les.
1960
Les monges firmen un comodat (un préstec indefinit) de les pintures murals amb el museu català, que les ha restaurat i les tracta amb cura màxima per protegir-les.
1970
Les religioses, poques i ja grans, deixen el ruïnós monestir, abandonat per les autoritats d’Aragó, i s’instal·len a Catalunya, primer a la Bonanova de Barcelona i després en un convent de nova planta a Valldoreix.
1983-94
La Generalitat i el MNAC els compren 97 obres per 50 milions de pessetes (300.000 euros). També activen conjuntament les gestions per convertir en donació la cessió de les pintures murals, però la mort de les últimes religioses frena que es formalitzin.
1995
La Santa Seu, pressionada per l’Església espanyola, parteix la diòcesi de Lleida, de la qual Sixena formava part, i trenca així vuit segles d’història comuna.
2012
El Tribunal Constitucional denega el dret de retracte per adquirir les obres que havia reclamat Aragó catorze anys abans. Aragó activa immediatament un altre litigi, ara per la via civil, perquè es declarin il·legals els contractes de compravenda de les peces. En paral·lel, també judicialitza el cas de les pintures murals. Totes les sentències que es dicten a partir del 2015 seran a favor seu. Les autoritats aragoneses en demanen les execucions provisionals, i els tribunals aragonesos ho consenten.
2016
El jutjat núm. 1 d’Osca obliga a entregar, encara sense sentència ferma, les 97 peces al monestir abans del 25 de juliol. El dia 26 només hi arriben les 53 que conserva el MNAC als seus magatzems.
2017
L’11 de desembre la Guàrdia Civil entra al Museu de Lleida i s’endú els altres 44 béns.
2018
El jutjat núm. 2 d’Osca, que du el cas de les pintures murals, paralitza el retorn provisional del conjunt, alertat pels experts, que l’avisen del seu delicat estat de conservació. Deixa la decisió final al Tribunal Suprem.
2020
La comunitat eclesiàstica que resideix de lloguer a Sixena, de l’orde de Betlem i que no té res a veure amb les monges santjoanistes (a l’Estat, ja només resideixen en un convent, a Àlaba), deixa el monestir farta de l’enrenou mediàtic i els menyspreus del govern d’Aragó.
2022
A finals de novembre, el Tribunal Suprem va admetre a tràmit els recursos de cassació que va presentar fa dos anys la part catalana contra la sentència de les pintures murals. A la comunitat veïna han anat sortint veus crítiques amb la gestió de l’afer. Diverses entitats religioses i civils han fet una recollida de firmes per demanar al papa que es reinstauri la vida espiritual al monestir.
NUEVA YORK, 14 de octubre (C-Fam) Durante los debates de la ONU esta semana, la delegación de la Santa Sede, que representa al Papa Francisco en las Naciones Unidas, denunció el aborto, la pornografía y la subrogación como “prácticas que reducen a la persona humana a un objeto.”
“Es un error pensar que en una sociedad en donde el consumo anormal de sexo por internet es desenfrenado entre los adultos podría ser capaz de proteger eficazmente a los menores”, dijo Monseñor Robert Murphy al tercer comité de la ONU al citar los comentarios del Papa Francisco contra la pornografía infantil. El comité, que se ocupa de temas sociales, se reunió a principios de esta semana para debatir los derechos de los niños.
Monseñor Murphy tampoco se anduvo con rodeos al describir la gestación subrogada, afirmando que “convierte al niño en el mero objeto de un absoluto deseo de ser satisfecho y no puede justificarse por motivaciones solidarias”.
Dijo que la mercantilización de los niños también estaba presente en relación con el aborto porque “trata a los niños como descartables”. Como ejemplos, señaló el rechazo a las niñas y niños con discapacidad a través del aborto selectivo por sexo y el aborto basado en la discapacidad.
Monseñor Murphy destacó la importancia de la familia como “la base para el bienestar de los niños” de acuerdo con el derecho internacional. Hizo hincapié en el papel de los padres como los “principales educadores de sus hijos”, y enfatizó que los padres significaban tanto “madre como padre” cuando se referían a los padres. Y lamentó cómo “los niños sin el cuidado de sus padres tienen más probabilidades de sufrir exclusión, violencia, abuso, abandono y explotación”.
“Por lo tanto, los esfuerzos para promover y proteger los derechos y el bienestar de los niños deben ir de la mano con medidas para apoyar y fortalecer a la familia”, concluyó.
Los comentarios de Murphy contrastaron con los comentarios de países occidentales poderosos que no mencionaron en absoluto a las madres, los padres y la familia en sus declaraciones sobre los derechos de los niños.
La delegación de Estados Unidos eligió el debate sobre los derechos del niño para promover la homosexualidad y la transgeneridad.
“En todo el mundo, los niños LGBTQI+ están sufriendo y, a menudo, en silencio. Los niños LGBTQI+ corren un mayor riesgo de quedarse sin hogar, suicidio, depresión, ansiedad, abuso y uso de sustancias. Debemos trabajar juntos para garantizar que los niños LGBTQI+ en todas partes sean tratados con el respeto y la dignidad que merecen”, dijo Dylan Lang, asesor de EE. UU. para el Tercer Comité.
La Unión Europea enfatizó el derecho de los niños a “ser escuchados” ya tomar sus propias decisiones.
Varios países mencionaron las políticas familiares en el contexto de la protección infantil, pero ninguno más que Hungría.
“La protección de los niños es una alta prioridad para Hungría, consagrada en nuestra Ley Fundamental”, dijo la delegación húngara. “Con este espíritu, no escatimamos esfuerzos para apoyar el desarrollo físico, mental y social de los niños y hemos brindado un apoyo integral directamente a los niños que lo necesitan, como catering escolar gratuito, así como un entorno familiar propicio a través de la licencia parental pagada, exención de impuestos para familias con cuatro o más hijos, protección social, así como apoyo en la crianza de los hijos a familias en situación de vulnerabilidad”.
Las resoluciones de la Tercera Comisión finalmente se enviarán a la Asamblea General en pleno en diciembre.
Un observador le dijo al Friday Fax: “Es muy útil cuando la Santa Sede habla con tanta fuerza. También ayuda a todas las delegaciones que quieren hacer oir su voz”.